22 de diciembre de 2009

V INTERNACIONAL: LA PROPUESTA DE CHAVEZ

A mediados de noviembre, en la noche de Caracas, muy arriba, en los salones del Hotel Humbolt, en la cima de El Ávila, al que solo puede accederse a través de teleférico o por caminos de montaña, Chávez anunció a los representantes de partidos políticos que participaban de una cumbre de supuestos “partidos de izquierda”, su voluntad de impulsar la creación de la Quinta Internacional.

En El Ávila, la temperatura es al menos diez grados menor que en Caracas, pero no fue eso lo que provocó el rostro congelado de la absoluta mayoría de los participantes del evento, incluidos los organizadores: ministros del gobierno chavista y dirigentes del PSUV. Como en la tarde calurosa de 2005 en Porto Alegre cuando Chávez volvía a poner a rodar por el mundo la palabra socialismo de manera alternativa al actual sistema, aunque esta vez sumándole un apellido confuso como el de Siglo XXI, ahora le metía un debate a la izquierda mundial sobre la necesidad de crear una organización internacional para “superar al capitalismo por el socialismo”.

El marco no era el propicio. Los invitados, en su mayoría, estaban más interesados en hacer negocios con la boliburguesía local o la burocracia estatal “roja rojita”, que hablar de internacionales y menos escuchar los nombres de Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo, Marx o Engels. Rápidamente el representante del PRI mexicano, aliado al PJ argentino en una variante de internacional democratacristiana, interrumpió a Chávez y lo invitó a sumarse a esa organización. Los representantes del PT de Brasil afirmaron que prefieren mantenerse en el marco del Foro de Sao Paulo, una especie de rejunte de socialdemócratas neoliberales. Y los partidos comunistas de América Latina, a excepción del cubano que aun hoy no se ha pronunciado, defendieron su tesis de frentes antiimperialistas ya fracasados a lo largo de décadas. Ellos (los PCs) no pueden tolerar el reconocimiento de la Cuarta Internacional, prefieren que se mantenga oculta para no tener que explicar los crímenes contra la revolución mundial cometidos por el estalinismo.
Ni los invitados, ni el escenario, lo ayudaron. Chávez insistió en el Congreso del PSUV y puso a consideración de los delegados del Congreso, el debate sobre la Quinta Internacional. Pero tuvo que reconocer que en todo caso avanzaría con quienes estuvieran dispuestos a acompañarlo, aunque fueran pequeños partidos. Y anunció una futura reunión de un comité promotor para Abril de 2010.

La crisis, la nueva etapa mundial y la necesidad del reagrupamiento de los revolucionarios

El discurso y la propuesta de Chávez expresan una realidad internacional ya inocultable. La crisis estructural del capitalismo imperialista no tiene vistas de solución. El sistema es cuestionado en su centro mismo, Estados Unidos. Terminó la etapa en que el imperialismo avanzaba con su ideología de fin de la historia. Y el mundo está sacudido por un proceso donde la salida a las atrocidades del sistema y la barbarie consecuente que provocará el imperialismo de mantenerse, es cada vez más claramente el socialismo.

Pero justamente lo que hace inconsistente el llamado de Chávez es el auditorio elegido y lo difuso de la propuesta. Esos invitados en su gran parte prefieren mantener el curso de barbarie que provoca la permanencia del sistema del capital. La propuesta tampoco cuenta con un marco que delimite, más allá de recoger la tradición histórica de las internacionales anteriores y de las críticas al stalinismo, la propuesta es confusa al menos como la de socialismo de siglo XXI.

Sin embargo expresa la necesidad de reagrupamiento de fuerzas para enfrentar en mejores condiciones al imperialismo y a los enemigos interiores del pueblo trabajador.
En ese sentido es una propuesta a tener en cuenta, a evaluar su evolución, y a entrar de lleno al debate que propone. No es un debate que pueda despacharse con adjetivos calificativos. Es necesario tomar en cuenta la realidad internacional y la necesidad que de ella se desprende.

Que la propuesta de Chávez no sea la salida que propugnamos los que sostenemos la actualidad de la IV Internacional y su programa, no significa que debamos despreciar el espacio de debate e inclusive de acciones unitarias que pueda generar. Por eso vamos a participar en las reuniones y eventos donde estos temas se debatan, llevando nuestras propuestas políticas y programáticas. Y en ese sentido, es una obligación de las fuerzas que luchamos por un reagrupamiento internacional de los revolucionarios, buscar tácticas y políticas comunes para participar de este debate.

Ver notas
Carlos Miranda (Marea Socialista)

No hay comentarios: