
La lucha sin tregua que han dado los trabajadores del subte para sacarse de encima a la burocracia sindical de la UTA y obligar al gobierno de los Kirchner y a la patronal de Metrovías a reconocerles el derecho a organizarse y elegir a sus dirigentes de la manera que democráticamente ellos decidieron logró el pasado jueves 26 de noviembre un triunfazo histórico. Ese día, el “no inscripto” nuevo sindicato del subte firmó a referéndum de los trabajadores que lo respaldan su primer Acta con el Ministerio de Trabajo y la Empresa. En esa acta quedaron garantizados los fueros gremiales de todos y cada uno de los hasta ese momento “no reconocidos” 82 delegados y 13 miembros provisorios de la comisión directiva de la nueva organización y facultados para negociar sobre salarios, condiciones de trabajo y todo lo que necesiten los trabajadores. Ese día la UTA quedó nocaut en el Subte y la burocracia sindical en su conjunto recibió un golpe demoledor.
Este triunfo es el primer avance claro y contundente de un nuevo modelo sindical que está naciendo por sobre el viejo modelo burocrático y mafioso que la burguesía argentina viene sosteniendo desde hace más de 60 años. Tonifica al conjunto del movimiento obrero que sufre cotidianamente las traiciones y agachadas de la burocracia sindical de todo color y pelaje. Burocracia que viene siendo uno de los pilares fundamentales, junto a las Fuerzas Armadas y el bipartidismo peronista y radical, a la hora de garantizar la subsistencia del sistema capitalista semicolonial argentino. Y que a diferencia de la dictadura en el ´83 y el bipartidismo en el 2001, todavía no ha recibido una derrota cualitativa. Posibilidad que a partir de este triunfo está mucho más cerca de lo que estuvo en décadas.
No es casual el silencio sobre el significado de lo que acaba de suceder por parte de todos los medios de prensa capitalistas. Es que sean oficialistas u opositores, todos los sectores burgueses del país coinciden en la necesidad de no darle manija a un proceso que amenaza llevarse puesta a toda la burocracia sindical y con ella la tranquilidad que les ha permitido amasar fortunas durante décadas. Maliciosamente lo único que intentaron destacar fue la supuesta y falsa paz social que se habría alcanzado. Nada de esto es casual. Todos ellos son concientes que la socialización de este triunfo y su significado alentaría a distintos sectores del movimiento obrero a seguir su ejemplo. Pueden permitirse meter preso si no les queda otro “remedio” a un malandrín como Zanola para tratar de frenar una investigación que si siguiera hasta las últimas consecuencias haría caer a casi todas las cúpulas sindicales de la CGT y varios carcamanes del PJ. Pero de ninguna manera van a impulsar el surgimiento de un nuevo modelo sindical y de dirigentes obreros democráticos, cuando su subsistencia depende precisamente de que se mantenga la losa burocrática que tan buenos resultados les ha dado hasta ahora.
Para que el viejo modelo sindical termine de caer es necesario que el nuevo modelo que surgió con la lucha del subte se desarrolle. Que cada día lo nuevo empiece a penetrar en cada vez más gremios, sean de la CGT o de la CTA. Que se fortalezcan los delegados, activistas y agrupaciones antiburocráticas que pelean por un modelo sindical alternativo donde no se reedite ni una sola de las viejas prácticas de la burocracia. Que se defienda la independencia de las organizaciones obreras del estado, de los gobiernos de turno y de todos los partidos patronales. Que se practique la más plena democracia sindical y sea la base la que realmente decida sobre todo. Y sea una práctica corriente mantener la más amplia unidad, imprescindible para derrotar a los distintos enemigos de la clase trabajadora, en base a garantizar la representación proporcional en todos los organismos de todas las corrientes de pensamiento que existen en cada sector del movimiento obrero.
Los trabajadores y todos los luchadores clasistas y antiburocráticos del país han seguido con pasión y muestras de enorme simpatía la lucha de los compañeros. Una primera tarea de los que queremos que este nuevo modelo que está surgiendo triunfe definitivamente pasa por defender con uñas y dientes al subte y todo lo que ellos representan. La UTA ha salido brutalmente a despotricar contra lo que se ha logrado y amenaza con realizar hasta medidas de fuerza si el Ministerio no da marcha atrás con el acuerdo. Hay que ver qué actitud toma la CGT y Moyano cuando vuelva de pasear con la presidente por Europa. Lamentablemente, algunos sectores que se reclaman de izquierda, por sectarismo, oportunismo o las dos cosas a la vez, también han salido a rechazar el acuerdo, actuando de manera funcional a la burocracia. Frente a todos estos sectores los luchadores tenemos por delante la necesidad de poner en pie una gran campaña nacional de apoyo y socialización de esta lucha ejemplar, de este importante resultado alcanzado y de los principales pilares del nuevo modelo sindical que ha comenzado a levantarse.
Desde el MST nos pondremos a disposición de esta campaña y la llevaremos adelante en cada provincia, en cada gremio, en cada fábrica, empresa, establecimiento o escuela donde tengamos trabajo. Llamamos a nuestros simpatizantes, a los amigos y a todos los compañeros que coincidan con la necesidad de ayudar a que los compañeros del subte consoliden su triunfo y se propague por todo el país el nuevo modelo sindical que ellos defienden a trabajar junto a nosotros. Nuestra organización, las agrupaciones sindicales que impulsamos, nuestros distintos frentes de trabajo, nuestros locales y todo lo que se necesite estarán al servicio de esta tarea.
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