1 de septiembre de 2008

LAS ACCIONES DE LA GUERRILLA: ¿DELITOS DE LESA HUMANIDAD?

Por I.S.
El 20 de agosto, el juez federal Marcelo Bailaque, rechazó los pedidos de nulidad presentados por dos fiscales de Rosario, contra un dictamen del fiscal general Claudio Palacín, en el que declaraba el asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado por el ERP el 23 de agosto de 1975, como “un delito de lesa humanidad en el marco de un conflicto armado”. Un fallo bochornoso.
En primer lugar, porque pone un signo igual entre los crímenes cometidos por los militares genocidas que se apropiaron del poder del Estado en el ´76, con las acciones -a nuestro juicio erradas-, de luchadores que emprendieron el camino de la guerrilla como método para pelear contra el sistema. Y en segundo lugar -y esto fue debidamente reconocido por la justicia internacional-, porque sólo pueden considerarse crímenes de lesa humanidad aquellos que comete el Estado contra los ciudadanos que debería proteger. Se denomina así a los crímenes masivos de dictaduras como el nazismo, y en nuestro caso, el “Proceso”. A nadie se le ocurriría acusar de crímenes de lesa humanidad a quienes enfrentaron a la barbarie nazi con distintos métodos de resistencia. Los que quieren aplicar este absurdo concepto en Argentina, pretendiendo que se juzgue a los guerrilleros del mismo modo que a los genocidas, no tienen en cuenta que ya fueron “juzgados”: los hicieron desaparecer, los torturaron, los tiraron vivos al Río de la Plata y, en muchos casos, se apropiaron de sus casas o de sus hijos.
No hubo “dos demonios” como siguen proclamando algunos. El único “demonio” que hubo aquí fue un Estado criminal, cuya mano ejecutora fue la de los genocidas y sus cómplices.

No hay comentarios: