
“Yo tengo el deber de unir la oposición, porque eso es lo que quiere la gente”, dijo ayer Elisa Carrió. Con esa frase, la líder de la Coalición Cívica retornó al místico tono con el que suele impregnar sus cruzadas políticas en tiempos de elecciones. Y para justificar su posición destacó que “en todo el mundo la oposición tiende a juntarse”.
Al hablar desde Estados Unidos, donde se encuentra de visita junto a otros dirigentes de su agrupación, le tendió una mano al oscilante senador justicialista Carlos Reutemann. “Las puertas están abiertas para él, si decide estar realmente en el campo de la oposición”, dijo.En el mismo sentido se pronunció Carrió al hablar de Felipe Solá. No descartó un acuerdo con el actual diputado justicialista y ex gobernador bonaerense. De todos modos, aclaró que ese entendimiento se tendría que concretar por afuera del peronismo. “La Coalición Cívica no va a participar de una interna del Partido Justicialista.”Carrió también se refirió al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, con quien dijo tener diferencias en el ámbito porteño.
De todos modos, una vez más, se mostró dispuesta a un acuerdo con el PRO en el resto del país. Pero cuando le recordaron las últimas afirmaciones de Macri (había dicho “no la conozco y es muy difícil hablar con alguien tan intolerante”), Lilita advirtió: “Si Macri rechaza el diálogo es un problema de él”.
Mucho más dura sonó Carrió al ponerles un “límite moral infranqueable” a Eduardo Duhalde y a Luis Barrionuevo. “A la vieja corrupción no la aceptamos bajo ningún concepto”, se enojó.Las declaraciones de Carrió, a través de las cuales marcó sus reglas para el juego de las alianzas con vistas a las próximas elecciones, obedecen a su visión del panorama político para 2009. “Acá hay peronismo y oposición”, expresó para explicar su punto de vista al respecto.La líder de la CC ya cerró una alianza electoral con la UCR y el socialismo. El radicalismo ya cerró un acuerdo con el vicepresidente Julio Cobos, para apoyar a su candidato a gobernador de Corrientes, Arturo Colombi. Sólo falta ver qué sabor tienen todos esos ingredientes en la licuadora.
“Las coaliciones tienen un límite”
Enrique Zuleta Puceiro (Director de OPSM)“Hay un tema central en la política argentina desde hace tiempo, es que la gente les pide a los políticos que depongan su individualismo y que establezcan acuerdos. Creen que las diferencias son artificiales, inventadas y que sólo sirven para satisfacer el narcisismo de algunos o la voluntad de poder de otros. Sin embargo, cada vez que los políticos han cedido a ese reclamo y han tratado de acordar, en general los acuerdos han sido muy costosos y en algunos casos letales. Por ejemplo: el Pacto de Olivos. El primer momento del acuerdo es de muchísimo éxito, hay satisfacción. Sube la imagen de quienes acuerdan. Es como una necesidad primaria. Pero, apenas se ve el contenido del acuerdo, la gente empieza con las suspicacias y grita ‘¡contubernio!’. Las coaliciones tienen un límite, porque no todo se puede sumar. En Chile, por caso, funciona porque el acuerdo no es de líderes sino de partidos completos, de partidos con tradición y a través de acuerdos programáticos”.
“Hay que pensar en el Gobierno”Carlos Fara (Titular de Carlos Fara & Asociados)
“En general se nota una demanda para que haya menos fragmentación, sobre todo en el público opositor, y que los políticos se entiendan más o se junten más, sobre todo en instancias electorales para la oposición al Gobierno. Hay que hacer dos advertencias. La primera es que cuando se hace una propuesta de alianza o coalición, hay algunas que a la gente no le cierran porque sienten que hay demasiada diferencia, o que son de estilo o ideológicas, o simplemente una competencia electoral, que puede parecer una buena idea en la teoría pero una mala en la práctica. El recuerdo del tema de la alianza entre la UCR y el Frepaso opera en contra, porque todo el mundo tiene miedo de que se armen alianzas meramente electorales y después, cuando llegue el momento del Gobierno, termina como terminó. Por eso es que, incluso, la oposición evita utilizar el término ‘alianza’, porque remite a una mala experiencia”.
“Uno más uno no siempre es dos”Artemio López (Director Consultora Equis)
“En líneas generales, la sociedad pide que el Gobierno resuelva los temas de inseguridad de ingresos y de empleo. Ahora, la unidad del conjunto de los políticos opositores es una construcción de tipo más bien mediática que una demanda de la opinión pública. De Narváez, que es un político transparente, cuando habló de la coalición en la provincia dijo que se iban a juntar todos, pero que la gente no debe preocuparse porque no hay ningún peligro de que gobiernen porque son elecciones parlamentarias. Se trata de teorías prepolíticas. En política, uno más uno no es dos, ni dos más otro es tres. Algunos acuerdos restan y la oposición es muy diversa”.
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