Hace pocas semanas salió a la luz un documento de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que semeja a una película de ciencia ficción, pero no lo es. William B. Karesh considera que como consecuencia del calentamiento global “aumentará la susceptibilidad de contraer una infección.
Además, los cambios de temperaturas y las alteraciones de los ritmos de las lluvias pueden llevar consigo una expansión de los patógenos que causan enfermedades que, hasta ahora, estuvieron más confinadas.”La lista se centra en 12 enfermedades, aunque sólo es una muestra que ilustra las consecuencias del calentamiento global. Dentro de la lista de plagas se encuentran la tuberculosis, la peste, el cólera, los parásitos intestinales, la fiebre amarilla y el ébola. Estas enfermedades se hicieron conocidas en la Edad Media golpeando siempre a los más pobres. Según los investigadores, se extenderán por todo el mundo afectando sobre todo al hemisferio sur.Además, en la lista se encuentra la fiebre del Valle del Rift, causada por un virus que estaba acorralado en el centro africano, pero ya han existido casos en el resto del continente negro y, según la OMS, es posible la propagación en Europa y Asia. También está la enfermedad del sueño transmitida por la mosca tsé-tsé.
Por otro lado se encuentran las “mareas rojas” que son causadas por algas que florecen en las costas de todo el mundo y generan toxinas peligrosas para animales y seres humanos. Además, la gripe aviar tiene posibilidades de propagarse mundialmente. Otros ejemplos son la babebiosis, que con el cambio climático ha aumentado su presencia, y la enfermedad de Lyme, que son transmitidas por garrapatas. Parafraseando a Nahuel Moreno, “El marxismo y el trotskismo, señalaron que bajo el régimen imperialista… estaba planteada para la humanidad la caída en la barbarie, en un nuevo régimen de esclavitud como continuación del régimen imperialista. Sólo el socialismo le permitiría superar el mundo de la necesidad y entrar en el mundo de la libertad. La monstruosidad del régimen imperialista ha hecho que la categoría de barbarismo haya quedado atrás. Los colosales medios de destrucción desarrollados por el imperialismo… hacen que el peligro que enfrenta la humanidad haya cambiado. Ya no se trata de la caída en un nuevo régimen esclavista, bárbaro, sino de algo mucho más grave: la posibilidad de que el globo terráqueo se transforme en un desierto sin vida o con una vida degradada…
La única forma de evitarlo es liquidar las fronteras nacionales, el dominio imperialista y la propiedad privada capitalista. Para lograrlo no hay otro método que la movilización permanente del proletariado mundial y la unificación de sus luchas con este claro objetivo…” El socialismo más que una opción, se ha convertido en una necesidad urgente para que la humanidad sobreviva. Las luchas de los trabajadores y los pueblos que resisten el curso de pobreza y calamidades permiten ver con ver con optimismo la posibilidad de torcer el curso liquidador de la humanidad al que conducen los capitalistas. La movilización y la conformación de una alternativa revolucionaria y socialista a nivel mundial que tome el poder y planifique la economía, es la única salida.
Laura Lane
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