9 de septiembre de 2008

"ANIBAL FERNANDEZ ES UN MENTIROSO Y ESTOY DECIDIDO A PERSEGUIRLO JUDICIALMENTE"


Así lo aseguró el referente de Proyecto Sur Fernando “Pino” Solanas, en una conferencia de prensa brindada esta tarde a raíz de las denuncias realizadas ayer por el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, en las que vinculó a Proyecto Sur en los incidentes ocurridos en la ex línea Sarmiento sin tener pruebas.

“El Gobierno está intentando sacar de eje el tema principal del conflicto que es la destrucción del sistema ferroviario. Les duele mucho la denuncia que refleja mi película 'La Próxima Estación'”.
"Pino" Solanas continuó respondiendo las acusaciones del ministro Fernández a quien se refirió preguntando: “¡¿qué medidas ha tomado para garantizar a los pasajeros el derecho a viajar en condiciones de seguridad?!, no se ha hecho nada con la cantidad de denuncias que están presentadas en la Justicia por las agrupaciones ferroviarias en base al vandalismo que han hecho con el patrimonio público”
El referente de Proyecto Sur continuó: “Yo estoy decidido a perseguir judicialmente al ministro Fernández; la mejor condena sería hacerlo viajar un mes entero en el Sarmiento como lo hacen a diario miles de pasajeros”.
“Mi película es la primera denuncia fuerte que revela los negociados que existieron entre el la Secretaría de Transporte y los concesionarios, que trajeron como consecuencia el desmantelamiento de los ferrocarriles”, finalizó Solanas.
Por su parte el Diputado Nacional de Buenos Aires para Todos en Proyecto Sur Claudio Lozano dijo que “el objetivo nuestro es terminar con la estafa y no con los ferrocarriles” y agregó refiriéndose a Fernández: “Estamos hablando de alguien que cuando terminó su cargo como intendente de Quilmes tuvo que viajar en el baúl de un auto guardado a raíz de una causa por irregularidades administrativas. Este señor no tiene moral para hablar sobre una persona de la trayectoria política de Pino Solanas”.
Asimismo, acompañando a Solanas, Luis Brunati, integrante de la Mesa Nacional de Proyecto Sur, también se refirió a las denuncias efectuadas por el ministro: “Fernández habló de varias agrupaciones y sólo en el caso de Proyecto Sur mencionó a su dirigente, esto sí que es intencionalidad política”.

SE ESTRENO "LA PROXIMA ESTACION"


LA PRÓXIMA ESTACIÓN
Historia y Reconstrucción de los Ferrocarriles
Una película de Fernando Pino Solanas
http://www.pinosolanas.com/proxima_estacion_info.htm
Trailer :
http://www.youtube.com/watch?v=R8v80SCu104
Fecha de estreno en Buenos Aires: 4 de Septiembre de 2008. Cine Gaumont del INCAA (Rivadavia 1635).
Sinopsis
LA PRÓXIMA ESTACIÓN relata la historia de los ferrocarriles argentinos desde su origen en 1857 hasta su privatización, y la actual crisis del transporte.
Ochenta mil trabajadores fueron despedidos, ochocientos pueblos se convirtieron en fantasmas y un millón de personas emigró hacia las ciudades capitales. Fue el mayor golpe que recibieron las economías regionales. Los 37 grandes talleres donde se fabricaban vagones y locomotoras fueron saqueados, sin que la justicia haya condenado a sus responsables.
Al pasar la totalidad del transporte de carga y pasajeros a las carreteras, el sistema entró en crisis y los accidentes se multiplicaron. Nunca los servicios fueron tan precarios ni los pasajeros tan maltratados.
Pero en el imaginario colectivo subsiste la creencia de que los ferrocarriles no les pertenecen. La privatización de los servicios aumentó la confusión entre lo público y lo privado. ¿Cuáles son los bienes del Estado? ¿Quién los mantiene y cuida?¿Qué derechos tienen los usuarios sobre ellos?.
LA PRÓXIMA ESTACIÓN recogiendo historias y testimonios, entrevistando técnicos, trabajadores, pasajeros, magistrados y funcionarios, el film indaga y construye un fresco problemático que es un espejo del país.
Es el cuarto film de una serie testimonial de cinco largometrajes que partiendo de la crisis de la Argentina del 2001 aborda temas de la sociedad contemporánea.
Ficha técnica
Dirección: Fernando E. Solanas
Investigación, guión, y textos: Fernando E. Solanas
Productor Ejecutivo: Fernando E. Solanas
Productor Asociado : Pablo Rovito
Música original: Gerardo Gandini
Imagen y cámara: Rino Pravato - Mauricio Minotti - Alejandro Fernandez Mouján - Fernando E. Solanas
Montaje: Alberto Ponce - Mauricio Minotti - Fernando E. Solanas
Diseño de sonido : Lena Esquenazi
Asistentes de producción: Juan Pablo Olsson - Pablo Atkins - Iván Gotthold
On Line : Non Stop (Buenos Aires) Ignacio Gorfinkiel
Laboratorio imagen : Eclair (Paris) Odile Beraud
Mezcla de sonido : FX Design (Buenos Aires)
Documental
Duración: 115 minutos
Color, 35 mm.
Copyright: Cinesur S.A.
Buenos Aires – Argentina – 2008

Anexo
CARTA DE PINO SOLANAS A LOS ESPECTADORES
I):A comienzos de los años 90, las empresas del Estado se privatizaron con la promesa de modernizar sus servicios y brindar mejor atención: los trenes interurbanos fueron suprimidos; miles de pueblos quedaron aislados y un millón de habitantes emigró hacia las capitales. El maltrato al pasajero se hizo norma. Los robos y accidentes se multiplicaron. Con la privatización de las aerolíneas también se eliminaron rutas provinciales y los pasajeros son abandonados en los aeropuertos. Jamás se vivió en el país una crisis del transporte semejante. Al suprimir el 80% de los trenes, el transporte de cargas y pasajeros pasó al automotor. Las carreteras quedaron saturadas y los accidentes fueron en aumento: sólo en el 2007 la “guerra del automotor” provocó más de 8000 muertos y miles de heridos.
La confusión sobre lo público y lo privado sigue vigente. Los trenes se privatizaron porque daban pérdidas, pero los servicios públicos ¿están para dar ganancias o para servir a la comunidad?¿Acaso deben dar renta las escuelas o los hospitales públicos? Si los ferrocarriles perdían 1 millón de dólares por día, hoy cuestan 3 millones diarios pero sólo funciona el 20% de los trenes que teníamos antes.
II): La construcción de los ferrocarriles fue una de las grandes epopeyas industriales del país. En 1857 comenzó a circular el Ferrocarril del Oeste - una empresa de capitales argentinos- y años después, llegarían las compañías inglesas y francesas. Casi un siglo más tarde, el gobierno de Perón nacionaliza todos los ferrocarriles y la red alcanza los 50.000 km.; nacen las escuelas ferroviarias; se fabrican locomotoras diesel y a vapor y todo tipo de vagones; el tramo Buenos Aires-Rosario se cubría en 3,30 hs. Con el gobierno de Arturo Frondizi comienza la reducción del ferrocarril. Su ministro A.Alsogaray pone en ejecución el Plan Larkin, del Banco Mundial: se eliminan tranvías y trolebuses y desembarcan las multinacionales de camiones y neumáticos. El tiro de gracia lo dio el gobierno de Carlos Menem: los trenes fueron privatizados o transferidos a las provincias. Desde entonces y hasta Kirchner, siguen los mismos concesionarios: Cirigliano, Romero, Roggio, Urquía, Macri, Techint, Unión Ferroviaria y las brasileras Camargo Correa y A.L.L. El gobierno paga hasta el último salario ferroviario, y todas las roturas y reposiciones de material. Por cuenta del Estado, los concesionarios reparan vagones, locomotoras y estaciones: lo que vale 1 peso es facturado varias veces más. El negocio es cobrar el subsidio estatal.
III):El ferrocarril no tiene reemplazo:” es el único transporte que puede llegar a destino en las peores condiciones climáticas”. Es el medio de transporte más seguro, menos contaminante y más económico. Es 8 a 10 veces más barato que el transporte automotor: una locomotora arrastra la carga de 50 camiones o de 20 ómnibus de pasajeros. Para financiar el “tren bala” - que sólo servirá a las capas pudientes de Buenos Aires, Rosario y Córdoba y no transfiere tecnología- el gobierno endeuda al país por 30 años. Con la mitad de lo que costará la obra, se pueden reconstruir a nuevo los ferrocarriles interurbanos de las provincias del país, con 7.000 km. de vías para trenes de pasajeros, 11.000 km. para los cargueros y 310 locomotoras nuevas. La reconstrucción de los ferrocarriles y su industria, es una urgencia económica y una batalla cultural. Después de tanto fracaso, hay que avanzar hacia un modelo de gestión que incluya a los pasajeros, los trabajadores y los transportistas de cargas para construir el “tren para todos”: un tren público, cuidado por todos y al servicio de todos.
Los trenes volverán, como vuelven los días, los meses, las estaciones…
Los trenes volverán, para seguir uniendo pueblos, regiones y ciudades…
Los trenes volverán, como van y vuelven, los pasajeros, las cargas y mensajes…
Los trenes volverán, simplemente, por el placer de viajar:
Como el agua, la luz o el amor, no es posible vivir sin ellos.

HACE 33 AÑOS LA TRIPLE A ASESINABA A MILITANTES DEL PST


Hace 33 años sucedió un conflicto obrero muy importante en Petroquímica Sudamericana (Hilandería Olmos), la actual Mafissa, que continúa en manos de la misma patronal negrera de esa época, la familia Curi.

El 4 de septiembre, 5 militantes del PST (Partido Socialista de los Trabajadores, de donde proviene nuestro partido y otros, como Izquierda de los Trabajadores) se dirigían a la fábrica para solidarizarse con el conflicto, llevando lo recaudado para el fondo de huelga.Ese día fueron secuestrados por un grupo armado de las 3ª, que después los fusiló.

Los compañeros aparecieron en la madrugada del 5 acribillados a balazos en La Balandra de Berisso.Ese mismo día, cuando tres compañeros del PST salieron a denunciar el hecho, fueron secuestrados muy cerca del local del partido en la ciudad de La Plata, y aparecieron horas después también fusilados.

El gobierno peronista del burócrata sindical de la UOM, Victorio Calabró, la dictadura militar y las leyes de Alfonsín y Menem impidieron la investigación penal del hecho, y recién ahora se ha abierto una causa que igual la han “encajonado”.Adriana Zaldúa, Hugo Frigerio, Roberto Loscertales, Ana María Guzner Lorenzo, Lidia Agostini, Dicky Povedano, Oscar Lucatti y Patricia Claverie fueron los mártires de la denominada “Masacre de La Plata”.

En el 33º aniversario, los recordamos con cariño, mientras continuamos luchando por el juicio y castigo a los responsables políticos y materiales del asesinato.

NUESTRO HOMENAJE A CELIA HART, COMPAÑERA Y AMIGA


Por Movimiento Socialista de los Trabajadores

Con profundo dolor, hemos recibido la noticia del fallecimiento de nuestra querida amiga y compañera Celia Hart Santamaría. Extendemos en estas líneas, nuestras condolencias y saludos a sus familiares, amigos y compañeros de lucha de Cuba y del mundo. La tristeza y la impotencia nos invaden en estos momentos, al estar a la distancia y no poder al menos, acompañar su velatorio y entierro.
Celia, con su alegría, optimismo y su inteligencia habitual, nos había visitado semanas atrás, participando del Sexto Congreso del MST, en donde fue oradora del acto de apertura, y una activa participante en todos los debates. En esos días, habíamos planificado también, reforzar desde Argentina la campaña por la libertaD de los 5 presos cubanos, un tema que a ella la conmovía y por el cual pretendía seguir impulsando el reclamo al gobierno de EEUU de otorgamiento de visas para sus esposas.
Junto a Celia y compañeros de diversos países, también habíamos editado hace un mes, el tercer número de Revista de América, publicación de la cual ella integraba el consejo editor y donde con toda agudeza desarrollaba sus opiniones sobre el momento que vive Cuba. Entre todos, nos encaminábamos a realizar un nuevo seminario político en Venezuela, a fines de este año, en donde nuevamente ella nos iba a honrar con su presencia, su compromiso y sus opiniones y a participar en los eventos del 50 aniversario de la revolución Cubana.
Para nosotros, recordar a Celia es recordar a una valiente revolucionaria, que con toda audacia y sinceridad intelectual se animó a rescatar y reivindicar la figura y las ideas de León Trotsky en Cuba, y a inundar el mundo de artículos y libros con sus opiniones sobre el tema. Así fue como la conocimos, cuando pasó hace varios años por nuestro local central en Buenos Aires, y luego afianzamos nuestra relación fraternal y militante con ella en seminarios y reuniones comunes que tuvimos en Venezuela junto a los compañeros de Marea Socialista y en Brasil en el Congreso del PSOL. Porque además ella era una apasionada internacionalista, preocupada por el futuro de la revolución bolivariana y de todo el continente.
La noticia de su fallecimiento junto a su hermano Abel, nos trajo de nuevo el recuerdo de su presencia entre nosotros, cuando hace tan solo tres semanas la acompañamos al aeropuerto de Buenos Aires, y ella, como siempre, hasta el último minuto seguía planificando proyectos y nuevas tareas militantes en común. Así la vamos a recordar, revolucionaria, pura y comprometida con la causa de la revolución socialista, la que defendió con firmeza toda tu vida.
Vilma Ripoll, Alejandro Bodart y Sergio García Por la Dirección Nacional del MST(Movimiento Socialista de los Trabajadores de Argentina)

EL DECLIVE DEL KIRCHNERISMO

Editorial El Militante Nº 40
El kirchnerismo parece haber entrado en un proceso de declive. Su gobierno transmite una debilidad política desconocida desde que llegó al poder en el 2003.
En el Congreso ya no tiene garantizada la mayoría, como lo demostró el alineamiento de un sector de su bancada con la oposición de derecha en la votación del proyecto de retenciones móviles a los cereales y oleaginosas. De manera que, ahora, el gobierno debe buscar acuerdos a la desesperada, a izquierda y derecha, para aprobar leyes y decretos (caso Aerolíneas, movilidad de las jubilaciones, y otros), para evitar nuevas derrotas humillantes en el Parlamento.
Esto no es más que un reflejo de la pérdida de sustentación social del kirchnerismo, que persigue la meta imposible de conciliar los intereses de clase opuestos de empresarios y trabajadores. Su apoyo entre la pequeña burguesía quedó muy mermado, y ésta busca ahora una alternativa en la oposición de derecha. Las expectativas que el kirchnerismo despertó en la clase obrera comenzaron a disolverse como el azúcar en el café, en la medida que los trabajadores no vieron ningún cambio fundamental en sus condiciones de vida tras 5 años de crecimiento económico, y sufren la reducción de su poder adquisitivo por la suba de precios.
En esta situación, al kirchnerismo no le quedó más alternativa que cambiar de táctica. Bajó su actitud "confrontativa" y elevó su perfil "diáloguista". Pero esto es engañoso. Se muestra "dialoguista" con los empresarios agroindustriales, a quienes aumentó en $740 millones los subsidios para "compensar" la suba internacional de precios, incrementando así sus ganancias multimillonarias; o con el Club de París al que pagó US$6.700 millones. Pero les niega aumentos a los empleados públicos y exige a los burócratas de la CGT que frenen los reclamos salariales de los trabajadores, a cambio de unas monedas en el salario familiar y otras concesiones menores.
Contradicciones de la oposición de derecha
La oposición a la derecha del oficialismo (Carrió, Macri, UCR, "socialistas" de Binner, peronismo disidente, etc.) agrupó sus filas para dar una batalla común al kirchnerismo en el terreno parlamentario con la esperanza de debilitarlo aún más y profundizar las fisuras en su bancada.
Sin embargo, no es probable que la oposición camine sólidamente a un frente electoral común para aprovechar la nueva coyuntura. Las ambiciones personales de Carrió y de Macri, obstaculizan este objetivo. Ninguno de los dos parece dispuesto a resignar el puesto de "jefe" de la oposición. Además, tanto Carrió como sus aliados, los "socialistas" de Binner, todavía viven de explotar políticamente a sectores "progres" de la pequeña burguesía que no verían con agrado un rejunte con la derecha de Macri o con el desprestigiado peronismo "disidente" que encabeza Duhalde. Y Macri tampoco quiere aparecer en la foto junto a un personaje de carisma tan dudoso como Duhalde, por miedo a que eso le reste posibilidades electorales.
La CTA y Proyecto Sur
En este contexto, a fines de octubre, la CTA tiene previsto lanzar su movimiento político que, muy probablemente, confluirá con Proyecto Sur de "Pino" Solanas. Ambos proyectos han levantado la bandera de la reestatización de las empresas y recursos privatizados, contra el imperialismo y por la justicia social.
Más allá del programa inacabado que pueda exhibir este nuevo movimiento, y advirtiendo contra los eventuales intentos de algunos personajes, que demostraron estar al margen de los intereses populares, de vincularse al mismo (Eduardo Buzzi, Binner, etc.), los socialistas revolucionarios agrupados en torno al periódico El Militante le damos la bienvenida a esta iniciativa porque puede ofrecer una herramienta de organización a cientos de miles de trabajadores y jóvenes que no aceptan más esta sociedad capitalista y permanecen sin organizar por la falta de una alternativa política a dónde mirar.
Ante la disyuntiva de optar por una oposición de derecha cada vez más insolente y comprometida con los intereses patronales, o por un gobierno que no desafía esos intereses y se muestra impotente para resolver los problemas de los trabajadores, la confluencia del Movimiento político de la CTA con Proyecto Sur podría encontrar un gran eco en las capas más activas de los trabajadores y la juventud, lo que ayudaría a desarrollar una organización política de masas propia de los trabajadores.
La tarea de los socialistas revolucionarios es trabajar lealmente en el seno de este movimiento para fortalecerlo, al mismo tiempo que explicamos pacientemente la necesidad de que se dote de un programa socialista claro para terminar con la explotación capitalista. El activismo obrero y juvenil tiene ante sí una gran oportunidad que no debe desaprovechar.

8 de septiembre de 2008

POR LA RECUPERACION DEL INDEC


Distintas agrupaciones políticas estamos llevando adelante una campaña de recolección de firmas junto a los trabajadores del INDEC

¿Por qué buscamos el millón de firmas por estadísticas públicas confiables?

