Así como es evidente que con los Kirchner el país se derrumba y que las distintas variantes de oposición no son salida. Surge también la necesidad de levantar otras propuestas económicas, políticas y sociales. Las mismas tienen que partir de definir a quienes queremos beneficiar. Para los socialistas, la respuesta a esta pregunta es muy simple: hacen falta medidas a favor de los trabajadores, los sectores populares y medios golpeados por la crisis.
Por eso proponemos:
* Frente a los organismos internacionales como el FMI o el Club de París, el país necesita lograr una clara independencia, una ruptura con sus dictados y un desconocimiento de la ilegítima deuda externa. Con esos millonarios recursos otorgar aumentos generales de salarios, de subsidios a los desocupados y jubilaciones, y encarar un plan de obras públicas para dar trabajo genuino.
* Frente al robo de nuestros recursos naturales y al desastre de los servicios públicos privatizados, proponemos terminar con el negocio de las transnacionales del petróleo y la minería. Recuperar para el país esos recursos estratégicos discutiendo con sus trabajadores y las comunidades afectadas un plan integral al servicio de las necesidades sociales y donde no se dañe el medio ambiente. Terminar con las privatizadas, recuperar el sistema ferroviario nacional y los servicios de agua, luz y gas, y ponerlos a funcionar bajo control de sus trabajadores y usuarios. Terminando también con los millonarios subsidios a las privatizadas, y utilizarlos en el mejoramiento de esos servicios y su extensión a todos los rincones del país.
* Frente al drama de la desocupación, votar una ley que prohíba los despidos y las suspensiones, estatizando y declarando de utilidad pública toda empresa que no cumpla. Poniéndola a funcionar bajo control de sus trabajadores. Como debió hacerse con Kraft y otras empresas que siguen despidiendo.
* Frente a la decadente situación de la salud y educación pública, el presupuesto 2010 debería aumentar cualitativamente sus partidas, hasta permitir un mejoramiento salarial docente médicos y enfermeros, construcción de nuevos hospitales y escuelas y mejoramiento de los actuales. Incentivo a la producción nacional de medicamentos y genéricos, y terminar con el negociado de los medicamentos.
Un cambio radical del sistema tributario. Que paguen mucho más los que más tienen. Fuertes impuestos a las grandes empresas, a los grandes pools y grandes productores del campo, y a las transacciones financieras. Impuestos menores a los pequeños comerciantes de la ciudad y a los pequeños chacareros del campo. Y eliminación del IVA de todos los productos de la canasta familiar.
Que el pueblo debata y decida el futuro del país
Para estas y otras medidas, no puede seguir habiendo debates cerrados, negociados y chequeras entre el ejecutivo y el parlamento. Hace falta un gran debate nacional donde sea el pueblo el que debata y decida. Por eso proponemos que se convoque a elecciones para una Asamblea Constituyente, donde se debatan todos los temas centrales del país y se encare un cambio del antidemocrático régimen político actual. En ese debate, desde el MST vamos a defender las propuestas antes mencionadas y también otras en sentido socialista. Para lograrlas, convocamos a movilizarnos en todo el país, y a construir una gran herramienta política de izquierda, que se juegue a terminar con este sistema y luche por un gobierno de los trabajadores y el pueblo, que termine de una vez con la miseria, la entrega y la corrupción que sufrimos bajo los Kirchner y bajo los anteriores gobiernos de la UCR y el PJ.
30 de octubre de 2009
29 de octubre de 2009
UNA LEY PARA PROHIBIR LOS DESPIDOS
La crisis económica sigue golpeando muy duro contra los trabajadores. Es que para no resignar ni un solo peso de sus ganancias, los capitalistas pretenden “bajar costos” mediante miles y miles de despidos y suspensiones. Con tal de salvarse ellos, quieren que otra vez el hilo se corte por lo más delgado.

Por Vilma Ripoll
Los socialistas pensamos exactamente lo contrario. Que esta crisis la tienen que pagar los mismos que la causaron: los grandes empresarios, banqueros y terratenientes. O sea, los capitalistas nacionales y extranjeros que todos estos años se llenaron de plata a costa de nuestro trabajo, causaron el desastre y ahora, cuando se vino la mala, quieren dejar el tendal de gente en la calle.
Según el INDEK, el desempleo y la pobreza bajaron y casi no hay inflación. Pero la vida real, vos los sabés bien, es muy distinta al verso del gobierno. De un año para acá hubo casi medio millón de despidos, sumando puestos en blanco y en negro. Y no son meras estadísticas. Son casi 500.000 compañeras y compañeros, de carne y hueso, con nombre y apellido, con una vida, familia, hijos. Quizás te haya tocado padecer esta situación a vos, o a algún familiar, vecino o amigo.
Cuando con los compañeros Alejandro Bodart y Marcelo Parrilli presentamos este proyecto en el Congreso hace cinco meses, en mayo pasado, lo hicimos convencidos de que frente a la ola de despidos hay una sola salida: prohibirlos por ley, para proteger todos y cada uno de los puestos de trabajo. Y si es una gran empresa y se niega a cumplir, hay que expropiarla y producir bajo control obrero. Días atrás adhirió a nuestro proyecto la diputada nacional Fernanda Gil Lozano (Coalición Cívica), a quien le agradecemos, estando así en condiciones formales de ser tratado.
Cristina Kirchner y sus funcionarios, que por ese entonces negaban la recesión, ahora se la pasan diciendo que este gobierno “cuida el empleo”. ¡Será el empleo de ellos mismos, porque cuando la gente salió a luchar en Terrabusi lo que mandaron es la represión! El gobierno apenas “cuida” precariamente unos pocos puestos, subsidiando a empresas mediante el Repro.
¿Y la dirigencia sindical? La burocracia de la CGT hace rato que está vendida a las patronales. Y su diputado, el kirchnerista Héctor Recalde, únicamente propone restablecer por seis meses la doble indemnización por despido. A su vez la conducción de la CTA, si bien declaró que habría que prohibir los despidos, tampoco moviliza para lograrlo. Y el proyecto de su diputado Claudio Lozano (Proyecto Sur) acepta el “procedimiento preventivo de crisis”: si la empresa prueba en juicio que necesita echar o suspender para seguir su actividad, puede hacerlo.
“Encarecer” los despidos o ir a juicios donde las patronales “prueben” su crisis no son una verdadera solución. Y además, como se demostró en Kraft, los grandes pulpos se burlan de las resoluciones y las multas. ¡Si despiden, hace falta imponerles una sanción dura como la nacionalización por ley! Como decimos en los fundamentos de nuestro proyecto: “Por eso planteamos la prohibición y, ante los casos de incumplimiento, tres alternativas a cargo del Estado para empresas pequeñas, medianas o grandes, y que abarcan hasta la nacionalización bajo el control de sus trabajadores.
“Sabemos que no será fácil conseguir que este proyecto de ley sea debatido y aprobado. Pero tampoco resulta imposible. Cuando se logra unir voluntad política y movilización popular, lo que parece imposible se vuelve posible.”
Como siempre, el único camino es la organización y la movilización de los trabajadores. Si los dirigentes hacen algo, será por presión de las bases. Junto a enfrentar los despidos en cada empresa o gremio, hay que luchar por una solución de fondo. Ponemos nuestro proyecto de ley como una herramienta a disposición de todos los delegados y activistas del país que quieran unir fuerzas para terminar definitivamente con el flagelo de los despidos.
Ley de Defensa del Empleo
Artículo 1º. A partir de la sanción de la presente ley quedan prohibidos los despidos y suspensiones en todo el territorio nacional.
Artículo 2º. La presente ley se aplica:
a. A todo el sector público nacional, incluidos los organismos descentralizados y desconcentrados, y las sociedades del Estado.
b. Al sector privado de todo el país, con excepción de las entidades sin fines de lucro.
Artículo 3º. En caso de incumplimiento de lo establecido en el artículo 1º, se procederá del siguiente modo según la categorización de empresas vigente:
a. Gran empresa. Pasará a manos del Estado nacional, sin pago alguno de indemnización y bajo el control de sus trabajadores.
b. Empresa mediana. Se le aplicará sanción en base a criterios de progresividad. Las sanciones van desde multa, con obligación de reintegrar al trabajador, hasta la nacionalización descripta en el inciso a.
c. Pequeña empresa. El Estado nacional implementará un programa de subsidios reintegrables a fin de preservar los puestos de trabajo. En caso de despido, la empresa deberá reintegrar al trabajador y abonar una multa.
Si una empresa quiebra, cierra o amenaza con hacerlo, se procederá del mismo modo que en el inciso a.
Artículo 4º. Ínstase a todas las provincias del país y a sus municipios a adherir a la presente ley a fin de asegurar la estabilidad de sus trabajadores estatales.
Artículo 5º. Deróganse todas las normas que se opongan a lo establecido por la presente ley.
Artículo 6º. El Poder Ejecutivo Nacional reglamentará la presente ley en un plazo máximo de treinta (30) días a partir de su sanción. La ausencia de reglamentación no impide la aplicación de la ley.
Artículo 7º. Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.
Fundamentos
Sr. Presidente:
La presente iniciativa, como parte de otros cambios de fondo que creemos necesarios, tiene una finalidad muy concreta y urgente: proteger los derechos de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país, que actualmente están sufriendo el impacto de una serie de despidos, suspensiones, recortes salariales, adelantos de vacaciones, reducciones de jornada, retiros “voluntarios”, jubilaciones anticipadas y demás ataques a su estabilidad laboral, a sus ingresos y a su nivel de vida y el de sus familias.
Esto es consecuencia de la profunda crisis económica y financiera que viene atravesando el sistema capitalista mundial, considerada por sus propios voceros y analistas como la peor desde los últimos 80 años, la cual se suma a los problemas que en este terreno ya venía sufriendo la Argentina desde antes del estallido de dicha crisis internacional y los agrava aún más. La crisis no tiende a ceder sino, por el contrario, a empeorar.
La Presidenta de la Nación parece ignorar esta grave situación económica, laboral y social, que en primer lugar está afectando a los trabajadores en relación de dependencia pero también repercute sobre los pequeños empresarios y los pequeños comerciantes. Por ejemplo, en su conferencia de prensa del 15 de mayo pasado, Cristina Fernández de Kirchner declaró que si bien “no a tasas chinas” sin duda alguna “la economía va a volver a crecer” y “de ninguna manera vamos a entrar en recesión”… También sostuvo que el INDEC, el mismo organismo que mes a mes nos cuenta una inflación que no se condice para nada con los precios que cualquier ama de casa padece cotidianamente en los supermercados, “es la oficina que mejor posición de carácter técnico y numérico tiene para medir números en la Argentina”…
A su vez su marido, Néstor Kirchner, ex Presidente y actual candidato a diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires, no cesa de repetir que su gestión de gobierno y la de su esposa “defienden el empleo”… En la misma sintonía oficialista, tras el acto de la CGT del 30 de abril en la Avenida Nueve de Julio, algún dirigente del sindicato de Camioneros declaró que "acá no hay miles de despidos como en otros países, porque el gobierno respalda a los trabajadores"…
La realidad está lejos, muy lejos de semejantes afirmaciones. El empleo en blanco ha dejado de crecer desde mediados de 2008. A comienzos de este año, el número de trabajadores registrados se redujo en 228.288 con relación a mediados del año pasado. Y no son datos que inventemos nosotros, que somos de izquierda. Según las últimas cifras oficiales publicadas por la AFIP en su página web, a enero pasado había 5.698.296 trabajadores en relación de dependencia. En mayo de 2008 eran 5.926.584. Es decir, hay un retroceso de casi un 4%. Son más de 228.000 despidos. Además de esa cifra hay como mínimo otro tanto de despidos “en negro”, o seguramente más dada la precariedad de esos puestos. Y además de todos esos despidos, hay miles de trabajadores suspendidos.
Este retroceso evidente también lo admite el Banco Central, que en su Informe para el segundo trimestre de este año reconoce que "tras la fuerte creación de puestos de trabajo de los años previos, el deterioro de las perspectivas económicas internacionales habría llevado a las empresas a revisar los planes futuros de expansión” y que esto “se ha visto reflejado en el estancamiento del empleo formal… en un contexto de incremento de las suspensiones… principalmente en la construcción y la industria".
Una herramienta utilizada por las patronales para ajustar a los trabajadores es el nefasto “procedimiento preventivo de crisis”. Esto lo estableció el Capítulo 6º de la Ley Nº 24.013, flexibilizadora y mal llamada “ley de empleo”, aprobada a fines de 1991 bajo la presidencia de Carlos Menem. Por otro lado, la doble indemnización que regía según el artículo 16º de la Ley Nº 25.561 de Emergencia Económica -votada en 2002 y prorrogada hasta fin de 2009- quedó sin efecto desde que en setiembre de 2007 el INDEC informara que el desempleo había bajado a menos de dos dígitos. Así lo concretó el PEN mediante su Decreto Nº 1224/07. A esta “baja”, sin duda, contribuyó que el INDEC tramposamente dejara de contar como desocupados a los beneficiarios de los Planes Jefas y Jefes de Hogar…
Frente a los ataques a sus derechos, los trabajadores no permanecen pasivos. Muchos se organizan, a menudo enfrentando las actitudes de su dirigencia gremial. Resisten. Luchan. Toman fábricas. Hacen movilizaciones. Forman cooperativas y recuperan empresas. Exigen que el Estado se haga cargo.
Desde la vereda de enfrente, la dirigencia empresarial busca descargar espeso de la crisis sobre las espaldas de los empleados. Chantajea con despidos para lograr quitas salariales o directamente suspende y despide. El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), por ejemplo, ahora pide "una quita de impuestos" al empleo. Funcionales a esos intereses, el gobierno nacional y su Ministerio de Trabajo negocian subsidios estatales a las empresas en problemas o busca conseguir compradores para aquellas que deciden cerrar. Pero nada de esto constituye una verdadera solución. Y mientras los grandes capitalistas y sus agentes políticos pretenden que -como de costumbre- los platos rotos de la crisis sean pagados por la clase trabajadora mediante una reducción de sus puestos de trabajo y/o sus salarios, nosotros apuntamos exactamente a lo contrario.
El artículo 14 bis. de la Constitución Nacional, incorporado en la reforma de 1957, establece que "el trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador… protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público…” Efectivamente, en estas circunstancias de crisis, en principio nosotros consideramos arbitrario que una empresa aplique suspensiones o despidos, y mucho más si lo hace el Estado.
Desde ya, no ignoramos que en la Cámara de Diputados ya existen otros proyectos vinculados con esta temática que tienen estado parlamentario. Salvo error u omisión, se trata de los expedientes 6094-D-2008, de Eduardo Macaluse (SI) y otros; 6103-D-2008, de Ariel Basteiro, Victoria Donda, Cecilia Merchán y otros; 6209-D-2008, de Héctor Recalde (Frente para la Victoria); 6454-D-2008, de Claudio Lozano (Buenos Aires para Todos en Proyecto Sur); 0882-D-2009, de Edgardo Depetri (FpV) y otros, y 1521-D-2009, de Julio Ledesma y Patricia Gardella (Unión Celeste y Blanco).
Con algunas variantes, todos estos proyectos en esencia se limitan a reinstalar el pago de la doble indemnización por despidos sin causa justificada. El proyecto de Lozano incorpora asimismo una asignación universal a los menores, pero en su artículo 2º lamentablemente propone eximir a “aquellas empresas que acrediten fehacientemente… que de mantener el plantel de empleados se afectaría la continuidad del desarrollo de la actividad de la misma”. O sea: si las empresas demuestran que “mantener el plantel” las “afecta”, y sin distinguir si son grandes, medianas o pequeñas, el diputado de Proyecto Sur -la fuerza que lidera Pino Solanas- acepta que despidan.
Nosotros, por el contrario, no queremos “encarecer” los despidos, sino evitarlos. Y lo mismo con las suspensiones. Por eso en este proyecto planteamos la prohibición y, ante los casos de incumplimiento, tres alternativas a cargo del Estado que distinguen entre empresas pequeñas, medianas y grandes, y abarcan hasta la nacionalización bajo el control de sus trabajadores.
Sabemos que no será fácil conseguir que este proyecto de ley sea debatido y aprobado. Pero tampoco resulta imposible. Nuestra propia experiencia parlamentaria nos confirma que, a pesar de haber contado con muy pocas bancas o inclusive con una sola, cuando se logra unir voluntad política y movilización popular lo que parece imposible se vuelve posible. Es por esa profunda convicción que lo estamos presentando.
Los socialistas pensamos exactamente lo contrario. Que esta crisis la tienen que pagar los mismos que la causaron: los grandes empresarios, banqueros y terratenientes. O sea, los capitalistas nacionales y extranjeros que todos estos años se llenaron de plata a costa de nuestro trabajo, causaron el desastre y ahora, cuando se vino la mala, quieren dejar el tendal de gente en la calle.
Según el INDEK, el desempleo y la pobreza bajaron y casi no hay inflación. Pero la vida real, vos los sabés bien, es muy distinta al verso del gobierno. De un año para acá hubo casi medio millón de despidos, sumando puestos en blanco y en negro. Y no son meras estadísticas. Son casi 500.000 compañeras y compañeros, de carne y hueso, con nombre y apellido, con una vida, familia, hijos. Quizás te haya tocado padecer esta situación a vos, o a algún familiar, vecino o amigo.
Cuando con los compañeros Alejandro Bodart y Marcelo Parrilli presentamos este proyecto en el Congreso hace cinco meses, en mayo pasado, lo hicimos convencidos de que frente a la ola de despidos hay una sola salida: prohibirlos por ley, para proteger todos y cada uno de los puestos de trabajo. Y si es una gran empresa y se niega a cumplir, hay que expropiarla y producir bajo control obrero. Días atrás adhirió a nuestro proyecto la diputada nacional Fernanda Gil Lozano (Coalición Cívica), a quien le agradecemos, estando así en condiciones formales de ser tratado.
Cristina Kirchner y sus funcionarios, que por ese entonces negaban la recesión, ahora se la pasan diciendo que este gobierno “cuida el empleo”. ¡Será el empleo de ellos mismos, porque cuando la gente salió a luchar en Terrabusi lo que mandaron es la represión! El gobierno apenas “cuida” precariamente unos pocos puestos, subsidiando a empresas mediante el Repro.
¿Y la dirigencia sindical? La burocracia de la CGT hace rato que está vendida a las patronales. Y su diputado, el kirchnerista Héctor Recalde, únicamente propone restablecer por seis meses la doble indemnización por despido. A su vez la conducción de la CTA, si bien declaró que habría que prohibir los despidos, tampoco moviliza para lograrlo. Y el proyecto de su diputado Claudio Lozano (Proyecto Sur) acepta el “procedimiento preventivo de crisis”: si la empresa prueba en juicio que necesita echar o suspender para seguir su actividad, puede hacerlo.
“Encarecer” los despidos o ir a juicios donde las patronales “prueben” su crisis no son una verdadera solución. Y además, como se demostró en Kraft, los grandes pulpos se burlan de las resoluciones y las multas. ¡Si despiden, hace falta imponerles una sanción dura como la nacionalización por ley! Como decimos en los fundamentos de nuestro proyecto: “Por eso planteamos la prohibición y, ante los casos de incumplimiento, tres alternativas a cargo del Estado para empresas pequeñas, medianas o grandes, y que abarcan hasta la nacionalización bajo el control de sus trabajadores.
“Sabemos que no será fácil conseguir que este proyecto de ley sea debatido y aprobado. Pero tampoco resulta imposible. Cuando se logra unir voluntad política y movilización popular, lo que parece imposible se vuelve posible.”
Como siempre, el único camino es la organización y la movilización de los trabajadores. Si los dirigentes hacen algo, será por presión de las bases. Junto a enfrentar los despidos en cada empresa o gremio, hay que luchar por una solución de fondo. Ponemos nuestro proyecto de ley como una herramienta a disposición de todos los delegados y activistas del país que quieran unir fuerzas para terminar definitivamente con el flagelo de los despidos.
Ley de Defensa del Empleo
Artículo 1º. A partir de la sanción de la presente ley quedan prohibidos los despidos y suspensiones en todo el territorio nacional.
Artículo 2º. La presente ley se aplica:
a. A todo el sector público nacional, incluidos los organismos descentralizados y desconcentrados, y las sociedades del Estado.
b. Al sector privado de todo el país, con excepción de las entidades sin fines de lucro.
Artículo 3º. En caso de incumplimiento de lo establecido en el artículo 1º, se procederá del siguiente modo según la categorización de empresas vigente:
a. Gran empresa. Pasará a manos del Estado nacional, sin pago alguno de indemnización y bajo el control de sus trabajadores.
b. Empresa mediana. Se le aplicará sanción en base a criterios de progresividad. Las sanciones van desde multa, con obligación de reintegrar al trabajador, hasta la nacionalización descripta en el inciso a.
c. Pequeña empresa. El Estado nacional implementará un programa de subsidios reintegrables a fin de preservar los puestos de trabajo. En caso de despido, la empresa deberá reintegrar al trabajador y abonar una multa.
Si una empresa quiebra, cierra o amenaza con hacerlo, se procederá del mismo modo que en el inciso a.
Artículo 4º. Ínstase a todas las provincias del país y a sus municipios a adherir a la presente ley a fin de asegurar la estabilidad de sus trabajadores estatales.
Artículo 5º. Deróganse todas las normas que se opongan a lo establecido por la presente ley.
Artículo 6º. El Poder Ejecutivo Nacional reglamentará la presente ley en un plazo máximo de treinta (30) días a partir de su sanción. La ausencia de reglamentación no impide la aplicación de la ley.
Artículo 7º. Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.
Fundamentos
Sr. Presidente:
La presente iniciativa, como parte de otros cambios de fondo que creemos necesarios, tiene una finalidad muy concreta y urgente: proteger los derechos de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país, que actualmente están sufriendo el impacto de una serie de despidos, suspensiones, recortes salariales, adelantos de vacaciones, reducciones de jornada, retiros “voluntarios”, jubilaciones anticipadas y demás ataques a su estabilidad laboral, a sus ingresos y a su nivel de vida y el de sus familias.
Esto es consecuencia de la profunda crisis económica y financiera que viene atravesando el sistema capitalista mundial, considerada por sus propios voceros y analistas como la peor desde los últimos 80 años, la cual se suma a los problemas que en este terreno ya venía sufriendo la Argentina desde antes del estallido de dicha crisis internacional y los agrava aún más. La crisis no tiende a ceder sino, por el contrario, a empeorar.
La Presidenta de la Nación parece ignorar esta grave situación económica, laboral y social, que en primer lugar está afectando a los trabajadores en relación de dependencia pero también repercute sobre los pequeños empresarios y los pequeños comerciantes. Por ejemplo, en su conferencia de prensa del 15 de mayo pasado, Cristina Fernández de Kirchner declaró que si bien “no a tasas chinas” sin duda alguna “la economía va a volver a crecer” y “de ninguna manera vamos a entrar en recesión”… También sostuvo que el INDEC, el mismo organismo que mes a mes nos cuenta una inflación que no se condice para nada con los precios que cualquier ama de casa padece cotidianamente en los supermercados, “es la oficina que mejor posición de carácter técnico y numérico tiene para medir números en la Argentina”…
A su vez su marido, Néstor Kirchner, ex Presidente y actual candidato a diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires, no cesa de repetir que su gestión de gobierno y la de su esposa “defienden el empleo”… En la misma sintonía oficialista, tras el acto de la CGT del 30 de abril en la Avenida Nueve de Julio, algún dirigente del sindicato de Camioneros declaró que "acá no hay miles de despidos como en otros países, porque el gobierno respalda a los trabajadores"…
La realidad está lejos, muy lejos de semejantes afirmaciones. El empleo en blanco ha dejado de crecer desde mediados de 2008. A comienzos de este año, el número de trabajadores registrados se redujo en 228.288 con relación a mediados del año pasado. Y no son datos que inventemos nosotros, que somos de izquierda. Según las últimas cifras oficiales publicadas por la AFIP en su página web, a enero pasado había 5.698.296 trabajadores en relación de dependencia. En mayo de 2008 eran 5.926.584. Es decir, hay un retroceso de casi un 4%. Son más de 228.000 despidos. Además de esa cifra hay como mínimo otro tanto de despidos “en negro”, o seguramente más dada la precariedad de esos puestos. Y además de todos esos despidos, hay miles de trabajadores suspendidos.
Este retroceso evidente también lo admite el Banco Central, que en su Informe para el segundo trimestre de este año reconoce que "tras la fuerte creación de puestos de trabajo de los años previos, el deterioro de las perspectivas económicas internacionales habría llevado a las empresas a revisar los planes futuros de expansión” y que esto “se ha visto reflejado en el estancamiento del empleo formal… en un contexto de incremento de las suspensiones… principalmente en la construcción y la industria".
Una herramienta utilizada por las patronales para ajustar a los trabajadores es el nefasto “procedimiento preventivo de crisis”. Esto lo estableció el Capítulo 6º de la Ley Nº 24.013, flexibilizadora y mal llamada “ley de empleo”, aprobada a fines de 1991 bajo la presidencia de Carlos Menem. Por otro lado, la doble indemnización que regía según el artículo 16º de la Ley Nº 25.561 de Emergencia Económica -votada en 2002 y prorrogada hasta fin de 2009- quedó sin efecto desde que en setiembre de 2007 el INDEC informara que el desempleo había bajado a menos de dos dígitos. Así lo concretó el PEN mediante su Decreto Nº 1224/07. A esta “baja”, sin duda, contribuyó que el INDEC tramposamente dejara de contar como desocupados a los beneficiarios de los Planes Jefas y Jefes de Hogar…
Frente a los ataques a sus derechos, los trabajadores no permanecen pasivos. Muchos se organizan, a menudo enfrentando las actitudes de su dirigencia gremial. Resisten. Luchan. Toman fábricas. Hacen movilizaciones. Forman cooperativas y recuperan empresas. Exigen que el Estado se haga cargo.
Desde la vereda de enfrente, la dirigencia empresarial busca descargar espeso de la crisis sobre las espaldas de los empleados. Chantajea con despidos para lograr quitas salariales o directamente suspende y despide. El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), por ejemplo, ahora pide "una quita de impuestos" al empleo. Funcionales a esos intereses, el gobierno nacional y su Ministerio de Trabajo negocian subsidios estatales a las empresas en problemas o busca conseguir compradores para aquellas que deciden cerrar. Pero nada de esto constituye una verdadera solución. Y mientras los grandes capitalistas y sus agentes políticos pretenden que -como de costumbre- los platos rotos de la crisis sean pagados por la clase trabajadora mediante una reducción de sus puestos de trabajo y/o sus salarios, nosotros apuntamos exactamente a lo contrario.
El artículo 14 bis. de la Constitución Nacional, incorporado en la reforma de 1957, establece que "el trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador… protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público…” Efectivamente, en estas circunstancias de crisis, en principio nosotros consideramos arbitrario que una empresa aplique suspensiones o despidos, y mucho más si lo hace el Estado.
Desde ya, no ignoramos que en la Cámara de Diputados ya existen otros proyectos vinculados con esta temática que tienen estado parlamentario. Salvo error u omisión, se trata de los expedientes 6094-D-2008, de Eduardo Macaluse (SI) y otros; 6103-D-2008, de Ariel Basteiro, Victoria Donda, Cecilia Merchán y otros; 6209-D-2008, de Héctor Recalde (Frente para la Victoria); 6454-D-2008, de Claudio Lozano (Buenos Aires para Todos en Proyecto Sur); 0882-D-2009, de Edgardo Depetri (FpV) y otros, y 1521-D-2009, de Julio Ledesma y Patricia Gardella (Unión Celeste y Blanco).
Con algunas variantes, todos estos proyectos en esencia se limitan a reinstalar el pago de la doble indemnización por despidos sin causa justificada. El proyecto de Lozano incorpora asimismo una asignación universal a los menores, pero en su artículo 2º lamentablemente propone eximir a “aquellas empresas que acrediten fehacientemente… que de mantener el plantel de empleados se afectaría la continuidad del desarrollo de la actividad de la misma”. O sea: si las empresas demuestran que “mantener el plantel” las “afecta”, y sin distinguir si son grandes, medianas o pequeñas, el diputado de Proyecto Sur -la fuerza que lidera Pino Solanas- acepta que despidan.
Nosotros, por el contrario, no queremos “encarecer” los despidos, sino evitarlos. Y lo mismo con las suspensiones. Por eso en este proyecto planteamos la prohibición y, ante los casos de incumplimiento, tres alternativas a cargo del Estado que distinguen entre empresas pequeñas, medianas y grandes, y abarcan hasta la nacionalización bajo el control de sus trabajadores.
Sabemos que no será fácil conseguir que este proyecto de ley sea debatido y aprobado. Pero tampoco resulta imposible. Nuestra propia experiencia parlamentaria nos confirma que, a pesar de haber contado con muy pocas bancas o inclusive con una sola, cuando se logra unir voluntad política y movilización popular lo que parece imposible se vuelve posible. Es por esa profunda convicción que lo estamos presentando.
26 de octubre de 2009
POBREZA, DESPIDOS, CORRUPCION, FMI: LA VERDADERA CARA DE LOS KIRCHNER

Por Sergio Garcia
Desde hace años, los Kirchner vienen intentando embanderar-se como un gobierno popular y de los derechos humanos. En sus inicios, algunos sectores de la población creyeron ver en el kirchnerismo algo distinto y mejor a los viejos gobiernos y partidos. Con el paso del tiempo millones fueron perdiendo esa expectativa y hoy, la ruptura con el gobierno es enorme, y se acentuó con las últimas medidas y acciones del gobierno. Va cayendo el doble discurso y la falsa pose nacional y popular de los K, porque al compás de la crisis económica sale a la luz un modelo que lejos de distribuir la riqueza aumenta la desigualdad y garantiza las ganancias de los grandes monopolios, las transna-cionales y del sector financiero.
En medio de la crisis ¿Para quién gobiernan los K?
Si algo pone la realidad y las distintas políticas blanco sobre negro, son las crisis profundas. Porque en esas situaciones no hay manera de simular con tibias medidas, porque la propia realidad obliga a definir un rumbo para que alguien pague la crisis. En este sentido, y en el marco de un mundo donde las grandes entidades financieras y organismos internacionales provocaron una crisis de magnitud ¿A quienes ayudan las medidas del gobierno? Veamos algunos ejemplos. Ante el retraso salarial se apoya en la burocracia de la CGT para impedir luchas y pedidos de aumentos. Ante el tema despidos, permite que las grandes empresas sigan provocándolos, como ahora hace Kraft. Ante nuestras riquezas naturales les extiende a las transnacionales la posibilidad de llevarse el petróleo y la minería por muchos años más. Ante el desastre del servicio ferroviario y otros servicios públicos como el agua, el gas o la luz, entrega subsidios millonarios y mensuales a las privatizadas, mientras deja correr tarifazos para la población. A esto, tenemos que agregarle que su última medida internacional es hacia un nuevo acuerdo con el FMI, para que monitoree nuestro país y nos oriente. En el presupuesto 2010 que votó, no hay mejoras para salud, educación ni subsidios para los sectores más pobres. Pero sí hay destinados 2075 millones más que antes para pagar intereses de la deuda externa.
