
28 de julio de 2008
Argentinización vs. Nacionalización

21 de julio de 2008
EL SAQUEO DEL PETROLEO

Violencia en las escuelas: ¿Cómo abordarlas?
La mal llamada “violencia escolar” -decimos mal llamada porque de ninguna manera proviene de la escuela- le llega a las instituciones desde una sociedad diezmada, empobrecida, embrutecida, alienada. Que difícilmente puede ver salidas en un horizonte en el que no se vislumbra empleo digno, posibilidad de superación de las condiciones a las cuales estamos sometidos los alumnos, padres y docentes. Donde no se vislumbra el valor del límite, dada la desacreditación que sufrimos desde el discurso oficial, empezando por la propia presidenta Cristina Kirchner que no ha perdido oportunidad de cuestionar a los docentes.
Esta realidad nos marca la necesidad de batallar porque los hechos de violencia que se producen en cada establecimiento se transformen, de ser una cuestión aparentemente individual, en un problema institucional. Involucrando al conjunto de los docentes, sus autoridades, trabajadores del establecimiento, así como a toda la comunidad.Paralizando las actividades hasta que se discuta cómo abordarlo entre todos. Poniendo en común la problemática, sus causas y posibles alternativas. Movilizando a la comunidad para exigir a los funcionarios del distrito y a las autoridades provinciales que den respuesta a las falencias del establecimiento, a nuestro reclamo salarial y a la crítica situación social en que se encuentran nuestros alumnos y sus familias. Uniendo el reclamo al de otros establecimientos.Son los primeros pasos para empezar a abordar esta grave problemática que expresa la violencia de una sociedad partida, que seguirá en aumento si no derrotamos este modelo de exclusión vigente.
20 de julio de 2008
Diez propuestas a favor de los chacareros y trabajadores
1 - Retenciones diferenciadas: que paguen más los que más tienen
2 - Que el dinero vuelva a las provincias y no vaya para pagar la deuda
3 - Nacionalizar el comercio exterior para terminar con el negocio de las agroexportadoras
4 - Contra la concentración, comenzar un plan de reforma agraria
5 - Estatizar la producción de semillas y fertilizantes, para terminar con el negocio de las multinacionales del sector
6 - Aplicarle fuertes retenciones a la renta petrolera, minera y al sistema financiero
7 - Contra la inflación, eliminar el IVA a todos los productos de la canasta de alimentos
8 - Aumento de salarios y jubilaciones de acuerdo a la inflación real
9 - Aumento del subsidio al desocupado a 500 pesos.
10 - Basta de subsidios a las concesiona-rias del tren. Reestatizar el sistema ferroviario, para tener servicios económicos en el GBA y la reapertura de ramales en el interior para el transporte de la producción.
LOS KIRCHNER EN EL TOBOGAN

Ahora, por el salario y contra la inflación
da bronca, claro. ¿Cómo no va a dar bronca ver que los precios suben y suben, mientras los aumentos de salario ya se hicieron humo? ¿Cómo sobrevivir, si sos desocupado o desocupada, y más si tenés chicos, con un ‘plan social’ de apenas 150 ó 200 pesos al mes? ¿Cómo parar la olla si uno depende de una jubilación o una pensión tan bajas como las de hoy? ¿Cómo no tener bronca si el INDEK de los Kirchner dice que la suba de precios de junio fue del 0,6 por ciento? ¿Cómo no indignarse si el secretario de Comercio Interior, el patotero Guillermo Moreno, dice sin vergüenza por la tele que la inflación “es una sensación”?
¡Sensación, las p...! ¡Hasta un niño sabe que la carestía subió mucho más que el 0,6! La inflación es un latigazo que nos golpea cada día a nosotros, a nuestras familias, a todo el pueblo. Por eso tenemos que unir fuerzas para enfrentarla. Y para eso, en el camino de pelear por cambios más de fondo, te proponemos organizarnos juntos para luchar por tres medidas de emergencia:
1. Reclamar aumento de salarios y paritarias ya
2. Anular el IVA a los alimentos básicos
3. Control popular de precios y Ley de Abastecimiento.
Mas info: www.mst.org.ar/periodicos/as479jul17/editorial.htm
9 de julio de 2008
LIBERACION O DEPENDENCIA
España conquistó América a sangre y fuego.
