8 de septiembre de 2008

A 70 AÑOS DE LA FUNDACION DE LA IV INTERNACIONAL

Por Corriente Socialista El Militante
¿Qué legado defendemos?
El 3 de septiembre de 1938 se celebró en París la Conferencia Fundacional de la Cuarta Internacional. Participaron 26 delegados en representación de 11 secciones nacionales, de 29 que conformaban la nueva Internacional.
Culminaba así un proceso largo y turbulento que se inició con la formación de la Oposición de Izquierda en 1923, impulsada por León Trotsky, para oponerse al proceso de degeneración burocrática del Partido Comunista ruso y del Estado soviético, que el propio Lenin había denunciado poco antes de morir.
Esta degeneración fue causada, principalmente, por el aislamiento de la revolución en Rusia, el atraso del país, y la devastación provocada por la guerra mundial y la guerra civil
La Oposición de Izquierda
La casta burocrática, encabezada por Stalin, destituyó a Trotsky y sus partidarios de sus cargos dirigentes y, finalmente, los expulsó del Partido Comunista, los encarceló o los envió al exilio. Casi todos ellos fueron luego exterminados físicamente en las purgas de los años 30. La Internacional Comunista (Komintern) no escapó a esta degeneración burocrática. Los partidos comunistas fueron purgados y sus dirigentes nombrados directamente por Moscú.
A partir del 6º Congreso de la Komintern, celebrado en 1928, la Oposición de Izquierda consigue sus primeros partidarios fuera de Rusia, y se organiza la Oposición de Izquierda Internacional (OPI).
Al principio, la OPI tenía la esperanza de regenerar a la Komintern y el Estado soviético cuando los acontecimientos internacionales y en la URSS reivindicaran sus ideas y perspectivas.
Esta posición fue desechada más tarde, cuando la actuación criminal del PC alemán, con su loca política ultraizquierdista, abonó el golpe de Estado de Hitler en marzo de 1933 "sin romper un solo cristal". No hubo una sola crítica en el seno de la Komintern, mientras que la política de la camarilla burocrática de Moscú llevaba de fracaso en fracaso al movimiento revolucionario internacional.
Trotsky planteó entonces la necesidad de fundar una Cuarta Internacional, superadora de la Tercera Internacional estalinista y de la Segunda Internacional socialdemócrata, que levantara una bandera limpia ante la nueva generación revolucionaria, como genuina heredera y continuadora de las tradiciones revolucionarias y de democracia obrera del bolchevismo y la revolución rusa.
La Liga Bolchevique-Leninista
La OPI pasó a llamarse Liga Internacional Bolchevique-Leninista. Combinó la firmeza en los principios con la flexibilidad organizativa y táctica. Impulsó políticas de frente único con otras tendencias comunistas opositoras para ganar a sus mejores elementos e, incluso, a grupos enteros.
Para salir de su aislamiento y mejorar su composición social, la Liga utilizó la táctica del entrismo en los partidos socialistas, particularmente en sus alas izquierda.
Donde esta táctica fue utilizada (Francia, Estados Unidos, Bélgica, Gran Bretaña, etc.) se obtuvieron buenos resultados y permitió a la Liga abrirse al trabajo de masas. El rechazo a emplear esta táctica en España por consideraciones ultraizquierdistas, aun cuando las Juventudes Socialistas llamaron a los trotskistas españoles a unírseles, tuvo consecuencias trágicas. Las JS españolas, con 100.000 miembros, terminaron fusionándose con las Juventudes Comunistas, y dotó al PC español de una base de masas que no tenía, que utilizó para estrangular la revolución española de 1936-1937.
Las derrotas de la clase obrera en Alemania, Francia y España causadas por las políticas criminales de la socialdemocracia y el estalinismo, en medio del agravamiento de la crisis del capitalismo mundial, hicieron inevitable la II Guerra Mundial.
El Programa de Transición
En este contexto fue fundada la Cuarta Internacional. La idea era construir partidos revolucionarios en el menor tiempo posible, que supieran conquistarse la confianza de las masas para llevar adelante revoluciones socialistas victoriosas.
En la conferencia fundacional se discutió y aprobó uno de los textos marxistas más importantes de todos los tiempos, El Programa de Transición, elaborado por Trotsky. El Programa de Transición rompía con el esquema de tener dos programas diferenciados, máximo y mínimo, para la lucha separada por reformas y por el socialismo, como hacían los reformistas. Planteaba un programa único de consignas transicionales, que vinculaba las necesidades más inmediatas de las masas (salario, empleo, derechos democráticos, etc.) con la necesidad de expropiar a los capitalistas para iniciar la transformación socialista de la sociedad.
Lamentablemente, en 1940, León Trotsky era asesinado cobardemente en México por un agente estalinista. La Cuarta Internacional, recién salida a la historia, fue privada de su principal cabeza pensante y figura más emblemática.
Poco antes de morir, Trotsky planteó que la guerra provocaría una oleada revolucionaria, como ocurrió al final de la I Guerra Mundial en Europa, y que el régimen estalinista no sobreviviría a la misma.
Perspectivas falsificadas
Sin embargo, las perspectivas de Trotsky "fueron falsificadas por la historia", como dijo Ted Grant.
Contra todo pronóstico, la URSS emergió de la guerra como una potencia victoriosa, aunque al precio terrible de 30 millones de muertos. El estalinismo, dentro y fuera de Rusia, fue más poderoso de lo que había sido nunca.
Como Trotsky previó, al final de la guerra se desató una oleada revolucionaria en Europa y Asia, pero fue traicionada por los dirigentes estalinistas y socialdemócratas.
El problema fue que las fuerzas de la Cuarta Internacional eran demasiado débiles para jugar un papel determinante en el desarrollo de los acontecimientos.
La destrucción provocada por la guerra hizo necesario un enorme programa de reconstrucción. Todo esto sentó las bases para el "boom" económico más grande de la historia del capitalismo y el otorgamiento de enormes concesiones a las masas, al menos en los países capitalistas más desarrollados, que suavizaron la lucha de clases en estos países durante un período histórico.
El colapso de la Cuarta Internacional
En aquellos años, privada del consejo de Trotsky, la dirección de la entonces "Cuarta Internacional" quedó totalmente desorientada, y eso marcó el principio del fin de la organización.
Nuestra tendencia, representada en aquellos momentos por la sección británica de la Cuarta Internacional, el Partido Comunista Revolucionario dirigido por Ted Grant, pronosticó un largo período de democracia burguesa en Europa y dijimos que la Internacional debía sacar las conclusiones y actuar consecuentemente. La dirección de la Internacional tenía la perspectiva de dictaduras bonapartistas en todas partes, guerras y revoluciones. Una postura totalmente equivocada y ultraizquierdista.
Pero la razón principal del aislamiento de la Cuarta Internacional fue la propia situación objetiva. Durante un largo período de tiempo había que luchar contra la corriente. Pero con una política y unos métodos correctos, al menos se podrían haber preservado los cuadros y mantenido unido el movimiento, y haberlo dejado preparado para nuevos progresos cuando la situación objetiva comenzara a cambiar, como de hecho sucedió a fines de los años 60.
Pero los "dirigentes" de la Cuarta Internacional no aprendieron de sus errores, y los profundizaron. De la revolución inminente giraron a la teoría del "aburguesamiento" de la clase obrera en Europa ¡Esto fue en vísperas del movimiento de los trabajadores franceses en mayo de 1968!
En 1965, la sección británica de la Cuarta Internacional fue expulsada por diferencias políticas sobre las tareas en la revolución colonial, y nuestra oposición al coqueteo de la dirección con el guerrillerismo y los métodos del terrorismo individual, que tan nefastas consecuencias tuvo para la revolución en Argentina, Uruguay, y otros países.
Desde entonces, la historia de la llamada Cuarta Internacional es la historia de las escisiones, las unificaciones, y vuelta a más escisiones. Alejados de las preocupaciones más sentidas por las masas, muchos de estos grupos sectarios adoptaron las posiciones pequeñoburguesas del "feminismo", la "liberación" sexual, el nacionalismo negro, el guerrillerismo, etc.
Sus políticas, tácticas y perspectivas incorrectas les han llevado a un desprestigio general y a que apenas jueguen un papel digno de mención en ningún país. Igualmente, son responsables de que cientos y miles de cuadros y de obreros avanzados en muchos países, se muestren hoy escépticos y apartados de la política activa.
La Corriente Marxista Internacional
Hoy día no queda nada de la Cuarta Internacional, excepto las ideas, los métodos, los programas y las tradiciones de Trotsky y de la Oposición de Izquierda. La Corriente Marxista Internacional está orgullosa de poder exhibir estas ideas, métodos, programas y tradiciones. Nuestra tendencia, a través de la persona del compañero Ted Grant (fallecido en 2006), puede trazar su historia en un hilo directo ininterrumpido, desde los días de la Oposición de Izquierda hasta la actualidad.
Nunca gozó nuestra tendencia de mayor autoridad y extensión internacional como ahora. Y esto es sólo el principio. Libros como Razón y Revolución, Bolchevismo: el camino a la revolución, o Rusia: de la revolución a la contrarrevolución, escritos por Ted Grant y Alan Woods, dirigentes de la Corriente Marxista Internacional, se han convertido en clásicos marxistas de nuestro tiempo.
En cambio, los grupos pseudotrotskistas están desorganizados y desmoralizados, construyendo "partidos revolucionarios fantasmas" en las nubes.
Nos basamos en la defensa de los principios del marxismo revolucionario y en la creación de una organización de cuadros. A diferencia de los grupos sectarios, nuestra tendencia está claramente orientada hacia la clase obrera y sus organizaciones de masas, firmemente enraizada en ellas. Al mismo tiempo, defendemos consistentemente las ideas revolucionarias del marxismo, en todo momento y en su totalidad.
Desde estas páginas animamos a los socialistas revolucionarios de Argentina a que estudien cuidadosamente las ideas de la Corriente Marxista Internacional y se unan a nosotros. Nuestros principales documentos están disponibles para todo aquel que quiera conocerlos en nuestros materiales impresos y en nuestras páginas web:
www.marxist.com, www.engels.org y http://argentina.elmilitante.org.
LEER TAMBIÉN:
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Congreso Mundial de la Corriente Marxista Internacional 2008 (El Militante, Septiembre 2008)
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Los orígenes de la degeneración de la Cuarta Internacional (Entrevista a Ted Grant. Noviembre 2004)
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Los orígenes del colapso de la Cuarta Internacional y los intentos de los trotskistas británicos para evitarlo (Fred Weston, Noviembre 2004)
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El trotskismo en mayo de 1945 (Rob Sewell, Mayo 2005)
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¿Cómo se construyó y cómo se destruyó la tendencia Militant? (Rob Sewell, Octubre 2004)
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Breve biografía de Ted Grant (Rob Sewell, Julio 2006)
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La contribución de Ted Grant al marxismo (Alan Woods, Mayo 2003)

EL CLUB DE PARIS COBRA, EL IMPERIALISMO DE FIESTA

Por Partido Comunista de los Trabajadores
La presidenta Fernández de Kirchner anunció esta semana que saldará la deuda que le reclamaba al país el Club de París, al contado y en su totalidad, tal como hizo su marido con el FMI. Lo hizo en el marco del acto por el día de la industria, donde grandes empresarios, todos ligados a los intereses de capitales transnacionales (como parte o como socios menores), aplaudieron a rabiar la medida.
El Club de París, por si hace falta decirlo, es uno de los instrumentos de dominación del imperialismo, está conformado por casi una veintena de países y es hegemonizado por el G 7 (los siete países más poderosos de la Tierra ). La “deuda” que “honrará” el gobierno “nacional y popular” con semejante organismo –unos u$s 6700 millones, más de 20.000 millones de pesos- fue contraída, una parte, en épocas de la Dictadura Militar , y otra por el gobierno de De La Rúa y Cavallo, a través de un préstamo del gobierno español que sirvió para salvar el patrimonio de las empresas ibéricas en medio del derrumbe económico del 2001. Ambas razones son más que suficientes para considerar ilegítimos los reclamos. Y, por supuesto, ningún beneficio para el pueblo argentino.
Aunque algunos impresentables lo han intentado –como D’elía, Moyano o el banquero C. Heller-, resulta difícil defender esta nueva genuflexión kirchnerista ante la presión imperialista, ya no sólo desde un punto de vista de clase (de los trabajadores), sino también desde uno de defensa de los intereses nacionales. Ni qué hablar desde uno meramente humanista. ¿Cómo puede realizarse semejante erogación hacia los centros de poder foráneos, mientras existen enormes necesidades básicas insatisfechas en nuestro pueblo? Parece mentira que hace sólo un par de meses atrás, la propia presidenta, para defender la necesidad de la resolución 125 de retenciones móviles a la renta de la patronal agraria, nos decía que iba a utilizar ese dinero para la construcción de escuelas, hospitales y caminos. Aquello significaba unos u$s 1200 millones, y nunca se recaudaron; hoy se pagan u$s 7000 millones a un organismo de crédito multinacional, con las famosas reservas del Banco Central: ¿aquellas obras ya no hacen falta? Es evidente que para el oficialismo K las prioridades son otras, que están muy lejos de las necesidades de las mayorías populares.
Los que defienden la medida oficial esgrimen que era necesaria para poder tener acceso a créditos más baratos, “para no aislarnos del mundo”: lo mismo nos dijeron con el pago al FMI, con el Canje de Kirchner-Lavagna, con los Blindajes, los Megacanjes y los Planes Brady. Sin embargo, el problema del endeudamiento y el acceso a créditos blandos siguió siendo un estigma para la economía del país, cuyos efectos indeseables siempre los terminaron pagando con su propio sacrificio los que no participan de la fiesta de los acuerdos: las mayorías asalariadas y desocupadas. Lo que se desprende de las argumentaciones del oficialismo y sus cortesanos, es que nada estaba tan bien como decían. Y que para “estar bien”, habrá que tomar distancia de compañías “indeseables” (como lo es Chávez para los centros del poder mundial), y alinearse más claramente con los requerimientos del Imperio, fundamentalmente en lo discursivo, porque en los hechos está claro que el kirchnerismo hizo siempre todos los esfuerzos para ello, con los recursos que tuvo a disposición, montado en el sacrificio del pueblo argentino. Esa decisión ya está tomada por la presidenta K, por eso viajará en los próximos días a EEUU, donde volverá a tocar la campanita en Wall Street -lugar emblemático del capitalismo imperialista si los hay-; e insistirá ante las grandes empresas para que “se apiaden” de nosotros e inviertan en el país, a cambio de seguridad jurídica y de rentabilidad.
Lo que vuelve a ocultar el oficialismo es la verdadera razón de la medida, que son los compromisos asumidos para el pago de la deuda: sólo el año que viene habrá que erogar casi u$s 20.000 millones, y como no hay medios a poder hacerlo en su totalidad, necesitan refinanciar una parte, lo que según ellos, después del pago al Club del París, se podrá hacer con menores costos. De todos modos, habrá que esperar nuevas presiones para satisfacer las demandas de los acreedores que no entraron en el Canje del 2005 (los que hoy representan u$s 30.000 millones). El kirchnerismo, como muchos sostenemos desde hace años, no ha venido para garantizar el bienestar popular después de la hecatombe del 2001, sino a recomponer la gobernabilidad y las instituciones del sistema capitalista. “Implementar un capitalismo serio” y “recrear la burguesía nacional”, como dijo Néstor Kirchner en su discurso de asunción allá por el 2003, aunque todos sabemos que en este mundo globalizado no hay posibilidad de una burguesía que no sea socia menor del capital transnacional. Si no pudo ir a fondo desde el principio, no fue porque no haya querido, sino porque el humor popular se lo hubiese impedido. Hoy está claro que va camino a congraciarse con el establishment mundial.
Por supuesto que para el caso, como lo han hecho todos los gobiernos “democráticos” que lo precedieron, las decisiones se toman entre gallos y media noche, encerrados entre cuatro paredes, sin consultar la opinión popular al respecto, y sin, mucho menos, informar las formas y las consecuencias del camino elegido. Lo concreto es que la deuda pública ha sido –y por lo visto seguirá siendo por muchos años, a menos que el pueblo en su conjunto tome una actitud digna y soberana de defensa de sus intereses- el centro de la política argentina. Todo gira a su alrededor. Ése es el escenario que nos han impuesto el imperialismo con sus cómplices-lacayos locales. Por eso sabe a poco el enjuiciamiento de los ya seniles genocidas de la última dictadura, porque ellos fueron instrumento de los que hoy se benefician de su trabajo sucio. Los verdaderos ideólogos hoy están libres de culpa y cargo, y determinan la política a seguir. Son los mismos que festejaron ruidosamente el anuncio del pago en la Casa Rosada. Y el gobierno kirchnerista-peronista es parte de ello.
La muletilla de los que aprueban el pago tanto de ésta como de toda “deuda” reclamada por el poder económico transnacional es que “no podemos aislarnos del mundo”. Para ellos, no importan las maniobras fraudulentas que hayan ejercido los acreedores, ni los sufrimientos y penurias que hayan provocado a millones de seres humanos. “Hay que pagar” nos dicen. La cuestión medular, entonces, es preguntarse a quién o a quiénes beneficia estar relacionados con “el mundo” en estos términos. Lo que nos ha demostrado la historia reciente es que seguramente a las mayorías populares seguramente no. Nunca recibieron más que promesas incumplidas de futuros bienestares, mientras el presente fue siempre de penurias.
Si estar relacionados con “el mundo” en los términos que “el mundo” (gobernado por el Mercado inhumano) produce la infelicidad de la mayoría del pueblo, entonces habría que replantearse esa relación. La voracidad de las burguesías en todo el mundo modela la dolorosa realidad que vivimos. Las pretensiones de la patronal agraria en el actual conflicto agrario en nuestro país es un ejemplo de lo antedicho: a ellos no les importa el hambre de sus compatriotas, sino quién les puede pagar el mejor precio por sus productos. Esa es, en esencia, la concepción capitalista de la realidad.
Al pueblo en su conjunto se le sigue negando la posibilidad de influir en este imprescindible debate. Así le está vedado, el comenzar al menos, a solucionar verdaderamente los problemas de nuestro país. Seguramente si empezamos por contemplar las necesidades de cada habitante de nuestro suelo en vez de las ambiciones de los centros del poder mundial, abriremos una etapa distinta y mejor para nuestra sociedad. Y no pagaríamos lo que estamos pagando. El discurso pasa a ser una simple anécdota cuando lo concreto es lo contrario de lo que se declama. Y lo cierto es que, con gobiernos como este, a los dueños del mundo no les hace falta el FMI.
La verdadera solución de los acuciantes problemas del pueblo está en las antípodas de lo que pregona el kirchnerismo: plantear la ilegitimidad de la deuda pública del Estado argentino, desde una postura digna y soberana, haciendo centro en la socialización de la riqueza que producen los trabajadores, para utilizar los recursos en beneficio de la sociedad toda, sería sólo el comienzo.
Pero para ello hace falta una herramienta política que hoy no existe en nuestro país, y que es obligación de todos los que soñamos una sociedad distinta contribuir a hacer realidad.

2 de septiembre de 2008

LENINISMO, TROTSKISMO Y PARTIDO DE MASAS


Por Sergio García (Marea Socialista)

"dice el Corán que la montaña fue al profeta. El marxismo aconseja que el profeta vaya a la montaña" León Trotsky

La etapa abierta en nuestra revolución y en el proceso de construcción del PSUV abre -como siempre sucede-, nuevos debates, reafirman o modifican viejas teorías y generan un intercambio de ideas y propuestas entre muchos sectores revolucionarios. Entre los provenientes del trotskismo habemos dirigentes que nos sumamos a esta discusión y al PSUV, otros rechazan hacerlo. Vuelven los debates sobre la relación entre partido de masas o de cuadros. Algunos compañeros se contentan con construir pequeños núcleos homogéneos y un programa acabado pero que no se ve o se explica como implementarlo.
¿Qué tipo de partido construyeron los grandes revolucionarios del siglo XX? ¿Es verdad que el partido bolchevique era monolítico y de pensamiento único? ¿Llamó Lenin después del 17 a construir partidos cerrados y dogmáticos? ¿Trotsky rechazaba la idea de ser parte de partidos de masas que no fueran trotskistas?
Abrimos con este primer número algunos aportes e ideas sobre estos temas trascendentes. Sería imposible desarrollar en un solo artículo esta polémica. Queriendo contribuir a la formación de los miles de trabajadores y luchadores sociales que se suman al PSUV y que están por que este sea un gran partido de la revolución y útil a su profundización en su programa, sus métodos y su forma organizativa, hacemos este trabajo, utilizando distintas citas para conocimiento del lector y que luego pueda consultar a las fuentes.
La titánica tarea de hacer revolución ha demostrado a lo largo del siglo XX que se necesitó en todos sus casos algún tipo de organización política. Los organismos obreros, populares y sociales han sido indispensables y lo seguirán siendo. En Cuba también la guerrilla jugó un rol importante, pero la realidad siempre colocó como una necesidad decisiva una organización política que fuera parte real del movimiento de masas y su vanguardia. Estas deben tener una estrategia para avanzar hasta el final en su lucha contra el capitalismo. El Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky es un referente histórico importante. Su burocratización posterior a manos del stalinismo no pueden negar el rol revolucionario que jugó ese partido para alcanzar el triunfo de la revolución.
La necesidad de una gran organización política se ve hoy con claridad en nuestro país. No es casual que Chávez convoque a construir el PSUV, y no es casual tampoco que más de 5 millones de compatriotas se hayan inscrito.
Lenin, el bolchevismo y la lucha contra la enfermedad del izquierdismo.
Existe por el rol lamentable del stalinismo una matriz de opinión que intenta mostrar al partido bolchevique como sinónimo de la degeneración burocrática que tuvo décadas después. Contra esa falsedad, la historia del bolchevismo se caracterizó por una lucha constante por llegar al movimiento de masas, por luchas políticas en su interior con distintas tendencias y corrientes, con una gran circulación de ideas en su interior y muchas veces expresadas y debatidas públicamente. Era un partido que fue creciendo por reflejar las necesidades más sentidas de la clase obrera y del pueblo ruso, y por haber tenido firmeza política por un lado y un régimen interno democrático por otro. Lenin y los bolcheviques creían en la necesidad del debate y del choque de ideas, como bien lo resume en su libro el historiador Pierre Broué "Su influencia se basa en la vigorosa fuerza de sus ideas, de su temple de luchador de su genio polémico, antes que en el conformismo o en e acatamiento de una severa disciplina. Todos sus compañeros, de Krasin a Bujarin, manifestarán hasta que punto supone para ellos un verdadero problema de conciencia enfrentarse con él. Sin embargo, no reparan en hacerlo pues se trata de un deber, él mismo lo afirma, -«el primero de los deberes de un revolucionario es criticar a sus dirigentes: los discípulos no serían por tanto dignos de su maestro si no se atreviesen a combatir su punto de vista cuando piensan que está equivocado. Además, un partido revolucionario no se construye con robots». Esta es la opinión de Lenin cuando escribe a Bujarin que, si prescindiesen de las personas inteligentes pero poco disciplinadas y no conservasen más que a los imbéciles disciplinados, el partido se iría a pique. He aquí el motivo de que, tanto la historia del partido, como la de la fracción, no sean, desde 1903, sino una larga sucesión de conflictos ideológicos que Lenin supera sucesivamente merced a un prolongado alarde de paciencia. A este respecto, resulta extremadamente difícil separar el estudio de la personalidad de Lenin del de su fracción, cuya unidad de criterio surge de la discusión, casi permanente, que se opera, tanto sobre las cuestiones fundamentales como a propósito de la táctica a seguir en cada momento." (1).
Tras el triunfo de la Revolución Rusa surgió la necesidad de extender la revolución, comenzó a organizarse la Tercera Internacional y surgieron grandes debates. Sectores que se acercaban al movimiento revolucionario comenzaron a plantear posiciones sectarias contra la participación en organizaciones sindicales de masas, contra la intervención en los parlamentos e ignorando a las organizaciones políticas reformistas que existían aún. Tuvo que ser Lenin en 1920 y 1921 quien directamente enfrentara estas concepciones en su trabajo titulado "El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo". Desde su óptica propuso que los jóvenes partidos europeos se enraizaran entre las masas, que se trabajara dentro de los sindicatos reformistas si allí estaban los trabajadores y en el caso de Inglaterra llamó a que el joven PC apoyara electoralmente al Partido Laborista, incluso abriendo luego la posibilidad que los comunistas ingresaran a una experiencia a ese partido por estar allí sectores de masas.
En Alemania aconsejaba una política sobre otros sectores de la socialdemocracia en particular con su ala izquierda. En sus polémicas decía que "Temer un "compromiso" con esa ala del partido, es sencillamente ridículo. Al contrario, es un deber de los comunistas buscar y encontrar una forma adecuada de compromiso con ella, compromiso que permita, por una parte, facilitar y apresurar la fusión completa y necesaria con ella, y, por otra, que no cohiba en nada a los comunistas en su lucha ideológica y política contra el ala derecha oportunista de los "independientes". Es probable que no sea fácil elaborar una forma adecuada de compromiso, pero sólo un charlatán podría prometer a los obreros y a los comunistas alemanes un camino "fácil" para alcanzar la victoria" (2).
Como se ve, lejos estaba el mayor líder de la Revolución Rusa de creer en construir pequeños círculos aislados y auto proclamatorios. Siempre su norte eran las masas, partiendo de sus expectativas y lugares reales en donde se organizaban.
La lucha de Trotsky contra el sectarismo
Con Lenin muerto y la consolidación del stalinismo, mas el ascenso del fascismo en Europa, Trotsky fue expulsado y perseguido. Nuevamente entre los grupos que en todo el mundo lo seguían, surgieron debates similares. Dirigentes de distintos países proponían construir "núcleos puros" que nada tuvieran que ver con las grandes organizaciones comunistas y socialistas o socialdemócratas de esas décadas.
Una dura batalla política tuvo que encabezar el viejo revolucionario a principio de la década del 30 para que sus seguidores no se aislaran, sino que audazmente ingresaran tanto en el terreno político como en el sindical a donde estaban las masas y donde se podía de verdad intentar construir una política revolucionaria que fuera mucho mas que una reafirmación abstracta fuera de la lucha real. En uno de sus escritos de esos años y hablando sobre España decía: "Siempre hemos criticado a los dirigentes de la sección española por estar impregnados de un espíritu puramente propagandístico y de una actitud expectante. Los camaradas deberían releer las discusiones internacionales con la dirección española. Y he aquí el punto significativo: los camaradas españoles han declarado abiertamente su hostilidad al giro francés. Esto confirma, una vez más, que la "intransigencia" en estas cuestiones no es otra cosa que una máscara tras la cual se ocultan la pasividad puramente periodística y propagandística. En lo que a nosotros concierne, seguiremos repitiendo: el mayor error perpetrado por sección alguna, es el cometido por la sección española al no adherirse al Partido Socialista cuando comenzaba la preparación para la lucha armada" (3).
Para esa misma época en Francia y tras alentar un giro de La Liga hacia el PS no dudaba en enfrentar a los dirigentes mas sectarios planteando: "Sostengo que ninguna de nuestras secciones tuvo todavía la oportunidad de formular tan nítidamente sus ideas y de plantearlas tan directamente ante las masas como lo ha hecho la sección francesa desde que se convirtió en una tendencia del Partido Socialista" (4). Como puede verse, Trotsky estaba muy lejos de tener posiciones sectarias. En realidad combatió esas concepciones en todos los países. Su esfuerzo era por construir una organización revolucionaria partiendo de la ubicación y expectativas de las masas en relación a otros partidos y no ignorando esta realidad política.
En la misma década en los EEUU se daban problemas similares. Cannon, el mas importante dirigente y con la colaboración de Trotsky, avanzó a unificarse con otros sectores primero y luego juntos intervenir en el PS ante el surgimiento de un ala izquierda que crecía y atraía a los trabajadores. Tuvieron un sector que se opuso a integrarse al PS, pero avanzaron igual convencidos de que "el PS era una organización mucho más grande que la nuestra. Y nosotros, observando cada signo y cada síntoma, comenzamos a notar que los trabajadores que estaban despertando a las ideas radicales y otros que habían desistido del movimiento político y querían volver, se estaban uniendo al PS, no a nuestro partido. Tenían la idea de que el PS eventualmente se transformaría en un genuino partido revolucionario, gracias al desarrollo de su ala izquierda. Esto frenó la captación para el Workers Party. Era un signo de advertencia para nosotros de que no debíamos permitirnos quedar aislados del ala izquierda del PS" (5). Para Trotsky la obsesión, llegar con sus propuestas en el terreno político a millones de obreros y campesinos, "quien no encuentra el camino a las masas es un peso muerto para el partido" diría en el Programa de Transición, uno de sus últimos trabajos. En Sudamérica durante la segunda mitad del siglo XX el trotskismo nacía perseguido y sin direcciones experimentadas. Todos sus intentos de crecimiento se daban en ese marco. En Argentina aprendió sus primeros pasos bajo el peso del peronismo. Allí la corriente que encabezaba Nahuel Moreno construyó en 1957 el MAO (Movimiento de Agrupaciones Obreras) junto a lo mejor de la vanguardia peronista. Esto lo reflejan los textos de esa época luego de un debate se decidió "El eje del problema era si la tendencia clasista que intentábamos construir podía desarrollarse desde "fuera del peronismo obrero" o si en ese momento pasaba por la participación dentro de las agrupaciones obreras peronistas. La incorporación masiva del activismo a las 62 Organizaciones y su choque con los dirigentes burgueses del peronismo, llevaron a considerar "que la estructuración de la corriente de clase pasará por las agrupaciones peronistas, para lo cual es fundamental orientarlas desde su propio campo político tomándolas tal cual son, y no como quisiéramos que fuera" (6).
Esa misma corriente construyó luego en Argentina un gran partido en los 80 que lamentablemente pese a su gran inserción terminó fracasando. Varios años antes y no por casualidad su fundador Nahuel Moreno, pese a dirigir un partido de miles, alertaba contra el peligro del sectarismo en sus filas. En una escuela para la Juventud Socialista en 1985 les planteaba auto críticamente:"Por culpa de esta tendencia sectaria no pudimos hacer un trabajo fuerte, intenso, sobre los miles de nuevos dirigentes obreros y estudiantiles, honestos y extraordinariamente combativos que se nuclearon en la JTP, los Montoneros y el clasismo en la etapa anterior. Para nosotros todo el que no fuera del partido o no nos diera la razón de entrada era un pequeño burgués, contrarrevolucionario, enemigo nuestro y de la clase obrera" (7).
Para los mismos años en Brasil los sectores revolucionarios eran motor fundamental de la construcción del PT junto a corrientes reformistas. Durante años defendieron y construyeron ese partido combatiendo a la vez a quienes no querían un rumbo socialista. Un grueso grupo de estos compañeros terminaron, ya en el gobierno de Lula expulsados del PT porque correctamente se negaron a votar leyes contra los trabajadores. Luego dieron el paso a construir el PSOL, la más importante alternativa de izquierda que existe hoy en ese país. La lucha del bolchevismo y el trotskismo por construir grandes organizaciones revolucionarias tuvo siempre que enfrentar al oportunismo, pero también en gran medida al sectarismo y dogmatismo que lo alejaban de la lucha política real en el movimiento de masas, dándose para esos distintas y audaces tácticas políticas en cada etapa y ante distintas situaciones.
PSUV y partido de masas
Muchos de esos debates vuelven hoy a la par que el PSUV va naciendo. Por supuesto, ninguna de esas experiencias mencionadas son iguales al ejemplo de construcción del PSUV, como tampoco es igual la actitud de las masas inscrita en esta organización, que ha sido en su mayoría las mismas masas que ha derrotado todo los planes desarrollado por el imperialismo para acabar con este proceso. La realidad es que mientras millones se inscriben con todo su entusiasmo vemos también a sectores acomodados que van intentando mantener ahora en el PSUV sus privilegios y un control sobre las bases. Este hecho lleva a cientos de miles a querer luchar por evitarlo y a pequeños sectores a tomar sólo para no sumarse al PSUV.
Como en toda la historia del siglo XX seguimos creyendo como planteaban Lenin, Trotsky y tantos otros revolucionarios que las luchas políticas se dan donde se organizan las masas y no donde a nosotros nos gustaría que lo hicieran. En el PSUV está la esperanza de millones por profundizar la revolución, por eso muchos dirigentes de CCURA asumimos el desafío de participar con toda la fuerza que tengamos, para llevar nuestras propuestas y nuestros aportes. Y, ahí también vamos a enfrentar a todos los que quieren frenar la revolución y a los que quieren que en el PSUV no sea la base obrera y popular la protagonista.
En nuestro país hay una gran cantidad de dirigentes y camaradas que han defendido por años las enseñanzas de Lenin y el partido Bolchevique . También lo mejor del internacionalismo y las propuestas revolucionarias del Che Guevara. Algunos se consideran trotskistas o simpatizan de estas posiciones. Estos distintos sectores tenemos diferencias políticas, no obstante, repudiamos y enfrentamos a capitalista e imperialista y odiamos a los nuevos ricos, a los burócratas y a los corruptos. A todos los convocamos a sumarse a esta nueva construcción, a dar junto con nosotros y otros sectores populares una pelea en común por un proyecto revolucionario, socialista y democrático en su organización interna.
Nadie sabe de antemano el curso del nuevo partido. Estamos por construir un gran partido de masas que tendrá a su vez miles de cuadros que serán vanguardia en la lucha contra el imperialismo y contra la burguesía. Los esfuerzos, las iniciativas, las ganas y la firmeza de los revolucionarios debemos concentrarlas en esta lucha política y en el fortalecimiento a la vez, de las organizaciones del movimiento de masas. En este nuevo intento de construir un gran partido, mucho depende o influye de lo que hagamos los revolucionarios. Sino lo hacemos, de nada sirve después contar la historia lamentándonos del fortalecimiento de corrientes reformistas. Asumamos nuestra responsabilidad con la revolución, con los trabajadores y sectores populares y con esta nueva organización política en la cual tenemos mucho por hacer.
(1) El Partido Bolchevique, Pierre Broué, 1962.
(2) El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo, Lenin, 1921.
(3) Una vez más acerca de nuestro giro, León Trotsky, 1934.
(4) Las intrigas centristas y la táctica marxista, León Trotsky, 1935.
(5) La lucha contra el sectarismo,Conferencia de James Cannon EEUU.
(6) Historia del trotskismo obrero e internacionalista en Argentina, Ernesto González
(7) Problemas de Organización, Nahuel Moreno, 1985.

CARCEL COMUN A TODOS LOS GENOCIDAS


Por Izquierda Socialista


Tuvimos que transitar tres décadas de innumerables movilizaciones, y otras tantas batallas contra las leyes de “Punto Final” y “Obediencia Debida”, para empezar a ver los frutos de esta lucha.
Primero fue la condena a perpetua de Etchecolatz, enlutada por la desaparición de Julio López, triste prueba de que hay bandas de genocidas que siguen activas desde las entrañas de las fuerzas represivas. Más recientemente, la de Menéndez, lográndose por primera vez que un genocida vaya a una cárcel común, no como otros de sus pares a prisión domiciliaria o cárcel de lujo. Y ahora Bussi -y otra para Menéndez-, para quienes el fiscal Alfredo Terraf también pidió perpetua y cárcel común. Comenzó también el juicio a ocho militares que regenteaban el centro de detención “La Escuelita” en Neuquén, y el de otros militares de la Brigada Aérea de Morón, bajo cuyas alas se hallaba el centro clandestino “Mansión Seré”.
Cada uno de estos juicios es un logro muy importante. Y a su vez, todos demuestran que, de haber mediado voluntad política del gobierno, hace mucho se podría haber acabado con la impunidad de estos monstruos asesinos.
La ausencia de esta política, oculta tras el criterio de dejar que se ocupe la justicia del tema, es la que provoca que sólo unos pocos genocidas que aún viven terminen sus días en la cárcel. Los juicios son individuales, con diferentes resultados, en lugar de unificar las causas y juzgar de conjunto a todos los que cometieron genocidio. Se impone así un ritmo que vuelve imposible juzgar y condenarlos a todos antes de que se mueran de viejos, o se fuguen como lo intentó Corres. Se dilapidan pruebas, se pone en riesgo a los testigos (como a Julio López), o lo que es más grave, dan lugar a que jueces como Marcelo Bailaque de Rosario, o el fiscal general Claudio Palacín, efectúen dictámenes en los cuales siguen sosteniendo la teoría de los dos demonios (ver nota en esta página). Argumento ampliamente superado, pero funcional a las justificaciones de los genocidas sometidos a juicio, que hablan de una “guerra”, negando que el “proceso” fue una masacre sistemática ejecutada por el Estado.
Esto no es simplemente un error del gobierno o una limitación del sistema judicial. Es la trampa con la que el kirchnerismo articula su propia versión del “Punto Final”, pretendiendo dar por terminado el asunto a corto plazo. Por todo esto, la lucha debe seguir, hasta que todos los genocidas que aún viven, sin excepción, y los políticos, burócratas sindicales, curas o civiles que fueron sus cómplices, vayan a cárceles comunes por los días de vida que les quedan.

1 de septiembre de 2008

LAS ACCIONES DE LA GUERRILLA: ¿DELITOS DE LESA HUMANIDAD?

Por I.S.
El 20 de agosto, el juez federal Marcelo Bailaque, rechazó los pedidos de nulidad presentados por dos fiscales de Rosario, contra un dictamen del fiscal general Claudio Palacín, en el que declaraba el asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado por el ERP el 23 de agosto de 1975, como “un delito de lesa humanidad en el marco de un conflicto armado”. Un fallo bochornoso.
En primer lugar, porque pone un signo igual entre los crímenes cometidos por los militares genocidas que se apropiaron del poder del Estado en el ´76, con las acciones -a nuestro juicio erradas-, de luchadores que emprendieron el camino de la guerrilla como método para pelear contra el sistema. Y en segundo lugar -y esto fue debidamente reconocido por la justicia internacional-, porque sólo pueden considerarse crímenes de lesa humanidad aquellos que comete el Estado contra los ciudadanos que debería proteger. Se denomina así a los crímenes masivos de dictaduras como el nazismo, y en nuestro caso, el “Proceso”. A nadie se le ocurriría acusar de crímenes de lesa humanidad a quienes enfrentaron a la barbarie nazi con distintos métodos de resistencia. Los que quieren aplicar este absurdo concepto en Argentina, pretendiendo que se juzgue a los guerrilleros del mismo modo que a los genocidas, no tienen en cuenta que ya fueron “juzgados”: los hicieron desaparecer, los torturaron, los tiraron vivos al Río de la Plata y, en muchos casos, se apropiaron de sus casas o de sus hijos.
No hubo “dos demonios” como siguen proclamando algunos. El único “demonio” que hubo aquí fue un Estado criminal, cuya mano ejecutora fue la de los genocidas y sus cómplices.

UN MILLON DE FIRMAS EN DEFENSA DEL INDEC



Por Izquierda Socialista

Los trabajadores del INDEC, a través de su Junta Interna, acaban de lanzar la campaña nacional por un millón de firmas, Es en defensa de su lucha, contra la intervención y la patota -en momentos en que el gobierno ratificó en su cargo a Moreno-, por estadísticas públicas confiables y la normalización del organismo con participación de sus trabajadores (ver petitorio). Desde estas páginas convocamos a impulsar la campaña en todo el país, llamando a pronunciarse a trabajadores, sindicatos, cuerpos de delegados, personalidades, legisladores y demás organizaciones sociales, estudiantiles y de derechos humanos.


El pasado viernes 22, la Junta Interna de ATE-Indec, hizo el anuncio en conferencia de prensa frente al edificio central del instituto, en Capital. El Secretario General de la misma, Daniel Fazio, explicó los motivos de la misma. Y señaló que los ferroviarios encabezados por el “Pollo” Sobrero, habían aportado la idea, trayendo el ejemplo de la exitosa campaña unitaria que se está haciendo contra el Tren Bala.
En una declaración entregada a la prensa, los trabajadores señalan que para terminar con “la situación de descrédito por la que atraviesa la producción de estadísticas públicas, es imprescindible poner fin a toda incidencia política sobre los procesos técnicos, la salida de los funcionarios vinculados a la intervención y las fuerzas de choque”. Llaman a un debate amplio “en el que deben intervenir los trabajadores del instituto que se han opuesto” a las manipulaciones. Señala que deben “restaurarse los procedimientos que fueron adulterados por la intervención y donde la discusión y cambios metodológicos que surgieran sean públicos”. Además, reclaman que “deben ser restituidos los trabajadores desplazados, despedidos y presionados para renunciar”, el cese de las causas judiciales y sumarios contra ellos, llamando a que se respeten sus salarios y devuelvan todos los atropellos laborales provocados.
La conferencia de prensa contó con el apoyo de distintos dirigentes sindicales y de organizaciones políticas. Junto a distintos partidos de izquierda, estuvo presente Izquierda Socialista. Es una gran oportunidad para sacar miles y miles de pronunciamientos. No sólo para apoyar a los trabajadores del INDEC, sino para terminar con las manipulaciones de los índices que afectan esencialmente a los trabajadores, en lucha contra el flagelo de la inflación que produce el modelo económico del gobierno.