Como puede verse, ninguna de estas medidas favorece a los trabajadores y a los que menos tienen. Y ahí radica el verdadero carácter del gobierno de los Kirchner. Lo demás, son solo palabras y doble discurso. Esto no impide que también denunciemos el rol de la oposición burguesa como el PJ disidente, la UCR y la Coalición Cívica. Todas variantes que ya han gobernado, aplicado recetas liberales y que de volver a gobernar, lo harían para los grandes empresarios y monopolios.
De los derechos humanos a la represión
La larga lucha que durante años protagonizaron diversos organismos de derechos humanos, junto a la izquierda y otras organizaciones sociales por lograr castigo a todos los genocidas y asesinos de la dictadura, fue logrando algunos triunfos y, tras el argentinazo, los Kirchner tomaron en parte esas banderas para mejor ubicarse en la realidad política del país. Durante largos años los K fueron ajenos a este reclamo, por eso hay que tener presente que todo lo alcanzado en esta materia se debe esencialmente a las movilizaciones y luchas de años, y sin olvidar tampoco que queda mucho pendiente, que hay una enorme lentitud en cientos de causas, y que el gobierno es también responsable de esta realidad.
Pero este gobierno, que se dice defensor de los derechos humanos es responsable directo de la más salvaje represión y militarización dentro de una fábrica. Algo que hace décadas no se veía. Todo el país pudo ver la bestialidad represiva acordada por la empresa, la embajada yanqui y el gobierno K. Quisieron darle un quiebre a la lucha de la peor manera posible. No lo lograron, porque la lucha siguió y fue logrando un enorme apoyo social. Pero sí quedó en evidencia que lejos de ser un gobierno de los derechos humanos, el de los Kirchner, ante una lucha profunda, se ubicó del lado de esta empresa monopólica y poniendo las fuerzas represivas del estado a su servicio. Quienes honestamente creían que los Kirchner eran otra cosa, tienen que sacar conclusiones sobre este hecho que no es casual, sino grave, profundo y premeditado.
Otra esencia K: multiplicar sus propias riquezas… y las de sus amigos
Si hay otro aspecto que tira por la borda cualquier análisis que plantee que los K son distintos a la vieja política, es su propia condición social. Así como ya eran una rica familia empresaria al llegar al gobierno nacional, surge con toda claridad que en estos años, se han dedicado a multiplicar en forma escandalosa sus patrimonios. No es un secreto para nadie, que los Kirchner han aumentado en más de veinte veces sus riquezas personales. Pero esto no termina ahí. Todo el entorno presidencial es parte de este accionar propio de la vieja política. Pasó con Jaime cuando era Secretario de Transporte y hoy enfrenta causas judiciales. Es un secreto a voces el rol nefasto de De Vido envuelto en negociados. Y hasta los dos asistentes personales de Cristina Kirchner, están siendo investigados por aumentos escandalosos en sus patrimonios.
En resumidas cuentas, cuando usted escucha a los Kirchner y a sus funcionarios hablar de “distribuir la riqueza” tenga absoluta claridad que detrás hay un gran engaño. Mientras ellos hablan hipócritamente por TV son las familias trabajadoras las que no llegan a fin de mes, son decenas de miles de familia las que no tienen trabajo y en muchas ocasiones ni comida para llevar a la mesa. Repugna escuchar tanta falsedad de los K, cuando la realidad indiscutible del país, es de salarios miserables y pobreza para millones, y cuentas personales que crecen para el gobierno y sus empresarios amigos.
Las leyes, la caja y la centroizquierda
Como un intento de tapar su verdadera esencia, el gobierno envía al parlamento diversas leyes, que presenta como cambios democráticos. Así lo hizo con las jubilaciones, usando el justo odio contra las AFJP para quedarse con la caja y repartirla entre “intendentes amigos”. Cuando era necesario estatizar, pero poniendo todos los recursos bajo el control de los jubilados y otorgando el 82% móvil. Algo similar hizo con Aerolíneas, quebrada y vaciada por Marsans, a quienes el gobierno no les tocó ni un pelo pese al desastre que hicieron. Y ahora avanzó con la ley de medios, bajo una gigante publicidad contra los monopolios como Clarín. No cabe ninguna duda que la vieja ley y los monopolios no pueden seguir. Pero la ley del gobierno no cambia en esencia el poder que grandes grupos privados tienen sobre los medios. La ley que hacía falta, era una que de verdad pusiera las licencias y frecuencias en manos del pueblo, única forma de que haya libertad de expresión y de que millones expresemos nuestra voz.
Como puede verse, cada ley del gobierno trae una trampa detrás, al servicio de su proyecto político. Ante esto, lamentablemente los distintos sectores de la centroizquierda le han dado apoyo, bajo un equivocado argumento de “apoyar lo bueno y criticar lo malo”. Cuando en realidad, cada apoyo que se le da a un gobierno como este, es fortalecerlo para que siga globalmente destruyendo el país y poniendo a millones en la pobreza y la desocupación. Así, cada debate parlamentario, va dejando en claro que ni la oposición de derecha ni la centroizquierda son alternativas. Mientras seguimos apoyando las luchas, hace falta construir otro proyecto político, socialista y de izquierda, que sea oposición de verdad y que tenga propuestas claras y opuestas al gobierno, al régimen y este sistema donde los trabajadores y el pueblo no tenemos nada que ganar.
En medio de la crisis ¿Para quién gobiernan los K?
Si algo pone la realidad y las distintas políticas blanco sobre negro, son las crisis profundas. Porque en esas situaciones no hay manera de simular con tibias medidas, porque la propia realidad obliga a definir un rumbo para que alguien pague la crisis. En este sentido, y en el marco de un mundo donde las grandes entidades financieras y organismos internacionales provocaron una crisis de magnitud ¿A quienes ayudan las medidas del gobierno? Veamos algunos ejemplos. Ante el retraso salarial se apoya en la burocracia de la CGT para impedir luchas y pedidos de aumentos. Ante el tema despidos, permite que las grandes empresas sigan provocándolos, como ahora hace Kraft. Ante nuestras riquezas naturales les extiende a las transnacionales la posibilidad de llevarse el petróleo y la minería por muchos años más. Ante el desastre del servicio ferroviario y otros servicios públicos como el agua, el gas o la luz, entrega subsidios millonarios y mensuales a las privatizadas, mientras deja correr tarifazos para la población. A esto, tenemos que agregarle que su última medida internacional es hacia un nuevo acuerdo con el FMI, para que monitoree nuestro país y nos oriente. En el presupuesto 2010 que votó, no hay mejoras para salud, educación ni subsidios para los sectores más pobres. Pero sí hay destinados 2075 millones más que antes para pagar intereses de la deuda externa.
Como puede verse, ninguna de estas medidas favorece a los trabajadores y a los que menos tienen. Y ahí radica el verdadero carácter del gobierno de los Kirchner. Lo demás, son solo palabras y doble discurso. Esto no impide que también denunciemos el rol de la oposición burguesa como el PJ disidente, la UCR y la Coalición Cívica. Todas variantes que ya han gobernado, aplicado recetas liberales y que de volver a gobernar, lo harían para los grandes empresarios y monopolios.
De los derechos humanos a la represión
La larga lucha que durante años protagonizaron diversos organismos de derechos humanos, junto a la izquierda y otras organizaciones sociales por lograr castigo a todos los genocidas y asesinos de la dictadura, fue logrando algunos triunfos y, tras el argentinazo, los Kirchner tomaron en parte esas banderas para mejor ubicarse en la realidad política del país. Durante largos años los K fueron ajenos a este reclamo, por eso hay que tener presente que todo lo alcanzado en esta materia se debe esencialmente a las movilizaciones y luchas de años, y sin olvidar tampoco que queda mucho pendiente, que hay una enorme lentitud en cientos de causas, y que el gobierno es también responsable de esta realidad.
Pero este gobierno, que se dice defensor de los derechos humanos es responsable directo de la más salvaje represión y militarización dentro de una fábrica. Algo que hace décadas no se veía. Todo el país pudo ver la bestialidad represiva acordada por la empresa, la embajada yanqui y el gobierno K. Quisieron darle un quiebre a la lucha de la peor manera posible. No lo lograron, porque la lucha siguió y fue logrando un enorme apoyo social. Pero sí quedó en evidencia que lejos de ser un gobierno de los derechos humanos, el de los Kirchner, ante una lucha profunda, se ubicó del lado de esta empresa monopólica y poniendo las fuerzas represivas del estado a su servicio. Quienes honestamente creían que los Kirchner eran otra cosa, tienen que sacar conclusiones sobre este hecho que no es casual, sino grave, profundo y premeditado.
Otra esencia K: multiplicar sus propias riquezas… y las de sus amigos
Si hay otro aspecto que tira por la borda cualquier análisis que plantee que los K son distintos a la vieja política, es su propia condición social. Así como ya eran una rica familia empresaria al llegar al gobierno nacional, surge con toda claridad que en estos años, se han dedicado a multiplicar en forma escandalosa sus patrimonios. No es un secreto para nadie, que los Kirchner han aumentado en más de veinte veces sus riquezas personales. Pero esto no termina ahí. Todo el entorno presidencial es parte de este accionar propio de la vieja política. Pasó con Jaime cuando era Secretario de Transporte y hoy enfrenta causas judiciales. Es un secreto a voces el rol nefasto de De Vido envuelto en negociados. Y hasta los dos asistentes personales de Cristina Kirchner, están siendo investigados por aumentos escandalosos en sus patrimonios.
En resumidas cuentas, cuando usted escucha a los Kirchner y a sus funcionarios hablar de “distribuir la riqueza” tenga absoluta claridad que detrás hay un gran engaño. Mientras ellos hablan hipócritamente por TV son las familias trabajadoras las que no llegan a fin de mes, son decenas de miles de familia las que no tienen trabajo y en muchas ocasiones ni comida para llevar a la mesa. Repugna escuchar tanta falsedad de los K, cuando la realidad indiscutible del país, es de salarios miserables y pobreza para millones, y cuentas personales que crecen para el gobierno y sus empresarios amigos.
Las leyes, la caja y la centroizquierda
Como un intento de tapar su verdadera esencia, el gobierno envía al parlamento diversas leyes, que presenta como cambios democráticos. Así lo hizo con las jubilaciones, usando el justo odio contra las AFJP para quedarse con la caja y repartirla entre “intendentes amigos”. Cuando era necesario estatizar, pero poniendo todos los recursos bajo el control de los jubilados y otorgando el 82% móvil. Algo similar hizo con Aerolíneas, quebrada y vaciada por Marsans, a quienes el gobierno no les tocó ni un pelo pese al desastre que hicieron. Y ahora avanzó con la ley de medios, bajo una gigante publicidad contra los monopolios como Clarín. No cabe ninguna duda que la vieja ley y los monopolios no pueden seguir. Pero la ley del gobierno no cambia en esencia el poder que grandes grupos privados tienen sobre los medios. La ley que hacía falta, era una que de verdad pusiera las licencias y frecuencias en manos del pueblo, única forma de que haya libertad de expresión y de que millones expresemos nuestra voz.
Como puede verse, cada ley del gobierno trae una trampa detrás, al servicio de su proyecto político. Ante esto, lamentablemente los distintos sectores de la centroizquierda le han dado apoyo, bajo un equivocado argumento de “apoyar lo bueno y criticar lo malo”. Cuando en realidad, cada apoyo que se le da a un gobierno como este, es fortalecerlo para que siga globalmente destruyendo el país y poniendo a millones en la pobreza y la desocupación. Así, cada debate parlamentario, va dejando en claro que ni la oposición de derecha ni la centroizquierda son alternativas. Mientras seguimos apoyando las luchas, hace falta construir otro proyecto político, socialista y de izquierda, que sea oposición de verdad y que tenga propuestas claras y opuestas al gobierno, al régimen y este sistema donde los trabajadores y el pueblo no tenemos nada que ganar.
NOBEL A OBAMA: PREMIO AL SEÑOR DE LA GUERRA
Por Federico Milman
Obama recibió el premio Nóbel de la Paz. Obama, el Presidente de los Estados Unidos. Sí, leíste bien, aunque linde con el ridículo, la noticia es cierta. Así lo anunció la semana pasada el jurado que decide a quién se le entrega este “galardón.”
En una decisión muy cínica, se dio a conocer que el Presidente del país del norte iba a ser premiado por su “vocación a la desnuclearización y el nuevo clima que creó en las relaciones internacionales”. Justamente Obama, que envió ya 34.000 soldados adicionales a Afganistán desde que asumió el cargo en enero. Se lo premia por pacífico a este señor que dirige un país con 68.000 soldados desplegados en Afganistán y que mantiene los 60 mil soldados en Irak.
Se felicitó a Obama aduciendo que su gestión se encargó de “aliviar las tensiones con el mundo musulmán y respaldar la diplomacia y la cooperación en lugar del unilateralismo”. Parece que olvida el jurado que entrega el premio que desde el 1º de enero al 30 de junio solamente, se registraron 1.013 civiles muertos, comparados con los 818 del mismo período en 2008 y 684 en 2007. Las cifras de ataques aéreos tampoco recogen los cientos de hombres, mujeres y niños que han muerto este año asesinados por los ataques con misiles lanzados desde aviones teledirigidos Predator sobre la frontera en las zonas tribales de Pakistán. El ejército estadounidense sigue emprendiendo una campaña sistemática de terror y asesinatos. Si en algo se ha destacado Obama, es en la escalada de la guerra y por lo poco que se diferencia en los hechos de su predecesor Bush.
Premio… más bombas y misiles
Además, en la misma semana en la que se ha concedido a Obama el Premio Nobel de la Paz, el Senado de Estados Unidos ha aprobado el presupuesto militar más grande de la historia con 626 mil millones de dólares y se ha conocido a través de la ABC News que las fuerzas militares estadounidenses podrían estar acelerando los planes para un posible ataque a instalaciones nucleares iraníes. Es irónico entonces que se premie a Obama argumentando que lo hacen “por su vocación a la desnuclearización”.
También hay que recordar que el Pentágono obtuvo recientemente la aprobación del Congreso para asignar millones de dólares de los gastos de defensa al desarrollo de una bomba destructora de búnkeres conocida como “Penetrador Masivo de Artillería”. La bomba está diseñada para impactar en blancos subterráneos de gran profundidad. Se dice que tendría poca utilidad en las operaciones militares de Irak o Afganistán, pero que sería ideal para atacar instalaciones subterráneas iraníes.
Tampoco olvidemos que no ha cambiado en un ápice la política de apoyo incondicional de Estados Unidos a la ocupación y genocidio que realiza Israel en Palestina, manteniendo en lo que son prácticamente campos concentración a casi toda la población de ese país.
Cinismo sin límite
Se remarcó además como argumento para premiar a Obama “el rol que cumplen instituciones internacionales como Naciones Unidas”. Esta institución no decide nada favorable a los pueblos y sólo se dedica a sacar declaraciones para que algunos mandatarios se laven la cara diciendo que están por la Paz y la Democracia, como el mismísimo Obama, que luego apoya e impulsa golpes de estado como el de Honduras.
Siendo Barack Obama el líder de un gobierno que ha legitimado la tortura para obtener información, que no tiene instituciones de derechos humanos, es difícil entender como se premia por pacífico al líder del país que más golpes de Estado ha promovido y promueve.
Asimismo, los que entregaron el premio justificaron su decisión manifestando que Obama “privilegia el diálogo y la negociación como instrumentos de resolución de conflictos”. Parece que no saben que el Gobierno de Obama ha reactivado este año la cuarta flota y sigue instalando bases militares en todo el mundo (ver nota) en un gesto más amenazante que diplomático. Se premia por dialoguista al líder del país con el primer ejército del mundo que no para de crecer.