Fue un genocidio que duró siglos. Pero el imperialismo español, finalmente, fue derrotado. En el territorio que hoy constituye nuestro país, las invasiones inglesas desencadenaron una crisis de la autoridad virreinal y el armamento del pueblo criollo para derrotar a los piratas. La posterior ocupación de España por los franceses reforzó las posiciones de los patriotas rioplatenses, lo que desembocó en la imposición de la Primera Junta de Gobierno, el 25 de Mayo de 1810. Mientras San Martín emprendía la liberación de Chile y Perú, el 9 de Julio de 1816 el Congreso de Tucumán declaró la independencia. Se abrió así la oportunidad de construir un país libre de la opresión imperial.Sin embargo, las clases dominantes permitieron y fomentaron que siguiéramos dominados por el imperialismo inglés primero y por el yanqui después, situación que se mantiene en la actualidad.
Un rosario de dependencia
Con el propósito de sostener el colonialismo continental, apenas camuflado por los gobiernos de turno, pretenden hacernos creer que fomentar el combate al imperialismo es parte de un “discurso del pasado” y que ese enfrentamiento “ya no existe”. No es así. A pesar de las distintas circunstancias históricas seguimos siendo víctimas de la dependencia. Hoy nos oprimen el imperialismo yanqui, potencias europeas y los socios y protegidos de ambos: los organismos económicos, políticos y militares internacionales y sus empresas de saqueo. Los efectos de la presencia imperialista no son perceptibles sólo a los ojos de “entendidos”, ni se localizan a miles de kilómetros de distancia: Argentina fue moldeada a imagen del boceto del capitalismo dependiente y lo sufrimos cotidianamente en el terreno económico y en la infraestructura del país.Unos pocos contrajeron y usufructuaron una deuda externa fraudulenta que pagamos y pagaremos todos durante años. Con cada dólar girado al exterior por los militares, Alfonsín, Menem, De la Rúa , Duhalde y los Kirchner, se esfumaron miles de puestos de trabajo, sueldos, escuelas, hospitales y caminos. En menos de diez años se acabará el petróleo, ya se importa gas y electricidad en una enorme proporción. La privatización-regalo de YPF a Repsol motivó que se llenaran de dinero a costa de no invertir en la exploración de nuevos pozos. Tampoco se invierte en la producción de energía. Esto se siente en la falta de gas para calefaccionar hogares en invierno, en la falta de electricidad para refrescarlos en verano y en la escasez y carestía de los combustibles que utilizan la industria y el transporte tanto público como privado.La red ferroviaria nacional fue desmantelada y privatizada, dejando a miles de obreros en la calle y a millones de usuarios a merced de los mezquinos intereses empresariales. Las fábricas estatales de industria pesada se liquidaron a bajo precio, con pocos empleados y manos libres para los nuevos dueños.
“Mejor que prometer es realizar”
Hubo argentinos que estuvieron de “luna de miel” con los Kirchner y creyeron en su moderada y esporádica prédica antiimpe-rialista. Hoy, aunque muchos menos, hay quienes siguen sosteniendo esa postura.Nosotros no lo vemos de esa forma. Hay numerosos ejemplos que van en sentido contrario. Los Kirchner le pagaron al Fondo, que sigue teniendo el derecho de monitorear la economía local, y proyectan pagarle al Club de París con la recaudación del superávit fiscal.Mientras las tropas de Bush asesinan al pueblo irakí, Cristina sostiene a los soldados argentinos que apoyan a las fuerzas estadounidenses en Haití, donde son parte de la represión a las revueltas populares por hambre. Volvieron los ejercicios navales conjuntos en aguas argentinas. Fue escandaloso el ataque político a Irán. El reclamo por las Islas Malvinas y por el petróleo de sus áreas marinas no existe.Más allá del constante martilleo del matrimonio sureño contra las nefastas medidas del pasado, principalmente menemistas, ellos las mantienen y profundizan. Con la garantía de continuidad a las empresas privatizadas, Néstor y Cristina otorgan subsidios millonarios y permiten ganancias siderales a cambio de pésimos servicios y tarifas caras. El colmo es el Tren Bala, un proyecto copiado de Menem del cual antes se burlaban y ahora van a llevar a cabo para enriquecer a una corrupta empresa francesa y hacer grandes negociados con un puñado de empresarios. Mientras tanto, millones de argentinos viajamos cada día como ganado y otros tantos se ven privados de viajar desde y hacia el interior o usar los trenes para el traslado barato de la producción. Hablar de independencia no significa referirse exclusivamente al imperialismo, sino también a sus socios locales, entre los que se cuenta la oligarquía terrateniente. En este sentido, fueron los Kirchner quienes fomentaron la concentración de la tierra y las ganancias en pocas manos, enriquecieron a los pooles sojeros basados en la inversión de capital financiero en perjuicio de los pequeños productores y chacareros. Muy lejos del abandono de las relaciones carnales, están arrodillando a la Argentina frente a los deseos de los intereses yanquis y las empresas extranjeras. Esto no tiene nada que ver con un gobierno popular luchando por la independencia económica, la soberanía política y la justicia social.
Por el camino de Cuba, Venezuela y Bolivia
Cristina no pierde oportunidad de llamar a firmar el Acuerdo del Bicentenario, lo cual seguramente va a repetir este 9 de Julio. Busca un acuerdo con los grandes empresarios para llegar al final de su mandato sosteniendo un modelo económico y político agotado. Es un callejón sin salida.Hay un camino de independencia del imperialismo y sus socios: es el que tomaron los criollos y siguió Cuba cuando se liberó de los norteamericanos y avanzó al socialismo. Es el que hoy transitan Venezuela y Bolivia, recuperando empresas y recursos energéticos empujados por las exigencias y luchas de sus pueblos. Imitarlos implica movilizarse por la aplicación de medidas que terminen con el hambre, la entrega y la miseria. No es fácil, pero con la unidad de los pueblos latinoamericanos movilizados, y con nuevos dirigentes para que gobiernen los de abajo, se puede lograr.
OPORTUNISMO CON LOS DERECHOS HUMANOS

"La Plaza es de las Madres y no de los cobardes..." dice una vieja consigna del movimiento de derechos humanos, acuñada en miles de rondas en torno a la Pirámide de Mayo y en centenares de marchas.
Escribe: Marcelo Parrilli (Presidente de CADHU)
Así, se puso siempre una valla entre los luchadores por los derechos humanos, con las madres y familiares de los desaparecidos como vanguardia, y los genocidas, los traidores de todo tipo y también los oportunistas de los derechos humanos.
Oportunistas, precisamente, hubo muchos desde 1983 en adelante. El primero de ellos fue Raúl Alfonsín. Hábilmente, este radical que nunca había hecho nada por los derechos humanos, que jamás presentó un habeas corpus por un desaparecido o un preso político, que se negó a firmar una sola solicitada pidiendo por la aparición con vida de los miles de desaparecidos y que jamás pisó la Plaza de Mayo desde el 24 de marzo de 1976 hasta que asumió la presidencia el 10 de diciembre de 1983, se “apoderó” del reclamo de justicia, de juicio y castigo a los genocidas y con ello fundamentó gran parte de su triunfo electoral de 1983.
Después, su política de derechos humanos, terminó en las nefastas leyes de punto final y obediencia debida que garantizaron durante años la impunidad a los genocidas. Menem completaría la obra con sus indultos a Videla y otros criminales de la dictadura, en 1989.
Con Néstor Kirchner primero y Cristina Fernández ahora, asistimos a un nuevo modelo de oportunismo en materia de derechos humanos que, como característica particular, va mucho más allá que el alfonsinismo.El ex presidente y la actual mandataria jamás prestaron atención alguna a los reclamos por los derechos humanos y durante la dictadura formaron parte del coro de civiles que adornó la gestión de los militares en Santa Cruz. Tampoco presentaron ningún habeas corpus ni fueron a ninguna movilización por los derechos humanos. Pero no bien llegaron al poder, se lanzaron a una desenfrenada carrera por apoderarse de las banderas históricas de esa lucha.Es que apropiarse de ellas era apoderarse de la principal bandera de lucha de las masas de las últimas décadas en nuestro país.
