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1 de mayo de 2015

1ro. DE MAYO

En1886, en la ciudad de Chicago (EE.UU.) los obreros que habían iniciado una huelga por la jornada de ocho horas el 1º de mayo fueron brutalmente reprimidos y algunos condenados a muerte y ejecutados. El Congreso Obrero Socialista reunido en 1889, en París (Francia), decidió que, en homenaje a los “Mártires de Chicago”, se declaraba el 1º de mayo como Día Internacional de los Trabajadores, una jornada de lucha.

No fueron los primeros muertos de la clase obrera que se cobró la historia sangrienta del capitalismo. Ni los últimos. Pero la brutalidad de la justicia yanqui y su economía pujante a costa de la vida de los trabajadores transformaron estos hechos en una referencia internacional.
Internacional es también la voracidad del capital, que ha llevado la explotación a todos los rincones del planeta, ha generado innumerable cantidad de mártires en las filas de la clase obrera, que a pesar de las traiciones y las derrotas sigue luchando a brazo partido por mejorar sus condiciones de vida y, la mayor parte del tiempo sin saberlo, por el futuro de toda la humanidad.

La lucha de los obreros de Chicago era por mejores condiciones laborales y de vida, por obtener una parte mayor de lo que producían y que, como hoy, era robada por los capitalistas. La cantidad de horas de trabajo, los montos de los salarios, las condiciones laborales en general, siguen siendo hoy tema de luchas y debates. En nuestro país, el gobierno nacional batalla por cuidar el bolsillo de los empresarios enchalecando los reclamos de los trabajadores, pretendiendo condicionar las paritarias y desmontar cualquier tipo de organización independiente. Más allá de los recursos “populares” en el lenguaje, la práctica política del kirchnerismo esta más cerca de la justicia yanqui de 1886 que de defender los derechos de los trabajadores. Por eso fortalece sus vínculos con lo peor de la burocracia sindical, por eso hace que los trabajadores tengan que pagar impuesto al salario mientras que los grandes capitalistas no ponen un peso, por eso favorece un modelo económico extractivista y primario que consolida la dependencia.

Son incontables los mártires de la clase obrera, son incontables las luchas que ha librado y las que tiene por delante. Y esto es así porque aún no hemos sabido resolver la pelea fundamental, la pelea por el poder, la pelea por cambiar el paradigma social que el capitalismo construye desde hace siglos y que explica que el “mercado” decide sobre la vida y la muerte de la gente teniendo en cuenta un parámetro fundamental: la cantidad de riqueza que eso reporta a los capitalistas.
Dos procesos deben combinarse en el camino para lograr esos objetivos: la construcción de una nueva dirección sindical del movimiento obrero en nuestro país y en el mundo, que sea capaz de conducir de manera democrática, independiente y sin privilegios, toda la potencia de la clase obrera en sus peleas particulares. Y la construcción de una herramienta política que proponga de manera permanente la necesidad de terminar con las lacras del capitalismo y cambiar el paradigma social, para construir una nueva sociedad de iguales.

Pero no sólo a fuerza de leyes y represiones se han mantenido en el poder los capitalistas, sino también sosteniendo por siglos la idea de que es imposible que las cosas sean de otra manera. Mediante religiones o pseudociencias, mediante todo tipo de artimañas nos empujan a vivir para trabajar, en las peores condiciones posibles, por la menor cantidad de dinero. Nos obligan a convivir con la violenta idea de que la muerte de miles que buscan una oportunidad del otro lado del mar es algo “natural”.
Acompañar y participar en cada lucha de los trabajadores, mantener viva la memoria histórica de las experiencias de nuestra clase y tener el coraje de superar las derrotas para transformar el sueño de un mundo diferente en una realidad, son desafíos que tenemos por delante los revolucionarios. A pesar de los intentos del capitalismo, de sus gobiernos, de sus instituciones, de sus cómplices, de quitar todo carácter combativo a esta jornada, el 1º de Mayo sigue siendo un día de lucha y solidaridad internacional, un homenaje vivo a los mártires de chicago y a todos los mártires de nuestra clase.

27 de enero de 2014

NAHUEL MORENO (1924-1987): LA VIGENCIA DE UNA PRIORIDAD: LA CONSTRUCCION DE UN PARTIDO REVOLUCIONARIO

Como todos los años cada 25 de enero recordamos a Nahuel Moreno. Lo hacemos huyendo del culto a la personalidad, de la repetición dogmática de sus posiciones y de la formalidad de las efemérides. En realidad nuestra propuesta es la reivindicación, siempre crítica y vigilante, de todos sus aportes útiles a los desafíos para la izquierda en la actualidad. En este artículo en particular queremos destacar la dedicación de Moreno a construir organizaciones militantes para hacer política revolucionaria en la acción y tomar el poder político.
En una charla que Moreno dio para la Juventud Socialista del partido argentino en 1984 decía a propósito de la organización: “En general, el problema de la organización parece algo secundario, que tendemos a menospreciar, que empalidece frente a otras cuestiones, sean “filo
sóficas” —como la dialéctica o la teoría de la alienación—, sean apasionantes discusiones sobre la situación económica o política (…) Sin embargo, la cuestión organizativa es el centro, en cierta medida, de la actividad marxista revolucionaria (…)Hasta tal punto es decisiva la cuestión organizativa que, en contra de lo que muchos creen, no hubo dos sino tres grandes dirigentes de la revolución rusa y del Partido Bolchevique. Junto a Lenin y Trotsky estuvo Sverdlov, el secretario general, el organizador del Partido Bolchevique (…)”. No era casual que Moreno señalara el ejemplo de Sverdlov: su obsesión sostenida durante 40 años de militancia revolucionaria se concentró en la construcción de organizaciones revolucionarias nacionales para la acción y tomar el poder el político, y una internacional que luchara por esa estrategia con proyección mundial. Esta definición general es la clave de lo más importante de su aporte al desafío de romper con el capitalismo y reorganizar la sociedad sobre bases socialistas. El instrumento político-organizativo, la institución fundamental para llevar a cabo esa tarea –el partido revolucionario- es motivo de debate y cuestionamientos en el activismo, en la vanguardia obrera y juvenil que surge, en el movimiento de mujeres y en las luchas socioambientales. Por eso, lo pertinente de encarar esa legítima polémica haciendo nuestro aporte como una vertiente con décadas de experiencia en la izquierda del país y América Latina.

Ni sectarismo, ni oportunismo: organizaciones con política independiente para llegar a las masas

El siglo XX en el que le tocó actuar a Moreno fue complejo y muy contradictorio: dos guerras mundiales, la gran revolución rusa de 1917, el fascismo y la degeneración estalinista del marxismo. Cuando terminó la IIº Guerra Mundial el Partido Comunista de la URSS lejos de debilitarse –como ocurrió con la socialdemocracia reformista en la Iº guerra- se fortaleció una enormidad. Este hecho tuvo impacto sobre la vanguardia obrera, juvenil e intelectual de todo el planeta y marginó a los trotskistas a una posición muy minoritoria en el movimiento de masas. Esto multiplicó las presiones en el movimiento trotskista –además, debilitado por el asesinato de Trotsky en 1940. Un sector para intentar salir de la marginalidad se “mimetizó” con distintas direcciones políticas que estuvieron al frente de luchas progresivas y rifó la independencia política necesaria para actuar como aporte clarificador hacia la vanguardia de esas luchas denunciando las limitaciones de sus dirigentes y proponiendo organizar el partido revolucionario. Así sucedió con la capitulación del POR boliviano a Paz Estenssoro, otras al PC en Europa, o al sandinismo u otra guerrilla. Por ese camino se abortó la construcción de aguerridos partidos militantes. Otro sector del trotskismo optó por una especie de autorrefugio sectario, cerrado a los nuevos fenómenos no previstos por Trotsky y se consumió en pequeñas organizaciones testimoniales sin peso para lograr cambios de fondo. La orientación del morenismo fue otra durante toda su existencia. Construir partidos metidos de lleno en las luchas obreras, juveniles y populares, con independencia políticoorganizativa de todas las direcciones no revolucionarias pero siempre en la búsqueda de confluir con sectores que giraran en sus posiciones programáticas y métodos hacia la izquierda para construir alternativas con mayor peso hacia sectores de masas. Esta opción, mucho más compleja que las variantes oportunistas y sectarias, requiere de 3 garantías para resistir todas las presiones y seguir adelante: la ligazón a las luchas obreras, a la internacional y a la base vía el funcionamiento centralista democrático.

El mejor homenaje

2 de febrero de 2012

HECTOR "CACHO" BIDONDE SOBRE NAHUEL MORENO

“Y ahí estaba el Vasco Bengochea, y ahí estaba Nahuel, y ahí estaba Milciades Peña. Y yo asistía a esos diálogos maravillosos de esos personajes. Y eran lecciones maravillosas en que nos quedábamos con la boca abierta… en La Plata, en Berisso, en Ensenada. Nos íbamos a repartir los domingos…éramos tan pelotudos, los domingos a las 10 de la mañana Berisso y Ensenada. Palabra Obrera, era una barbaridad. Los peronistas nos sacaban del orto cuando nosotros caíamos. Que carajo venían a hacer estos trotskos entristas. Yo les decía recién ese título famoso con Frondizi en el gobierno: decía Frondizi no puede dar soluciones a los problemas de fondo. Perón tenía razón, decíamos en aquella etapa del entrismo.”
“¿Que aprendí de esa gente? Estaba enfermo activo, estaba enfermo vivo, estaba enfermo peligroso, contagioso. Asistía a esos diálogos, tomábamos mate juntos. Yo tenía 19 años. Había una efervescencia social, revolucionaria, el mundo quería cambiar, empezaban los Beatles, empezaba la revolución sexual. Y estos jóvenes maravillosos, para mí hombres grandes, que me daban esas lecciones de política nacional e internacional, me enseñaron a mí concretamente que fue la palabra solidaridad, yo no sabía que era. Para mí la palabra solidaridad era un credo ideal, una frase hecha, algo que asociaba con mi vieja educación religiosa y militar (yo hice primero la carrera eclesiástica y luego la militar). Para mí solidaridad era una palabra casi cristiana. Y de pronto cuando compartíamos esas mateadas, incluso con meses chiquititos, tomaban mate los padres conmigo sabiendo que yo estaba enfermo, siendo que mi madre había muerto de tuberculosis. Ellos no tenían ningún problema en compartir el mate, la pieza, la cama, la caricia de los hijos. Y para mí fue hasta las lágrimas. Lo que era la demostración palmaria de que esa misma gente con la cual repartíamos el diario, en situación de peligro, de riesgo, en situación de conflicto en Berisso, en Ensenada, en las huelgas de los frigoríficos, en las huelgas ferroviarias, en las huelgas bancarias, a la noche tomábamos mate, nos enseñaban de política, realmente peleaban codo a codo y encima nos ilustraban sobre cosas que con el correr de los años se fueron convirtiendo en algo cada más fuerte, cada vez más verdadero…”

19 de enero de 2012

HOMENAJE A UN GRAN CONSTRUCTOR: NAHUEL MORENO

El 25 de enero se cumplen 25 años desde la muerte de Nahuel Moreno. Quienes seguimos construyendo la corriente revolucionaria que él fundara, queremos rescatarlo y homenajearlo como lo que fue: un gran constructor de partido.
La valoración de las gran des personalidades se puede hacer con distintas miradas e intenciones. Los capitalistas suelen convertir en bronce a aquellas figuras que, según ellos, han jugado papeles destacados en la historia. Los alejan, los transforman en seres distintos a todos, casi dioses.
Así buscan quitarles prota-gonismo a los pueblos que llevaron adelante las gestas y revoluciones e impregnar la mente de los oprimidos con la idea de que no es posible que de la propia sociedad vuelvan a surgir líderes para las batallas pendientes. Desde chicos, se nos pretende convencer de que “esos eran otros tiempos” y ahora ya no hay cómo producir grandes cambios.
Lamentablemente, en las filas de la izquierda hay quienes pretenden convertir en mitos o superhombres a los referentes. Esa concepción genera efectos similares a los que describimos antes, esta vez sobre la militancia y la vanguardia obrera y juvenil. También aquí la resultante de hecho es el conservadorismo. Todo cambio, toda idea nueva, es vista con la mirada del burócrata que no se atreve a salir del reglamento o del sacerdote que repite siempre el mismo dogma.
Una vida dedicada a la construcción del partido…
Hugo Miguel Bressano Capacete -Nahuel Moreno- nació a mediados de la década del ’20 en la provincia de Buenos Aires y fue el fundador de la corriente trotskista de la que proviene nuestro partido, el MST.

Los enormes cambios que sacudían al mundo, que transitaba la Segunda Guerra Mundial, tenían su reflejo en el país. Mientras la joven clase obrera argentina se batía en huelgas y tomas de frigoríficos e iba haciendo la experiencia con sus dirigentes conciliadores, se iban generando las condiciones para el surgimiento del peronismo.
En aquellos años, junto a un grupo de cuadros, Moreno se instaló en la zona sur del Gran Buenos Aires para meterse de lleno en los conflictos del gremio de la carne. Corría 1944. Allí tendría origen el Grupo Obrero Marxista (GOM). Moreno estaba convencido de que las luchas de la clase obrera plantearían la oportunidad concreta de construir una organización revolucionaria. Y se lanzó con toda su fuerza a aprovecharla. La corriente se desarrolló y logró una ubicación sindical muy importante. Palabra Obrera llegaba con miles de periódicos a los trabajadores. Desde esa ubicación, se llamó a la huelga general para enfrentar el golpe del ’55.
Luego llegaron los vientos de la revolución cubana, la primera en América Latina. Moreno no dudó en ser parte del movimiento revolucionario continental que surgió con la gesta del Che y Fidel. Reivindicábamos el surgimiento de una corriente independiente que, a pesar del pacto de la Unión Soviética con EE.UU., expropiaba a la burguesía.
Más tarde, la clase obrera hacía historia con el Cordobazo y otras rebeliones en el país. El partido intervenía con fuerza, ganando destacados dirigentes como José Francisco “Petiso” Páez.
Apostando a que los nuevos fenómenos de lucha tuvieran una expresión política, Moreno se lanza a conseguir la personería. El Partido Socialista de los Trabajadores (PST) sortea con éxito la prueba y encara la batalla electoral del ’73. Su fórmula Coral-Chiapone y luego Coral-Páez es acompañada por importantes referentes y activistas del clasismo. Además de intervenir activamente en el Rodrigazo y en la huelga de Villa Constitución, el PST tuvo que poner a prueba su solidez política y moral enfrentando primero a la Triple A y luego bajo la clandestinidad de la dictadura genocida. El precio fue un centenar de militantes desaparecidos.
La revolución democrática del ’82, después de la Guerra de Malvinas, produciría un cambio histórico en el país. Moreno apostaba a esa perspectiva y, sobre el fin de la dictadura, se lanzaba a abrir locales y a conseguir una nueva personería electoral. Serían cientos las sedes abiertas para organizar una nueva batalla política con la que nacía el MAS, un partido que llenaría estadios con sus actos y sumaría miles de militantes entre el activismo fabril y estudiantil.
Cada uno de los momentos políticos que iba dando la historia del país, encontraron a Moreno buscando audazmente, jugándose por empalmar con los sectores obreros y populares más avanzados, para confluir en la construcción de un partido revolucionario con influencia de masas.

…y de la Cuarta Internacional
Convencido de que es imprescindible para los revolucionarios contar con una organización mundial, mientras seguía el desarrollo del partido argentino Moreno siempre tuvo la preocupación de avanzar en la construcción de la Internacional.
Viajó a congresos y conferencias, trabajó acuerdos con otros sectores del trotskismo europeo y latinoamericano, polemizó fuertemente para que el movimiento no terminara como sostén de direcciones que no iban a desarrollar la revolución. Autor de decena de textos, estudió las revoluciones y procesos políticos de posguerra, buscando aportar nuevas conclusiones para fortalecer la actividad de los revolucionarios en cada uno de sus países. No tuvo prejuicios en revisar postulados que no habían pasado la prueba de la lucha de clases y actualizarlos a la luz de las nuevas realidades.
La persecución de la dictadura lo obligó a salir del país. Pero aprovechó esa salida para impulsar el trabajo en Latinoamérica, mientras otros camaradas intentaban hacerlo en Europa. Además de ayudar a la conformación de partidos y grupos en varios países, desde el PST de Colombia, organizó la Brigada Simón Bolívar, que alistó a decenas de combatientes que participaron de la revolución nicaragüense, liberando parte de la zona sur de ese país.
Tantos años de esfuerzo tuvieron su máxima expresión en la conformación de la Liga Internacional de los Trabajadores (LIT) a mediados de la década del ’80.
El único homenaje: continuar
Sería un error torpe negar el papel de las personalidades. En determinados momentos históricos, juegan roles decisivos. Pero siempre son parte y producto de su tiempo y deben ser valoradas en ese contexto. Es decir, rescatar los principales aportes que hicieron -en nuestro caso, en función del desarrollo del movimiento socialista revolucionario nacional e internacional- y sobre todo avanzar por la senda que transitaron, para tratar de llegar más allá.
Moreno tuvo grandes aciertos y también cometió errores. Hizo aportes importantes al movimiento revolucionario y también dejó problemas sin resolver. Pero desde muy joven empleó cada segundo de su vida consciente en la construcción del partido y la Internacional, para que la clase trabajadora y el pueblo tuvieran la posibilidad de decidir su propio destino. Y eso, lejos de convertirlo en un dios o una esfinge, lo vuelve extraordinariamente humano.
Hoy, a 25 años de su muerte, podemos decir con toda certeza que su vida fue un paso adelante en la lucha por el socialismo con democracia obrera en la Argentina y en todo el mundo. No habrá mejor conmemoración que continuar su camino, su lucha “con rabia para triunfar”, como decía.
Así, como militantes revolucionarios, y no como historiadores oficialistas o como religiosos, queremos homenajear a nuestro querido Nahuel.

17 de marzo de 2011

A 35 AÑOS DEL 24 DE MARZO DE 1976: 30.000 RAZONES PARA TRANSFORMAR ARGENTINA

Se han cumplido 35 años.


Y vamos a salir a las calles, como siempre.

Pero es necesario ubicar este 24 de marzo en el país actual.

Las primeras declaraciones de la gobernadora K electa de Catamarca, queriendo salvar a los Saadi -aliados del gobierno- de sus responsabilidades en el asesinato de María Soledad Morales, ocurrido en esta sufrida provincia, además de ser un cachetazo a toda la sociedad, nos muestran la cruda y triste verdad sobre el kirchnerismo y su “defensa de los derechos humanos”.

Las flameantes banderas de la Juventud Sindical, nuevamente colocadas en el acto de Huracán el 11 de marzo, no dejan pizca de dudas sobre la relación del gobierno con las patotas sindicales, con esas patotas sindicales que mataron a Mariano y atacan a los trabajadores.

22 de agosto de 2010

A 70 años del asesinato de León Trotsky (20-8-1940 20-8-2010): EN DEFENSA DEL MARXISMO Y EL PROGRAMA DE LA REVOLUCION MUNDIAL

Como venimos haciendo en las ediciones anteriores de Alternativa Socialista proponemos a nuestros lectores seguir profundizando en los aportes del gran revolucionario ruso León Trotsky a la lucha por la revolución socialista internacional. Ya abordamos la etapa de la conquista del poder por el partido que dirigió junto a Lenin y el inicio de la pelea contra el estalinismo al interior del partido, la URSS y la III Internacional. En esta oportunidad avanzamos en la definición de una etapa de colosal importancia para el marxismo revolucionario: la elaboración del programa para el nuevo escenario de la lucha de clases mundial y la fundación de una nueva organización internacional. Esperamos que la militancia socialista y los luchadores anticapitalistas encuentren en estas líneas incentivos para el debate y la acción revolucionaria en el presente altamente convulsionado por la crisis civilizatoria más profunda del último siglo.



La crisis capitalista recoloca las discusiones centrales de todo el siglo XX en el campo de la izquierda: ¿se puede derrotar revolucionariamente el capitalismo? ¿hay un proyecto alternativo de sociedad? ¿cuál es el programa para salir de la crisis sistémica actual? ¿cómo construir organizaciones revolucionarias con influencia de masas? Los períodos de honda conmoción como el actual tienen el mérito de reflotar debates de fondo, estratégicos y estructurales. Hasta hace poco más de veinte años, la burguesía mundial festejaba la caída del Muro de Berlín. Se propalaba una ofensiva ideológica a escala planetaria contra el socialismo. Fueron años del “fin de la historia”, la “muerte de las ideologías” y otras paparruchadas del mismo tenor. Años duros para construir organizaciones revolucionarias a contracorriente de la propaganda imperialista y la desmoralización de muchos camaradas. La actual “caída del muro del capital” abre enormes oportunidades para los revolucionarios a condición de ser capaces de aplicar las lecciones de la experiencia acumulada por décadas de avances y retrocesos en el terreno de la lucha por el socialismo. En esa perspectiva, los que hacemos parte de la corriente referenciada en el trotskismo morenista partimos de una serie de instrumentos teórico-políticos de inmenso valor para actuar en la realidad presente de la lucha de clases

20 de julio de 2010

EL EJERCITO ROJO

Máximo Gorki narra una entrevista con Lenin: “Dando un puñetazo en la mesa Lenin dijo: ¡Y bien, cítenme ustedes al hombre que sea capaz de levantar, en el plazo de un año, un ejército casi modelo y que además haya conseguido conquistarse el respeto de los especialistas militares! ¡Nosotros lo tenemos! ¡Nosotros tenemos todo! ¡Y hemos de hacer maravillas!”



Efectivamente, el Ejército Rojo, partiendo de 35 mil combatientes de la Guardia Roja (milicias obreras) llegó a organizar un ejército de 5 millones de soldados que, en poco mas de medio año, liberó un millón de kilómetros cuadrados de las tropas enemigas, logrando dos años más tarde la victoria.


¿Cómo pudo lograrse? En primer lugar, como señalábamos antes, por la inmensa movilización de las masas rusas. Ante la inexperiencia de la mayoría de los voluntarios que ingresaban al ejército, se apeló también a muchos de los generales y comandantes del antiguo régimen zarista, los “especialistas” militares, que eran controlados y supervisados por militantes bolcheviques, los llamados “comisarios” políticos. Y fue clave la movilización del resto de los trabajadores del mundo: La revolución de 1918 en Alemania, las huelgas de los obreros franceses o ingleses. Las espaldas del heroico pueblo ruso estaban cuidadas por los trabajadores y el pueblo del mundo.


Trotsky instaló su comando general en un tren blindado con el que recorrió miles y miles de kilómetros y en el que vivió durante más de dos años, yendo a las zonas donde se libraban los combates decisivos. Diseñando estrategias, educando y agitando a los soldados, haciendo proclamas y manifiestos.


Después de tres años de heroísmo, el pueblo ruso logró derrotar a ejércitos muchos más poderosos y defender así la naciente Revolución.

19 de julio de 2010

TROTSKY: PRESIDENTE DEL SOVIET DE PETROGRADO

El 22 de enero de 1905 una marcha pacifica de obreros y sectores populares es reprimida con las armas de las tropas cosacas del Zar, estalla así el “Domingo rojo”. En octubre estallan las huelgas y el 26 de ese mismo mes se constituye el primer soviet de la historia, elegido por doscientos mil obreros. El día 30 el Zar a través de un manifiesto promete libertades civiles. Trotsky, dirigiéndose a la muchedumbre, rasga el manifiesto como “un papel pringoso”. Ese mismo día es nombrado parte del comité ejecutivo del Soviet. La gran experiencia del soviet de 1905 terminó abruptamente el 16 de diciembre del mismo año cuando la policía irrumpió en una sesión del Soviet presidida por Trotsky y detuvo a todos sus integrantes.



Doce años después, en marzo de 1917, la revolución vuelve a estallar y resurgen los soviets. La posición de Trotsky sobre estos consejos o asambleas siempre fue clara. No en vano al arribar a Petrogrado después de años de exilio exclamó: “¡Todo el poder a los soviets!”


En virtud de su prestigió como presidente del primer soviet, Trotsky fue elegido como miembro del Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado. El 16 de junio se celebro el I Congreso Panruso Soviético de los consejos de soldados y obreros. En el los bolcheviques y Trotsky exigieron la toma del poder a la mayoría socialista conciliadora. El 6 de octubre, ya con los bolcheviques en mayoría en el Soviet de Petrogrado, Trotsky es elegido por segunda vez en su vida Presidente del mismo. A los pocos días y a inspiración de Trotsky se crea el Comité Militar Revolucionario, órgano que llevará adelante las tareas prácticas de la insurrección. El 7 de noviembre, el mismo día que cumplía 38 años, Trotsky informaba al Soviet: “Declaro en nombre del Comité Militar Revolucionario que el gobierno provisional ya no existe”.


La experiencia de los soviet persiste en la memoria y la práctica de los socialistas revolucionarios en los debates actuales sobre modelo sindical y democracia obrera, y seguramente se recolocará como debate y lucha política ante nuevas crisis revolucionarias y surgimiento de organismos de doble poder obrero y popular.

A 70 años del asesinato de León Trotsky: LA VIGENCIA DEL SOCIALISMO REVOLUCIONARIO EN EL SIGLO XXI

Con este primer artículo que presentamos a los lectores de Alternativa Socialista, iniciamos un ciclo homenaje al gran revolucionario ruso al cumplirse 70 años de su asesinato a manos de un sicario a sueldo del estalinismo. El sentido de estas notas es el de revisar respetuosamente y críticamente, la trayectoria y principales enseñanzas de uno de los máximos dirigentes junto a Lenin de la más extraordinaria revolución obrera de la historia: la toma del poder por los bolcheviques en 1917 en Rusia. Aspiramos a aportar a la militancia obrera, estudiantil y popular, una visión resumida, pero profunda del enorme legado del todavía hoy vigente pensamiento y acción de Trotsky.



“Fui revolucionario durante mis cuarenta y tres años de vida conciente y durante cuarenta y dos luché bajo las banderas del marxismo”. Esta frase, perteneciente a su testamento resume sin duda el compromiso de Trotsky con la causa de los trabajadores, por un mundo sin opresión ni explotación. Efectivamente, Lev Davidovich Bronstein se incorporó siendo muy joven a la lucha contra el capitalismo. Siendo casi un adolescente conoció por primera vez la cárcel y el destierro en Siberia, de donde logra fugarse y llegar a Londres. Allí conoce a Lenin y a los principales dirigentes del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR). Es en ese momento que empezará a utilizar el seudónimo de Trotsky, nombre de uno de sus carceleros en Siberia.

28 de enero de 2010

A 23 años de su fallecimiento: COMPAÑERO NAHUEL MORENO ¡PRESENTE!

En este nuevo aniversario de su desaparición física, recordamos y homenajeamos al principal dirigente histórico de nuestra corriente, reivindicando su dedicación a la construcción del Partido y la Internacional.
Por Ruben Tzanoff


El 25 de enero de 1987 falleció el compañero Nahuel Moreno, nuestro dirigente histórico y fundador de la corriente con la que nos identificamos. Moreno fue un incansable constructor de la Internacional y el partido para la revolución socialista, en la Argentina y en otros varios países del mundo. Siempre lo hizo con la obsesión de abrirse camino en la clase obrera y de responder correctamente a los hechos de la Revolución Mundial. Moreno fue un fiel continuador de Trotsky, manteniendo y actualizando sus enseñanzas y formando en ellas a miles de compañeros en la Argentina y en todo el mundo.


A la pasión que ponía en la tarea de construir el partido cotidiana y pacientemente la acompañaba, como la sombra al cuerpo, la elaboración teórico política. Moreno es autor y coautor de una extensa obra que abarca distintos aspectos de la vida revolucionaria.

Moreno estudiaba meticulosamente la realidad con sus contradicciones con el objetivo de elaborar la mejor política para impulsar la movilización y construir el partido.

Moreno era fanático de organizar el partido con lo mejor de la vanguardia obrera y juvenil (ver “Cómo se gana a la vanguardia “) Lo hacía de cara al movimiento de masas, escapando tanto del sectarismo como del oportunismo que desarrollan otras organizaciones de izquierda.

Moreno nos legó una tradición, un método y una extensa elaboración teórico política que lo tenía como protagonista, pero que también se caracterizaba por tener un fuerte basamento en la elaboración colectiva, el trabajo en equipo y la más sincera y descarnada crítica de los errores cometidos, tanto de los propios como de los “ajenos”. Sus enseñanzas, están más vigentes que nunca. Por todos estos motivos, lo seguimos reivindicando y valorando, totalmente alejados del culto a la personalidad fomentado por el stalinismo.

En Argentina, en Brasil y en muchos países del mundo, principalmente en América Latina, hay organizaciones, dirigentes, cuadros y militantes no organizados que se reivindican morenistas. Nosotros, desde el MST, a 23 años de la desaparición física de Nahuel Moreno, le volvemos a rendir homenaje como todos los años, con charlas, la Guardia de Honor en la Chacarita y, fundamentalmente, construyendo el MST y el Reagrupa-miento Internacional de los Revolucionarios con los sólidos pilares teóricos y políticos que nos dejó.

Un adelantado en destacar el problema de la deuda externa
Hoy los Kirchner y la oposición de derecha se enfrentan por quién preside el Banco Central y con qué mecanismos del régimen se decide, pero no cuestionan el pago a los usureros.

Nosotros afirmamos hace años, sistemática y consecuentemente, que la cuestión de fondo es no pagar la deuda externa. Este planteo hizo que durante años, con el viejo MAS, fuéramos reconocidos como “Los locos del no pago”, bandera que nunca dejamos de levantar. Y, Moreno fue uno de los primeros dirigentes políticos en destacar la importancia de no pagar la deuda externa. Son muchos los escritos que así lo demuestran. Sólo vamos a tomar dos casos, a modo de ejemplo.

En su libro “1982: Comienza la Revolución” Moreno analizó la caída de la dictadura militar, las perspectivas que se abrían en la situación nacional y la política con la cual debían intervenir los socialista revolucionarios a partir de la derrota de la dictadura militar. Así Moreno destacó la importancia decisiva de la lucha antiimperialista y de la consigna por el no pago: “Dentro de este programa para hacer la revolución socialista se destacan nítidamente tres grupos de consignas de transición de importancia fundamental: las que van contra el imperialismo, las que van contra el nuevo régimen político de la burguesía, y las que responden al gran problema democrático no resuelto: el genocidio.

Contra el imperialismo, mientras seguimos manteniendo nuestras consignas tradicionales (expropiación de los monopolios imperialistas industriales, comerciales y financieros, ruptura de los pactos políticos y militares que nos atan a él; como la OEA, el TIAR, Río de Janeiro, etc.) levantamos una gran consigna central: el no pago de la deuda externa. Esta consigna sintetiza en cierto sentido todas las demás, porque ataca a la expresión más tremenda de la explotación imperialista sobre el país y el pueblo. Si seguimos pagando, no habrá recuperación económica, ni salario, ni trabajo. Y plantea los restantes problemas: la necesidad de expropiar al imperialismo y sus socios nacionales para evitar el sabotaje económico, tanto como la necesidad de armar al pueblo para enfrentar una eventual represalia del imperialismo mundial y, finalmente, la de imponer un gobierno obrero u obrero y popular que la lleve a cabo»

La revista El Periodista (Ediciones de la Urraca. Año 2, Nº 75, febrero 1986) le hizo un reportaje a Moreno en el que denunciaba la política pro imperialista del gobierno radical. A medida que crecía el malestar en el movimiento obrero se repetían las huelgas de la CGT, con Ubaldini a la cabeza de 13 paros generales contra la política de Alfonsín. La CGT llegó a realizar una huelga general en cuyo programa figuraba el reclamo del no pago de la deuda. A continuación reproducimos una parte de esa entrevista:

“Fuimos los locos de la deuda externa, en contra de todos los partidos de izquierda que decían que con este tema no pasaba nada […] Para pagar la deuda externa, la Argentina tiene que endeudarse cada vez más y la situación se hace explosiva. […] Coincidimos con Ubaldini, que ha demostrado tener la virtud de decir frases contundentes, en que el primer paso para resolver la crisis económica es reactivar la economía y para esto es necesario dejar de pagar. No paguemos la deuda, comencemos a producir, terminemos con la evasión de divisas, nacionalicemos la banca y esto permitirá aumentar la producción y luego podremos discutir con criterio nacional si se paga o no se paga. Yo estoy con la posición de que no hay que pagar […] Es una medida revolucionaria y por eso hemos hablado de la segunda independencia”.

“Yo no creo que sea inevitable el triunfo del socialismo. Creo que el resultado depende de la lucha de clases, en la cual estamos inmersos. Y que, entonces, lo indispensable es luchar, luchar con rabia para triunfar. Porque podemos triunfar. No hay ningún dios que haya fijado que no podemos hacerlo.”

8 de octubre de 2009

EL CHE, LA VIDA POR LA REVOLUCION


El 8 de Octubre de 1967, el "Che" Guevara era asesinado en La Higuera (Bolivia).Al cumplirse un nuevo aniversario, rescatamos su legado revolucionario, socialista e internacionalista.


Por Ruben Tzanoff

“Un hombre que actúa como piensa y ha sido leal a sus convicciones”

Así se definió a sí mismo en una carta escrita como despedida a sus hijos. Guevara siempre fue consecuente con sus convicciones. Se recibió de médico y dejó colgada su chapa para apoyar al pueblo guatemalteco y enfrentar al imperialismo, sumándose luego al pequeño puñado de hombres que acompañó a Fidel Castro.
De joven estudiante argentino pasó a ser guerrillero cubano. De jefe guerrillero pasó a construir la economía socialista de la isla. Desde el Ministerio de la Industria ocupó la primera línea del trabajo y, cuando llegó a la conclusión que tenía que impulsar la lucha en otro país no dudó en que rumbo iba a tomar: dejó sus cargos oficiales y se fue a Bolivia.

Un abrazo con las luchas latinoamericanas y el internacionalismo

El Che siempre mantuvo que Cuba es parte de una revolución continental. Esa revolución de la que hablaba hoy recorre Venezuela, Bolivia y otros países. Y va de la mano de la Resistencia en Honduras. La mejor forma de defender Cuba y los países que empiezan a dar pasos adelante en la independencia del imperialismo yanqui es tomar a las moviliza-ciones y la revolución latinoamericana como un fenómeno único e indivisible, más allá de sus lógicas desigualdades, de acuerdo a las realidades y las experiencias históricas de cada país.
El Che no se detuvo en las límites de nuestro continente. Sus visitas a China, la URSS, África y otros países que en ese momento no eran capitalistas, lo pintan como lo que fue, un abanderado del internacionalismo.
En 1956 dijo en una importante conferencia realizada en Argel: “No hay fronteras en esta lucha a muerte, no podemos permanecer indiferentes a lo que ocurre en cualquier parte del mundo, una victoria de cualquier país sobre el imperialismo es una victoria nuestra, así como la derrota de una nación cualquiera es una derrota para todos. El ejercicio del internacionalismo proletario no es sólo un deber de los pueblos que luchan por un futuro mejor, además es una necesidad insoslayable.”

La enfermedad llamada burocratismo

El Che peleó contra la burguesía y el imperialismo y también lo hizo contra la burocracia que se había apropiado del los países del Este europeo, ensuciando las banderas del socialismo con democracia. La URSS usaba su poder para imponer condiciones de intercambio injustas a los países socialistas más atrasados. Ante esto levantó su voz en Argel: “El desarrollo de los países que empiezan ahora el camino de la liberación debe costar a los países socialistas”, reclamando el fin de semejante situación.
La historia le dio la razón, hay que enfrentar a la burocracia. Es lo que sintieron millones de trabajadores cuando derribaron el Muro de Berlín y terminaron con las verdaderas cárceles de pueblos que edificaron los burócratas estalinistas.
Lamentablemente, la falta de una dirección revolucionaria y socialista reconocida a nivel mundial impidió que esos países avanzaran hacia el socialismo con democracia, cuestión que el imperialismo aprovechó para avanzar parcialmente y montar su falsa propaganda sobre la muerte del socialismo.
La burocracia es una lacra que contamina los procesos de lucha antes, durante y después de la revolución. Así lo sufre el pueblo venezolano que la enfrenta a brazo partido en defensa de la revolución boliva-riana. Así lo vive el pueblo cubano, entre la pobreza y el debate que impone el gobierno poniendo al capitalismo Chino como un modelo a seguir por Cuba.

Bancarrota capitalista

La actual crisis capitalista, económica, política y social, sepultó varias mentiras: «con la globalización vamos a estar mejor», «la solución es un nuevo órden mundial» o «hace falta un capitalismo humanizado». Por el contrario, miseria, hambre, desocupación, explotación, opresión, liquidación de la naturaleza y guerras de invasion imperialista, demuestran que mientras dure el capitalismo como sistema mundial imperante, para los trabajadores y los pueblos solo se puede esperar más penurias.
La salida es el socialismo. Un socialismo sin patrones ni burócratas, con plenas libertades democráticas para debatir y decidir sobre los destinos de los trabajadores y los pueblos en todo el mundo. Lo sucedido en las décadas anteriores es un poderoso alerta para enfrentar a los burócratas sin cuartel y en todos los terrenos.

“Revolución socialista o caricatura de revolución”

El título resume la salida que veía el Che y que nosotros levantamos más que nunca, abrazamos la salida que veía el Che: “En las actuales condiciones históricas de América Latina, la burguesía nacional no puede encabezar la lucha antifeudal ni antiimperialista. La experiencia demuestra que en nuestras naciones esa clase, aún cuando sus intereses son contradictorios con los del imperialismo yanqui, ha sido incapaz de enfrentarse a éste, paralizada por el miedo a la revolución social y asustada por el clamor de las masas explotadas”

Presente posible, no utopía

Millones de trabajadores y de jóvenes en todo el mundo reivindican al Che. Lo hacen con orgullo luciendo su imagen. Resulta emocionante ver su cara estampada en la remera de muchos de los manifestantes que recorren las calles de Tegucigalpa enfrentando el golpe.
También hay quienes utilizan su imagen para presentarlo como un soñador, o un utópico, el de los sueños socialistas irrealizables.
O los que lo recuerdan, pero sólo como un camuflaje de izquierda de sus políticas claudicantes hacia el gobierno, el régimen y el sistema capitalista. Tal es el caso del Partido Comunista, Patria Libre y las variantes de centroizquierda.
Nosotros, aunque no compartimos la metodología del foquismo, recordamos al Che como un verdadero Héroe de la Revolución Permanente, como un mensaje real y permanente de que la Revolución Latinoamericana es posible. La vida política del Che consolidó otras enseñanzas revolucionarias, como las de Trotky, que mantienen toda su vigencia:
• El único camino de la revolución pasa por la lucha de clases, de la burguesía contra los trabajadores y el pueblo, lo que lleva inevitablemente a enfrenta-mientos violentos contra los explotadores, los que quieren mantener sus privilegios y sus fuerzas represivas.
• La revolución no puede tomar otro programa que no sea el de la clase obrera, incorporando reivindicaciones de los campesinos, el pueblo pobre y los sectores oprimidos y marginados de la sociedad, para hacer una alianza de acero contra los explotadores y el imperialismo.
• La revolución no se puede limitar a los marcos de un país. El Che había expresado claramente cual era la mejor forma de defender a Cuba y sus conquistas «Hacer uno, dos, tres Vietnam» Si la revolución no se profundiza en el terreno internacional, se estanca y retrocede.
Con estas convicciones es que con el MST-Nueva Izquierda apoyamos las luchas de los trabajadores y los jóvenes de Argentina y de todo el mundo y, en el camino de una salida de fondo, vamos dando pasos en el reagrupamiento de los revolucionarios a nivel mundial, junto a los compañeros de Marea Socialista en Venezuela, el PSOL en Brasil, el NPA en Francia y otras organizaciones hermanas en varios países.

31 de agosto de 2009

A 37 AÑOS DE LA MASACRE DE TRELEW


MST DE TRELEW

El 15 de agosto de 1972, militantes de las organizaciones ERP, FAR y Montoneros se fugaron del Penal de Máxima Seguridad de Rawson.En Trelew, y la zona más cercana al penal de la Unidad 6 de Rawson, habíamos iniciado poco a poco la solidaridad con los presos políticos al establecer vínculos con los familiares de los detenidos que llegaban a la zona. Así se formó la comisión de solidaridad que integrábamos todos los sectores políticos locales. Destacamos la labor que realizaron mujeres preparando comida, atendiendo en sus hogares a los familiares que llegaban, silenciosas, pero tan necesarias, fueron el puntal en esa hora, Se elige la figura del apoderado, un representante del detenido ante la ausencia de su familia. El compañero desaparecido Elvio Ángel Bel (comunista) era el apoderado de Mario Santucho. Ángel primero se comprometió y luego le notificó al Partido Comunista, ya que había diferencias en los métodos y los planteos del comité central. Elvio, comprometido, militante, no titubeó en ser apoderado, era un representante de la Comisión de Solidaridad y como tal actuó.

En la Ciudad de Rawson, a 1.500 kilómetros de la Capital Federal, el penal se convirtió en el centro de confinamiento para un grupo numeroso de militantes de las organizaciones políticas y sindicales, que planean una fuga masiva. Su objetivo era incorporarse a la lucha del pueblo contra la dictadura militar de Juan Carlos Onganía.Todo no se pudo concretar. La fuga estaba planificada minuciosamente, pero tuvo problemas de coordinación por la falta de medios de comunicación. En el primer grupo salieron seis compañeros, que despegaron rumbo a Chile. Un segundo grupo llegó al aeropuerto, pero no pudo abordar otro avión. Debieron acordar con el Juez Federal su rendición y regreso al penal. Esto no se respetó y fueron trasladados a la Base Almirante Zar, donde los asesinaron. María Berger y Ricardo Haidar (Montoneros), así como Alberto Camps, fueron los sobrevivientes mal heridos que pudieron confirmar la masacre. Luego también pasaron a engrosar la lista de los desaparecidos.Tomamos las consignas de los compañeros. Nos comprometemos en contra de la entrega de las mayores riquezas, los recursos naturales, hidrocarburos y minerales. Seguimos apoyando las justas luchas de los trabajadores y seguimos reclamando la inmediata libertad de los detenidos injustamente, presos por luchar. Seguimos oponiéndonos a estas políticas entreguistas y antinacionales y denunciamos la entrega de nuestras riquezas Cerro Dragón a Pan American Energy.

Volvimos al lugar, una y mil veces. Por eso, el 22 de agosto homenajeamos a los compañeros en el día de la fuga en este lugar, que es un hito histórico para el país. Desde Trelew lo defenderemos hoy y siempre. Enmarcamos estos 37 años en las causas de la querella de la Masacre de Trelew, la del comunista desaparecido Elvio Bel, las causas de Mario Amaya y de Hipólito Solari Yrigoyen, dos hombres de la Unión Cívica Radical, la causa 500 y otras que tienen el mismo ejecutor: los integrantes de la Base Almirante Zar, las fuerzas de la Policía Provincial, el Ejército y otras fuerzas. Se suma en estos años el espionaje a los ciudadanos políticos y sociales hecho por la Base, y repudiamos el encuentro que en ella harán con las secretarías de derechos humanos nacional y provincial.

22 de agosto de 2009

EXTRACTOS DEL TESTAMENTO DE TROTSKY

Estas líneas se publicarán después de mi muerte. No necesito refutar una vez más las calumnias estúpidas y viles de Stalin y sus agentes; en mi honor revolucionario no hay una sola mancha. Nunca entré, directa ni indirectamente, en acuerdos ni negociaciones ocultas con los enemigos de la clase obrera. Miles de adversarios de Stalin fueron víctimas de acusaciones igualmente falsas. Las nuevas generaciones revolucionarias rehabilitarán su honor político y tratarán como se lo merecen a los verdugos del Kremlin. Creo que se justifica hacer una excepción con mi compañera, Natalia Ivanovna Sedova. El destino me otorgó, además de la felicidad de ser un luchador de la causa del socialismo, la felicidad de ser su esposo. Durante los casi 40 años que vivimos juntos ella fue siempre una fuente inextinguible de amor, bondad y ternura. Soportó grandes sufrimientos especialmente en la última etapa de nuestras vidas. Fui revolucionario durante mis cuarenta y tres años de vida consciente y durante cuarenta y dos luché bajos las banderas del marxismo. Si tuviera que comenzar todo de nuevo trataría, por supuesto de evitar tal o cual error, pero en lo fundamental mi vida sería la misma. Moriré siendo un revolucionario proletario, un marxista, un materialista dialéctico y, en consecuencia, un ateo irreconciliable. Mi fe en el futuro comunista de la humanidad no es hoy menos ardiente, aunque sí más firme, que en mi juventud.Natasha se acerca a la ventana y la abre desde el patio para que entre más aire en mi habitación. Puedo ver la brillante franja de césped verde que se extiende tras el muro, arriba el cielo claro y azul, y el sol brilla en todas partes.
La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la libren de todo mal, opresión y violencia y la disfruten plenamente.

LEON TROTSKY: UNA VIDA AL SERVICIO DE LA REVOLUCION SOCIALISTA

• A los 17 años se incorporó a la lucha contra el zar desde la Liga Obrera del Sur de Rusia. Luego se hizo marxista y militó en el Partido Socialdemócrata Ruso (PSDR). Durante la revolución de 1905 fue elegido presidente del Soviet de Petrogrado.
• En julio de 1917 se incorporó al partido Bolchevique y a su dirección.
• En 1917, obreros, soldados y campesinos, bajo la dirección de Lenin y el partido bolchevique, al que ahora pertenecía Trotsky, tomaron el poder el 7 de noviembre.
• Con la Revolución Rusa triunfante fue responsable de las relaciones exteriores, la creación del Ejercito Rojo y la conducción de la guerra. Conciente de la dimensión mundial de la revolución obrera, dedicó sus esfuerzos a la construcción de un partido mundial, la III Internacional.• Con la muerte de Lenin, la burocracia encabeza por Stalin, lo persiguió de mil maneras. Trotsky perdió sucesivamente sus cargos y finalmente fue desterrado. Los repetidos desastres provocados por Stalin y la dirección de la III Internacional, lo convencieron que ésta era “un cadáver putrefacto”. Ya no era posible regenerar a los partidos comunistas burocratizados.
• En 1938 fundó la IV Internacional manteniendo vivos los principios del socialismo revolucionario. Los últimos años de su vida los dedicó a esta tarea.
En sus propias palabras: “No es fácil. Las tareas son tremendas, los enemigos muy numerosos. Queridos amigos, no somos un partido como otros. Nuestra ambición es no solo tener más miembros, más periódicos, más medios, mas diputados. Todo eso es necesario, pero sólo como medios. Nuestro objetivo es la completa liberación material y espiritual de los trabajadores y explotados a través de la revolución socialista. Para un revolucionario entregarse enteramente al Partido significa encontrarse a sí mismo. Nuestro partido nos toma a cada uno como un todo. Pero en recompensa nos da a cada uno la máxima alegría y satisfacción: la conciencia de que uno está participando en la construcción de un futuro mejor, la conciencia de que uno lleva sobre sus propios hombros una partícula del destino de la humanidad y la certeza de que la propia vida no ha sido vivida en vano.” (León Trotsky: “La Fundación de la Cuarta Internacional” 18 de octubre de 1938. En Escritos. Editorial Pluma).

21 de agosto de 2009

A 69 AÑOS DEL ASESINATO DE LEON TROTSKY


El 21 de agosto de 1940, hace 69 años, un verdugo a las órdenes de Stalin asesinaba en Coyoacán, México, a León Trotsky (Lev Davidovich Bronstein, nacido en Yanovka, Ucrania, en 1879). A modo de homenaje, resaltamos el infatigable esfuerzo de Trotsky puesto en la construcción del partido y la internacional. El 23 de mayo se produce el primer atentado. A las cuatro de las mañana, salieron de entre las sombras cuatro autos con una veintena de hombres fuertemente armados al mando del muralista y militante comunista Alfaro David Siqueiros. Irrum-pieron en la casa de Trotsky. Los 70 disparos, granadas y explosivos no pudieron con el viejo bolchevique y su familia. Pocos días después de este atentado se introduce en la casa quien cometerá el asesinato, Ramón Mercader (agente de la policía secreta de Stalin). Había conquistado a una de las secretarias privadas, Sylvia Agelof, y después de varios meses de relación logró acceder al círculo de confianza de Trotsky, llegando incluso a regalar bombones a su esposa, Natalia. Mercader, que se hace pasar por simpatizante, gana lentamente la confianza de Trotsky, hasta que en la mañana del fatídico 20 de agosto de 1940 es recibido a solas por el viejo dirigente. Mercader le traía unos escritos. Trotsky se acercó a la ventana con el objeto de leer mejor y en ese instante Mercader le descargó un feroz golpe con una piqueta en la cabeza, enterrán-dosela profundamente en el cráneo.Sus últimas palabras antes de morir, al día siguiente, fueron: “Díganles por favor a mis amigos, estoy seguro de la victoria de la Cuarta Internacional. Adelante.”
Gustavo Ferreira
Ver notas
¿Qué es ser trotskista hoy?
Trotsky: una vida al servicio de la revolución socialista
Extractos del testamento de Trotsky

1 de abril de 2009

LAS MALVINAS SON ARGENTINAS

Se cumplen 27 años del desembarco argentino. En 1982, cuando Galtieri intentó la recuperación, nuestro país estaba en ebullición. El movimiento obrero estaba sufriendo despidos y suspensiones; la inflación crecía y los salarios bajaban. La gente había comenzado a perder el miedo y lo demostraba al grito de “se va a acabar... se va a acabar, la dictadura militar”.
Aún así, cuando Galtieri anuncia el desembarco en Malvinas, en la población argentina y en los pueblos hermanos de Latinoamérica se despertó un profundo sentimiento antiimperialista.
Los dictadores querían un hecho político para seguir en el poder. Les salió todo al revés. La guerra se perdió por los desastres que cometieron en el plano político y militar. El imperialismo yanqui le dio la espalda a la Junta Militar y los socios políticos del Plan Cóndor tampoco la apoyaron. Durante el período que duró el enfrentamiento, no se interrumpió el pago de la deuda externa, no se confiscaron los bienes del enemigo ni se movilizó a la población dándole armas. Las movilizaciones que Galtieri intentó manipular se le volvieron en contra.
La guerra profundizó la crisis del régimen, por eso, cuando el 15 de junio Galtieri intentó explicar la vergonzosa capitulación en Plaza de Mayo, fue estruendosamente silbado e insultado al grito de “los pibes murieron, los jefes los vendieron”.
También dejó en evidencia que el imperialismo no quería, ni quiere la descolonización. Como dijo Margaret Tatcher, “Lo que contaba no eran las Malvinas sino el futuro del Estado de derecho internacional” o sea, del orden imperialista mundial.
Todos los gobiernos posteriores intentaron “desmalvinizar”. Además le dieron la espalda a los soldados que lucharon y fueron a la vez víctimas de la dictadura. Nosotros seguimos afirmando que las Malvinas son argentinas y las tenemos que recuperar.
Federico Milmann