Sin embargo no debería sorprender tanto esta decisión. Un ex presidente del mismo país ya ha recibido la misma condecoración en el 2002. Se trata de Jimmy Carter, a quien en ese momento se premió por “sus esfuerzos infatigables para encontrar soluciones pacíficas a los conflictos internacionales, por impulsar la democracia y los derechos humanos”. También en esa ocasión, los entregadores del Nobel olvidaban o preferían olvidar que Carter había sido presidente entre el período que va de 1977 a 1981. Período, en el que en América Latina se encontraba en plena aplicación el Plan Cóndor promovido por Estados Unidos apoyando directamente a los gobiernos dictatoriales.
Por recibir el Premio Nobel, a Obama le corresponde una medalla, un diploma y 1,4 millones de dólares. Es provocativo que encima se le entregue dinero a este Presidente que salvó con billones de dólares Bancos y Empresas a costa de aumentar el hambre y la miseria en el mundo. De hecho, este año se alcanzó la peor cifra histórica de personas afectadas por el hambre: más de 1.000 millones -un sexto de la población mundial-. Hoy al menos 2.000 millones de personas viven bajo el umbral de la pobreza y se ven obligadas a destinar entre el 70 y el 80% de sus ingresos a alimentación, rubro que ha aumentado sus precios en un 50%. Justamente cuando la humanidad nunca había producido tanta comida como ahora. Es que Obama es el Presidente del principal país que sostiene a fuerza de las armas este sistema capitalista injusto y decadente que da lugar a que ocurran este tipo de cosas. Este sistema que es necesario cambiar por un modelo Socialista.
En una decisión muy cínica, se dio a conocer que el Presidente del país del norte iba a ser premiado por su “vocación a la desnuclearización y el nuevo clima que creó en las relaciones internacionales”. Justamente Obama, que envió ya 34.000 soldados adicionales a Afganistán desde que asumió el cargo en enero. Se lo premia por pacífico a este señor que dirige un país con 68.000 soldados desplegados en Afganistán y que mantiene los 60 mil soldados en Irak.
Se felicitó a Obama aduciendo que su gestión se encargó de “aliviar las tensiones con el mundo musulmán y respaldar la diplomacia y la cooperación en lugar del unilateralismo”. Parece que olvida el jurado que entrega el premio que desde el 1º de enero al 30 de junio solamente, se registraron 1.013 civiles muertos, comparados con los 818 del mismo período en 2008 y 684 en 2007. Las cifras de ataques aéreos tampoco recogen los cientos de hombres, mujeres y niños que han muerto este año asesinados por los ataques con misiles lanzados desde aviones teledirigidos Predator sobre la frontera en las zonas tribales de Pakistán. El ejército estadounidense sigue emprendiendo una campaña sistemática de terror y asesinatos. Si en algo se ha destacado Obama, es en la escalada de la guerra y por lo poco que se diferencia en los hechos de su predecesor Bush.
Premio… más bombas y misiles
Además, en la misma semana en la que se ha concedido a Obama el Premio Nobel de la Paz, el Senado de Estados Unidos ha aprobado el presupuesto militar más grande de la historia con 626 mil millones de dólares y se ha conocido a través de la ABC News que las fuerzas militares estadounidenses podrían estar acelerando los planes para un posible ataque a instalaciones nucleares iraníes. Es irónico entonces que se premie a Obama argumentando que lo hacen “por su vocación a la desnuclearización”.
También hay que recordar que el Pentágono obtuvo recientemente la aprobación del Congreso para asignar millones de dólares de los gastos de defensa al desarrollo de una bomba destructora de búnkeres conocida como “Penetrador Masivo de Artillería”. La bomba está diseñada para impactar en blancos subterráneos de gran profundidad. Se dice que tendría poca utilidad en las operaciones militares de Irak o Afganistán, pero que sería ideal para atacar instalaciones subterráneas iraníes.
Tampoco olvidemos que no ha cambiado en un ápice la política de apoyo incondicional de Estados Unidos a la ocupación y genocidio que realiza Israel en Palestina, manteniendo en lo que son prácticamente campos concentración a casi toda la población de ese país.
Cinismo sin límite
Se remarcó además como argumento para premiar a Obama “el rol que cumplen instituciones internacionales como Naciones Unidas”. Esta institución no decide nada favorable a los pueblos y sólo se dedica a sacar declaraciones para que algunos mandatarios se laven la cara diciendo que están por la Paz y la Democracia, como el mismísimo Obama, que luego apoya e impulsa golpes de estado como el de Honduras.
Siendo Barack Obama el líder de un gobierno que ha legitimado la tortura para obtener información, que no tiene instituciones de derechos humanos, es difícil entender como se premia por pacífico al líder del país que más golpes de Estado ha promovido y promueve.
Asimismo, los que entregaron el premio justificaron su decisión manifestando que Obama “privilegia el diálogo y la negociación como instrumentos de resolución de conflictos”. Parece que no saben que el Gobierno de Obama ha reactivado este año la cuarta flota y sigue instalando bases militares en todo el mundo (ver nota) en un gesto más amenazante que diplomático. Se premia por dialoguista al líder del país con el primer ejército del mundo que no para de crecer.
Sin embargo no debería sorprender tanto esta decisión. Un ex presidente del mismo país ya ha recibido la misma condecoración en el 2002. Se trata de Jimmy Carter, a quien en ese momento se premió por “sus esfuerzos infatigables para encontrar soluciones pacíficas a los conflictos internacionales, por impulsar la democracia y los derechos humanos”. También en esa ocasión, los entregadores del Nobel olvidaban o preferían olvidar que Carter había sido presidente entre el período que va de 1977 a 1981. Período, en el que en América Latina se encontraba en plena aplicación el Plan Cóndor promovido por Estados Unidos apoyando directamente a los gobiernos dictatoriales.
Por recibir el Premio Nobel, a Obama le corresponde una medalla, un diploma y 1,4 millones de dólares. Es provocativo que encima se le entregue dinero a este Presidente que salvó con billones de dólares Bancos y Empresas a costa de aumentar el hambre y la miseria en el mundo. De hecho, este año se alcanzó la peor cifra histórica de personas afectadas por el hambre: más de 1.000 millones -un sexto de la población mundial-. Hoy al menos 2.000 millones de personas viven bajo el umbral de la pobreza y se ven obligadas a destinar entre el 70 y el 80% de sus ingresos a alimentación, rubro que ha aumentado sus precios en un 50%. Justamente cuando la humanidad nunca había producido tanta comida como ahora. Es que Obama es el Presidente del principal país que sostiene a fuerza de las armas este sistema capitalista injusto y decadente que da lugar a que ocurran este tipo de cosas. Este sistema que es necesario cambiar por un modelo Socialista.
23 de octubre de 2009
SE PROFUNDIZA LA LUCHA EN MAHLE
Como en Terrabusi, hay que rodearla de solidaridad nacional para que triunfe.
A casi 6 meses de que la patronal alemana instalada en Rosario decidiera cerrar las puertas de la empresa, los trabajadores de MAHLE siguen dando un ejemplo de lucha y dignidad. Están cansados de todo tipo de promesas de los gobiernos nacional y provincial, que hasta el momento solo buscaron ganar tiempo para permitirle a la multinacional avanzar con sus planes de cierre y despido de la totalidad del personal. Y no es para menos, ya que al promediar el cuarto mes de lucha, más de 300 compañeros que lamentablemente no aguantaron mas, aceptaron el despido cobrando su indemnización.Sin embargo, y a pesar de que el gobierno provincial viene declarando que ahora la compra de la fábrica es viable por la reducción de su personal, sigue sin haber novedades concretas al respecto. Sí hay negociaciones entre los capitalistas alemanes y la firma Aros Kim para una posible venta de las instalaciones y la maquinaria, pero no hay ningún compromiso concreto hasta el momento sobre la situación de los 139 compañeros que aun siguen exigiendo su reincorporación.
Es por eso que los trabajadores, junto a organizaciones sociales y con el apoyo de la izquierda, montaron un acampe frente a la plaza de la gobernación en la ciudad de Rosario, que esta transformándose en un símbolo de resistencia a los planes patronales de descargar su crisis en los trabajadores y el pueblo. Y con el impulso que significo la experiencia de Terrabusi para todos ellos decidieron, apoyándose en las organizaciones, extender con fuerza la lucha no solo en Rosario sino también a nivel nacional.
Hoy, viernes 23, se realizaron cortes simultáneos en distintos puntos de la ciudad de Rosario, entre ellos el central frente al recientemente inaugurado “Casino más grande de Latinoamérica”, propiedad del empresario kirchnerista Cristóbal López, y el corte que impulsaron los compañeros del Movimiento Estibadores Portuarios de Pie frente al puerto de la ciudad, sumando también sus propias reivindicaciones.
Los compañeros de MAHLE le exigen a los gobiernos provincial y nacional que se hagan cargo de los sueldos hasta tanto sean reincorporados y que realicen gestiones inmediatas para que cualquier venta de la fabrica se haga manteniendo la continuidad de sus puestos de trabajo.
Desde el MST, proponemos que si finalmente la firma compradora no acepta esa condición, Mahle debería ser provincializada o nacionalizada y declarada de utilidad publica para garantizar por esa vía las fuentes de trabajo de todos.
Es lamentable (aunque ya no sorprenda a nadie) el papel que vienen jugando la CGT y la UOM rosarina abandonando el conflicto a su suerte. Y actualmente tampoco la CTA está tomando ninguna medida de lucha en apoyo a los compañeros al punto que ya ni siquiera participan de las reuniones multisectoriales de apoyoAunque hay que seguirle reclamando a estas centrales un plan de lucha en apoyo a los trabajadores de Mahle, hoy es en el acampe y los cortes donde se juega el futuro de esta lucha. Por eso, como cantan los compañeros de Mahle, hoy decimos mas fuerte que nunca “La única lucha que se pierde es la que se abandona”
17 de octubre de 2009
¿QUE HACER CON LOS USUREROS INTERNACIONALES? TRES PROPUESTAS CONCRETAS
Ya hemos explicado largamente que todo el doble discurso del gobierno, por más que se lo quiera pintar de progresista, tiene como objetivo volver a pagar y seguir pagándole al FMI y demás organismo mundiales de crédito.
Nosotros decimos que no hay salida por ese lado. Desde la década del 80, la Argentina y el resto de Latino-américa hemos pagado tres veces el valor de la deuda contraída y, salvo algunas excepciones como Brasil y Chile, el resto de los países -incluyendo el nuestro- estamos cada vez más endeudados.
Ante la gravísima crisis económica mundial y para aliviar realmente su impacto negativo sobre los trabajadores y el pueblo en general, desde el MST proponemos:
No pagar ni un peso más de la fraudulenta deuda externa
Con toda esa masa de dinero, podríamos ahorrar este año cerca de 20.000 millones de dólares, los cuales podríamos destinar para solucionar tantas necesidades básicas de nuestro pueblo (ver nota «Qué hacer …»)
Romper con el FMI, Banco Mundial y demás organismos
Desde que se crearon, estos organismos han estado al servicio del imperialismo para someter a los pueblos como el nuestro. Primero nos endeudaron, luego nos imponían recetas que terminaban siempre en mayor endeudamiento y dependencia. No hay salida por ese mismo camino de siempre. La única opción válida es romper de inmediato, definitiva y unila-teralmente con el FMI, el Banco Mundial, la Banca Morgan, el Club de París y demás. Sin aceptar ninguna intromisión en las cuentas y la soberanía nacional.
Unir a todos los deudores de América Latina
Muchos tienen justo temor a las supuestas “represalias” del Fondo. Por razones de espacio no podemos extendernos mucho, pero en la historia de más de 80 años de existencia de estos usureros, abundan los ejemplos de países que han roto con ellos y los resultados han sido más beneficiosos que perjudiciales para los pueblos. Pero para contrarrestar cualquier tipo de represalia, proponemos impulsar la unidad de todos los países de Latinoamérica hoy deudores del FMI en un frente común. Con esto no sólo les sería imposible atacar tantos frentes, sino que además ante cualquier bloqueo estaríamos mejor preparados, con los alimentos de la Argentina, el gas boliviano, el petróleo venezolano, etc.
Por si esto fuera poco, con muchísimo menos de lo que tenemos que pagar al FMI se podría realizar un verdadero Banco Latinoamericano o como se dé en llamar, que sirva para contrarrestar crisis o realizar inversiones necesarias para el crecimiento de los pueblos, opuesto por el vértice al engendro que pretende Cristina con su Banco del Sur que no es más que una mala copia del Banco Mundial, al servicio de los capitalistas autóctonos.
No hay medias tintas. Para acabar con este círculo vicioso hay que romper definitivamente con todos ellos, no sólo no pagarles un peso más de la deuda inventada, sino salirnos como miembros, de manera que nunca más estemos sometidos a sus designios. Esto es lo que no hacen los Kirchner por más dobles discursos que inventen, pueden aparecer como enfrentados durante un tiempo, pero siguen pagando y cuando las cosas se complican vuelven a caer en sus redes de usura y saqueo.
Nosotros decimos que no hay salida por ese lado. Desde la década del 80, la Argentina y el resto de Latino-américa hemos pagado tres veces el valor de la deuda contraída y, salvo algunas excepciones como Brasil y Chile, el resto de los países -incluyendo el nuestro- estamos cada vez más endeudados.
Ante la gravísima crisis económica mundial y para aliviar realmente su impacto negativo sobre los trabajadores y el pueblo en general, desde el MST proponemos:
No pagar ni un peso más de la fraudulenta deuda externa
Con toda esa masa de dinero, podríamos ahorrar este año cerca de 20.000 millones de dólares, los cuales podríamos destinar para solucionar tantas necesidades básicas de nuestro pueblo (ver nota «Qué hacer …»)
Romper con el FMI, Banco Mundial y demás organismos
Desde que se crearon, estos organismos han estado al servicio del imperialismo para someter a los pueblos como el nuestro. Primero nos endeudaron, luego nos imponían recetas que terminaban siempre en mayor endeudamiento y dependencia. No hay salida por ese mismo camino de siempre. La única opción válida es romper de inmediato, definitiva y unila-teralmente con el FMI, el Banco Mundial, la Banca Morgan, el Club de París y demás. Sin aceptar ninguna intromisión en las cuentas y la soberanía nacional.
Unir a todos los deudores de América Latina
Muchos tienen justo temor a las supuestas “represalias” del Fondo. Por razones de espacio no podemos extendernos mucho, pero en la historia de más de 80 años de existencia de estos usureros, abundan los ejemplos de países que han roto con ellos y los resultados han sido más beneficiosos que perjudiciales para los pueblos. Pero para contrarrestar cualquier tipo de represalia, proponemos impulsar la unidad de todos los países de Latinoamérica hoy deudores del FMI en un frente común. Con esto no sólo les sería imposible atacar tantos frentes, sino que además ante cualquier bloqueo estaríamos mejor preparados, con los alimentos de la Argentina, el gas boliviano, el petróleo venezolano, etc.
Por si esto fuera poco, con muchísimo menos de lo que tenemos que pagar al FMI se podría realizar un verdadero Banco Latinoamericano o como se dé en llamar, que sirva para contrarrestar crisis o realizar inversiones necesarias para el crecimiento de los pueblos, opuesto por el vértice al engendro que pretende Cristina con su Banco del Sur que no es más que una mala copia del Banco Mundial, al servicio de los capitalistas autóctonos.
No hay medias tintas. Para acabar con este círculo vicioso hay que romper definitivamente con todos ellos, no sólo no pagarles un peso más de la deuda inventada, sino salirnos como miembros, de manera que nunca más estemos sometidos a sus designios. Esto es lo que no hacen los Kirchner por más dobles discursos que inventen, pueden aparecer como enfrentados durante un tiempo, pero siguen pagando y cuando las cosas se complican vuelven a caer en sus redes de usura y saqueo.
16 de octubre de 2009
LOS DERECHOS HUMANOS DE LOS KIRCHNER Y KRAFT

La TV mostró a todo el país el verdadero rostro de la patronal multinacional yanqui, unida al gobierno nacional de Cristina y al provincial de Scioli. Estos son los “derechos humanos” que ellos defienden.
Desde la madrugada del viernes 25, empezaron a ingresar a la fábrica más de 70 efectivos de la policía montada, la división perros, 20 micros con infantería y los grupos especiales de represión, mientras la Gendarmería nacional se desplegaba por la Panamericana. En forma sincronizada con este enorme operativo, la empresa comunicaba a los trabajadores del turno noche, que como todos los días anteriores, mantenían el paro total en sus lugares de trabajo, que daba “asueto” hasta el lunes 28 y que debían comenzar a irse de la fábrica. Al mismo tiempo, empezaban los llamados telefónicos y los mensajes de texto a los trabajadores de los turnos mañana y tarde, para que no vengan a trabajar ese día.
A las 2.30 de la madrugada, la tensión era grande en las carpas de solidaridad que estaban en la puerta, donde los despedidos conviven con sus familiares y desde donde se organizaba la solidaridad. Un despliegue policial pocas veces visto. Los compañeros más viejos recordaban el desalojo de la Ford, en la huelga de 1985.
Sale el turno noche y empieza la batalla contra el desalojo
Una parte de los trabajadores del turno noche salen de la fábrica, y otros se quedan adentro, junto a la comisión interna y los delegados. En la puerta empieza a organizarse la batalla contra el posible desalojo. Comienzan a llegar trabajadores de los otros turnos, familiares de los compañeros, delegados de otras empresas y sectores que acercan su solidaridad.
A las 5 de la mañana comienza a venir el turno que debe ingresar a las 6 y se encuentra con la fábrica y los alrededores militarizados, y con la seguridad privada de la empresa que les informa que hay “asueto”, nombre mentiroso con el que la multinacional disfraza el tercer lock out patronal implementado durante el conflicto.
Los trabajadores piden explicaciones y la seguridad les da un número de teléfono. En él, por supuesto, no atiende nadie.
Una asamblea de trabajadores discute en la puerta las medidas a tomar. Un delegado del turno noche propone “ir a cortar la Panamericana”. Por amplia mayoría, se decide permanecer en la puerta de la empresa, y hacer el “aguante” a la interna, los delegados y los trabajadores que están dentro, rodeados por un monumental operativo policial.
Llegan los medios de TV, de radio y gráficos, que empiezan a trasmitir a todo el país, en directo, la magnitud del operativo policial y la decisión del gobierno nacional y el provincial, de desalojar a los trabajadores.
Kraft-Terrabusi: un verdadero campo de concentración
La planta de Terrabusi, ubicada en el barrio Ricardo Rojas de la localidad de Pacheco, municipio de Tigre, queda enfrente de la actual planta de Volks-wagen y de la fábrica Ford. En esta última, funcionó un campo de concentración en la época de la dictadura, donde estuvieron detenidos por varios meses, delegados y trabajadores de la planta automotriz, perseguidos por la patronal y denunciados por la conducción del sindicato SMATA, encabezada por el eterno burócrata José Rodríguez. Ahora, 33 años después, la avenida Henry Ford y sus accesos se vuelven a parecer a aquella época. Pero ahora no es Videla ni el ministro Harguindeguy el que manda los efectivos. Es la presidenta Cristina Kirchner, es el ministro Aníbal Fernández, es el gobernador Scioli, el que en abierta complicidad con la patronal yanqui y la embajada, cediendo a las presiones de la cámara empresaria y con el silencio traidor de Rodolfo Daer y la conducción del STIA, despliegan una fuerza de choque a los largo de toda la avenida, cubren todos los accesos a la planta y preparan una brutal represión sobre los trabajadores.
La realidad corre el velo de las palabras, y las mentiras sobre los derechos humanos que el matrimonio Kirchner sembró durante años, y que lamentablemente fueron compradas por algunos organismos y también por organizaciones políticas, hoy quedan definitivamente a la luz. De una lado, la embajada yanqui, la empresa Kraft, la burocracia sindical, el gobierno nacional y todas sus fuerzas represivas; y del otro, los trabajadores, su comisión interna y sus delegados, y las organizaciones sociales y políticas que los acompañamos.
Kraft-Terrabusi se trasformó en un verdadero campo de concentración. Rodeada por la caballería y los perros, con infantería y grupos especiales instalados en la puerta principal y en todos los accesos, con todas sus armas apuntando a los trabajadores y a sus familias, la represión estaba preparada.
Desalojaron, golpearon y detu-vieron. No quebraron la lucha
A las 17.30 llega la orden de desalojo. Desde el ministerio del interior le comunican a las patronales de Ford y de Volkswagen que retiren a los trabajadores de sus respectivas plantas y que la zona esté completamente despejada para las 18 horas.
La empresa y las fuerzas represivas les niegan el ingreso a la planta a diputados nacionales, provinciales y organismos de derechos humanos que reclamaban impedir el desalojo. Los trabajadores y sus familias se concentran en el portón de entrada y la tensión crece minuto a minuto.
A las 18.15, los grupos especiales y la infantería, acompañados por la división perros de la bonaerense, atacan a los trabajadores que ocupaban los dos techos de la fábrica. El ruido de los disparos es ensordecedor. Mientras los efectivos rompen vidrios y ganan los techos, disparando, golpeando brutalmente a los trabajadores, a los que patean en el piso y los ponen precintos plásticos como esposas, desde el interior de la fábrica empiezan los disparos y los gases contra los trabajadores y las familias que estaban en la puerta.
Bajo una cortina del humo de los gases, llueven balazos de goma y perdigones de todo tipo. Trabajadores, mujeres, chicos, todos son víctimas de la salvaje represión. Empieza la resistencia desde afuera y entra en escena la caballería. La policía montada ocupa la avenida y golpea salvajemente y empieza a detener a los trabajadores y a sus familias.
Lograron desalojar la fábrica. Golpearon brutalmente a los trabajadores y por más de 10 horas mantuvieron detenidos al interior de la empresa a más de 60 compañeros.
Mostraron de ese modo la verdadera cara del gobierno de los Kirchner y de la patronal yanqui, pero no pudieron quebrar la heroica lucha de los trabajadores de Terrabusi. A las 5 de la mañana del sábado, cuando el último de los compañeros detenidos recobró finalmente su libertad, volvió a escucharse el grito de guerra: “Ya vas a ver, los pibes que vos echaste van a volver. Y sí señor, mirá como entramos todos por el portón...”
A pesar de todo, la pelea seguía en pie.
Desde la madrugada del viernes 25, empezaron a ingresar a la fábrica más de 70 efectivos de la policía montada, la división perros, 20 micros con infantería y los grupos especiales de represión, mientras la Gendarmería nacional se desplegaba por la Panamericana. En forma sincronizada con este enorme operativo, la empresa comunicaba a los trabajadores del turno noche, que como todos los días anteriores, mantenían el paro total en sus lugares de trabajo, que daba “asueto” hasta el lunes 28 y que debían comenzar a irse de la fábrica. Al mismo tiempo, empezaban los llamados telefónicos y los mensajes de texto a los trabajadores de los turnos mañana y tarde, para que no vengan a trabajar ese día.
A las 2.30 de la madrugada, la tensión era grande en las carpas de solidaridad que estaban en la puerta, donde los despedidos conviven con sus familiares y desde donde se organizaba la solidaridad. Un despliegue policial pocas veces visto. Los compañeros más viejos recordaban el desalojo de la Ford, en la huelga de 1985.
Sale el turno noche y empieza la batalla contra el desalojo
Una parte de los trabajadores del turno noche salen de la fábrica, y otros se quedan adentro, junto a la comisión interna y los delegados. En la puerta empieza a organizarse la batalla contra el posible desalojo. Comienzan a llegar trabajadores de los otros turnos, familiares de los compañeros, delegados de otras empresas y sectores que acercan su solidaridad.
A las 5 de la mañana comienza a venir el turno que debe ingresar a las 6 y se encuentra con la fábrica y los alrededores militarizados, y con la seguridad privada de la empresa que les informa que hay “asueto”, nombre mentiroso con el que la multinacional disfraza el tercer lock out patronal implementado durante el conflicto.
Los trabajadores piden explicaciones y la seguridad les da un número de teléfono. En él, por supuesto, no atiende nadie.
Una asamblea de trabajadores discute en la puerta las medidas a tomar. Un delegado del turno noche propone “ir a cortar la Panamericana”. Por amplia mayoría, se decide permanecer en la puerta de la empresa, y hacer el “aguante” a la interna, los delegados y los trabajadores que están dentro, rodeados por un monumental operativo policial.
Llegan los medios de TV, de radio y gráficos, que empiezan a trasmitir a todo el país, en directo, la magnitud del operativo policial y la decisión del gobierno nacional y el provincial, de desalojar a los trabajadores.
Kraft-Terrabusi: un verdadero campo de concentración
La planta de Terrabusi, ubicada en el barrio Ricardo Rojas de la localidad de Pacheco, municipio de Tigre, queda enfrente de la actual planta de Volks-wagen y de la fábrica Ford. En esta última, funcionó un campo de concentración en la época de la dictadura, donde estuvieron detenidos por varios meses, delegados y trabajadores de la planta automotriz, perseguidos por la patronal y denunciados por la conducción del sindicato SMATA, encabezada por el eterno burócrata José Rodríguez. Ahora, 33 años después, la avenida Henry Ford y sus accesos se vuelven a parecer a aquella época. Pero ahora no es Videla ni el ministro Harguindeguy el que manda los efectivos. Es la presidenta Cristina Kirchner, es el ministro Aníbal Fernández, es el gobernador Scioli, el que en abierta complicidad con la patronal yanqui y la embajada, cediendo a las presiones de la cámara empresaria y con el silencio traidor de Rodolfo Daer y la conducción del STIA, despliegan una fuerza de choque a los largo de toda la avenida, cubren todos los accesos a la planta y preparan una brutal represión sobre los trabajadores.
La realidad corre el velo de las palabras, y las mentiras sobre los derechos humanos que el matrimonio Kirchner sembró durante años, y que lamentablemente fueron compradas por algunos organismos y también por organizaciones políticas, hoy quedan definitivamente a la luz. De una lado, la embajada yanqui, la empresa Kraft, la burocracia sindical, el gobierno nacional y todas sus fuerzas represivas; y del otro, los trabajadores, su comisión interna y sus delegados, y las organizaciones sociales y políticas que los acompañamos.
Kraft-Terrabusi se trasformó en un verdadero campo de concentración. Rodeada por la caballería y los perros, con infantería y grupos especiales instalados en la puerta principal y en todos los accesos, con todas sus armas apuntando a los trabajadores y a sus familias, la represión estaba preparada.
Desalojaron, golpearon y detu-vieron. No quebraron la lucha
A las 17.30 llega la orden de desalojo. Desde el ministerio del interior le comunican a las patronales de Ford y de Volkswagen que retiren a los trabajadores de sus respectivas plantas y que la zona esté completamente despejada para las 18 horas.
La empresa y las fuerzas represivas les niegan el ingreso a la planta a diputados nacionales, provinciales y organismos de derechos humanos que reclamaban impedir el desalojo. Los trabajadores y sus familias se concentran en el portón de entrada y la tensión crece minuto a minuto.
A las 18.15, los grupos especiales y la infantería, acompañados por la división perros de la bonaerense, atacan a los trabajadores que ocupaban los dos techos de la fábrica. El ruido de los disparos es ensordecedor. Mientras los efectivos rompen vidrios y ganan los techos, disparando, golpeando brutalmente a los trabajadores, a los que patean en el piso y los ponen precintos plásticos como esposas, desde el interior de la fábrica empiezan los disparos y los gases contra los trabajadores y las familias que estaban en la puerta.
Bajo una cortina del humo de los gases, llueven balazos de goma y perdigones de todo tipo. Trabajadores, mujeres, chicos, todos son víctimas de la salvaje represión. Empieza la resistencia desde afuera y entra en escena la caballería. La policía montada ocupa la avenida y golpea salvajemente y empieza a detener a los trabajadores y a sus familias.
Lograron desalojar la fábrica. Golpearon brutalmente a los trabajadores y por más de 10 horas mantuvieron detenidos al interior de la empresa a más de 60 compañeros.
Mostraron de ese modo la verdadera cara del gobierno de los Kirchner y de la patronal yanqui, pero no pudieron quebrar la heroica lucha de los trabajadores de Terrabusi. A las 5 de la mañana del sábado, cuando el último de los compañeros detenidos recobró finalmente su libertad, volvió a escucharse el grito de guerra: “Ya vas a ver, los pibes que vos echaste van a volver. Y sí señor, mirá como entramos todos por el portón...”
A pesar de todo, la pelea seguía en pie.
14 de octubre de 2009
UN LIBRO DE FIORETTI Y SHINZATO: LAS IZQUIERDAS EN LA POLITICA ARGENTINA

En agosto pasado, editado por Ediciones Divino Tesoro, apareció el libro “Las izquierdas en la política argentina”. Sus autores son los jóvenes Martín Fioretti y Federico Shinzato, y esta es la segunda parte de una obra publicada hace dos años.Sus 200 páginas comprenden entrevistas a quince referentes de la izquierda argentina, mayormente partidarios y algunos independientes. Entre estos últimos, se encuentra el escritor Osvaldo Bayer. Entre los primeros, nuestros dirigentes Vilma Ripoll y Alejandro Bodart.
Los ejes abordados son el conflicto gobierno-entidades rurales, la crisis económica internacional y la situación política del país. En el prólogo, los autores señalan que “las distintas corrientes de la izquierda continúan sin ser protagonistas de los grandes acontecimientos de la vida política nacional”. A la vez, reconocen que “la manera en que interpreten la presente realidad y la política que se den para enfrentar los nuevos desafíos influirán de manera importante en su posible recuperación o no como movimiento político de las clases trabajadoras y de los sectores oprimidos”.El renovado protagonismo actual de la izquierda, y dentro de ella nuestro partido, apunta una respuesta positiva a la crítica visión de Fioretti y Shinzato. Por otro lado, tal como dicen ellos, el texto tiene el mérito de ser un “testimonio del momento histórico que estamos atravesando” y de “aportar a la difusión y al debate de ideas en las izquierdas”.
12 de octubre de 2009
CAMBIO DE PANORAMA: CONFLICTO SOCIAL, CRISIS POLITICA Y PROTAGONISMO DE LA IZQUIERDA
La heroica lucha de Terrabusi conmocionó al país y produjo un cambio brusco de escenario. Pulverizó la ilusión óptica de que el gobierno K se había fortalecido y retomado su discurso nacional y popular. Lo colocó a la vista de todos con la policía, la UIA, los yanquis y la burocracia sindical juntos en la misma vereda. Y los conflictos sociales, el activismo combativo y la izquierda, pasaron al centro del protagonismo, mostrando que los trabajadores y el pueblo no quieren pagar la crisis. Que hace falta una nueva dirección en el movimiento obrero. Y un cambio de modelo que no puede provenir ni de la oposición de derecha que quiere más capitalismo, ni de la centroizquierda que critica pero siempre termina siendo funcional al ilusionismo kirchnerista.
Guillermo Pacagnini
Estamos ante un cambio profundo en la coyuntura nacional que trasciende el propio conflicto. Que muestra el peso de la clase obrera cuando irrumpe en escena y descalabra la arquitectura endeble de los de arriba. La fuerza con la que irrumpió esta lucha obrera, amplificada por cierto por la represión K que obró como revulsivo colectivo, cambió bruscamente la sensación térmica explicitando la verdadera realidad por la que viene transitando el país con importantes consecuencias políticas y sociales que marcarán el ritmo de la situación de aquí en adelante.
Primero: fue un nuevo y tremendo golpe al gobierno. Demostrando que la mentada “recomposición K”, agigantada por la oposición burguesa y apuntalada por una centroizquierda arrastrada por los cantos de sirena del doble discurso “progresista”, tal como lo sostuvimos desde el MST, no pasó de ser un cuarto de hora y rápidamente el gobierno quedó nuevamente a la defensiva y mostrando toda su debilidad estructural y ausencia de base social.
Segundo: Colocó al conflicto social en general y al movimiento obrero en particular en el centro de la escena. Que hay una fuerte respuesta a la crisis y al ajuste, una verdadera olla a presión que venía recorriendo el país y que estaba oculta detrás del show político de los superpoderes o la ley de medios.
Tercero: Desnudó el nefasto rol de la burocracia sindical en todas sus vertientes, que actuó en frente único y con división de tareas con el gobierno y las patronales. Pero a la vez mostró la profundidad de su crisis, ya que se destapó que no logra cumplir su rol de controlador del conflicto y que despuntan luchadores y direcciones alternativas y combativas que motorizan los conflictos.
Cuarto: Colocó de nuevo en rol protagónico a los luchadores combativos y a la izquierda, que ganaron las calles y mostraron que ese fenómeno que abrió el Argentinazo del 2001 se potencia nuevamente. Y desdibujó a la centroizquierda que no hizo nada por esta lucha y tampoco ofrece una salida verdaderamente alternativa para los trabajadores.
Quinto: Agravó la crisis de todo el régimen político, llevando zozobra al establishment, a la embajada yanqui, a la oposición burguesa. Salieron en coro a reclamar seguridad jurídica, a bramar por el derecho a la propiedad privada y a avalar la represión. Señalando que la transición ordenada por la que bregaron primero al intentar un acuerdo político que fracasó y luego apuntalando a los Kirchner, está dejando paso a la confrontación social. Que no les va a ser fácil descargar la crisis hacia abajo. Por eso están desesperadamente junto al gobierno buscando cómo cerrar la inestabilidad abierta y alejar la espada de Damocles de que crezcan las condiciones para un nuevo Argentinazo.
Fin del show nac & pop
El gobierno perdió nuevamente la iniciativa que había recuperado. La imagen que intentó reconstruir enfrentando al grupo Clarín y colocándose en falso defensor de la libertad de opinión, se derrumbó. Los desprevenidos que consumieron el nuevo verso nacional y popular, entre ellos la centroizquierda desde Sabatella a Pino Solanas, que le votaron la ley de medios tramposa, quedaron descolocados.
La represión a Terrabusi, la vuelta al FMI, el abrazo con el presidente yanqui y la patronal de Kraft, Cristina en el G20, el nuevo tarifazo, volvieron a la realidad de la crisis y a las intenciones manifiestas de que la paguen los trabajadores y el pueblo. Y la mayoría del pueblo que nunca creyó en el nuevo maquillaje de los K, como lo marcaron las encuestas donde hay récord de rechazo, aumentó su bronca y demandas de cambio.
Ahora el gobierno sale más debilitado para aplicar el ajuste que se necesita, como el que se explicita en el Presupuesto 2010 enviado al Congreso donde reserva dineros para rellenar la alicaída caja fiscal, subsidiar a las patronales y reduce brutalmente los presupuestos sociales, entre ellos el de salud en tiempos de epidemia. Urgentemente ha salido a poner paños fríos intentando una negociación en Terrabusi, porque la fuerza de la lucha empezó a torcer el curso de un conflicto testigo. Necesita calmar las aguas y cerrar el curso imprevisible de esta nueva coyuntura abierta.
Los conflictos ganan la calle
Terrabusi expresa un salto de calidad en la conflictividad obrera, señalando que los trabajadores y el pueblo no quieren pagar la crisis. La combinación de ser una multinacional yanqui, la segunda empresa del país con 2.700 trabajadores, ser conducida por sectores de izquierda y haber sufrido la represión más explícita y brutal a una huelga obrera por parte de los K, la transformó en un conflicto testigo, para el conjunto del movimiento obrero de cómo enfrentar los despidos. Y también para el conjunto de los que están luchando que se tonifican. Para decenas de fábricas que resisten despidos y suspensiones.
Sale a la luz todo un proceso de luchas que se venía dando. Se empezó a percibir una sensación de conflicto general, cortes, piquetes y marchas. Sólo en cuatro días, como respuesta a la represión, se registraron 81 cortes de calles y rutas, el 80% de los ocurridos en setiembre, que fue el mes récord en dos décadas en movilizaciones callejeras. Ahora los cortes ocupan titulares de la prensa, pero hay contabilizados 2.050 en el año (informe CENM). Un indicador del descontento social, ya que sólo fue superado con la efervescencia del 2002 y por los cortes chacareros del año pasado.
Hoy más de 1,5 millones de trabajadores están en conflicto. No sólo por aumentos, sino contra el ajuste provincial que llevó a no pago o desdoblamiento de salarios y/o aguinaldos, como en Neuquén, Jujuy y Tierra del Fuego. Anticipando una dinámica que puede repetirse en otras provincias. Hay luchas de la salud con conflictos en 8 provincias, con los autoconvocados de la salud de Tucumán que llevan más de dos meses peleando a la cabeza. Arrancaron los paros estatales en Buenos Aires. Vuelven las luchas con desborde, fenómenos de autoorganización y movilizaciones masivas. Los docentes están en conflicto en más de 10 provincias. Y el subte redobla su reclamo de reconocimiento del nuevo sindicato.
También reclaman otros sectores, los estudiantes del Nacional Buenos Aires toman el colegio contra el autoritarismo y en los barrios se prepara la pelea contra el nuevo tarifazo, en medio de numerosas protestas por el clima de miseria e injusticia que se vive. Y los piqueteros protagonizan nuevamente reclamos por ayuda social.
No pocos plumíferos de la prensa burguesa editorializan preocupados ante una conflictividad que estiman similar a la del 2002.
Protagonismo del activismo y la izquierda
Primero con el subte y ahora con toda la fuerza de los obreros de Terrabusi se coloca nuevamente la realidad del activismo combativo, los desbordes a la burocracia y la tendencia a la autodeterminación en la protesta social. La izquierda y las direcciones comba-tivas son otra vez protagonistas. Mostrando un tremendo activismo joven y radicaliza-do, un proceso que ya estaba detrás de huelgas que se venían dando. Camadas nuevas de luchadores que ayer se vieron en el Casino, Dana, General Motors, Paraná Metal, docentes de Salta, Santa Cruz, petroleros y hoy motoriza los autoconvocados de Tucumán, el subte y decenas de conflictos a lo largo y a lo ancho del país. Activismo que es la materia prima de una nueva dirección tanto en los gremios de la CGT como de la CTA (ver nota en página 11).
Por eso, pese a que no lograron un pacto social, la patronal, la burocracia y el gobierno, más allá de sus peleas en las alturas, se unen y dividen tareas para tratar de frenar este proceso y barrer a los activistas y nuevos dirigentes combativos y de izquierda.
Es más que ilustrativa la zozobra de los popes de la patronal y el imperialismo: “Tomar plantas no es razonable, hay que desideologizar el conflicto laboral para que aumenten las inversiones…” (presidente de Edenor); “No se acatan conciliaciones, los delegados tienen fueros, aparecen los activistas…” (vicepresidente de COPAL); “Esperamos que el desalojo se convierta en un leading case para disuadir futuras tomas de fábricas” (tesorero de la UIA).
El diario La Nación ya editorializó varias veces contra “la izquierda sindical” y citó al presidente de un grupo empresario europeo: “Los sindicatos fuera de control son peores que los que ya conocemos… es la primera muestra del desorden social que se viene... Se viene una etapa de enfrenta-mientos más violentos”, coincidiendo con el presidente de la Shell, que aseveró que Terrabusi “no es un caso aislado”. También el diario Clarín ha editorializado contra esa gran lucha obrera.
No es para menos. Saben que en la raíz de estas peleas hay miles de protagonistas que maduran y descreen del gobierno y de la oposición burguesa, que no se conforman con las medias tintas de la centroizquierda, y que empiezan a buscar en la izquierda no solamente el apoyo a la lucha sino respuestas de fondo para el cambio que nuestro país está necesitando con urgencia.
Los desafíos para los luchadores
La nueva realidad y la perspectiva que muestra una dinámica hacia mayor crisis en las alturas y nuevos y mayores enfrentamientos contra el gobierno y su política de ajuste, colocan necesidades y tareas para los luchadores y la izquierda.
En primer lugar, redoblar el apoyo a Terrabusi para que se gane. Incrementando la solidaridad con el fondo de huelga y todo lo que resuelvan los trabajadores. Llevando esta lucha a todos los lugares y exigiendo a la CGT y a la CTA un paro general y un plan de lucha. Por Terrabusi y por las demás luchas en curso.
En segundo lugar, peleando por imponer un plan obrero y popular de emergencia para que la crisis la paguen los capitalistas. Que, entre otros puntos, contemple: la prohibición por ley de los despidos y suspensiones con la estatización con control obrero de toda empresa que no cumpla; un aumento general de salarios, jubilaciones al 82% y planes sociales y su actualización automática acorde al aumento real del costo de vida: la anulación del tarifazo de la luz y el gas y la reestatización de las privatizadas bajo gestión de trabajadores y usuarios; la anulación del IVA, impuestos progresivos a los ricos y control popular de precios; ruptura con el FMI y demàs usureros para volcar los recursos de la deuda a las necesidades obreras y populares. Y la convocatoria a elecciones para una Asamblea Constituyente, para que sea el pueblo el que decida democráticamente el rumbo del país y no los «diálogos» y enjuagues de trastienda del gobierno y la oposición.
En tercer lugar, fortaleciendo a los nuevos luchadores y nuevas direcciones combativas para consolidar lo conquistado y ganarle nuevo terreno a la burocracia. Practicando a ultranza la democracia obrera, construyendo un modelo sindical donde la base decida y sentando las bases para una nueva dirección democrática y combativa para el movimiento obrero.
En cuarto lugar se coloca la necesidad de poner en pie una nueva alternativa política, de izquierda anticapitalista, amplia y unitaria, que promueva un nuevo modelo de país, un modelo socialista como señalamos en la editorial.
La lucha de los obreros de Terrabusi deja una clara lección, reconocida por el absurdo, por supuesto, por el enemigo de clase: en las horas decisivas sólo la izquierda se coloca a la altura de las circunstancias para apoyar a los trabajadores. Y, como lo venimos postulando desde el MST, también para avanzar las soluciones que hacen falta para lograr un cambio estructural en el país.
Guillermo Pacagnini
Estamos ante un cambio profundo en la coyuntura nacional que trasciende el propio conflicto. Que muestra el peso de la clase obrera cuando irrumpe en escena y descalabra la arquitectura endeble de los de arriba. La fuerza con la que irrumpió esta lucha obrera, amplificada por cierto por la represión K que obró como revulsivo colectivo, cambió bruscamente la sensación térmica explicitando la verdadera realidad por la que viene transitando el país con importantes consecuencias políticas y sociales que marcarán el ritmo de la situación de aquí en adelante.
Primero: fue un nuevo y tremendo golpe al gobierno. Demostrando que la mentada “recomposición K”, agigantada por la oposición burguesa y apuntalada por una centroizquierda arrastrada por los cantos de sirena del doble discurso “progresista”, tal como lo sostuvimos desde el MST, no pasó de ser un cuarto de hora y rápidamente el gobierno quedó nuevamente a la defensiva y mostrando toda su debilidad estructural y ausencia de base social.
Segundo: Colocó al conflicto social en general y al movimiento obrero en particular en el centro de la escena. Que hay una fuerte respuesta a la crisis y al ajuste, una verdadera olla a presión que venía recorriendo el país y que estaba oculta detrás del show político de los superpoderes o la ley de medios.
Tercero: Desnudó el nefasto rol de la burocracia sindical en todas sus vertientes, que actuó en frente único y con división de tareas con el gobierno y las patronales. Pero a la vez mostró la profundidad de su crisis, ya que se destapó que no logra cumplir su rol de controlador del conflicto y que despuntan luchadores y direcciones alternativas y combativas que motorizan los conflictos.
Cuarto: Colocó de nuevo en rol protagónico a los luchadores combativos y a la izquierda, que ganaron las calles y mostraron que ese fenómeno que abrió el Argentinazo del 2001 se potencia nuevamente. Y desdibujó a la centroizquierda que no hizo nada por esta lucha y tampoco ofrece una salida verdaderamente alternativa para los trabajadores.
Quinto: Agravó la crisis de todo el régimen político, llevando zozobra al establishment, a la embajada yanqui, a la oposición burguesa. Salieron en coro a reclamar seguridad jurídica, a bramar por el derecho a la propiedad privada y a avalar la represión. Señalando que la transición ordenada por la que bregaron primero al intentar un acuerdo político que fracasó y luego apuntalando a los Kirchner, está dejando paso a la confrontación social. Que no les va a ser fácil descargar la crisis hacia abajo. Por eso están desesperadamente junto al gobierno buscando cómo cerrar la inestabilidad abierta y alejar la espada de Damocles de que crezcan las condiciones para un nuevo Argentinazo.
Fin del show nac & pop
El gobierno perdió nuevamente la iniciativa que había recuperado. La imagen que intentó reconstruir enfrentando al grupo Clarín y colocándose en falso defensor de la libertad de opinión, se derrumbó. Los desprevenidos que consumieron el nuevo verso nacional y popular, entre ellos la centroizquierda desde Sabatella a Pino Solanas, que le votaron la ley de medios tramposa, quedaron descolocados.
La represión a Terrabusi, la vuelta al FMI, el abrazo con el presidente yanqui y la patronal de Kraft, Cristina en el G20, el nuevo tarifazo, volvieron a la realidad de la crisis y a las intenciones manifiestas de que la paguen los trabajadores y el pueblo. Y la mayoría del pueblo que nunca creyó en el nuevo maquillaje de los K, como lo marcaron las encuestas donde hay récord de rechazo, aumentó su bronca y demandas de cambio.
Ahora el gobierno sale más debilitado para aplicar el ajuste que se necesita, como el que se explicita en el Presupuesto 2010 enviado al Congreso donde reserva dineros para rellenar la alicaída caja fiscal, subsidiar a las patronales y reduce brutalmente los presupuestos sociales, entre ellos el de salud en tiempos de epidemia. Urgentemente ha salido a poner paños fríos intentando una negociación en Terrabusi, porque la fuerza de la lucha empezó a torcer el curso de un conflicto testigo. Necesita calmar las aguas y cerrar el curso imprevisible de esta nueva coyuntura abierta.
Los conflictos ganan la calle
Terrabusi expresa un salto de calidad en la conflictividad obrera, señalando que los trabajadores y el pueblo no quieren pagar la crisis. La combinación de ser una multinacional yanqui, la segunda empresa del país con 2.700 trabajadores, ser conducida por sectores de izquierda y haber sufrido la represión más explícita y brutal a una huelga obrera por parte de los K, la transformó en un conflicto testigo, para el conjunto del movimiento obrero de cómo enfrentar los despidos. Y también para el conjunto de los que están luchando que se tonifican. Para decenas de fábricas que resisten despidos y suspensiones.
Sale a la luz todo un proceso de luchas que se venía dando. Se empezó a percibir una sensación de conflicto general, cortes, piquetes y marchas. Sólo en cuatro días, como respuesta a la represión, se registraron 81 cortes de calles y rutas, el 80% de los ocurridos en setiembre, que fue el mes récord en dos décadas en movilizaciones callejeras. Ahora los cortes ocupan titulares de la prensa, pero hay contabilizados 2.050 en el año (informe CENM). Un indicador del descontento social, ya que sólo fue superado con la efervescencia del 2002 y por los cortes chacareros del año pasado.
Hoy más de 1,5 millones de trabajadores están en conflicto. No sólo por aumentos, sino contra el ajuste provincial que llevó a no pago o desdoblamiento de salarios y/o aguinaldos, como en Neuquén, Jujuy y Tierra del Fuego. Anticipando una dinámica que puede repetirse en otras provincias. Hay luchas de la salud con conflictos en 8 provincias, con los autoconvocados de la salud de Tucumán que llevan más de dos meses peleando a la cabeza. Arrancaron los paros estatales en Buenos Aires. Vuelven las luchas con desborde, fenómenos de autoorganización y movilizaciones masivas. Los docentes están en conflicto en más de 10 provincias. Y el subte redobla su reclamo de reconocimiento del nuevo sindicato.
También reclaman otros sectores, los estudiantes del Nacional Buenos Aires toman el colegio contra el autoritarismo y en los barrios se prepara la pelea contra el nuevo tarifazo, en medio de numerosas protestas por el clima de miseria e injusticia que se vive. Y los piqueteros protagonizan nuevamente reclamos por ayuda social.
No pocos plumíferos de la prensa burguesa editorializan preocupados ante una conflictividad que estiman similar a la del 2002.
Protagonismo del activismo y la izquierda
Primero con el subte y ahora con toda la fuerza de los obreros de Terrabusi se coloca nuevamente la realidad del activismo combativo, los desbordes a la burocracia y la tendencia a la autodeterminación en la protesta social. La izquierda y las direcciones comba-tivas son otra vez protagonistas. Mostrando un tremendo activismo joven y radicaliza-do, un proceso que ya estaba detrás de huelgas que se venían dando. Camadas nuevas de luchadores que ayer se vieron en el Casino, Dana, General Motors, Paraná Metal, docentes de Salta, Santa Cruz, petroleros y hoy motoriza los autoconvocados de Tucumán, el subte y decenas de conflictos a lo largo y a lo ancho del país. Activismo que es la materia prima de una nueva dirección tanto en los gremios de la CGT como de la CTA (ver nota en página 11).
Por eso, pese a que no lograron un pacto social, la patronal, la burocracia y el gobierno, más allá de sus peleas en las alturas, se unen y dividen tareas para tratar de frenar este proceso y barrer a los activistas y nuevos dirigentes combativos y de izquierda.
Es más que ilustrativa la zozobra de los popes de la patronal y el imperialismo: “Tomar plantas no es razonable, hay que desideologizar el conflicto laboral para que aumenten las inversiones…” (presidente de Edenor); “No se acatan conciliaciones, los delegados tienen fueros, aparecen los activistas…” (vicepresidente de COPAL); “Esperamos que el desalojo se convierta en un leading case para disuadir futuras tomas de fábricas” (tesorero de la UIA).
El diario La Nación ya editorializó varias veces contra “la izquierda sindical” y citó al presidente de un grupo empresario europeo: “Los sindicatos fuera de control son peores que los que ya conocemos… es la primera muestra del desorden social que se viene... Se viene una etapa de enfrenta-mientos más violentos”, coincidiendo con el presidente de la Shell, que aseveró que Terrabusi “no es un caso aislado”. También el diario Clarín ha editorializado contra esa gran lucha obrera.
No es para menos. Saben que en la raíz de estas peleas hay miles de protagonistas que maduran y descreen del gobierno y de la oposición burguesa, que no se conforman con las medias tintas de la centroizquierda, y que empiezan a buscar en la izquierda no solamente el apoyo a la lucha sino respuestas de fondo para el cambio que nuestro país está necesitando con urgencia.
Los desafíos para los luchadores
La nueva realidad y la perspectiva que muestra una dinámica hacia mayor crisis en las alturas y nuevos y mayores enfrentamientos contra el gobierno y su política de ajuste, colocan necesidades y tareas para los luchadores y la izquierda.
En primer lugar, redoblar el apoyo a Terrabusi para que se gane. Incrementando la solidaridad con el fondo de huelga y todo lo que resuelvan los trabajadores. Llevando esta lucha a todos los lugares y exigiendo a la CGT y a la CTA un paro general y un plan de lucha. Por Terrabusi y por las demás luchas en curso.
En segundo lugar, peleando por imponer un plan obrero y popular de emergencia para que la crisis la paguen los capitalistas. Que, entre otros puntos, contemple: la prohibición por ley de los despidos y suspensiones con la estatización con control obrero de toda empresa que no cumpla; un aumento general de salarios, jubilaciones al 82% y planes sociales y su actualización automática acorde al aumento real del costo de vida: la anulación del tarifazo de la luz y el gas y la reestatización de las privatizadas bajo gestión de trabajadores y usuarios; la anulación del IVA, impuestos progresivos a los ricos y control popular de precios; ruptura con el FMI y demàs usureros para volcar los recursos de la deuda a las necesidades obreras y populares. Y la convocatoria a elecciones para una Asamblea Constituyente, para que sea el pueblo el que decida democráticamente el rumbo del país y no los «diálogos» y enjuagues de trastienda del gobierno y la oposición.
En tercer lugar, fortaleciendo a los nuevos luchadores y nuevas direcciones combativas para consolidar lo conquistado y ganarle nuevo terreno a la burocracia. Practicando a ultranza la democracia obrera, construyendo un modelo sindical donde la base decida y sentando las bases para una nueva dirección democrática y combativa para el movimiento obrero.
En cuarto lugar se coloca la necesidad de poner en pie una nueva alternativa política, de izquierda anticapitalista, amplia y unitaria, que promueva un nuevo modelo de país, un modelo socialista como señalamos en la editorial.
La lucha de los obreros de Terrabusi deja una clara lección, reconocida por el absurdo, por supuesto, por el enemigo de clase: en las horas decisivas sólo la izquierda se coloca a la altura de las circunstancias para apoyar a los trabajadores. Y, como lo venimos postulando desde el MST, también para avanzar las soluciones que hacen falta para lograr un cambio estructural en el país.
HONDURAS: NEGOCIAN EN PERJUICIO DEL PUEBLO

Se mantiene una heroica y masiva resistencia que enfrenta nuevos peligros.
Por Martín Torres
Tras el regreso de Manuel Zelaya a la capital del país, la mediación mostró un fracaso rotundo, tan rotundo como la debilidad del régimen del Micheletti.
La movilización popular volvió a colocar las cosas en máxima tensión, obligando a los principales actores políticos (Zelaya incluido) a definir sus posiciones.
El golpe, absolutamente aislado y minoritario, jugó sus cartas a la represión. Para eso emitió un decreto suspendiendo todas las garantías democráticas por 45 días. El objetivo era sacar al pueblo de las calles, forzando una negociación en mejores condiciones para su retirada. Las ambigüedades políticas de Zelaya, en parte le han permitido lograrlo.
Zelaya, que durante todo este tiempo mezcló estridentes llamados a la insurrección con muestras de expectativas en la acción diplomática de EE.UU., la OEA y la ONU, ha decidido sentarse en la mesa de negociación, a cambio de la suspensión del decreto. Sectores de la Resistencia han dicho que no negociarán la lucha por la Constituyente, como equivocadamente estaría aceptando Manuel Zelaya.
Tras la caída del decreto y convencidos de que la tensa calma no durará mucho, los gobiernos se mueven desesperadamente para tratar de encontrar la salida a la crisis política. Una salida, por supuesto, que debilite el proceso de movilización popular.
La solidaridad internacional de los pueblos es el único aliado de la resistencia hondureña.
100 días de intransigente resistencia popular
Incluso bajo toques de queda y estados de sitio, los trabajadores, jóvenes y sectores populares se han mantenido movilizados.
La última movilización multitudinaria, el 15 de septiembre, mostró en toda su magnitud la fuerza de las masas en la calle, al mismo tiempo que desnudaba la completa debilidad del régimen golpista.
Los saqueos a supermercados, simultáneos a las batallas contra la represión en los barrios populares, iban preparando el escenario de una explosión social. Eso hubiera significado el seguro fin del golpe, pero sobre todo el inicio de una insurrección de las masas hondureñas que podía darle un golpe durísimo a los oligarcas y capitalistas, posibilitando cambios históricos en el país, afectando seguramente la región.
El decreto de Micheletti, última bala antes del fin
Habiéndose visto en todo el país la manifiesta debilidad de su régimen, Micheletti, se juega todo por el todo y lanza un decreto suspendiendo las garantías democráticas por 45 días.
Ya estaba visto que no había forma de detener la resistencia, que con el retorno de Zelaya se había fortalecido. La estrategia del desgaste había sido destruida por la lucha del pueblo. El mismo resultado estaba teniendo el plan de canalizar todo hacia unas elecciones manipuladas, ya que todo el país se concentraba en la resolución política de la crisis y no en las elecciones.
Con esta medida, los golpistas apostaron a sacar de las calles a la población, y si lo lograban, abrir nuevamente las negociaciones para lograr una mejor retirada.
Pero, además de no poder detener completamente la resistencia, el decreto suspendió la campaña electoral, generando divisiones entre los sectores golpistas.
Al estar en un contexto de retroceso claro, el golpe terminó bloqueando la única política con la que espera, al menos trabar el proceso de cambios y lucha popular. Y con ello aumentó su debilidad.
Si el decreto era derribado por la movilización, el golpe hubiera quedado en el aire.
Lamentablemente no hubo en la resistencia decisión política de organizar el enfrentamiento final a los golpistas, desaprovechando su momento de mayor debilidad.
Con ello se le ha permitido al régimen de Micheletti derogar el decreto para sentarse a negociar en una situación de menor debilidad.
Zelaya negocia y resigna la Constituyente
Desde que empezó el proceso de lucha contra el golpe, Manuel Zelaya, presidente derrocado y máximo referente de la resistencia, ha mantenido una actitud ambigua.
Ha llamado al pueblo a la insurrección –últimamente, desde la Embajada de Brasil, a “la Avanzada Final”- y, acto seguido, ha agradecido la actitud de Hillary Clinton y del gobierno de Obama. Pero desde uno u otro discurso, siempre declaró que la salida pasaba por el pacto de San José, propuesto por Arias, el Presidente de Costa Rica.
Esta dualidad de planteos, siempre concluida con la aceptación de los planes estadounidenses para salir del conflicto, contribuyó a confundir políticamente a amplios sectores de la resistencia, constituyendo, tristemente, una ventaja para los golpistas.
Esta manera de actuar se mantuvo aún después del retorno de Zelaya a Tegucigalpa, que paradójicamente, demostraba el fracaso de la política de los gobiernos, la OEA y la ONU. Así se mantiene hoy, cuando se retoman las reuniones con los golpistas.
Días antes de las nuevas rondas de negociación, trascendió la decisión de Zelaya de abandonar la convocatoria a la Asamblea Constituyente, si se permite su retorno.
Sectores de la resistencia han dicho que no aceptarán dejar en el camino esta lucha, que es incluso la razón del golpe.
No se puede certificar cuál será el resultado final, ya que con la caída del decreto, la movilización volverá a ganar las calles. Pero es evidente que el proyecto de Zelaya manifiesta muy serias limitaciones, que el pueblo deberá superar si de verdad espera lograr los cambios que necesita el país.
Organizar la “Avanzada Final” y derrotar a los golpistas
En más de 100 días, los sectores políticos y empresarios que organizaron y financiaron el golpe, han demostrado que su objetivo es mantener las cosas como están, para garantizarle los negocios a las multinacionales extranjeras y a los capitalistas locales.
No pasa un día sin que repitan que hay que sacar a los comunistas del país, que hay que defender la propiedad de los empresarios, que la constitución no se tiene que tocar.
Aún con la enorme campaña mediática desplegada, no han logrado convencer a sectores importantes de la población hondureña. Su único sostén son las FF.AA. y algunos créditos del FMI, que ya están acabándose.
En lugar de aceptar negociaciones con la sangre del pueblo derramándose en las calles, Zelaya debe organizar la movilización para derrotar a los golpistas.
Es urgente aprovechar la caída del decreto represivo para convocar a la movilización de toda la población del país, a bloquear todas las carreteras, detener los puertos, las fábricas, la administración central, los hospitales y escuelas.
No es posible continuar luchando contra los fusiles del ejército, sin organizar la respuesta a esa represión, con las medidas de autodefensa necesarias para ello.
Los golpistas son minoritarios y débiles, el pueblo tiene la decisión y la fuerza.
¡Ninguna negociación con los asesinos!
¡Hay que poner en marcha la “Avanzada Final” y aplastarlos de una vez!
Mantener la solidaridad y reclamar movilización continental urgente
La realidad política del continente americano se va polarizando paulatinamente.
El proceso revolucionario, encabezado por los pueblos de Venezuela, Bolivia y Ecuador, pero con manifestaciones en las luchas de todos los países, se presenta como un complica-dísimo obstáculo para los intereses del imperialismo y los capitalistas de la zona.
El golpe de Honduras, como las acciones separatistas de la Media Luna boliviana y, por supuesto, la instalación de bases militares en Colombia, muestran que los empresarios y sus gobiernos pelearán para que paguemos los platos rotos de la crisis internacional.
Estas razones terminan ubicando como importante el resultado de la pelea contra el golpe de Micheletti. Estamos seguros que mientras peores sean los resultados de estos “ensayos”, complicados estarán los planes imperialistas.
Por eso, es imprescindible mantener la solidaridad internacional, haciendo movili-zaciones, actos, concentraciones, festivales, juntando firmas de pronunciamientos, etc. También haciendo charlas y debates para publicitar la verdad de la lucha hondureña y sumar nuevos adeptos a ella.
Junto con eso, es urgente que Chávez, Castro, Evo, Correa, los dirigentes del FSLN (Nicaragua) y los del FMLN (El Salvador) pasen de las declaraciones a los hechos. Debe hacerlo el propio Lula cuya embajada está sitiada por el ejército golpista.
Tienen que convocar a una Movilización Continental Contra el Golpe y por la Asamblea Constituyente en Honduras.
Estamos seguros de que millones saldrían a las calles en toda nuestra América Latina, dejando contra las cuerdas al golpista Micheletti y a su régimen asesino.
Por Martín Torres
Tras el regreso de Manuel Zelaya a la capital del país, la mediación mostró un fracaso rotundo, tan rotundo como la debilidad del régimen del Micheletti.
La movilización popular volvió a colocar las cosas en máxima tensión, obligando a los principales actores políticos (Zelaya incluido) a definir sus posiciones.
El golpe, absolutamente aislado y minoritario, jugó sus cartas a la represión. Para eso emitió un decreto suspendiendo todas las garantías democráticas por 45 días. El objetivo era sacar al pueblo de las calles, forzando una negociación en mejores condiciones para su retirada. Las ambigüedades políticas de Zelaya, en parte le han permitido lograrlo.
Zelaya, que durante todo este tiempo mezcló estridentes llamados a la insurrección con muestras de expectativas en la acción diplomática de EE.UU., la OEA y la ONU, ha decidido sentarse en la mesa de negociación, a cambio de la suspensión del decreto. Sectores de la Resistencia han dicho que no negociarán la lucha por la Constituyente, como equivocadamente estaría aceptando Manuel Zelaya.