Los Kirchner nos hablaban de los derechos humanos del pasado y se atribuían conquistas como la anulación de las leyes de punto final y obediencia debida, que eran fruto de la lucha de miles durante años y del rol que jugó Patricia Walsh. Mientras tanto, reprimían brutalmente a los trabajadores petroleros en el norte de Santa Cruz, apaleaban y mandaban a procesar a los trabajadores del Hospital Francés, desaparecía Julio Jorge López, y Sobisch, aplicando la política nacional de los Kirchner, fusilaba a Carlos Fuentealba. Perseguían, además, a los trabajadores del casino flotante, del subte y otros luchadores.Toda esta maniobra, que puede resumirse en que el kirchnerismo utiliza la bandera de los derechos humanos como negocio político para tratar de encubrir frente a las masas la política de derecha que aplican en materia económica y social trae, a su vez, un nuevo peligro.
Es que los Kirchner utilizan los derechos humanos como una suerte de escudo legitimador para imponer toda su política aun cuando la misma sea resistida por enormes sectores de la población, como ocurre con las retenciones a los pequeños productores agrarios. Y como tratan de imponer su política de saqueo hacia los más débiles con autoritarismo, patotas, amenazas y corrupción, esto genera un repudio popular todavía mayor.Y el peligro es, precisamente, que el repudio hacia el kirchnerismo se extienda también hacia la heroica lucha que durante décadas llevaron adelante miles de luchadores. En concreto, que el repudio hacia el gobierno se convierta en repudio hacia la legítima causa de los derechos humanos y hacia organismos como Madres, Abuelas y otros. Debemos tener en cuenta además que, aprovechando esta brecha que le abre el gobierno, la derecha encuentra campo propicio para tratar de desacreditar a las organizaciones de derechos humanos y su lucha de conjunto.
Por todo eso, más allá de la lamentable cooptación de las conducciones de algunos de esos organismos por el gobierno, y más allá de lo penoso que resulta ver a Hebe de Bonafini pidiendo cárcel y persecución para los chacareros, debemos tener en claro que esos organismos y esa lucha le pertenecen al pueblo argentino y fundamentalmente a los miles que, en muchos casos dando su vida, enfrentaron a la dictadura.Y precisamente por esto debemos movilizarnos y denunciar esta nueva maniobra del kirchnerismo. Debemos hacerlo en defensa de los derechos humanos, de las organizaciones populares de derechos humanos que levantaron esas banderas y de la lucha de miles durante largos y durísimos años por lograr el juicio y castigo a los genocidas.
LOS KIRCHNER APOYAN A LA OLIGARQUIA ...
A las cerealeras, aceiteras y grandes exportadores como Cargill o Deheza también las subsidia, y a la vez permite que las grandes exportadoras actúen bajo el régimen de declaración jurada por ventas a futuro. Así, los grandes venderán anticipadamente una producción que les compran a los pequeños productores. A éstos las grandes exportadoras le cobraron las retenciones actuales -más del 40%-, pero ellos le pagan al gobierno menos del 25%, que eran las retenciones en el momento de cerrar el negocio anticipado que hicieron. Ese curro, que liquida a los pequeños y favorece a los grandes, se hace con el aval del gobierno nacional y con leyes específicas que el dueño de Aceitera Deheza y a la vez senador kirchenrista, Urquía, presenta en el Parlamento. A esa y otras exportadoras también les acaba de perdonar 130 millones por deudas que tenían con el Estado. También es responsable del alza de precios. A un productor tambero le pagan 0.80 pesos por litro de leche, pero el precio final es de 3 pesos. ¿Por qué? Por los grandes formadores de precios -las empresas productoras y los supermercadistas- que en concordancia con el gobierno deciden el precio final.
Para redondear una política global de ayuda a los grandes, no podemos olvidar dos cosas. Primero, que las retenciones son un impuesto a la producción. Por lo tanto sus amigos de las empresas comercia-lizadoras de alimentos, los oligopolios exportadores, las productoras de fertilizantes y los intermediarios, no lo pagan. Y en segundo lugar, que el gobierno no aplica retenciones ni impuestos al sistema financiero. Y es precisamente de allí donde sale el dinero y los fondos de inversión de los grandes pools, que además están exentos del impuesto a la ganancia. Es decir, un círculo perfecto de medidas kirchneristas que favorecen e impulsan la concentración en el campo. No podemos dejar de mencionar que, en medio del conflicto, el gobierno propuso crear una supuesta Junta Nacional de Granos… pero privatizada y en manos de las exportadoras. Ni tampoco que, ahora en el Congreso, pretende que los reintegros a pequeños productores también dependan de esas grandes empresas. Todo un símbolo del rumbo oficial...
La síntesis y el resultado del modelo agropecuario kirchnerista son los siguientes: mayor concentración, desaparición o crisis de pequeños productores y un país que insólitamente aumenta su producción de alimentos junto con los niveles de pobreza e indigencia.Este modelo se aplica en el mismo sentido en la industria. Además de su sociedad con Paolo Rocca y Techint, el gobierno subsidia a las empresas concesionarias que destruyen nuestros trenes. No les cobra retenciones al negocio de la minería, y acaba de extenderle a las transnacionales del petróleo 35 años sus concesiones en el país.Mientras tanto, negocia desde la CGT de Moyano junto a los industriales que no haya aumentos salariales y mantiene a los desocupados con planes sociales de apenas 150 pesos. Y en esencia, el sistema fiscal del kirchnerismo es altamente regresivo. Si hablamos del IVA, representa el 47% del total de ingresos impositivos. Es el impuesto más regresivo al pueblo trabajador y a los sectores humildes del país.Cuando nos referimos al gobierno, hablamos del que aplica este modelo, y no otro supuestamente “antioligárquico”, que solo existe para los debates de TV.
8 de junio de 2008
No al tren bala si al tren para todos
Hay un dicho popular usado para expresar que un sólo hecho o cir cunstancia puede pintar a una persona de cuerpo entero. Dice “Para muestra, basta un botón”. En este caso, aplicado a los Kirchner, se podría decir “Para muestra, basta un tren bala”. Todas las mentiras políticas usadas como banderas del gobierno se transforman en jirones al posar la mirada en el proyecto faraónico que, incluso, hay que ver si se concreta. Ya hay una campaña nacional amplia y unitaria, que reflejamos en estas páginas y que tenemos que impulsar con todas nuestras fuerzas.
¿Nueva política?
Otros presidentes usaron el anuncio de proyectos faraónicos para intentar fortalecer y renovar su imagen haciéndonos creer que vamos a entrar en el “primer mundo”, en la “modernidad” y para desviar la atención generalizada de los grandes problemas de las mayorías. Menem fue un especialista: fue el primero en hablar de hacer un tren bala y hasta de viajes por el espacio, que salían a la luz a partir de sus propias elucubraciones. Los Kirchner lo imitan con su tren de alta velocidad, en medio de una pobreza creciente, crisis energética, crisis vial, crisis social y crisis con el campo, tomando las decisiones con soberbia y entre dos o tres funcionarios, a espaldas de las grandes mayorías. No es nueva política sino viejo verso.
¿Gobierno popular y de inclusión social?
Millones viajamos en tren todos los días. Viajamos es una forma de decir, en realidad somos transportados en vagones, como ganado: apretados y en las peores condiciones. Literalmente, con cada boleto que sacamos, adquirimos el “derecho” a correr el serio riesgo de un accidente, de tener que cambiar de formación, de llegar a cualquier hora al trabajo y otros serios contratiempos, dignos de viajar en un tren fantasma, comandado por las empresas privadas. Miles de pueblos están aislados por el cierre de ramales que los coloca al borde de la marginalidad. La respuesta de los Kirchner frente a esta tremenda realidad es ignorarla y favorecer a los casi ricos que puedan pagar un boleto de entre $ 300 y 600. Durante el gobierno de Perón se hizo algo completamente distinto. El de Cristina no es un gobierno popular ni de inclusión social, sino que está al servicio de los ricos y de empujar a millones de argentinos hacia la marginalidad.
¿Un País en serio?
Está absolutamente demostrado en el mundo que utilizar trenes abarata cualitativamente costos de traslado de la producción, disminuye la cantidad de accidentes en las rutas al trasladar los camiones en vagones y que cumple una enorme función social, uniendo a las distintas poblaciones del país. Considerar esta realidad palpable en los países “desarrollados” sería un elemental síntoma de seriedad. El tren bala, no puede hacer ninguna de estas cosas. Lejos de ser un gobierno serio para lograr una Argentina seria, los Kirchner encabezan un gobierno de aventureros, pocos serios, acostumbrados a gobernar una provincia como patrones de estancia, no son capaces de lograr un desarrollo serio ni siquiera en los limi-tadísimos márgenes del capitalismo que defienden.
¿Se enfrenta la concentración y la corrupción?
Las medidas gubernamentales favorecen a las multinacionales y a los grandes patrones. Por eso, el empren-dimiento lo realizará la multinacional francesa Alstom S.A. que embolsará siderales ganancias. Dicho sea de paso, esta empresa tiene inversiones en varios países del mundo. Uno de ellos es Brasil en dónde está siendo investigada por pago de coimas y corrupción. Con el tren bala, el gobierno de los Kirchner, sigue concentrando la riqueza en pocas manos y lejos de la trasparencia, se envuelve cada vez más en la corrupción propia y la que llevan a cabo los socios que elige.
¿Hay distribución de la riqueza?
El enorme superávit fiscal y los fondos del estado se usan para pagar la deuda externa al FMI y al Club de París. La construcción del tren bala se hará emitiendo deuda pública por 400 millones de dólares en 30 años, sólo al inicio. Aunque nadie sabe cuánto costará realmente, de dice que serán 10 mil millones. Esto no hará más que acarrear mayor endeudamiento. A la población no llega nada, se podría reactivar los ramales nacionales y, en distintas etapas, hacerlo extender para llegar a todo el país, invirtiendo en plantas de laminado de rieles, locomotoras, vagones de cargas, coches de pasajeros, arreglo y construcción de estaciones y talleres. Se podría aprovechar la experiencia de miles de ferroviarios que fueron despedidos con la privatización. La puesta en ejecución de semejante obra pública generaría miles y miles de puestos de trabajo genuino para atacar la desocupación. Con el tren bala, la riqueza acumulada del país no llega a la mayoría del pueblo trabajador, ni al campo, no llega a los de abajo. El gobierno de los Kirchner no distribuye la riqueza sino que laconcentra. Los Kirchner son lo mismo que los anteriores gobiernos que nos hundieron, “para muestra, basta un tren bala...”
4 de junio de 2008
UN MILLON DE FIRMAS CONTRA EL TREN BALA

Frente al colapso del sistema ferroviario, y a pesar del amplio repudio popular, el gobierno insiste con llevar adelante el proyecto elitista del Tren Bala.
El gobierno, desoyendo la creciente bronca popular, pretende continuar con el repudiado proyecto del tren bala. Un proyecto que no sólo es elitista (costará $600 el boleto), sino que además ratifica y profundiza las políticas neoliberales de entrega y endeudamiento externo, que a esta altura podemos afirmar, no son una exclusividad de los 90.
Inicialmente el gobierno anunció que los costos de la obra serían de 1.350 millones de dólares. A los pocos días, y aún antes de comenzada la obra, ya nos habíamos endeudado por un monto total de 4.000 millones de dólares, a pagar en cómodas cuotas durante los próximos 30 años. Sin embargo, por estos días, el Consejo Interprovincial del Ministerio de Obras Públicas (CIMOP), ha anunciado que la obra costaría en total 10 veces más de lo dicho inicialmente por el gobierno, llegando a las friolera de 13.490 millones de dólares.
Por la reconstrucción del sistema ferroviario.
Con sólo 3.100 millones de dólares (menos de una cuarta parte de los gastos que se cree, generaría el tren bala), se podría no sólo reconstruir y reactivar la red troncal del sistema ferroviario, sino que además se podrían electrificar el conjunto de los trenes urbanos, e incluso mejorar el total de las líneas de servicio y carga. Estas importantes mejoras permitirían, además de garantizar un servicio adecuado y accesible para el conjunto de los usuarios, reactivar las economías regionales y abaratar el consumo de productos básicos, al reducir los costos de transporte. A esto se suman los importantes beneficios que tiene el ferrocarril, respecto a otros transportes, en materia de ahorro de energía y cuidado del medio ambiente.