¿POR QUE SEGUIR SIENDO SOCIALISTA?

Por Marcelo Colussi

Desde una posición triunfalista, casi con desdén, el discurso de la derecha puede mirar socarronamente a la izquierda mostrando su 'fracaso' en el siglo XX. Por cierto que hoy, luego de lo sucedido en las recientes décadas, elementos no le faltan para hacer el señalamiento. Los primeros experimentos de socialismos reales del pasado siglo no terminaron muy bien, y después de la caída del muro de Berlín y todo el campo soviético, más los elementos de restauración capitalista en China, el discurso hegemónico de la derecha se siente imbatible. Aunque la historia, por cierto, no ha terminado.
Como dijo el brasileño Frei Betto: 'El escándalo de la Inquisición no hizo que los cristianos abandonaran los valores y las propuestas del Evangelio. Del mismo modo, el fracaso del socialismo en el este europeo no debe inducir a descartar el socialismo del horizonte de la historia humana'.
Ahora bien: ser socialista, seguir abrazando el ideario socialista, seguir esperanzado en un mundo con mayores cuotas de justicia, no es una cuestión de pura fe, de creencia dogmática, ciega, irreflexiva. A una religión se la puede seguir por una pura cuestión de convicción, exclusivamente pasional, ilógica si se quiere. Más allá del análisis, incluso, se puede seguir una creencia dejándose arrastrar por la corriente. Pero seguir firme en el ideal socialista es otra cosa. Por cierto, mucho más que dejarse llevar por la corriente, ser socialista sigue siendo una decisión sopesada, una decisión en la que hasta nos puede ir la vida incluso, pero que se alimenta de un profundo principismo, de una ética firme. Optar por el socialismo es seguir teniendo sensibilidad social, preocupación y respeto por la dignidad humana. Es seguir creyendo firmemente en la justicia, en que lo más importante para un ser humano es otro ser humano.
Seguir optando por el socialismo no es hacer una apología del amor al prójimo. La experiencia milenaria de la vida y las modernas ciencias sociales nos enseñan que el amor incondicional, el amor por el amor mismo no existe (los dioses omnipotentes podrán amar en forma absoluta. Los humanos de a pie, más modestamente, amamos en forma parcial, fragmentaria, con cuentagotas). Pero sí existe el respeto -y hay que forjar una cultura que se base en él; eso es el socialismo en definitiva-. Aunque no amemos incondicionalmente al otro (¿podríamos amar de verdad a todo el mundo?, ¿no tiene algo de mesiánico eso?), podemos y debemos respetarlo. Y la injusticia, en cualquiera de sus formas (explotación económica, subordinación de género, discriminación étnica) es una forma de irrespeto.
La otra opción que tenemos frente al socialismo, el capitalismo, la sociedad asentada en la explotación de una clase social por otra, ya hemos visto hacia dónde puede llevarnos: sólo hacia un holocausto como especie. El afán de poderío, la búsqueda interminable por la supremacía -cosas que pudiéramos estar tentados de tomar como naturales, como factor espontáneo de nuestra humana condición, pero que finalmente se descubren como construcciones culturales, históricas- no pueden ser el norte de la vida. Si lo son, ello depende de una historia que no nos da otra salida, que nos lleva a valorar un teléfono celular o una botella de whisky por sobre otro ser humano. Y ahí radica justamente el trabajo revolucionario, el ser socialista: se trata de cambiar ese mundo, esa historia, esa conciencia. Si se quiere: de ir contra esa corriente.
El capitalismo, la sociedad basada sólo en el lucro personal, olvida el respeto. Si el motor último de la vida es 'la ganancia', amén de ser una vida muy pobre en términos de valores humanos, como construcción social eso es una bomba de tiempo. En nombre de su búsqueda se puede sacrificar la naturaleza completa (la actual catástrofe medioambiental), se generan contradicciones tan profundas que ya no tienen marcha atrás y se vuelven luego inmanejables (sectores sociales 'respetables' que viven defendiéndose de los 'excluidos' que reclaman su lugar en el mundo, Norte rico 'invadido' por pobres que escapan del Sur excluido), todo lo cual genera una bomba de tiempo que por algún lado estalla. O, peor aún, en nombre de defender las ganancias obtenidas, se producen guerras tan mortíferas que ponen en riesgo la habitabilidad misma del planeta. De liberarse toda la energía nuclear contenida en las armas atómicas de que dispone la humanidad hoy día, se produciría una explosión tan monumental cuya onda expansiva llegaría a la órbita de Plutón… Pero ello no impide que cada siete segundos muera de hambre una persona en el mundo, siendo el hambre -¡el hambre y no la guerra!- la principal causa de muerte de nuestra especie. ¿Triste? ¿Indigno? ¿Tremendamente pobre? Eso y no otra cosa es el capitalismo
La derecha podrá mostrar -con razón en muchos casos- que los experimentos socialistas tuvieron innumerables errores: verticalismo, abuso de poder, falta de libertades públicas, nepotismo, ineficiencia, burocratismo, culto a la personalidad de los líderes y una interminable lista de lacras y mezquindades vergonzantes. También la izquierda lo dice en una visión autocrítica de esas experiencias. Ahora bien: de la derecha ya nada se puede esperar, sino más de lo mismo: explotación, saqueo, injusticia, consumismo voraz…. Y el abuso de poder no es un invento del socialismo. Por tanto, el único camino que brinda aún esperanzas sigue siendo el socialismo. Con sus errores, defectos y mezquindades. Pero con esperanza al final del camino.
Las sociedades basadas en la explotación de clase no ofrecen salidas y son, inexorablemente, una afrenta a la equidad entre humanos. Con un horizonte socialista, sabiendo de los errores que cometemos y sabiendo que hay que enfrentarlos, queda al menos la esperanza respecto a que se busca la justicia, que vamos más allá de pobreza de la 'salvación' personal. La vida es demasiado indigna si se mide por la cantidad de dinero que tenemos depositada en la cuenta bancaria, por el automóvil que usamos o por la ropa que llevamos. Pues como dijo el poeta canario Víctor Ramírez, 'aunque no haya motivos para la esperanza, siempre tendremos razones para la dignidad'.
Y el socialismo es dignidad.

LA CONSTITUYENTE SOCIAL

El sábado 19 de julio, con una asistencia de más de 700 activistas sociales, sindicales y políticos se realizó en la Ciudad Universitaria de Córdoba la previa hacia la Constituyente Social para los días 24 y 25 de octubre en Jujuy.
La misma fue convocada por diferentes agrupaciones sociales y políticas junto a dirigentes sindicales que son parte de la CTA, como De Gennaro, Lozano, Pipón Giuliani, Carlos Chile, etc.
La jornada se dividió en dos puntos. Por la mañana se realizó el balance de los pasos para implementar la Constituyente en el país, constatando que la misma fue presentada en 17 provincias, en donde ha empezado a consolidarse este proyecto.
Por la tarde, las diferentes intervenciones expresaron la potencialidad de la convocatoria con un claro proyecto político de refundar la nación. Se planteó la recuperación de los recursos naturales, como el gas, petróleo, pesca, minerías y un proyecto de campo que no expulse a los pequeños productores que trabajan sus tierras, un campo y una industria que armonicen con el medio ambiente, más la necesidad de luchar por salarios y democracia sindical.
Soberanía, Democracia participativa y Distribución de la Riqueza son pilares de la Constituyente Social:
Soberanía sobre los alimentos, sobre los recursos naturales, el Medioambiente y el Hábitat.
Democracia participativa: discutimos, decidimos y ejecutamos, sin delegar.
Distribución de la Riqueza porque la inequidad es un crimen que el capitalismo impone en el planeta, y la única forma posible de enfrentarlo es aquella que surja de nosotros mismos y que plantee una alternativa al control del empresariado que domina la economía y desate un proceso que los de abajo tenemos latente en nosotros, y que para los marxistas debe tener como objetivo el socialismo.
Llegó el momento político para que esto se haga realidad.
Se recordó y reivindicó el legado de la CGT de los Argentinos, mas figuras del calibre de Tosco, Salamanca y el Che.
La jornada terminó con la intervención de Nora Cortiñas, madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora que expresó que vive un momento de suma alegría y ve en un futuro próximo el parto de un proyecto de país que es necesario.
Como decía De Gennaro "se ama lo que se conoce y se defiende lo que se ama" haciendo alusión al recorrido que los dirigentes sindicales han hecho por el país, un país doliente y lleno de incertidumbres. La Constituyente Social y la Paritaria Social son dos aspectos de un mismo proyecto que trae certezas a un camino que sabemos que ha empezado a marchar y que no tiene retorno.
La Constituyente se propone ser un aglutinador de organizaciones y voluntades individuales basadas en acuerdos sobre ejes comunes y un programa que iremos elaborando democráticamente.
Se trata de que el activismo sindical, político y social tome en Unidad este espacio para amplificarlo, se trata de que todos aportemos en Unidad a este proyecto y construyamos una alternativa política y sindical de masas que dé respuesta a los grandes problemas nacionales y genere una genuina alternativa de poder.

30 de agosto de 2008

PETITORIO EN DEFENSA DE LOS TRABAJADORES DEL INDEC


Cuando los Kirchner intervinieron el INDEC, hace un año y medio, fue para manipular las estadísticas económicas según su conveniencia política. Es decir, reducen el índice inflacionario real para vender la imagen de una Argentina económicamente estable y sin los aumentos de precios que caracterizaron a otros gobiernos, como el de Alfonsín.Además, pactando con la CGT de Moyano, usaron esos índices truchos para justificar el techo salarial.