7 de marzo de 2009

EL DIA DE LA MUJER

En días más las avenidas y las pantallas de televisión se verán repletas de imágenes de mujeres obscenamente hermosas apretando una celulitis inexistente o dándole algún yogur a los hijos. Ha llegado el día de la mujer. Sin embargo y desgraciadamente, la realidad de las necesidades de la mayoría de las mujeres dista mucho de ser la estética. Para las trabajadoras, inmigrantes, pobres, jóvenes, el bienestar y la vida misma son aún un asunto pendiente. Por eso el 8 de marzo no es un día de festejo a la “femineidad”, el día de la mujer es un día en que millones de luchadoras salimos a exigir nuestro derecho a la igualdad, el trabajo, la salud, los derechos sexuales, la educación, la participación política y tantas otras necesidades humanas básicas que nos son negadas a la mayoría.
Existen diversas versiones sobre el origen del 8 de marzo como día internacional de la mujer trabajadora. La más conocida es la de un incendio ocurrido ese día en el año 1857 en una fábrica textil de Nueva York, donde murieron quemadas más de 100 obreras que hacían una huelga. Sin embargo, algunas investigaciones históricas ubican estos sucesos el 25 de marzo de 1911. Lo que si ocurría, según estás investigaciones, desde mediados del siglo XIX era que las condiciones infrahumanas en las que las trabajadoras y sus familias se veían sumidas llevaron a que las mujeres protagonizaran múltiples huelgas y jornadas de lucha. Más allá de la fecha, los motivos que originan la necesidad de un día de la mujer son las incontables luchas desarrolladas por las mujeres y los terribles sufrimientos vividos por las trabajadoras, de los cuales este suceso no es más que una muestra.
Pero lo que la historia oficial pretende negar es la manera en que el origen de un día de la mujer y la fecha establecida se encuentran íntimamente relacionados con la existencia de una organización obrera internacional, y el protago-nismo político de las mujeres en sus luchas. Los orígenes del día de la mujer Desde los primeros años del siglo XX, a medida que las filas de trabajadoras se engrosan en los partidos socialistas, estos comienzan a fundar sus uniones, clubes y comités de mujeres, organismos encargados de desarrollar una política para conseguir el sufragio femenino, mejorar las condiciones laborales de las mujeres, y erradicar “la esclavitud sexual”. En 1909 el comité Nacional de la Mujer del Partido Socialista Norteamericano recomienda a todas sus secciones establecer el último domingo de febrero como jornada a favor del sufragio femenino, que recibe la denominación de “Día de la mujer”.En 1910, en la ciudad de Copenhague, tiene lugar la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, y las delegadas del Partido Socialista Norteamericano presentan una propuesta para establecer un “Día Internacional de la Mujer”. A partir de entonces en los países donde existían partidos socialistas comenzaron a desarrollarse jornadas de lucha por los derechos de la mujer, pero cada país establecía un día propio.
¿Por qué el 8 de marzo?
Por propuesta de las alemanas, en 1914, arbitrariamente, se instituye el 8 de marzo como día internacional de la mujer trabajadora, y en Alemania, Suecia, Francia y Rusia multitudes de mujeres ocupan las calles manifestándose contra la guerra, el militarismo y a favor del sufragio femenino.
El 8 de marzo de 1917 (23 de febrero calendario juliano que regía en Rusia), en plena guerra mundial, las mujeres rusas, contrariando la decisión del partido, decidieron conmemorar su día con una gran manifestación por pan y paz. Las trabajadoras se amotinaron, y se declararon en huelga, dando así inicio al proceso revolucionario que acabaría en el mes de octubre de ese mismo año. Retomemos lo que Trotsky nos cuenta de ese día en su tomo I de la “Historia de la Revolución Rusa”: “El 23 de febrero era el Día Internacional de la Mujer. Los elementos socialdemócratas se proponían festejarlo en la forma tradicional: con asambleas, discursos, manifiestos, etc. A nadie se le pasó por las mentes que el Día de la Mujer pudiera convertirse en el primer día de la revolución. Ninguna organización hizo un llamamiento a la huelga para ese día. ....haciendo caso omiso de sus instrucciones, se declararon en huelga las obreras de algunas fábricas textiles y enviaron delegadas a los metalúrgicos pidiéndoles que secundaran el movimiento ... Es evidente, pues, que la Revolución de Febrero empezó desde abajo, venciendo la resistencia de las propias organizaciones revolucionarias; con la particularidad de que esta espontánea iniciativa corrió a cargo de la parte más oprimida y cohibida del proletariado: las obreras del ramo textil, entre las cuales hay que suponer que habría no pocas mujeres casadas con soldados» Estos acontecimientos protagonizados por mujeres y fundamentales para el desencadenamiento de la revolución, hacen que en 1921 la Conferencia de las Mujeres Comunistas aprobara, en la 3ª Internacional, la conmemoración del Día Internacional Comunista de las Mujeres que queda oficialmente establecido el 8 de marzo, sin más cambios hasta la actualidad.
¿Quiénes y por qué niegan la historia del 8 de marzo?
El día internacional de la mujer fue una buena herramienta para que mujeres de todo el mundo comenzaran a organizarse, y cuestionar el status quo. Fue así que en la Rusia revolucionaria las mujeres no sólo exigieron igualdad de condiciones en el trabajo y la política, sino que además consiguieron la legalización del aborto, el divorcio, etc. Sin embargo, el mismo ascenso del estalinismo borró todos y cada uno de los derechos conquistados. Las mujeres, gloriosas iniciadoras de la revolución de febrero, fueron negadas como sujetos políticos. Ya en los años ‘30 el ascenso del nazismo en Alemania, el triunfo del estalinismo en la URSS y el declive de la socialdemocracia en Europa y el vendaval de la 2ª Guerra Mundial entierran las manifestaciones del Día de las Mujeres, que se retomaran recién entre los ‘60 y ‘70, al calor de las manifestaciones democráticas que sacuden al mundo comunista y a occidente.
El significado revolucionario del día de la mujer debía negarse; el estalinismo no podía arriesgarse a recordar una fecha en la que la efervescencia popular y la insurgencia había cambiado la historia; y para el imperialismo la sola relación de este fecha con la Unión Soviética se volvía más que incomoda. Por otra parte, ni el estalinismo ni el imperialismo podían aceptar los contenidos emancipatorios y liberadores del sexo femenino, con los que originalmente se había pensado el día de la mujer.De ahí en más, las versiones “oficiales” optaron por evidenciar a las mujeres sólo como victimas, despojándolas de su protagonismo en las luchas obreras y populares a lo largo de la historia. En definitiva, negando la necesidad de liquidar el sistema de opresión y explotación capitalista para garantizar nuestros derechos plenos, por los que luchamos las mujeres de entonces y de hoy.