Los trabajadores del INDEC estamos empeñados en una lucha para que no se le mienta al pueblo. Buscamos la solidaridad de toda la sociedad
porque, entre otras cosas:

* Las mentiras y los índices truchos afectan en forma directa a los trabajadores y a los sectores más vulnerables de la sociedad, ya que a partir de las subas del índice de precios se negocian nuestros salarios en las paritarias.

* Esta manipulación trae aparejada una posterior subvaloración de la pobreza y la indigencia, que se miden por debajo de la realidad.

* El cálculo del incremento del Producto Bruto Interno, que refleja la riqueza general del país, se sobrevalora, presentando una situación “mejorada” respecto de la que efectivamente existe.

El gobierno engaña al pueblo al presentar su dibujo como una “batalla” contra los sectores financieros que pretenden un incremento de los bonos de la deuda.
Pero NO fueron los trabajadores y el pueblo en general quienes decidieron atar algunos de los bonos de la deuda a la inflación. Fue una decisión gubernamental con la que nada tuvimos que ver, como tampoco fuimos los trabajadores y el pueblo en general los que tomamos una deuda que sin embargo estamos pagando, también por decisión gubernamental. La deuda se sigue engrosando, aun con índices dibujados, y esta manipulación que afecta las discusiones salariales y “baja” artificialmente el número de pobres no frenó ese endeudamiento, ni tampoco puso freno a la acción de los sectores financieros.
En tanto, para el desmantelamiento del Instituto se valen de represalias, despidos, desplazamientos, sumarios, causas judiciales, discriminación salarial y contractual junto a todo tipo de persecución y amenazas a los trabajadores que se vienen oponiendo a la Intervención en el organismo.

Por eso para terminar con la mentira en el INDEC los trabajadores reafirmamos:
· Fuera la Intervención y la patota
· Basta de represalias y persecuciones contra los trabajadores
· Volver a los procedimientos metodológicos anteriores a la Intervención, para desde allí avanzar en los futuros cambios. Recuperación del Sistema Estadístico Nacional.

JUNTA INTERNA ATE – INDEC


Solicita el petitorio o mas informacion a marea-roja@live.com.ar, rodrigo_mst@hotmail.com, clasismo@hotmail.com o en este blog

EL GOBIERNO CALUMNIA A LA IZQUIERDA

La Corriente Socialista El Militante rechaza las sucias acusaciones y calumnias vertidas por el gobierno de Cristina Kirchner contra la izquierda y luchadores populares, a quienes vinculó con la quema, el día de ayer, de 8 vagones en las Estaciones de Merlo y Castelar. Concretamente, rechazamos las difamaciones lanzadas contra el PO y su militante José María Escobar, contra el MST y Proyecto Sur.
Los incidentes del día de ayer en las Estaciones de Castelar y Merlo no fueron una conspiración armada por una "mano negra" sino una verdadera pueblada contra las indecentes y bárbaras condiciones en que miles de trabajadores se ven obligados a viajar cada día en el servicio ferroviario Moreno-Buenos Aires, concesionado a la empresa TBA.
Con esas aseveraciones, el gobierno nacional insulta a las miles de personas que enfrentan diariamente los retrasos injustificados, las cancelaciones arbitrarias del servicio, el lamentable estado de las locomotoras, la masificación en los vagones, etc. y que conocen y padecen de primera mano el pésimo servicio que brinda TBA, en manos del grupo Cirigliano.
El gobierno pretende, de esta manera, eludir sus responsabilidades en el desastroso estado del sistema ferroviario nacional. Pretende ocultar el fracaso estrepitoso de la privatización y desmantelamiento del sistema ferroviario nacional, del cual es garante, y de la concesión del servicio a un puñado de empresarios parásitos que se embolsan 3 millones de dólares diarios procedentes del Estado.
Lo sorprendente no es que el día de ayer se produjera una pueblada contra esta situación, sino que rebeliones populares de este tipo no se den de manera más seguida, lo que muestra el enorme grado de paciencia que han mantenido hasta el momento los miles de usuarios de éste y otros servicios.
No avalamos el destrozo de vagones ni de locomotoras, como de ningún otro bien público construido y fabricado por la clase obrera, que deberían estar al servicio y el disfrute del pueblo trabajador. Pero no somos cretinos, y comprendemos perfectamente las consecuencias de la ira y la bronca popular que se desatan ante el cúmulo de humillaciones y provocaciones a que se ven sometidos cotidianamente los trabajadores y el pueblo pobre por parte de los empresarios y gobernantes.
En cualquier caso, no sería la primera vez que la policía infiltra a sus agentes en situaciones de este tipo para provocar desmanes y descargar así la responsabilidad de los mismos sobre los dirigentes populares y sus organizaciones.
Calificamos de vandalismo y sabotaje contra el pueblo trabajador la actuación del gobierno nacional al pagar 6.700 millones de dólares al Club de París por la deuda externa ilegítima e inmoral, y que debería destinarse a resolver los graves problemas sociales: salud, educación, transporte. No es casualidad que esa decisión fuese celebrada también por la oposición de derecha (desde Carrió hasta Macri) y todas las asociaciones empresarias.
Reiteramos nuestro rechazo al proyecto faraónico del Tren Bala (3.600 millones de dólares sólo de capital, sin contar los intereses) y que el dinero destinado al mismo se dedique a una reconstrucción integral del sistema ferroviario nacional; así como exigimos la reestatización de todo el sistema ferroviario y de subtes, bajo el control de los trabajadores y usuarios.

A 70 AÑOS DE LA FUNDACION DE LA IV INTERNACIONAL

Por Corriente Socialista El Militante
¿Qué legado defendemos?
El 3 de septiembre de 1938 se celebró en París la Conferencia Fundacional de la Cuarta Internacional. Participaron 26 delegados en representación de 11 secciones nacionales, de 29 que conformaban la nueva Internacional.
Culminaba así un proceso largo y turbulento que se inició con la formación de la Oposición de Izquierda en 1923, impulsada por León Trotsky, para oponerse al proceso de degeneración burocrática del Partido Comunista ruso y del Estado soviético, que el propio Lenin había denunciado poco antes de morir.
Esta degeneración fue causada, principalmente, por el aislamiento de la revolución en Rusia, el atraso del país, y la devastación provocada por la guerra mundial y la guerra civil
La Oposición de Izquierda
La casta burocrática, encabezada por Stalin, destituyó a Trotsky y sus partidarios de sus cargos dirigentes y, finalmente, los expulsó del Partido Comunista, los encarceló o los envió al exilio. Casi todos ellos fueron luego exterminados físicamente en las purgas de los años 30. La Internacional Comunista (Komintern) no escapó a esta degeneración burocrática. Los partidos comunistas fueron purgados y sus dirigentes nombrados directamente por Moscú.
A partir del 6º Congreso de la Komintern, celebrado en 1928, la Oposición de Izquierda consigue sus primeros partidarios fuera de Rusia, y se organiza la Oposición de Izquierda Internacional (OPI).
Al principio, la OPI tenía la esperanza de regenerar a la Komintern y el Estado soviético cuando los acontecimientos internacionales y en la URSS reivindicaran sus ideas y perspectivas.
Esta posición fue desechada más tarde, cuando la actuación criminal del PC alemán, con su loca política ultraizquierdista, abonó el golpe de Estado de Hitler en marzo de 1933 "sin romper un solo cristal". No hubo una sola crítica en el seno de la Komintern, mientras que la política de la camarilla burocrática de Moscú llevaba de fracaso en fracaso al movimiento revolucionario internacional.
Trotsky planteó entonces la necesidad de fundar una Cuarta Internacional, superadora de la Tercera Internacional estalinista y de la Segunda Internacional socialdemócrata, que levantara una bandera limpia ante la nueva generación revolucionaria, como genuina heredera y continuadora de las tradiciones revolucionarias y de democracia obrera del bolchevismo y la revolución rusa.
La Liga Bolchevique-Leninista
La OPI pasó a llamarse Liga Internacional Bolchevique-Leninista. Combinó la firmeza en los principios con la flexibilidad organizativa y táctica. Impulsó políticas de frente único con otras tendencias comunistas opositoras para ganar a sus mejores elementos e, incluso, a grupos enteros.
Para salir de su aislamiento y mejorar su composición social, la Liga utilizó la táctica del entrismo en los partidos socialistas, particularmente en sus alas izquierda.
Donde esta táctica fue utilizada (Francia, Estados Unidos, Bélgica, Gran Bretaña, etc.) se obtuvieron buenos resultados y permitió a la Liga abrirse al trabajo de masas. El rechazo a emplear esta táctica en España por consideraciones ultraizquierdistas, aun cuando las Juventudes Socialistas llamaron a los trotskistas españoles a unírseles, tuvo consecuencias trágicas. Las JS españolas, con 100.000 miembros, terminaron fusionándose con las Juventudes Comunistas, y dotó al PC español de una base de masas que no tenía, que utilizó para estrangular la revolución española de 1936-1937.
Las derrotas de la clase obrera en Alemania, Francia y España causadas por las políticas criminales de la socialdemocracia y el estalinismo, en medio del agravamiento de la crisis del capitalismo mundial, hicieron inevitable la II Guerra Mundial.
El Programa de Transición
En este contexto fue fundada la Cuarta Internacional. La idea era construir partidos revolucionarios en el menor tiempo posible, que supieran conquistarse la confianza de las masas para llevar adelante revoluciones socialistas victoriosas.
En la conferencia fundacional se discutió y aprobó uno de los textos marxistas más importantes de todos los tiempos, El Programa de Transición, elaborado por Trotsky. El Programa de Transición rompía con el esquema de tener dos programas diferenciados, máximo y mínimo, para la lucha separada por reformas y por el socialismo, como hacían los reformistas. Planteaba un programa único de consignas transicionales, que vinculaba las necesidades más inmediatas de las masas (salario, empleo, derechos democráticos, etc.) con la necesidad de expropiar a los capitalistas para iniciar la transformación socialista de la sociedad.
Lamentablemente, en 1940, León Trotsky era asesinado cobardemente en México por un agente estalinista. La Cuarta Internacional, recién salida a la historia, fue privada de su principal cabeza pensante y figura más emblemática.
Poco antes de morir, Trotsky planteó que la guerra provocaría una oleada revolucionaria, como ocurrió al final de la I Guerra Mundial en Europa, y que el régimen estalinista no sobreviviría a la misma.
Perspectivas falsificadas
Sin embargo, las perspectivas de Trotsky "fueron falsificadas por la historia", como dijo Ted Grant.
Contra todo pronóstico, la URSS emergió de la guerra como una potencia victoriosa, aunque al precio terrible de 30 millones de muertos. El estalinismo, dentro y fuera de Rusia, fue más poderoso de lo que había sido nunca.
Como Trotsky previó, al final de la guerra se desató una oleada revolucionaria en Europa y Asia, pero fue traicionada por los dirigentes estalinistas y socialdemócratas.
El problema fue que las fuerzas de la Cuarta Internacional eran demasiado débiles para jugar un papel determinante en el desarrollo de los acontecimientos.
La destrucción provocada por la guerra hizo necesario un enorme programa de reconstrucción. Todo esto sentó las bases para el "boom" económico más grande de la historia del capitalismo y el otorgamiento de enormes concesiones a las masas, al menos en los países capitalistas más desarrollados, que suavizaron la lucha de clases en estos países durante un período histórico.
El colapso de la Cuarta Internacional
En aquellos años, privada del consejo de Trotsky, la dirección de la entonces "Cuarta Internacional" quedó totalmente desorientada, y eso marcó el principio del fin de la organización.
Nuestra tendencia, representada en aquellos momentos por la sección británica de la Cuarta Internacional, el Partido Comunista Revolucionario dirigido por Ted Grant, pronosticó un largo período de democracia burguesa en Europa y dijimos que la Internacional debía sacar las conclusiones y actuar consecuentemente. La dirección de la Internacional tenía la perspectiva de dictaduras bonapartistas en todas partes, guerras y revoluciones. Una postura totalmente equivocada y ultraizquierdista.
Pero la razón principal del aislamiento de la Cuarta Internacional fue la propia situación objetiva. Durante un largo período de tiempo había que luchar contra la corriente. Pero con una política y unos métodos correctos, al menos se podrían haber preservado los cuadros y mantenido unido el movimiento, y haberlo dejado preparado para nuevos progresos cuando la situación objetiva comenzara a cambiar, como de hecho sucedió a fines de los años 60.
Pero los "dirigentes" de la Cuarta Internacional no aprendieron de sus errores, y los profundizaron. De la revolución inminente giraron a la teoría del "aburguesamiento" de la clase obrera en Europa ¡Esto fue en vísperas del movimiento de los trabajadores franceses en mayo de 1968!
En 1965, la sección británica de la Cuarta Internacional fue expulsada por diferencias políticas sobre las tareas en la revolución colonial, y nuestra oposición al coqueteo de la dirección con el guerrillerismo y los métodos del terrorismo individual, que tan nefastas consecuencias tuvo para la revolución en Argentina, Uruguay, y otros países.
Desde entonces, la historia de la llamada Cuarta Internacional es la historia de las escisiones, las unificaciones, y vuelta a más escisiones. Alejados de las preocupaciones más sentidas por las masas, muchos de estos grupos sectarios adoptaron las posiciones pequeñoburguesas del "feminismo", la "liberación" sexual, el nacionalismo negro, el guerrillerismo, etc.
Sus políticas, tácticas y perspectivas incorrectas les han llevado a un desprestigio general y a que apenas jueguen un papel digno de mención en ningún país. Igualmente, son responsables de que cientos y miles de cuadros y de obreros avanzados en muchos países, se muestren hoy escépticos y apartados de la política activa.
La Corriente Marxista Internacional
Hoy día no queda nada de la Cuarta Internacional, excepto las ideas, los métodos, los programas y las tradiciones de Trotsky y de la Oposición de Izquierda. La Corriente Marxista Internacional está orgullosa de poder exhibir estas ideas, métodos, programas y tradiciones. Nuestra tendencia, a través de la persona del compañero Ted Grant (fallecido en 2006), puede trazar su historia en un hilo directo ininterrumpido, desde los días de la Oposición de Izquierda hasta la actualidad.
Nunca gozó nuestra tendencia de mayor autoridad y extensión internacional como ahora. Y esto es sólo el principio. Libros como Razón y Revolución, Bolchevismo: el camino a la revolución, o Rusia: de la revolución a la contrarrevolución, escritos por Ted Grant y Alan Woods, dirigentes de la Corriente Marxista Internacional, se han convertido en clásicos marxistas de nuestro tiempo.
En cambio, los grupos pseudotrotskistas están desorganizados y desmoralizados, construyendo "partidos revolucionarios fantasmas" en las nubes.
Nos basamos en la defensa de los principios del marxismo revolucionario y en la creación de una organización de cuadros. A diferencia de los grupos sectarios, nuestra tendencia está claramente orientada hacia la clase obrera y sus organizaciones de masas, firmemente enraizada en ellas. Al mismo tiempo, defendemos consistentemente las ideas revolucionarias del marxismo, en todo momento y en su totalidad.
Desde estas páginas animamos a los socialistas revolucionarios de Argentina a que estudien cuidadosamente las ideas de la Corriente Marxista Internacional y se unan a nosotros. Nuestros principales documentos están disponibles para todo aquel que quiera conocerlos en nuestros materiales impresos y en nuestras páginas web:
www.marxist.com, www.engels.org y http://argentina.elmilitante.org.
LEER TAMBIÉN:
*
Congreso Mundial de la Corriente Marxista Internacional 2008 (El Militante, Septiembre 2008)
*
Los orígenes de la degeneración de la Cuarta Internacional (Entrevista a Ted Grant. Noviembre 2004)
*
Los orígenes del colapso de la Cuarta Internacional y los intentos de los trotskistas británicos para evitarlo (Fred Weston, Noviembre 2004)
*
El trotskismo en mayo de 1945 (Rob Sewell, Mayo 2005)
*
¿Cómo se construyó y cómo se destruyó la tendencia Militant? (Rob Sewell, Octubre 2004)
*
Breve biografía de Ted Grant (Rob Sewell, Julio 2006)
*
La contribución de Ted Grant al marxismo (Alan Woods, Mayo 2003)