Las empresas festejaron y limitaron los aumentos de sueldo en base a esas cifras irreales. Otros favorecidos fueron las grandes cadenas de hipermercados, que remarcan los precios a su antojo sin que eso lo reflejen las estadísticas oficiales.Semejante falsificación requiere de una cadena de cómplices, funcionarios, dirigentes sindicales y patoteros, dispuestos a decir y hacer de todo para cumplir con sus jefes, los Kirchner.El gobierno tiene esa banda. La regentea el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno; la ejecuta la interventora del INDEC, Ana María Edwin y la resguardan los patoteros a sueldo, disfrazados de sindicalistas, con los de UPCN en primera fila.Sin reconocer nunca que mienten, el gobierno K y sus defensores justifican los índices truchos diciendo que si blanquean la inflación real suben los intereses a pagar por los bonos de la deuda externa. Más del 40% de esa deuda se indexa por inflación y cada punto implica unos 1.500 millones de pesos más. Lo primero que deberían reconocer es que quien negoció esa entregada fue su ministro Ricardo Lavagna. Lo segundo, y principal, es que esa deuda es un fraude total y hay que desconocerla y suspender los pagos. Ellos, en cambio, se la pagaron toda al FMI al contado y ahora negocian para pagarle a los bancos del Club de París. Y esos pagos son siempre a costa nuestra.Además, los famosos «acuerdos de precios» que hace Moreno también son truchos y sólo para salir en los medios. Los de la harina y la carne nunca fueron firmados ni se cumplen. Y el del aceite, lo firmó con las empresas aceiteras pero no con los supermercados, con lo cual tampoco se cumple. Pero la mentira tiene patas cortas.

La credibilidad de la información sobre la economía argentina está nacional e internacionalmente hundida.Cada argentino, cada ama de casa que hace las compras sabe la verdad: los precios aumentan día a día y con la misma plata compramos cada vez menos. No hay forma de esconder esta realidad.Como siempre, el perjudicado es el pueblo: nosotros, vos y tu familia, todos. Los aumentos en los alimentos, los servicios, el combustible, el transporte y los alquileres hacen estragos en el bolsillo familiar. Y los salarios, las jubilaciones y los planes sociales no alcanzan para nada, ni siquiera con los magros aumentos que el gobierno y el Consejo del Salario tuvieron que dar. Ni qué hablar de los planes sociales, que no cubren las necesidades más básicas.También la sufren a diario los trabajadores del INDEC. A aquellos que se oponen a la manipulación K y quieren un organismo serio, transparente e independiente, la patota de Moreno y los jefes les hacen de todo: los desplazan y presionan para que renuncien, les montan causas judiciales y sumarios, los discriminan, los someten a una situación de inestabilidad y a distintas formas de violencia laboral.

Tenemos que ponerle fin a este ataque a la población y a los trabajadores y técnicos del Instituto. Después de la parada de carro que los chacareros y pequeños productores le hicieron al matrimonio K, hay que aprovechar el impulso para frenarlos en todos lados. Por eso tenemos que apoyar la campaña nacional lanzada por la Junta Interna de ATE-INDEC para reunir un millón de firmas.Con cada firma que juntemos y con la unidad y la movilización vamos a estar más fuertes para lograr que se vayan Guillermo Moreno y su patota, para pelear por aumentos de salarios y de jubilaciones acordes a la inflación real y para seguirle demostrando a Cristina y a Kirchner que este pueblo ya está harto de tanta mentira y de tanta soberbia.

Firmalo vos y hacelo firmar por tus familiares, y por tus amigos y compañeros de trabajo o estudio. Solidarizate con los trabajadores del INDEC. Porque si ganan ellos, ganamos todos.


LOS K Y CONTINENTAL


Táctica y estrategia
Suele pasar que con una decisión del gobierno perdemos todos, más si las reglas de juego las escribieron quienes sembraron el terror. Así se juega, desde hace 25 años, en el tema comunicación. En democracia, no podemos considerar “legal” una ley que promulgó la dictadura.La actitud de los K desconcierta.
Primero pelean con el Grupo Clarín para poner en agenda la nueva Ley de Radiodifusión, cuando antes prorrogaron por 10 años las licencias de los multimedios. Ahora, si bien su mayor aliado es el Grupo Hadad, en el toma y daca preelectoral acuerdan con el principal multimedio la campaña que los mantenga en el poder.Últimamente pareció que el gobierno decidió cambiar las reglas para permitir el ingreso de los que quedábamos afuera, aunque se sospecha que sólo busca incluir a su socio Rudy Ulloa. En medio de ese aparente giro estalló el conflicto del campo y terminó la buena onda oficial con el Grupo Clarín, al que meses atrás le permitieron fusionar Multicanal y Cablevisión. Aplacadas las aguas, los operadores K pasaron de la confrontación al diálogo. Así se decidió la salida del único funcionario que se opuso a la fusión de las cableras y ya TN anticipa la salida de la funcionaria de Medio Ambiente que dijo que Clarín contamina con Papel Prensa. No es casual que muchos oficialistas aten la suerte del proyecto de Ley de Radiodifusión, cuyo envío demora el Poder Ejecutivo, a la votación de Aerolíneas, la movilidad jubilatoria y otros temas…En este juego aparecen otros monopolios, en este caso el Grupo español Prisa, dueño de Radio Continental. También el gobierno K antes lo favoreció, al habilitarlo a explotar la licencia de FM de otro grupo y transmitir en simultáneo con su AM. El “gobierno nacional y popular” no pensó que, al simplificar puestos, quedan trabajadores afuera. Ayer autorizó lo que hoy sanciona arbitrariamente. Y los damnificados piden libertad de expresión, pero antes se beneficiaron con la ley de la dictadura.
El Estado arbitra en favor de unos y otros, dejando afuera siempre a los mismos. Nadie pierde poder: sólo cambian de mano la billetera. Si la nueva ley no sirve para que en vez de libertad de empresa la comunicación sea un derecho humano, sólo veremos peleas y acuerdos de pura conveniencia política. Y como en el Juego de la Guerra, nos dirán: ¡China ataca Kamchatka!
Hernán Daicich,director gral. de Frecuencia Zero FM 92.5,integrantes del Foro Argentino de Radios Comunitarias

VIº CONGRESO DEL MST

Del 16 al 18 de agosto tuvo lugar en Buenos Aires el VI Congreso Nacional del MST, con la presidencia honoraria de Lázaro Duarte, ejemplo de militancia y tradición partidaria. Con la presencia activa de las delegaciones internacionales junto a los congresales del país, durante tres días abordamos una intensa agenda que incluyó el marco internacional y de América Latina, la situación política argentina y las tareas del partido, y la elección de la dirección nacional que encabezará la implementación de las resoluciones votadas.Los debates recogieron las discusiones realizadas democráticamente durante los tres meses de precongreso, en reuniones y plenarios en todas las regionales del país.Los documentos presentados fueron aprobados y se evidenció una firme unidad política del MST. Sintetizamos aquí las conclusiones centrales.

Latinoamérica, vientos de cambio
Los textos internacionales permitieron un marco fundamental para los debates. Fue posible no sólo por la elaboración colectiva de nuestro partido acerca de la nueva realidad mundial, sino también por los avances en la intervención concreta de los revolucionarios hermanos de distintos países, sobre todo en nuestro continente.Si bien ese fue el eje de este punto, también abordamos los cambios, efectos y actualidad de la etapa mundial abierta con la caída del Muro stalinista, favorable para la lucha y la construcción de alternativas; la situación del imperialismo luego de Irak y la crisis económica en curso, y las expresiones de la lucha de clases en Europa. En particular, las políticas que se da el imperialismo yanqui para intentar recuperar terreno en medio del proceso revolucionario que recorre Latinoamérica.Los debates, en los que hubo coincidencia general, se centraron en la riqueza política del proceso latinoamericano, los distintos bloques de gobiernos y el nuevo nacionalismo de alcance continental, con sus mayores expresiones en Venezuela, Bolivia y Ecuador. La experiencia concreta de Marea Socialista en Venezuela y su intervención como corriente interna del PSUV fue altamente útil para sacar conclusiones y ratificar nuestra orientación de ser parte activa de los procesos reales, con independencia política y combatiendo tanto las posturas sectarias como las oportunistas. También se debatió sobre los nuevos desafíos que enfrenta el PSOL de Brasil y el proceso político abierto en Paraguay. Asimismo se abordó la marcha del reagrupamiento internacional y su consolidación. Los aportes y las tareas se plasmaron en iniciativas internacionales. La presencia de una personalidad militante como Celia Hart aportó elementos fundamentales para encarar la nueva realidad de la Revolución Cubana.
Argentina: una nueva situación
Los rasgos de la nueva situación política abierta con la rebelión agraria, cuyo punto nodal es la debacle del gobierno kirchnerista y su modelo político y económico fueron el centro de los debates sobre la realidad nacional. Se demostró la vigencia de los profundos cambios producidos a partir del Argentinazo, un nuevo impulso de las luchas y una gran oportunidad para fortalecer al MST y para construir una alternativa política amplia que proponga un nuevo modelo de país. Fueron muy ilustrativas las intervenciones de los delegados acerca de las expresiones en todo el país de la lucha agraria y sus repercusiones, los debates que originó y los resultados de haber tenido una política correcta para responder al reclamo de los chacareros y unirlo con los del conjunto de los trabajadores y sectores populares, a diferencia de una parte de la izquierda y el progresismo que terminó siendo funcional al gobierno de los Kirchner.
El otro gran debate -motorizado por una importante cantidad de congresales que son dirigentes docentes, del subte, ferroviarios, estatales, de la sanidad y de otros gremios- fue sobre las luchas que han crecido empujadas por la victoria de los chacareros y sobre los procesos de recuperación sindical. Entre esos desafíos destacamos el planteado en el gremio docente, donde con la Lista Lila -en la cual participa nuestra agrupación Alternativa Docente- ha pegado un salto el desarrollo de la nueva dirección, importante a su vez en función de vertebrar un polo de referencia hacia el conjunto del movimiento obrero. Asimismo abordamos la necesidad de desplegar iniciativas de agrupamiento amplio de los luchadores.
El tercer eje del debate estuvo centrado en aprovechar los avances en la ubicación política lograda por el MST para fortalecer no sólo a nuestro partido sino también al espacio por una Nueva Izquierda y profundizar los esfuerzos para explorar la formación de una alternativa política unitaria, donde confluyamos la izquierda con otras expresiones provenientes de la centroiz-quierda o del nacionalismo popular que estén por un nuevo modelo de país, al servicio de los de abajo y a tono con los cambios que se vienen dando en América Latina.
Con la fuerza de la unidad política cimentada en la elaboración colectiva y el entusiasmo de viejos y nuevos delegados y delegadas presentes, tras entonar con emoción La Internacional todos los compañeros partieron a sus localidades en todas las provincias, a seguir con fuerza renovada luchando junto a la clase trabajadora y al pueblo y construyendo la alternativa necesaria para cambiar este país, para pelear por el socialismo junto a los pueblos de Latinoamérica y el mundo.

LOS KIRCHNER: VIEJOS VICIOS


Cada vez son más las pruebas que indican que los Kirchner no tienen nada que ver con la nueva política. Las mentiras y engaños del matrimonio presidencial salen a la luz, desnudadas por la crisis y un modelo que ya no resiste maquillaje alguno


No hacen falta más pruebas para demostrar que este no es un go-bierno progresista y transversal como se quiso mostrar en un principio. Terminó apoyándose en el viejo aparato del PJ y sus tristes figuras. Otra careta que se le cayó a los K es la de ser un gobierno antiimperialista que forma parte del proceso de cambio que se inició en Latinoamérica de la mano de Chávez. Los Kirchner hacen lo imposible por pagar sus deudas a los organismos financieros internacionales, así como también por cumplir a rajatabla con todas sus recetas, aun a costa de seguir agrandando la brecha social entre ricos y pobres que ya es superior a la que existía con los gobiernos anteriores. Pero si a alguien le quedaba alguna duda que los K no son muy diferentes a Menem o Alfonsín (salvando si se quiere su discurso) no hace falta más que echar una mirada sobre todos los casos de corrupción que rodean al matrimonio presidencial, su gobierno y su “justicia”. Veamos.


* Valijagate. Ya pasó más de un año de que se secuestrara la valija con 800 mil dólares que traía el venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson en un taxi aéreo contratado por la empresa estatal argentina Enarsa. En ese entonces, uno de los acusados hasta había relacionado el ingreso del dinero con los Kirchner. Sin embargo, el juez federal Daniel Petrone, nombrado recientemente por la presidenta, eliminó del expediente la figura de contrabando y la reemplazó por la de lavado de dinero, más difícil de probar que el contrabando y, además, excarcelable. ¿Claridad y transparencia? Muy pocas. ¿Avances? Ninguno.


* Skanska. Con sus coimas y sobreprecios millonarios en gasoductos, que tocaba directamente a uno de los funcionarios más importantes y cuestionados de este gobierno: Julio De Vido. Incluso se llegó a hablar de que Kirchner le iba a pedir la renuncia a su ministro por lo salpicado que estaba por el conflicto. Sin embargo el tiempo pasó, nada quedó muy claro y De Vido continúa ejerciendo funciones públicas.


* ¿Plata en el colchón? Otra investigación que ha quedado trunca y está directamente relacionada con el matrimonio presidencial es la que se hizo alrededor del recorrido y monto de los fondos de Santa Cruz que Néstor Kirchner depositó en el exterior cuando fue gobernador de esa provincia. El caso se archivó en forma bastante turbia y rápida. La misma suerte corrió la investigación sobre el notorio incremento del patrimonio de la pareja presidencial. Según su declaración jurada, Kirchner aumentó su patrimonio en 11 millones desde 2003.


* Teléfono, Néstor. Numerosas denuncias de particulares obligaron a la Justicia a abrir investigaciones sobre el presunto pago de coimas de Siemens a funcionarios durante el gobierno de Néstor Kirchner.


* Más reciente, tras una denuncia de Mario Cafiero, el gobierno nacional se vio obligado a iniciar una investigación sobre el sospechoso descuido que, a costa del fisco, le habría permitido a unas pocas grandes empresas exportadoras de granos quedarse con millones de dólares al adelantar operaciones de venta y así pagar menores retenciones.


* Los aportantes de campaña. Si algo llamó la atención de los medios y la población es el reciente caso del fusilamiento en un descampado de General Rodríguez de tres empresarios en forma mafiosa. Uno de elos, Sebastián Forza, era dueño de una droguería que fue una de las empresas aportantes a la campaña de Cristina. Oh casualidad, uno de los recaudadores, Héctor Capaccioli, es el superintendente de Servicios de la Salud, encargado de supervisar empresas proveedoras de salud. ¿Transparencia? Cero.


* La monotributista. Aunque parezca una cargada, no exageramon. Según se podía verificar en la web antes de asumir, Cristina revistaba en la categoría III del régimen de monotributo, lo que significaba que tenía ingresos menores a los $15.000 anuales. Algo así como ganar un poco más de mil pesos por mes. Recordamos que en su declaración jurada figuran tres casas en Río Gallegos, Santa Cruz, y un departamento en Recoleta, Capital Federal.Desde el 1° de julio, la presidenta se inscribió con la categoría A del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes (monotributistas). Cristina Kirchner declaró ingresos por actividades privadas de 12.000 pesos al año, o sea 1.000 pesos por mes. Paga 105 pesos al mes, que se distribuyen de la siguiente manera: 33 pesos de monotributo impositivo, 35 pesos para monotributo previsional y 37 pesos en concepto de aporte a la obra social. De esta forma, ya no pagará el Impuesto a las Ganancias que tributaba hasta esa fecha, al estar registrada como autónoma. Sin embargo, no hay ningún Montoya que persiga a la presidenta para exigirle rendimiento de cuentas alguno. Y la “justicia”, como siempre, funciona en sintonía con los poderes de turno. Favoritismo puro.


La lista de casos de corrupción que envuelve al actual gobierno no hace más que terminar de definir a los Kirchner como competidores nada despreciables de Menem, Alfonsín o De la Rúa en cuanto a manejos turbios y mafiosos. ¿Nueva política? ¿Qué es eso?




14 de agosto de 2008

CRISTINA LO HIZO


PARTIDAS PROVINCIALES CONGELADAS


En su carrera para pagar las deudas a los organismos financieros internacionales, lo que a esta altura ya se demuestra como la clara prioridad de este gobierno, Cristina Kirchner decidió congelar las transferencias a provincias, incluidas las destinadas a obras públicas. Todo bajo la premisa de no tocar algunos gastos y, a la vez, “sostener el ahorro”.

Según datos publicados en el diario La Nación “los fondos que las provincias reciben para gastos o inversiones en infraestructura sufrieron un virtual congelamiento durante el primer semestre, o, directamente, se redujeron. Las transferencias corrientes cayeron un 6,3%, mientras que los giros para financiar obras aumentaron sólo un 1,5% respecto de los primeros seis meses del año anterior, según un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP)”. Recordemos que esta semana primera vez en los últimos cinco años, varios empresarios de primera línea denunciaron la manipulación de las cifras del INDEC y coincidieron en que la inflación ronda el 25 por ciento. Con ese marco inflacionario, los fondos que reciben las provincias tuvieron una caía real que es brutal. Recordemos que las provincias dependen en gran medida del dinero que se les envía desde Nación, para pagar sueldos a empleados estatales, de la salud y de la educación. Por eso se explica que, al menos hasta ahora, en cinco provincias existan conflictos importantes por reclamos de aumentos en los salarios por parte de los docentes. Evidentemente, a raíz de este recorte, los reclamos se profundizarán en lo que queda del año.

Plata hay

El superávit primario, sin los ingresos extraordinarios de la reforma previsional, fue de $ 19.414 millones en el primer semestre, un 68,3% superior al del mismo período del año anterior. Si se agregan los traspasos de las AFJP, la cifra sube hasta los $ 20.310 millones. Es más, el Banco Central duplicó en el primer semestre el giro de utilidades al Tesoro. Fueron $ 3400 millones, a los que se sumarán, por los menos, casi $ 2000 millones, que ya fueron comprometidos. Pero evidentemente el gobierno no pretende destinar un sólo peso de sus arcas para aumentar las partidas a las provincias. Según el último programa financiero, elaborado por el equipo de Martín Lousteau, se preveía destinar $20.200 millones de dólares al pago de la deuda externa. Las prioridades son claras.

Además es evidente que, tras del revés sufrido en el conflicto con el campo, desde el Gobierno siguen pretendiendo castigar a las provincias, muchas de las cuales con sus movilizaciones masivas presionaron para que la votación en el senado fuese al revés de los planes K.

Las tarifas suben... y los subsidios a las privatizadas ¡también!

Desde el Ministerio de Economía reconocieron que seguirá el aumento en la electricidad y que se descongelarán las tarifas del gas. Afirmaron que «el ajuste de tarifas permitirá reducir gastos y los ingresos se acelerarán tras haberse normalizado la actividad agropecuaria». Mientras tanto los subsidios a las privatizadas crecen. Se prevé que las compensaciones que recibirá el sector energético este año rondarán los $20.000 millones de pesos (el doble de lo que recibe anualmente el Ministerio de Educación) y el transporte cerca de $2.600 millones (casi lo mismo que recibe el Ministerio de Salud).

Cada vez es más claro que es un verso que el gobierno K es un gobierno popular que se ocupa por la distribución de la riqueza. El propio Kirchner reconoció que el objetivo principal que iba a tener el dinero obtenido de los aumentos a las retenciones al campo era para cancelar las deudas y no para mejorar el nivel de vida de los sectores populares en las provincias. La congelación de las partidas presupuestarias a las mismas no hace más que confirmar que los K siguen teniendo las mismas prioridades.

A 68 años del asesinato de León Trotsky:


"Quien se arrodilla ante el hecho consumado es incapaz de enfrentar el porvenir"

Este 21 de agosto se cumplen 68 años del asesinato de León Trotsky. Durante décadas se intentó silenciar su legado y se montó un majestuoso aparato de mentiras al servicio del stalinismo. Por eso aún no ha sido reivindicado como se merece. El título de está página, una frase de León Trotsky, refleja acabadamente su personalidad


Existen tantos Trotsky como personas lo recuerdan. Para algunos, su imagen es la uno de los protagonistas de la primera revolución obrera junto a Lenin. Otros se remontarán a sus hazañas al mando del Ejército Rojo o preferirán hacerse eco de sus lecciones dirigiendo el Soviet de Petrogrado. Otros, en cambio, sólo sabrán su nombre por la película de Richard Burton “El asesinato de Trotsky” y, los más jóvenes, lo habrán conocido por la película “Frida” en el 2002. Aún teniendo en cuenta el velo con el que se tapó la vida y la muerte de Trotsky, no caben dudas de que reflejó la síntesis histórica y personal de toda la experiencia del movimiento revolucionario.