Por todo esto, es necesario que el transporte ferroviario deje de ser considerado un simple negocio en el que se benefician sólo unos pocos empresarios corruptos, y algunos grupos concentrados que utilizan para su propia logística aquellos pocos ramales que han sobrevivido al desguace menemista. Debe ser el Estado (como lo ha sido históricamente) el responsable de garantizar la inversión y el mantenimiento de la red ferroviaria, dada la importancia capital de este transporte en el conjunto de la economía. Y serán los trabajadores y usuarios los llamados a administrarlos, por ser los únicos interesados en brindar un servicio módico y de calidad, tanto para el transporte de pasajeros (que ellos utilizan a diario), como así también para el transporte de carga, cuyo control en los costos les permitirá contener el encarecimiento sustancial de los productos.
Sigamos adelante con la campaña
La campaña en contra del tren bala, de la cual somos parte, ha sido producto de la decisión y coordinación entre los cuerpos de delegados de las líneas Mitre, Sarmiento y Belgrano Norte, junto a diputados nacionales como Claudio Lozano, Eduardo Macaluse, María América González; a personalidades como Pino Solanas, y a distintas organizaciones de usuarios, sociales y políticas. Todos hemos coincidido, mas allá de las diferencias que nos separan en otros temas de la vida nacional, en la acuciante tarea de recuperar el ferrocarril para el beneficio del pueblo.
Como parte de esta campaña que ya lleva más de un mes, se ha decidido lanzar de manera conjunta la recolección de un millón de firmas en repudio al absurdo proyecto de Cristina. A menos de 15 días de iniciada la recolección, ya se han reunido más de 500 mil adhesiones, lo cual da muestras del amplio repudio popular. Por eso invitamos a nuestros lectores a seguir avanzado en esta pelea, no solo recolectando firmas, sino también movilizándonos e impulsando la realización de actos y marchas, para terminar de una vez por todas con el proyecto del tren bala. Para que se vea que detrás de aquel millón de firmas, hay también un millón de personas organizadas y dispuestas a dar la pelea por la reestatización del ferrocarril, bajo el control de sus trabajadores y usuarios.
VILMA RIPOLL LE CONTESTA AL GOBIERNO
Manifestó que “Cientos de miles de chacareros hicieron un actazo en Rosario pero la sordera e irresponsabilidad de Cristina va a provocar una crisis mayor., Hacen anuncios unilaterales, pero sino retroceden y ponen retenciones diferenciadas entre pequeños y grandes no habrá solución. Dicen que le molesta el discurso de De Angeli y Buzzi no el de Miguens de la Sociedad Rural. Confirmando que buscan acordar contra los pequeños”.
Ripoll agregó que “Fernández se queja de mi presencia y la de otros en el acto en Rosario para desviar la discusión central: quedó en evidencia que su modelo fracasó. No solo por las retenciones indiscriminadas que perjudica a los pequeños productores, sino también porque no resuelve la inflación y aumenta la pobreza, subsidia en el campo y en la industria a los grandes grupos económicos y gasta millones en un Tren Bala para ricos mientras los pobres no pueden viajar”.
3 de junio de 2008
SI HAY MISERIA... QUE NO SE NOTE
Hasta el momento, en ocho jurisdicciones –incluidas Mendoza, Córdoba y Rosario, entre otras– se relevaban los precios de bienes y servicios, para luego ser publicados en el boletín del INDEC, mientras que ahora sólo se hará con los de Gran Buenos Aires.El índice nacional nació bajo el gobierno kirchnerista, comenzando a publicarse en noviembre de 2005. El proyecto fue impulsado porque en ese entonces las provincias daban una inflación más baja que en la Capital. Sin embargo, en el primer trimestre de 2008, el INDEC reconoció una inflación del 2,5%, mientras que San Luis la calculó en 8,5% y Santa Fe en 7,1%. Como ahora las provincias suben el promedio del índice nacional, ya no le sirven a Moreno para dibujar los números y por eso borran los índices y listo.A esto hay que sumarle que también a principio de año se cambió la composición de la canasta familiar. Decidieron sacar algunos productos porque consideran que no son tan necesarios para sobrevivir. Parece que llegaron a la conclusión que los argentinos podemos vivir cada vez con menos, y así lo expresan sin tapujos.Además, el gobierno reveló que hace ocho meses está midiendo el nuevo Indice de Precios al Consumidor, y que los números de mayo podrían ser los primeros en darse a conocer. El resultado está cantado: dirá que estamos cada vez mejor, que el país avanza y los precios no suben tanto. Pero ya nadie cree que esos índices sean reales. Basta con ir al supermercado para darse cuenta que todo sigue subiendo a niveles insoportables.
Los sueldos en la lona
En este marco, los aumentos en los sueldos, que fueron siendo actualizados gracias a las luchas de los trabajadores, fueron devorados por la inflación, cosa que el gobierno pretende desconocer para evitar una oleada de pedidos por nuevos aumentos.¿Cuál es la realidad? El sindicalista ya devenido prácticamente en funcionario del gobierno, Hugo Moyano, pactó a principio de año un aumento del 19,5% en los salarios. Si seguimos al INDEC podemos estar contentos ya que la inflación del último año fue del 8,9%, por lo que no podríamos tener ningún tipo de problemas con los aumentos que recibimos. Sin embargo, algunas consultoras independientes y ex trabajadores del INDEC estiman que las subas en los precios ya llegaron a alcanzar entre un 22 y un 26% y siguen creciendo. Y a los que vivimos en este país nos resulta fácil comprobar quién hace los estudios más serios.La visión de varios economistas no es más alentadora: ven el proceso de subas de precios en vías de aceleración y el poder adquisitivo del salario en pleno declive. Lo del gobierno es tan escandaloso que desde un sector del círculo más cerrado de los Kirchner se empezó a hablar de que hay que “blanquear lo que está pasando”. Pero como quedó claro desde la crisis con el campo, las decisiones las toma el “ex” presidente. Y Néstor Kirchner decidió seguir mintiendo.
PATRICIA WALSH CUESTIONO LA UTILIZACION POLITICA DE LA FIGURA DE SU PADRE
Patricia Walsh cuestionó la utilización política de la figura de su padre.
Tras oponerse desde hace un mes a la realización de un evento oficial en la ESMA sobre la reedición del libro El violento oficio de escribir, de Rodolfo Walsh, su hija Patricia asistió hoy allí para cuestionar “la utilización política que hace el oficialismo” de la figura de su padre.Ante el secretario de Derechos Humanos de la Nación Eduardo Duhalde, presente en el acto, Patricia Walsh, autora de la nulidad de las leyes de impunidad y actual legisladora porteña, señaló: “Lo digo con dolor: aunque la familia de Rodolfo Walsh no está de acuerdo, igual hicieron este evento. Cuestiono la utilización política que hace el oficialismo de la figura de mi padre, más aún en este lugar y cuando todavía siguen impunes los genocidas que lo asesinaron.”
2 de junio de 2008
POR LA SOBERANIA
Pero existe una larga lucha desde los noventa, es decir, desde el inicio de las políticas neoliberales y entreguistas, por la verdadera soberanía nacional, la protección de nuestros recursos naturales y el control de nuestros servicios. Una lucha que se irá profundizando y que es sentida por buena parte de la población. Porque tenemos por delante duras batallas y tenemos que sumar voluntades para ello. Existen varios ejemplos, como la agrupación MO.RE.NO encabezada por Pino Solanas en la lucha por recuperar nuestros recursos energéticos. En el caso de los servicios públicos, están los casos de la Comisión Nacional Salvemos al Tren y la recientemente creada Tren para todos realizando distintas acciones para presionar a legisladores y autoridades nacionales para la reconstrucción de un tren para los trabajadores y el pueblo y no la locura menemista del Tren Bala.
No hay que bajar los brazos, hay que seguir adelante para defender y recuperar lo que es es nuestro.