EL CLUB DE PARIS COBRA, EL IMPERIALISMO DE FIESTA

Por Partido Comunista de los Trabajadores
La presidenta Fernández de Kirchner anunció esta semana que saldará la deuda que le reclamaba al país el Club de París, al contado y en su totalidad, tal como hizo su marido con el FMI. Lo hizo en el marco del acto por el día de la industria, donde grandes empresarios, todos ligados a los intereses de capitales transnacionales (como parte o como socios menores), aplaudieron a rabiar la medida.
El Club de París, por si hace falta decirlo, es uno de los instrumentos de dominación del imperialismo, está conformado por casi una veintena de países y es hegemonizado por el G 7 (los siete países más poderosos de la Tierra ). La “deuda” que “honrará” el gobierno “nacional y popular” con semejante organismo –unos u$s 6700 millones, más de 20.000 millones de pesos- fue contraída, una parte, en épocas de la Dictadura Militar , y otra por el gobierno de De La Rúa y Cavallo, a través de un préstamo del gobierno español que sirvió para salvar el patrimonio de las empresas ibéricas en medio del derrumbe económico del 2001. Ambas razones son más que suficientes para considerar ilegítimos los reclamos. Y, por supuesto, ningún beneficio para el pueblo argentino.
Aunque algunos impresentables lo han intentado –como D’elía, Moyano o el banquero C. Heller-, resulta difícil defender esta nueva genuflexión kirchnerista ante la presión imperialista, ya no sólo desde un punto de vista de clase (de los trabajadores), sino también desde uno de defensa de los intereses nacionales. Ni qué hablar desde uno meramente humanista. ¿Cómo puede realizarse semejante erogación hacia los centros de poder foráneos, mientras existen enormes necesidades básicas insatisfechas en nuestro pueblo? Parece mentira que hace sólo un par de meses atrás, la propia presidenta, para defender la necesidad de la resolución 125 de retenciones móviles a la renta de la patronal agraria, nos decía que iba a utilizar ese dinero para la construcción de escuelas, hospitales y caminos. Aquello significaba unos u$s 1200 millones, y nunca se recaudaron; hoy se pagan u$s 7000 millones a un organismo de crédito multinacional, con las famosas reservas del Banco Central: ¿aquellas obras ya no hacen falta? Es evidente que para el oficialismo K las prioridades son otras, que están muy lejos de las necesidades de las mayorías populares.
Los que defienden la medida oficial esgrimen que era necesaria para poder tener acceso a créditos más baratos, “para no aislarnos del mundo”: lo mismo nos dijeron con el pago al FMI, con el Canje de Kirchner-Lavagna, con los Blindajes, los Megacanjes y los Planes Brady. Sin embargo, el problema del endeudamiento y el acceso a créditos blandos siguió siendo un estigma para la economía del país, cuyos efectos indeseables siempre los terminaron pagando con su propio sacrificio los que no participan de la fiesta de los acuerdos: las mayorías asalariadas y desocupadas. Lo que se desprende de las argumentaciones del oficialismo y sus cortesanos, es que nada estaba tan bien como decían. Y que para “estar bien”, habrá que tomar distancia de compañías “indeseables” (como lo es Chávez para los centros del poder mundial), y alinearse más claramente con los requerimientos del Imperio, fundamentalmente en lo discursivo, porque en los hechos está claro que el kirchnerismo hizo siempre todos los esfuerzos para ello, con los recursos que tuvo a disposición, montado en el sacrificio del pueblo argentino. Esa decisión ya está tomada por la presidenta K, por eso viajará en los próximos días a EEUU, donde volverá a tocar la campanita en Wall Street -lugar emblemático del capitalismo imperialista si los hay-; e insistirá ante las grandes empresas para que “se apiaden” de nosotros e inviertan en el país, a cambio de seguridad jurídica y de rentabilidad.
Lo que vuelve a ocultar el oficialismo es la verdadera razón de la medida, que son los compromisos asumidos para el pago de la deuda: sólo el año que viene habrá que erogar casi u$s 20.000 millones, y como no hay medios a poder hacerlo en su totalidad, necesitan refinanciar una parte, lo que según ellos, después del pago al Club del París, se podrá hacer con menores costos. De todos modos, habrá que esperar nuevas presiones para satisfacer las demandas de los acreedores que no entraron en el Canje del 2005 (los que hoy representan u$s 30.000 millones). El kirchnerismo, como muchos sostenemos desde hace años, no ha venido para garantizar el bienestar popular después de la hecatombe del 2001, sino a recomponer la gobernabilidad y las instituciones del sistema capitalista. “Implementar un capitalismo serio” y “recrear la burguesía nacional”, como dijo Néstor Kirchner en su discurso de asunción allá por el 2003, aunque todos sabemos que en este mundo globalizado no hay posibilidad de una burguesía que no sea socia menor del capital transnacional. Si no pudo ir a fondo desde el principio, no fue porque no haya querido, sino porque el humor popular se lo hubiese impedido. Hoy está claro que va camino a congraciarse con el establishment mundial.
Por supuesto que para el caso, como lo han hecho todos los gobiernos “democráticos” que lo precedieron, las decisiones se toman entre gallos y media noche, encerrados entre cuatro paredes, sin consultar la opinión popular al respecto, y sin, mucho menos, informar las formas y las consecuencias del camino elegido. Lo concreto es que la deuda pública ha sido –y por lo visto seguirá siendo por muchos años, a menos que el pueblo en su conjunto tome una actitud digna y soberana de defensa de sus intereses- el centro de la política argentina. Todo gira a su alrededor. Ése es el escenario que nos han impuesto el imperialismo con sus cómplices-lacayos locales. Por eso sabe a poco el enjuiciamiento de los ya seniles genocidas de la última dictadura, porque ellos fueron instrumento de los que hoy se benefician de su trabajo sucio. Los verdaderos ideólogos hoy están libres de culpa y cargo, y determinan la política a seguir. Son los mismos que festejaron ruidosamente el anuncio del pago en la Casa Rosada. Y el gobierno kirchnerista-peronista es parte de ello.
La muletilla de los que aprueban el pago tanto de ésta como de toda “deuda” reclamada por el poder económico transnacional es que “no podemos aislarnos del mundo”. Para ellos, no importan las maniobras fraudulentas que hayan ejercido los acreedores, ni los sufrimientos y penurias que hayan provocado a millones de seres humanos. “Hay que pagar” nos dicen. La cuestión medular, entonces, es preguntarse a quién o a quiénes beneficia estar relacionados con “el mundo” en estos términos. Lo que nos ha demostrado la historia reciente es que seguramente a las mayorías populares seguramente no. Nunca recibieron más que promesas incumplidas de futuros bienestares, mientras el presente fue siempre de penurias.
Si estar relacionados con “el mundo” en los términos que “el mundo” (gobernado por el Mercado inhumano) produce la infelicidad de la mayoría del pueblo, entonces habría que replantearse esa relación. La voracidad de las burguesías en todo el mundo modela la dolorosa realidad que vivimos. Las pretensiones de la patronal agraria en el actual conflicto agrario en nuestro país es un ejemplo de lo antedicho: a ellos no les importa el hambre de sus compatriotas, sino quién les puede pagar el mejor precio por sus productos. Esa es, en esencia, la concepción capitalista de la realidad.
Al pueblo en su conjunto se le sigue negando la posibilidad de influir en este imprescindible debate. Así le está vedado, el comenzar al menos, a solucionar verdaderamente los problemas de nuestro país. Seguramente si empezamos por contemplar las necesidades de cada habitante de nuestro suelo en vez de las ambiciones de los centros del poder mundial, abriremos una etapa distinta y mejor para nuestra sociedad. Y no pagaríamos lo que estamos pagando. El discurso pasa a ser una simple anécdota cuando lo concreto es lo contrario de lo que se declama. Y lo cierto es que, con gobiernos como este, a los dueños del mundo no les hace falta el FMI.
La verdadera solución de los acuciantes problemas del pueblo está en las antípodas de lo que pregona el kirchnerismo: plantear la ilegitimidad de la deuda pública del Estado argentino, desde una postura digna y soberana, haciendo centro en la socialización de la riqueza que producen los trabajadores, para utilizar los recursos en beneficio de la sociedad toda, sería sólo el comienzo.
Pero para ello hace falta una herramienta política que hoy no existe en nuestro país, y que es obligación de todos los que soñamos una sociedad distinta contribuir a hacer realidad.

2 de septiembre de 2008

LENINISMO, TROTSKISMO Y PARTIDO DE MASAS


Por Sergio García (Marea Socialista)

"dice el Corán que la montaña fue al profeta. El marxismo aconseja que el profeta vaya a la montaña" León Trotsky

La etapa abierta en nuestra revolución y en el proceso de construcción del PSUV abre -como siempre sucede-, nuevos debates, reafirman o modifican viejas teorías y generan un intercambio de ideas y propuestas entre muchos sectores revolucionarios. Entre los provenientes del trotskismo habemos dirigentes que nos sumamos a esta discusión y al PSUV, otros rechazan hacerlo. Vuelven los debates sobre la relación entre partido de masas o de cuadros. Algunos compañeros se contentan con construir pequeños núcleos homogéneos y un programa acabado pero que no se ve o se explica como implementarlo.
¿Qué tipo de partido construyeron los grandes revolucionarios del siglo XX? ¿Es verdad que el partido bolchevique era monolítico y de pensamiento único? ¿Llamó Lenin después del 17 a construir partidos cerrados y dogmáticos? ¿Trotsky rechazaba la idea de ser parte de partidos de masas que no fueran trotskistas?
Abrimos con este primer número algunos aportes e ideas sobre estos temas trascendentes. Sería imposible desarrollar en un solo artículo esta polémica. Queriendo contribuir a la formación de los miles de trabajadores y luchadores sociales que se suman al PSUV y que están por que este sea un gran partido de la revolución y útil a su profundización en su programa, sus métodos y su forma organizativa, hacemos este trabajo, utilizando distintas citas para conocimiento del lector y que luego pueda consultar a las fuentes.
La titánica tarea de hacer revolución ha demostrado a lo largo del siglo XX que se necesitó en todos sus casos algún tipo de organización política. Los organismos obreros, populares y sociales han sido indispensables y lo seguirán siendo. En Cuba también la guerrilla jugó un rol importante, pero la realidad siempre colocó como una necesidad decisiva una organización política que fuera parte real del movimiento de masas y su vanguardia. Estas deben tener una estrategia para avanzar hasta el final en su lucha contra el capitalismo. El Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky es un referente histórico importante. Su burocratización posterior a manos del stalinismo no pueden negar el rol revolucionario que jugó ese partido para alcanzar el triunfo de la revolución.
La necesidad de una gran organización política se ve hoy con claridad en nuestro país. No es casual que Chávez convoque a construir el PSUV, y no es casual tampoco que más de 5 millones de compatriotas se hayan inscrito.
Lenin, el bolchevismo y la lucha contra la enfermedad del izquierdismo.
Existe por el rol lamentable del stalinismo una matriz de opinión que intenta mostrar al partido bolchevique como sinónimo de la degeneración burocrática que tuvo décadas después. Contra esa falsedad, la historia del bolchevismo se caracterizó por una lucha constante por llegar al movimiento de masas, por luchas políticas en su interior con distintas tendencias y corrientes, con una gran circulación de ideas en su interior y muchas veces expresadas y debatidas públicamente. Era un partido que fue creciendo por reflejar las necesidades más sentidas de la clase obrera y del pueblo ruso, y por haber tenido firmeza política por un lado y un régimen interno democrático por otro. Lenin y los bolcheviques creían en la necesidad del debate y del choque de ideas, como bien lo resume en su libro el historiador Pierre Broué "Su influencia se basa en la vigorosa fuerza de sus ideas, de su temple de luchador de su genio polémico, antes que en el conformismo o en e acatamiento de una severa disciplina. Todos sus compañeros, de Krasin a Bujarin, manifestarán hasta que punto supone para ellos un verdadero problema de conciencia enfrentarse con él. Sin embargo, no reparan en hacerlo pues se trata de un deber, él mismo lo afirma, -«el primero de los deberes de un revolucionario es criticar a sus dirigentes: los discípulos no serían por tanto dignos de su maestro si no se atreviesen a combatir su punto de vista cuando piensan que está equivocado. Además, un partido revolucionario no se construye con robots». Esta es la opinión de Lenin cuando escribe a Bujarin que, si prescindiesen de las personas inteligentes pero poco disciplinadas y no conservasen más que a los imbéciles disciplinados, el partido se iría a pique. He aquí el motivo de que, tanto la historia del partido, como la de la fracción, no sean, desde 1903, sino una larga sucesión de conflictos ideológicos que Lenin supera sucesivamente merced a un prolongado alarde de paciencia. A este respecto, resulta extremadamente difícil separar el estudio de la personalidad de Lenin del de su fracción, cuya unidad de criterio surge de la discusión, casi permanente, que se opera, tanto sobre las cuestiones fundamentales como a propósito de la táctica a seguir en cada momento." (1).
Tras el triunfo de la Revolución Rusa surgió la necesidad de extender la revolución, comenzó a organizarse la Tercera Internacional y surgieron grandes debates. Sectores que se acercaban al movimiento revolucionario comenzaron a plantear posiciones sectarias contra la participación en organizaciones sindicales de masas, contra la intervención en los parlamentos e ignorando a las organizaciones políticas reformistas que existían aún. Tuvo que ser Lenin en 1920 y 1921 quien directamente enfrentara estas concepciones en su trabajo titulado "El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo". Desde su óptica propuso que los jóvenes partidos europeos se enraizaran entre las masas, que se trabajara dentro de los sindicatos reformistas si allí estaban los trabajadores y en el caso de Inglaterra llamó a que el joven PC apoyara electoralmente al Partido Laborista, incluso abriendo luego la posibilidad que los comunistas ingresaran a una experiencia a ese partido por estar allí sectores de masas.
En Alemania aconsejaba una política sobre otros sectores de la socialdemocracia en particular con su ala izquierda. En sus polémicas decía que "Temer un "compromiso" con esa ala del partido, es sencillamente ridículo. Al contrario, es un deber de los comunistas buscar y encontrar una forma adecuada de compromiso con ella, compromiso que permita, por una parte, facilitar y apresurar la fusión completa y necesaria con ella, y, por otra, que no cohiba en nada a los comunistas en su lucha ideológica y política contra el ala derecha oportunista de los "independientes". Es probable que no sea fácil elaborar una forma adecuada de compromiso, pero sólo un charlatán podría prometer a los obreros y a los comunistas alemanes un camino "fácil" para alcanzar la victoria" (2).
Como se ve, lejos estaba el mayor líder de la Revolución Rusa de creer en construir pequeños círculos aislados y auto proclamatorios. Siempre su norte eran las masas, partiendo de sus expectativas y lugares reales en donde se organizaban.
La lucha de Trotsky contra el sectarismo
Con Lenin muerto y la consolidación del stalinismo, mas el ascenso del fascismo en Europa, Trotsky fue expulsado y perseguido. Nuevamente entre los grupos que en todo el mundo lo seguían, surgieron debates similares. Dirigentes de distintos países proponían construir "núcleos puros" que nada tuvieran que ver con las grandes organizaciones comunistas y socialistas o socialdemócratas de esas décadas.
Una dura batalla política tuvo que encabezar el viejo revolucionario a principio de la década del 30 para que sus seguidores no se aislaran, sino que audazmente ingresaran tanto en el terreno político como en el sindical a donde estaban las masas y donde se podía de verdad intentar construir una política revolucionaria que fuera mucho mas que una reafirmación abstracta fuera de la lucha real. En uno de sus escritos de esos años y hablando sobre España decía: "Siempre hemos criticado a los dirigentes de la sección española por estar impregnados de un espíritu puramente propagandístico y de una actitud expectante. Los camaradas deberían releer las discusiones internacionales con la dirección española. Y he aquí el punto significativo: los camaradas españoles han declarado abiertamente su hostilidad al giro francés. Esto confirma, una vez más, que la "intransigencia" en estas cuestiones no es otra cosa que una máscara tras la cual se ocultan la pasividad puramente periodística y propagandística. En lo que a nosotros concierne, seguiremos repitiendo: el mayor error perpetrado por sección alguna, es el cometido por la sección española al no adherirse al Partido Socialista cuando comenzaba la preparación para la lucha armada" (3).
Para esa misma época en Francia y tras alentar un giro de La Liga hacia el PS no dudaba en enfrentar a los dirigentes mas sectarios planteando: "Sostengo que ninguna de nuestras secciones tuvo todavía la oportunidad de formular tan nítidamente sus ideas y de plantearlas tan directamente ante las masas como lo ha hecho la sección francesa desde que se convirtió en una tendencia del Partido Socialista" (4). Como puede verse, Trotsky estaba muy lejos de tener posiciones sectarias. En realidad combatió esas concepciones en todos los países. Su esfuerzo era por construir una organización revolucionaria partiendo de la ubicación y expectativas de las masas en relación a otros partidos y no ignorando esta realidad política.
En la misma década en los EEUU se daban problemas similares. Cannon, el mas importante dirigente y con la colaboración de Trotsky, avanzó a unificarse con otros sectores primero y luego juntos intervenir en el PS ante el surgimiento de un ala izquierda que crecía y atraía a los trabajadores. Tuvieron un sector que se opuso a integrarse al PS, pero avanzaron igual convencidos de que "el PS era una organización mucho más grande que la nuestra. Y nosotros, observando cada signo y cada síntoma, comenzamos a notar que los trabajadores que estaban despertando a las ideas radicales y otros que habían desistido del movimiento político y querían volver, se estaban uniendo al PS, no a nuestro partido. Tenían la idea de que el PS eventualmente se transformaría en un genuino partido revolucionario, gracias al desarrollo de su ala izquierda. Esto frenó la captación para el Workers Party. Era un signo de advertencia para nosotros de que no debíamos permitirnos quedar aislados del ala izquierda del PS" (5). Para Trotsky la obsesión, llegar con sus propuestas en el terreno político a millones de obreros y campesinos, "quien no encuentra el camino a las masas es un peso muerto para el partido" diría en el Programa de Transición, uno de sus últimos trabajos. En Sudamérica durante la segunda mitad del siglo XX el trotskismo nacía perseguido y sin direcciones experimentadas. Todos sus intentos de crecimiento se daban en ese marco. En Argentina aprendió sus primeros pasos bajo el peso del peronismo. Allí la corriente que encabezaba Nahuel Moreno construyó en 1957 el MAO (Movimiento de Agrupaciones Obreras) junto a lo mejor de la vanguardia peronista. Esto lo reflejan los textos de esa época luego de un debate se decidió "El eje del problema era si la tendencia clasista que intentábamos construir podía desarrollarse desde "fuera del peronismo obrero" o si en ese momento pasaba por la participación dentro de las agrupaciones obreras peronistas. La incorporación masiva del activismo a las 62 Organizaciones y su choque con los dirigentes burgueses del peronismo, llevaron a considerar "que la estructuración de la corriente de clase pasará por las agrupaciones peronistas, para lo cual es fundamental orientarlas desde su propio campo político tomándolas tal cual son, y no como quisiéramos que fuera" (6).
Esa misma corriente construyó luego en Argentina un gran partido en los 80 que lamentablemente pese a su gran inserción terminó fracasando. Varios años antes y no por casualidad su fundador Nahuel Moreno, pese a dirigir un partido de miles, alertaba contra el peligro del sectarismo en sus filas. En una escuela para la Juventud Socialista en 1985 les planteaba auto críticamente:"Por culpa de esta tendencia sectaria no pudimos hacer un trabajo fuerte, intenso, sobre los miles de nuevos dirigentes obreros y estudiantiles, honestos y extraordinariamente combativos que se nuclearon en la JTP, los Montoneros y el clasismo en la etapa anterior. Para nosotros todo el que no fuera del partido o no nos diera la razón de entrada era un pequeño burgués, contrarrevolucionario, enemigo nuestro y de la clase obrera" (7).
Para los mismos años en Brasil los sectores revolucionarios eran motor fundamental de la construcción del PT junto a corrientes reformistas. Durante años defendieron y construyeron ese partido combatiendo a la vez a quienes no querían un rumbo socialista. Un grueso grupo de estos compañeros terminaron, ya en el gobierno de Lula expulsados del PT porque correctamente se negaron a votar leyes contra los trabajadores. Luego dieron el paso a construir el PSOL, la más importante alternativa de izquierda que existe hoy en ese país. La lucha del bolchevismo y el trotskismo por construir grandes organizaciones revolucionarias tuvo siempre que enfrentar al oportunismo, pero también en gran medida al sectarismo y dogmatismo que lo alejaban de la lucha política real en el movimiento de masas, dándose para esos distintas y audaces tácticas políticas en cada etapa y ante distintas situaciones.
PSUV y partido de masas
Muchos de esos debates vuelven hoy a la par que el PSUV va naciendo. Por supuesto, ninguna de esas experiencias mencionadas son iguales al ejemplo de construcción del PSUV, como tampoco es igual la actitud de las masas inscrita en esta organización, que ha sido en su mayoría las mismas masas que ha derrotado todo los planes desarrollado por el imperialismo para acabar con este proceso. La realidad es que mientras millones se inscriben con todo su entusiasmo vemos también a sectores acomodados que van intentando mantener ahora en el PSUV sus privilegios y un control sobre las bases. Este hecho lleva a cientos de miles a querer luchar por evitarlo y a pequeños sectores a tomar sólo para no sumarse al PSUV.
Como en toda la historia del siglo XX seguimos creyendo como planteaban Lenin, Trotsky y tantos otros revolucionarios que las luchas políticas se dan donde se organizan las masas y no donde a nosotros nos gustaría que lo hicieran. En el PSUV está la esperanza de millones por profundizar la revolución, por eso muchos dirigentes de CCURA asumimos el desafío de participar con toda la fuerza que tengamos, para llevar nuestras propuestas y nuestros aportes. Y, ahí también vamos a enfrentar a todos los que quieren frenar la revolución y a los que quieren que en el PSUV no sea la base obrera y popular la protagonista.
En nuestro país hay una gran cantidad de dirigentes y camaradas que han defendido por años las enseñanzas de Lenin y el partido Bolchevique . También lo mejor del internacionalismo y las propuestas revolucionarias del Che Guevara. Algunos se consideran trotskistas o simpatizan de estas posiciones. Estos distintos sectores tenemos diferencias políticas, no obstante, repudiamos y enfrentamos a capitalista e imperialista y odiamos a los nuevos ricos, a los burócratas y a los corruptos. A todos los convocamos a sumarse a esta nueva construcción, a dar junto con nosotros y otros sectores populares una pelea en común por un proyecto revolucionario, socialista y democrático en su organización interna.
Nadie sabe de antemano el curso del nuevo partido. Estamos por construir un gran partido de masas que tendrá a su vez miles de cuadros que serán vanguardia en la lucha contra el imperialismo y contra la burguesía. Los esfuerzos, las iniciativas, las ganas y la firmeza de los revolucionarios debemos concentrarlas en esta lucha política y en el fortalecimiento a la vez, de las organizaciones del movimiento de masas. En este nuevo intento de construir un gran partido, mucho depende o influye de lo que hagamos los revolucionarios. Sino lo hacemos, de nada sirve después contar la historia lamentándonos del fortalecimiento de corrientes reformistas. Asumamos nuestra responsabilidad con la revolución, con los trabajadores y sectores populares y con esta nueva organización política en la cual tenemos mucho por hacer.
(1) El Partido Bolchevique, Pierre Broué, 1962.
(2) El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo, Lenin, 1921.
(3) Una vez más acerca de nuestro giro, León Trotsky, 1934.
(4) Las intrigas centristas y la táctica marxista, León Trotsky, 1935.
(5) La lucha contra el sectarismo,Conferencia de James Cannon EEUU.
(6) Historia del trotskismo obrero e internacionalista en Argentina, Ernesto González
(7) Problemas de Organización, Nahuel Moreno, 1985.

CARCEL COMUN A TODOS LOS GENOCIDAS


Por Izquierda Socialista


Tuvimos que transitar tres décadas de innumerables movilizaciones, y otras tantas batallas contra las leyes de “Punto Final” y “Obediencia Debida”, para empezar a ver los frutos de esta lucha.
Primero fue la condena a perpetua de Etchecolatz, enlutada por la desaparición de Julio López, triste prueba de que hay bandas de genocidas que siguen activas desde las entrañas de las fuerzas represivas. Más recientemente, la de Menéndez, lográndose por primera vez que un genocida vaya a una cárcel común, no como otros de sus pares a prisión domiciliaria o cárcel de lujo. Y ahora Bussi -y otra para Menéndez-, para quienes el fiscal Alfredo Terraf también pidió perpetua y cárcel común. Comenzó también el juicio a ocho militares que regenteaban el centro de detención “La Escuelita” en Neuquén, y el de otros militares de la Brigada Aérea de Morón, bajo cuyas alas se hallaba el centro clandestino “Mansión Seré”.
Cada uno de estos juicios es un logro muy importante. Y a su vez, todos demuestran que, de haber mediado voluntad política del gobierno, hace mucho se podría haber acabado con la impunidad de estos monstruos asesinos.
La ausencia de esta política, oculta tras el criterio de dejar que se ocupe la justicia del tema, es la que provoca que sólo unos pocos genocidas que aún viven terminen sus días en la cárcel. Los juicios son individuales, con diferentes resultados, en lugar de unificar las causas y juzgar de conjunto a todos los que cometieron genocidio. Se impone así un ritmo que vuelve imposible juzgar y condenarlos a todos antes de que se mueran de viejos, o se fuguen como lo intentó Corres. Se dilapidan pruebas, se pone en riesgo a los testigos (como a Julio López), o lo que es más grave, dan lugar a que jueces como Marcelo Bailaque de Rosario, o el fiscal general Claudio Palacín, efectúen dictámenes en los cuales siguen sosteniendo la teoría de los dos demonios (ver nota en esta página). Argumento ampliamente superado, pero funcional a las justificaciones de los genocidas sometidos a juicio, que hablan de una “guerra”, negando que el “proceso” fue una masacre sistemática ejecutada por el Estado.
Esto no es simplemente un error del gobierno o una limitación del sistema judicial. Es la trampa con la que el kirchnerismo articula su propia versión del “Punto Final”, pretendiendo dar por terminado el asunto a corto plazo. Por todo esto, la lucha debe seguir, hasta que todos los genocidas que aún viven, sin excepción, y los políticos, burócratas sindicales, curas o civiles que fueron sus cómplices, vayan a cárceles comunes por los días de vida que les quedan.

1 de septiembre de 2008

LAS ACCIONES DE LA GUERRILLA: ¿DELITOS DE LESA HUMANIDAD?

Por I.S.
El 20 de agosto, el juez federal Marcelo Bailaque, rechazó los pedidos de nulidad presentados por dos fiscales de Rosario, contra un dictamen del fiscal general Claudio Palacín, en el que declaraba el asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado por el ERP el 23 de agosto de 1975, como “un delito de lesa humanidad en el marco de un conflicto armado”. Un fallo bochornoso.
En primer lugar, porque pone un signo igual entre los crímenes cometidos por los militares genocidas que se apropiaron del poder del Estado en el ´76, con las acciones -a nuestro juicio erradas-, de luchadores que emprendieron el camino de la guerrilla como método para pelear contra el sistema. Y en segundo lugar -y esto fue debidamente reconocido por la justicia internacional-, porque sólo pueden considerarse crímenes de lesa humanidad aquellos que comete el Estado contra los ciudadanos que debería proteger. Se denomina así a los crímenes masivos de dictaduras como el nazismo, y en nuestro caso, el “Proceso”. A nadie se le ocurriría acusar de crímenes de lesa humanidad a quienes enfrentaron a la barbarie nazi con distintos métodos de resistencia. Los que quieren aplicar este absurdo concepto en Argentina, pretendiendo que se juzgue a los guerrilleros del mismo modo que a los genocidas, no tienen en cuenta que ya fueron “juzgados”: los hicieron desaparecer, los torturaron, los tiraron vivos al Río de la Plata y, en muchos casos, se apropiaron de sus casas o de sus hijos.
No hubo “dos demonios” como siguen proclamando algunos. El único “demonio” que hubo aquí fue un Estado criminal, cuya mano ejecutora fue la de los genocidas y sus cómplices.

UN MILLON DE FIRMAS EN DEFENSA DEL INDEC



Por Izquierda Socialista

Los trabajadores del INDEC, a través de su Junta Interna, acaban de lanzar la campaña nacional por un millón de firmas, Es en defensa de su lucha, contra la intervención y la patota -en momentos en que el gobierno ratificó en su cargo a Moreno-, por estadísticas públicas confiables y la normalización del organismo con participación de sus trabajadores (ver petitorio). Desde estas páginas convocamos a impulsar la campaña en todo el país, llamando a pronunciarse a trabajadores, sindicatos, cuerpos de delegados, personalidades, legisladores y demás organizaciones sociales, estudiantiles y de derechos humanos.


El pasado viernes 22, la Junta Interna de ATE-Indec, hizo el anuncio en conferencia de prensa frente al edificio central del instituto, en Capital. El Secretario General de la misma, Daniel Fazio, explicó los motivos de la misma. Y señaló que los ferroviarios encabezados por el “Pollo” Sobrero, habían aportado la idea, trayendo el ejemplo de la exitosa campaña unitaria que se está haciendo contra el Tren Bala.
En una declaración entregada a la prensa, los trabajadores señalan que para terminar con “la situación de descrédito por la que atraviesa la producción de estadísticas públicas, es imprescindible poner fin a toda incidencia política sobre los procesos técnicos, la salida de los funcionarios vinculados a la intervención y las fuerzas de choque”. Llaman a un debate amplio “en el que deben intervenir los trabajadores del instituto que se han opuesto” a las manipulaciones. Señala que deben “restaurarse los procedimientos que fueron adulterados por la intervención y donde la discusión y cambios metodológicos que surgieran sean públicos”. Además, reclaman que “deben ser restituidos los trabajadores desplazados, despedidos y presionados para renunciar”, el cese de las causas judiciales y sumarios contra ellos, llamando a que se respeten sus salarios y devuelvan todos los atropellos laborales provocados.
La conferencia de prensa contó con el apoyo de distintos dirigentes sindicales y de organizaciones políticas. Junto a distintos partidos de izquierda, estuvo presente Izquierda Socialista. Es una gran oportunidad para sacar miles y miles de pronunciamientos. No sólo para apoyar a los trabajadores del INDEC, sino para terminar con las manipulaciones de los índices que afectan esencialmente a los trabajadores, en lucha contra el flagelo de la inflación que produce el modelo económico del gobierno.

¿POR QUE SEGUIR SIENDO SOCIALISTA?

Por Marcelo Colussi

Desde una posición triunfalista, casi con desdén, el discurso de la derecha puede mirar socarronamente a la izquierda mostrando su 'fracaso' en el siglo XX. Por cierto que hoy, luego de lo sucedido en las recientes décadas, elementos no le faltan para hacer el señalamiento. Los primeros experimentos de socialismos reales del pasado siglo no terminaron muy bien, y después de la caída del muro de Berlín y todo el campo soviético, más los elementos de restauración capitalista en China, el discurso hegemónico de la derecha se siente imbatible. Aunque la historia, por cierto, no ha terminado.
Como dijo el brasileño Frei Betto: 'El escándalo de la Inquisición no hizo que los cristianos abandonaran los valores y las propuestas del Evangelio. Del mismo modo, el fracaso del socialismo en el este europeo no debe inducir a descartar el socialismo del horizonte de la historia humana'.
Ahora bien: ser socialista, seguir abrazando el ideario socialista, seguir esperanzado en un mundo con mayores cuotas de justicia, no es una cuestión de pura fe, de creencia dogmática, ciega, irreflexiva. A una religión se la puede seguir por una pura cuestión de convicción, exclusivamente pasional, ilógica si se quiere. Más allá del análisis, incluso, se puede seguir una creencia dejándose arrastrar por la corriente. Pero seguir firme en el ideal socialista es otra cosa. Por cierto, mucho más que dejarse llevar por la corriente, ser socialista sigue siendo una decisión sopesada, una decisión en la que hasta nos puede ir la vida incluso, pero que se alimenta de un profundo principismo, de una ética firme. Optar por el socialismo es seguir teniendo sensibilidad social, preocupación y respeto por la dignidad humana. Es seguir creyendo firmemente en la justicia, en que lo más importante para un ser humano es otro ser humano.
Seguir optando por el socialismo no es hacer una apología del amor al prójimo. La experiencia milenaria de la vida y las modernas ciencias sociales nos enseñan que el amor incondicional, el amor por el amor mismo no existe (los dioses omnipotentes podrán amar en forma absoluta. Los humanos de a pie, más modestamente, amamos en forma parcial, fragmentaria, con cuentagotas). Pero sí existe el respeto -y hay que forjar una cultura que se base en él; eso es el socialismo en definitiva-. Aunque no amemos incondicionalmente al otro (¿podríamos amar de verdad a todo el mundo?, ¿no tiene algo de mesiánico eso?), podemos y debemos respetarlo. Y la injusticia, en cualquiera de sus formas (explotación económica, subordinación de género, discriminación étnica) es una forma de irrespeto.
La otra opción que tenemos frente al socialismo, el capitalismo, la sociedad asentada en la explotación de una clase social por otra, ya hemos visto hacia dónde puede llevarnos: sólo hacia un holocausto como especie. El afán de poderío, la búsqueda interminable por la supremacía -cosas que pudiéramos estar tentados de tomar como naturales, como factor espontáneo de nuestra humana condición, pero que finalmente se descubren como construcciones culturales, históricas- no pueden ser el norte de la vida. Si lo son, ello depende de una historia que no nos da otra salida, que nos lleva a valorar un teléfono celular o una botella de whisky por sobre otro ser humano. Y ahí radica justamente el trabajo revolucionario, el ser socialista: se trata de cambiar ese mundo, esa historia, esa conciencia. Si se quiere: de ir contra esa corriente.
El capitalismo, la sociedad basada sólo en el lucro personal, olvida el respeto. Si el motor último de la vida es 'la ganancia', amén de ser una vida muy pobre en términos de valores humanos, como construcción social eso es una bomba de tiempo. En nombre de su búsqueda se puede sacrificar la naturaleza completa (la actual catástrofe medioambiental), se generan contradicciones tan profundas que ya no tienen marcha atrás y se vuelven luego inmanejables (sectores sociales 'respetables' que viven defendiéndose de los 'excluidos' que reclaman su lugar en el mundo, Norte rico 'invadido' por pobres que escapan del Sur excluido), todo lo cual genera una bomba de tiempo que por algún lado estalla. O, peor aún, en nombre de defender las ganancias obtenidas, se producen guerras tan mortíferas que ponen en riesgo la habitabilidad misma del planeta. De liberarse toda la energía nuclear contenida en las armas atómicas de que dispone la humanidad hoy día, se produciría una explosión tan monumental cuya onda expansiva llegaría a la órbita de Plutón… Pero ello no impide que cada siete segundos muera de hambre una persona en el mundo, siendo el hambre -¡el hambre y no la guerra!- la principal causa de muerte de nuestra especie. ¿Triste? ¿Indigno? ¿Tremendamente pobre? Eso y no otra cosa es el capitalismo
La derecha podrá mostrar -con razón en muchos casos- que los experimentos socialistas tuvieron innumerables errores: verticalismo, abuso de poder, falta de libertades públicas, nepotismo, ineficiencia, burocratismo, culto a la personalidad de los líderes y una interminable lista de lacras y mezquindades vergonzantes. También la izquierda lo dice en una visión autocrítica de esas experiencias. Ahora bien: de la derecha ya nada se puede esperar, sino más de lo mismo: explotación, saqueo, injusticia, consumismo voraz…. Y el abuso de poder no es un invento del socialismo. Por tanto, el único camino que brinda aún esperanzas sigue siendo el socialismo. Con sus errores, defectos y mezquindades. Pero con esperanza al final del camino.
Las sociedades basadas en la explotación de clase no ofrecen salidas y son, inexorablemente, una afrenta a la equidad entre humanos. Con un horizonte socialista, sabiendo de los errores que cometemos y sabiendo que hay que enfrentarlos, queda al menos la esperanza respecto a que se busca la justicia, que vamos más allá de pobreza de la 'salvación' personal. La vida es demasiado indigna si se mide por la cantidad de dinero que tenemos depositada en la cuenta bancaria, por el automóvil que usamos o por la ropa que llevamos. Pues como dijo el poeta canario Víctor Ramírez, 'aunque no haya motivos para la esperanza, siempre tendremos razones para la dignidad'.
Y el socialismo es dignidad.

LA CONSTITUYENTE SOCIAL

El sábado 19 de julio, con una asistencia de más de 700 activistas sociales, sindicales y políticos se realizó en la Ciudad Universitaria de Córdoba la previa hacia la Constituyente Social para los días 24 y 25 de octubre en Jujuy.
La misma fue convocada por diferentes agrupaciones sociales y políticas junto a dirigentes sindicales que son parte de la CTA, como De Gennaro, Lozano, Pipón Giuliani, Carlos Chile, etc.
La jornada se dividió en dos puntos. Por la mañana se realizó el balance de los pasos para implementar la Constituyente en el país, constatando que la misma fue presentada en 17 provincias, en donde ha empezado a consolidarse este proyecto.
Por la tarde, las diferentes intervenciones expresaron la potencialidad de la convocatoria con un claro proyecto político de refundar la nación. Se planteó la recuperación de los recursos naturales, como el gas, petróleo, pesca, minerías y un proyecto de campo que no expulse a los pequeños productores que trabajan sus tierras, un campo y una industria que armonicen con el medio ambiente, más la necesidad de luchar por salarios y democracia sindical.
Soberanía, Democracia participativa y Distribución de la Riqueza son pilares de la Constituyente Social:
Soberanía sobre los alimentos, sobre los recursos naturales, el Medioambiente y el Hábitat.
Democracia participativa: discutimos, decidimos y ejecutamos, sin delegar.
Distribución de la Riqueza porque la inequidad es un crimen que el capitalismo impone en el planeta, y la única forma posible de enfrentarlo es aquella que surja de nosotros mismos y que plantee una alternativa al control del empresariado que domina la economía y desate un proceso que los de abajo tenemos latente en nosotros, y que para los marxistas debe tener como objetivo el socialismo.
Llegó el momento político para que esto se haga realidad.
Se recordó y reivindicó el legado de la CGT de los Argentinos, mas figuras del calibre de Tosco, Salamanca y el Che.
La jornada terminó con la intervención de Nora Cortiñas, madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora que expresó que vive un momento de suma alegría y ve en un futuro próximo el parto de un proyecto de país que es necesario.
Como decía De Gennaro "se ama lo que se conoce y se defiende lo que se ama" haciendo alusión al recorrido que los dirigentes sindicales han hecho por el país, un país doliente y lleno de incertidumbres. La Constituyente Social y la Paritaria Social son dos aspectos de un mismo proyecto que trae certezas a un camino que sabemos que ha empezado a marchar y que no tiene retorno.
La Constituyente se propone ser un aglutinador de organizaciones y voluntades individuales basadas en acuerdos sobre ejes comunes y un programa que iremos elaborando democráticamente.
Se trata de que el activismo sindical, político y social tome en Unidad este espacio para amplificarlo, se trata de que todos aportemos en Unidad a este proyecto y construyamos una alternativa política y sindical de masas que dé respuesta a los grandes problemas nacionales y genere una genuina alternativa de poder.