Trotsky y el Partido Bolchevique

Lev Davídovich Bronstein nació en Yanovka, Ucrania, el 26/10/1879 según el calendario prerrevolucionario. Años más tarde, cuando en 1896 fue coronado el zar Nicolás II, Bronstein comienza su ligazón con la política integrándose a los círculos populistas de Mykolayiv. Poco tiempo después, se suma al movimiento marxista.

Su vida estuvo signada por la persecución, primero zarista y luego stalinista. Por eso tuvo que exiliarse en diversas oportunidades. Lejos de Rusia, en 1902 adopta el seudónimo de León Trotsky con el que pasaría a la historia. Allí se unió a Lenin, Mártov, Gueorgui, Plejánov y otros miembros del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR) que editaban el periódico Iskra. Durante esta época no es ni bolchevique ni menchevique. Recién en el 2º Congreso del POSDR en 1903, Trotsky se alineó con los mencheviques, calificando a Lenin como el “jefe del ala reaccionaria” y desorganizador del POSDR.Cuando la revolución de 1905 se respiraba en el aire, Trotsky se apresuró a regresar a Rusia. Fue uno de los organizadores del primer soviet de San Petersburgo, siendo uno de sus principales dirigentes. La revolución fracasa pero siembra el germen de la pelea contra el régimen zarista y Trotsky es deportado a Siberia. La siguiente década la dedicaría a defender sus ideas intentando edificar los cimientos de lo que luego sería la Revolución de Octubre.

El estallido de febrero, en 1917, lo encuentra en Nueva York, colaborando en un periódico ruso de exiliados. Llegó a Rusia en mayo y no tardó en asumir la jefatura de la organización socialdemócrata inter-distrital, uniéndose al Soviet de Petrogrado del cual fue presidente. Por aquel tiempo era considerado como el dirigente más elocuente de la izquierda soviética. Inmerso en las discusiones políticas de la época, ingresó en el partido bolchevique en el mes de julio y fue elegido miembro de su Comité Central.

Las diferencias con Lenin se zanjan y coinciden en la necesidad de derrocar al gobierno provisional de Kerensky. Les urge fortificar al partido y a los soviets. Así, sus esfuerzos se dirigirán a recabar apoyos para que el movimiento bolchevique protagonizara la primera revolución socialista. Son meses de grandes epopeyas que habían comenzado con la toma del Palacio de Invierno. El ejército blanco junto a tropas de 14 países intentaba cercar la primera revolución obrera del mundo. Al mismo tiempo, las tropas rusas eran diezmadas en los frentes de la Iª Guerra Mundial. Había que proteger la revolución, y Trotsky se ve obligado –por las circunstancias– a firmar con los alemanes el tratado de Brest-Litovsk. Esa fue una de sus tácticas para defender el triunfo de octubre. Además, crea el Ejército Rojo. Era un ejército diferente, sólo podían integrarlo obreros y campesinos; nadie tenía privilegios. La disciplina en el frente de batalla era de hierro pero en los cuarteles Trotsky incentivaba las discusiones y escuchaba todas las opiniones. A todos los soldados se les inculcaban principios internacionalistas y la lealtad hacía los intereses de la clase obrera. Esto se reflejaba en el juramento que las tropas realizaban cada 1º de mayo y que decía: “Yo, hijo de padres obreros y ciudadano de la URSS, asumo el título de soldado del Ejército de obreros y campesinos... Me comprometo a abstenerme de toda acción contra la dignidad de ciudadano soviético y a impedir que las cometan mis compañeros.” Años después, este juramento sería demolido por el stalinismo.

Junto a Lenin, Trotsky había preparado el camino organizando las masas para la revolución que cambió el rumbo de la historia. Así lo refleja el escritor norteamericano John Reed cuando dice “sigue estando de moda llamar ‘aventura’ a la insurrección bolchevique. Sí, fue una aventura... que irrumpió como una tempestad en la historia al frente de las masas trabajadoras y lo puso todo... en aras de la satisfacción de sus inmediatas y grandes aspiraciones. Estaba listo el aparato para repartir las grandes haciendas de los latifundistas entre los campesinos. Se habían constituido los comités de empresa y los sindicatos para poner en marcha el control obrero en la industria. En cada aldea, ciudad, distrito y provincia existían Soviets de diputados Obreros, Soldados y Campesinos, dispuestos a asumir la administración local”.


LA SEMANA NEGRA Y LA FABULA DEL 0,4

Por Movimiento Socialista de los Trabajadores
Fueron “los peores días económicos de los Kirchner”, disparó con preocupación La Nación. Se cayeron todos los números en las pizarras financieras. Una semana negra donde “los mercados se pusieron nerviosos” y la incertidumbre, cáncer si los hay para la economía capitalista, siguió alejando todo escenario de inversiones productivas y alentando fervientemente la especulación y la fuga de divisas.
El disparador, una nueva improvisación del matrimonio gobernante (ya parece ser la regla de un gobierno sin brújula): vendió bonos a tasas altísimas, 15%, a Venezuela. Una salida desesperada para conseguir dólares cash y pagar vencimientos de deuda sin volver a tocar (por ahora) las dudosas reservas del Banco Central. Los bancos venezolanos los revendieron en el mercado internacional… y el precio de los títulos se desplomó. Arrastrando al resto de los títulos locales. Entre el jueves y el viernes pasados hubo pérdidas millonarias. Por supuesto, puso al borde del ataque de nervios a propios y ajenos. Aunque, quienes perdieron seguro, como siempre, fueron los pequeños ahorristas, jubilados y empleados públicos poseedores de bonos y con la subida de las tasas bancarias, cualquiera que soñara con un crédito personal. En un giro epiléptico, para evitar “un lunes negro”, el gobierno salió a recomprar bonos, esta vez echando mano a fondos del fisco. Pero, si bien capeó coyunturalmente lo peor de la tormenta, el anuncio del nuevo índice mentiroso del INDEK, volvió a desplomar los números.
Esta tormenta en las alturas, es un efecto más de la debacle de un modelo económico que sigue haciendo aguas, con desaceleración del crecimiento, bastante por debajo del 8% que espeta el oficialismo, signos claros de enfriamiento y caída del consumo, anemia de inversiones, salida de capitales y, si bien todavía no se llegó al “sálvese quien pueda”, esta “semana negra” se le pareció bastante. Sin dudas, la extrema debilidad en la que quedó la monarquía de la Rosada luego del triunfo de la rebelión agraria, echa leña al fuego de una economía que venía maltrecha, aumenta las expectativas inflacionarias y desalienta las soluciones capitalistas “normales”.
El otro dato duro de estos días fue el ya grotesco IPEC. Como mirándose en el espejo de la reina del cuento de La Bella Durmiente, Cristina volvió a autoconvencerse que la inflación aumentó un… 0,4%! Que han dejado de ser pobres los que ganan 900 pesos. Para completar el ridículo combo, el INDEK anunció que los precios de los alimentos bajaron un 0,8%. Es decir, que la inflación acumulada es del 5%, 5 ó 6 veces menor que las cifras que manejan provincias, consultoras, UIA, CGT, amigos y enemigos. Y se siente en el crudo invierno que están pasando los bolsillos populares. Como en la Fábula del pastor y las ovejas, pero al revés. Mintieron durante 5 años no que venía el lobo, sino que el país andaba bien. Pero ya nadie les cree, porque el lobo está: se devora salarios, jubilaciones, subsidios y presupuestos sociales.Hasta la CGT de Moyano reconoció que la reunión que tuvo con el gobierno fue “tensa” y salieron con las manos vacías. Aunque se olvidaron del salario, reclamaron aumento de asignaciones familiares, mínimo no imponible y jubilaciones. El Jefe de Gabinete dijo no, convocando a tener “responsabilidad fiscal”. La lectura es una sola: se está vaciando la caja del superávit.
El horizonte no es promisorio: bajan los precios internacionales de los comodities y se vienen nuevos vencimientos de una deuda pública que no para de crecer. Y no habrá inversiones si no cambian las “señales políticas” de un gobierno que se está quedando con poco aire.En virtud de ello, vino el primer tarifazo, se han congelado los fondos provinciales y de su mano sobrevinieron impuestazos en Buenos Aires y recorte jubilatorio en Córdoba. El vermouth de un ajuste que ya se siente y seguirá en los salarios, planes sociales, rebaja de subsidios y aumento de boletos de trenes, subtes y colectivos. En este escenario, crecen los conflictos. Los pequeños productores agrarios con nuevas fuerzas y más bronca, amenazan con volver a las rutas; van por las retenciones diferenciadas y otros reclamos que apuntan a la necesidad de nuevo modelo agropecuario que termine con la concentración y extranjerización de la tierra. Docentes y estatales, entre otros sectores de trabajadores, han salido a disputar por el salario. Y se impone la reapertura de paritarias. El propio Barrionuevo salió a exigirlas y en los gremios de Moyano hay ruido por abajo. De hecho no son pocas las conducciones sindicales que abrieron negociaciones preventivas para evitar que la sangre llegue al río.
Es necesario un aumento general de salarios, jubilaciones y planes sociales de emergencia. Y medidas urgentes contra la inflación, eliminando el IVA a todos los productos de la canasta familiar. Cuando la palabra ajuste, que muchos creyeron archivada en el museo de los ´90, ya forma parte del nuevo menú del kirchnerismo sin careta, sólo se pueden esperar más y más penurias para los trabajadores, sectores medios y populares. También nuevas “semanas negras”. Y desde las calles más y mayores reclamos sociales, para un gobierno que está en la picota. Después de todo, si los ministros de Cristina han declarado formalmente un patrimonio superior al millón de pesos cada uno (imaginémonos cuál será la realidad) y la pareja gobernante se ha enriquecido en los años que llevan en la Rosada y eso se hace público cuando la pobreza y las necesidades populares se pasean ya sin tapujos, parece lógico que se cocinen en su propia salsa y crean cierta la “fábula del 0.4”. Y que personajes execrables como el patotero Moreno sigan siendo ilustres miembros de la decadente corte de los K.