Tras la caída del decreto y convencidos de que la tensa calma no durará mucho, los gobiernos se mueven desesperadamente para tratar de encontrar la salida a la crisis política. Una salida, por supuesto, que debilite el proceso de movilización popular.
La solidaridad internacional de los pueblos es el único aliado de la resistencia hondureña.
100 días de intransigente resistencia popular
Incluso bajo toques de queda y estados de sitio, los trabajadores, jóvenes y sectores populares se han mantenido movilizados.
La última movilización multitudinaria, el 15 de septiembre, mostró en toda su magnitud la fuerza de las masas en la calle, al mismo tiempo que desnudaba la completa debilidad del régimen golpista.
Los saqueos a supermercados, simultáneos a las batallas contra la represión en los barrios populares, iban preparando el escenario de una explosión social. Eso hubiera significado el seguro fin del golpe, pero sobre todo el inicio de una insurrección de las masas hondureñas que podía darle un golpe durísimo a los oligarcas y capitalistas, posibilitando cambios históricos en el país, afectando seguramente la región.
El decreto de Micheletti, última bala antes del fin
Habiéndose visto en todo el país la manifiesta debilidad de su régimen, Micheletti, se juega todo por el todo y lanza un decreto suspendiendo las garantías democráticas por 45 días.
Ya estaba visto que no había forma de detener la resistencia, que con el retorno de Zelaya se había fortalecido. La estrategia del desgaste había sido destruida por la lucha del pueblo. El mismo resultado estaba teniendo el plan de canalizar todo hacia unas elecciones manipuladas, ya que todo el país se concentraba en la resolución política de la crisis y no en las elecciones.
Con esta medida, los golpistas apostaron a sacar de las calles a la población, y si lo lograban, abrir nuevamente las negociaciones para lograr una mejor retirada.
Pero, además de no poder detener completamente la resistencia, el decreto suspendió la campaña electoral, generando divisiones entre los sectores golpistas.
Al estar en un contexto de retroceso claro, el golpe terminó bloqueando la única política con la que espera, al menos trabar el proceso de cambios y lucha popular. Y con ello aumentó su debilidad.
Si el decreto era derribado por la movilización, el golpe hubiera quedado en el aire.
Lamentablemente no hubo en la resistencia decisión política de organizar el enfrentamiento final a los golpistas, desaprovechando su momento de mayor debilidad.
Con ello se le ha permitido al régimen de Micheletti derogar el decreto para sentarse a negociar en una situación de menor debilidad.
Zelaya negocia y resigna la Constituyente
Desde que empezó el proceso de lucha contra el golpe, Manuel Zelaya, presidente derrocado y máximo referente de la resistencia, ha mantenido una actitud ambigua.
Ha llamado al pueblo a la insurrección –últimamente, desde la Embajada de Brasil, a “la Avanzada Final”- y, acto seguido, ha agradecido la actitud de Hillary Clinton y del gobierno de Obama. Pero desde uno u otro discurso, siempre declaró que la salida pasaba por el pacto de San José, propuesto por Arias, el Presidente de Costa Rica.
Esta dualidad de planteos, siempre concluida con la aceptación de los planes estadounidenses para salir del conflicto, contribuyó a confundir políticamente a amplios sectores de la resistencia, constituyendo, tristemente, una ventaja para los golpistas.
Esta manera de actuar se mantuvo aún después del retorno de Zelaya a Tegucigalpa, que paradójicamente, demostraba el fracaso de la política de los gobiernos, la OEA y la ONU. Así se mantiene hoy, cuando se retoman las reuniones con los golpistas.
Días antes de las nuevas rondas de negociación, trascendió la decisión de Zelaya de abandonar la convocatoria a la Asamblea Constituyente, si se permite su retorno.
Sectores de la resistencia han dicho que no aceptarán dejar en el camino esta lucha, que es incluso la razón del golpe.
No se puede certificar cuál será el resultado final, ya que con la caída del decreto, la movilización volverá a ganar las calles. Pero es evidente que el proyecto de Zelaya manifiesta muy serias limitaciones, que el pueblo deberá superar si de verdad espera lograr los cambios que necesita el país.
Organizar la “Avanzada Final” y derrotar a los golpistas
En más de 100 días, los sectores políticos y empresarios que organizaron y financiaron el golpe, han demostrado que su objetivo es mantener las cosas como están, para garantizarle los negocios a las multinacionales extranjeras y a los capitalistas locales.
No pasa un día sin que repitan que hay que sacar a los comunistas del país, que hay que defender la propiedad de los empresarios, que la constitución no se tiene que tocar.
Aún con la enorme campaña mediática desplegada, no han logrado convencer a sectores importantes de la población hondureña. Su único sostén son las FF.AA. y algunos créditos del FMI, que ya están acabándose.
En lugar de aceptar negociaciones con la sangre del pueblo derramándose en las calles, Zelaya debe organizar la movilización para derrotar a los golpistas.
Es urgente aprovechar la caída del decreto represivo para convocar a la movilización de toda la población del país, a bloquear todas las carreteras, detener los puertos, las fábricas, la administración central, los hospitales y escuelas.
No es posible continuar luchando contra los fusiles del ejército, sin organizar la respuesta a esa represión, con las medidas de autodefensa necesarias para ello.
Los golpistas son minoritarios y débiles, el pueblo tiene la decisión y la fuerza.
¡Ninguna negociación con los asesinos!
¡Hay que poner en marcha la “Avanzada Final” y aplastarlos de una vez!
Mantener la solidaridad y reclamar movilización continental urgente
La realidad política del continente americano se va polarizando paulatinamente.
El proceso revolucionario, encabezado por los pueblos de Venezuela, Bolivia y Ecuador, pero con manifestaciones en las luchas de todos los países, se presenta como un complica-dísimo obstáculo para los intereses del imperialismo y los capitalistas de la zona.
El golpe de Honduras, como las acciones separatistas de la Media Luna boliviana y, por supuesto, la instalación de bases militares en Colombia, muestran que los empresarios y sus gobiernos pelearán para que paguemos los platos rotos de la crisis internacional.
Estas razones terminan ubicando como importante el resultado de la pelea contra el golpe de Micheletti. Estamos seguros que mientras peores sean los resultados de estos “ensayos”, complicados estarán los planes imperialistas.
Por eso, es imprescindible mantener la solidaridad internacional, haciendo movili-zaciones, actos, concentraciones, festivales, juntando firmas de pronunciamientos, etc. También haciendo charlas y debates para publicitar la verdad de la lucha hondureña y sumar nuevos adeptos a ella.
Junto con eso, es urgente que Chávez, Castro, Evo, Correa, los dirigentes del FSLN (Nicaragua) y los del FMLN (El Salvador) pasen de las declaraciones a los hechos. Debe hacerlo el propio Lula cuya embajada está sitiada por el ejército golpista.
Tienen que convocar a una Movilización Continental Contra el Golpe y por la Asamblea Constituyente en Honduras.
Estamos seguros de que millones saldrían a las calles en toda nuestra América Latina, dejando contra las cuerdas al golpista Micheletti y a su régimen asesino.
CRISTINA VUELVE AL "NUEVO" FMI
Hace unos pocos años Néstor dijo que teníamos que pagarle 10.000 millones de dólares al FMI para librarnos definitivamente de él y que con eso recuperaríamos la soberanía económica. Y deslizó que estábamos cancelando la deuda externa del país. Nada era cierto, obviamente.
Por Gerardo Uceda
Hoy Cristina se dispone a arrodillarse nuevamente ante el «nuevo» Fondo y a pagarle otros 6.500 millones de dólares al Club de París. Eso sí: nos dicen que de ninguna manera nos estaríamos sometiendo a sus mandatos... Son nuevas mentiras de los K. No hay que pagar ni un peso más de la deuda externa y romper definitivamente con los organismos internacionales.
Mentira K 1: ¿No era que ya habíamos pagado la deuda?
¿Te acordás cuando hace unos pocos años, en medio de la supuesta recuperación económica de nuestro país, el entonces presidente Néstor Kirchner -haciendo gala de su doble discurso- nos vendió que como había mucha plata en las arcas del Estado (habíamos llegado a tener más de 47.000 millones de dólares de reservas) era la oportunidad histórica de cancelar la deuda externa y librarnos para siempre del FMI?
Este mensaje escondía grandes mentiras. Una era que con el pago de esos 10.000 millones estábamos cancelando la deuda externa argentina, cuando en realidad en esa época la misma ya superaba los 150.000 millones de dólares.
En realidad lo que se estaba liquidando, y al contado, era la deuda que el país debía al organismo en sí, que era menos del 10% del total. Encima, hasta el propio Fondo se sorprendió, ya que ellos pensaban que se la pagaríamos en largas cuotas, con lo que en realidad hubiéramos podido terminar pagando unos 5.000 millones reales. Es decir que el “progresista” Néstor les regaló al contado los otros 5.000 millones.
En ese entonces lo que «ingenuamente» pretendía el gobierno era una especie de soborno o chantaje al FMI, esperando que pagándoles a ellos, éstos intercedieran en los mercados internacionales a favor de la Argentina, en el sentido de que nos abrieran sus puertas para conseguir plata fresca y mejorar la calificación del país, con lo que se atraería inversión neta.
Por supuesto, nada de esto sucedió. El FMI cobró “su platita” y le soltó la mano al país, de manera que durante todos estos años y hasta la actualidad la Argentina quedó calificada como deudora morosa, porque le debía al Club de París y a otros bonistas que no entraron en el canje, y como consecuencia no entró ni un solo peso de crédito para los sectores privados o para el Estado, y tampoco vino inversión neta de capitales. Nuestro país fue uno de los que menos inversiones recibió durante los últimos cinco años, por detrás de Brasil, Chile, Colombia y hasta el Uruguay.
No te engañes, compañera o compañero. A pesar del maquillaje del INDEK y del ocultamiento expreso del gobierno, la deuda externa ha crecido y mucho bajo el mandato de los K. Y esto a pesar del supuesto canje exitoso que realizó Néstor. Hoy es difícil de decir a cuánto asciende la misma, pero seguramente ya supera los 165.000 millones de dólares. Más de 26.500 millones corresponden a los tenedores de bonos que no aceptaron el canje (Club de París, tenedores europeos y otros), más otros 20.000 millones de los intereses generados, más 9.000 millones de ajuste automático y el resto son los vencimientos de los bonos librados por el gobierno, de los que por ejemplo Cristina tuvo que usar 2.000 millones de las reservas para cancelar la parte que vencía hace un par de meses. Una buena porción de estos bonos son ajustados por el CER (coeficiente de inflación), lo que explica por qué los buitres internacionales están tan interesados en que el INDEK dé cifras reales de la inflación. No para beneficio del pueblo o de los salario sy jubilaciones, sino para que el Estado termine pagándoles a esos buitres más por los intereses.
Mentira K 2: ¿No era que nos librábamos del Fondo?
La segunda parte del discurso de Néstor Kirchner se refería, como dijimos, a que al pagarle al Fondo Monetario nos libraríamos para siempre de él y que recuperaríamos la soberanía económica del país. A partir de ese momento ese organismo no se metería más en nuestras cuentas. Muchos le creyeron, porque eran momentos de superávit y cierta popularidad política de Kirchner.
Lo que en realidad pasó fue que la Argentina siguió pagando religiosamente las cuotas al FMI y siendo miembro de segunda. Y cuando la crisis económica mundial explotó y todos los organismos de crédito estuvieron en el aire, muy criticados y hasta con voces que se alzaban reclamando que los disolvieran, entonces Cristina salió a respaldar al Fondo y a asegurar su permanencia. Y desde hace unos meses, cuando se hace evidente que la crisis se mete con todo en nuestro país, desde el gobierno nacional empezaron a largar señales de acercamiento al FMI, con reuniones del ministro Amado Boudou y del presidente del Banco Central, Martín Redrado, con Strauss-Kahn el director gerente del Fondo.
Este acercamiento lo mantuvieron más o menos disimulado, diciendo que la Argentina no aceptaría más condiciona-mientos, que no queríamos más auditorías y otros versos por el estilo. Pero esta última semana la verdad saltó a luz con todo, y se conoció que ya está muy avanzada la entrada de lleno a la órbita del Fondo Monetario, lo que lógicamente implicará que nos volverán a supervisar la economía y a decir todo lo que debemos hacer. A cambio, supuestamente nos van a facilitar las negociaciones para que consigamos plata fresca, que como siempre será para pagarles los intereses de la deuda a todos los acreedores privados y ahora nuevamente al FMI. Un negocio redondo... ¡para los buitres!
Eso sí: el gobierno de los K insiste públicamente en que “tolerará una auditoría técnica pero no condicionamientos políticos”... ¿Qué quiere decir Cristina con esto? Veamos qué entiende el gobierno por auditoría crítica técnica: “Estas girarán en torno a la inflación, el frente fiscal, los subsidios, las estadísticas y el tipo de cambio, entre otras cuestiones” (La Nación, 3/10).
Traduciendo, el FMI quiere asegurarse que se reconozca el nivel de inflación para cobrar más intereses de los bonos ajustados por inflación, exigirá que el gobierno cuide el gasto fiscal, es decir no gastar plata en aumentos salariales o gasto público, y que aumentando el tipo de cambio le asegure a los grandes empresarios mayores ganancias mientras se planchan los sueldos a valor dólar.
Mentira K 3: ¿No era que no le pagaríamos a los que no entraron en el canje?
Luego del canje de la deuda externa realizado por Néstor Kirchner hace unos años, éste aseguró también que el acreedor que no había querido entrar en aquel canje no cobraría ni un peso... Fue otra mentira más. Desde hace tiempo, por presión del FMI y de inversores extranjeros, empezó a verse que el gobierno nacional quería arreglar también con el Club de París. Inclusive, hace unos meses, quiso pagarle al contado los 6.500 millones de dólares que se supone le debemos. Pero el Club quiere cobrar también los intereses, y como había rechazo popular al pago el gobierno tuvo que recular de su intención original.
Pero ahora la vuelta al Fondo Monetario Internacional implica entre otras «perlas» la obligación de pagarle al Club de París y van por más, porque también empiezan a exigir que les paguemos a los otros bonistas, lo que sumaría más de 16.000 millones de dólares. Para hacerlo, el gobierno no tiene otra salida que recurrir a las reservas o a préstamos del FMI. Sea como sea, nuestro país quedará muchísimo más pobre y endeudado que ahora.
En resumen, el gobierno K nos habla de que hoy existe «un nuevo FMI» buscando justificar su pleno y servil retorno a los condicionamientos de ese organismo financiero imperialista.
Por Gerardo Uceda
Hoy Cristina se dispone a arrodillarse nuevamente ante el «nuevo» Fondo y a pagarle otros 6.500 millones de dólares al Club de París. Eso sí: nos dicen que de ninguna manera nos estaríamos sometiendo a sus mandatos... Son nuevas mentiras de los K. No hay que pagar ni un peso más de la deuda externa y romper definitivamente con los organismos internacionales.
Mentira K 1: ¿No era que ya habíamos pagado la deuda?
¿Te acordás cuando hace unos pocos años, en medio de la supuesta recuperación económica de nuestro país, el entonces presidente Néstor Kirchner -haciendo gala de su doble discurso- nos vendió que como había mucha plata en las arcas del Estado (habíamos llegado a tener más de 47.000 millones de dólares de reservas) era la oportunidad histórica de cancelar la deuda externa y librarnos para siempre del FMI?
Este mensaje escondía grandes mentiras. Una era que con el pago de esos 10.000 millones estábamos cancelando la deuda externa argentina, cuando en realidad en esa época la misma ya superaba los 150.000 millones de dólares.
En realidad lo que se estaba liquidando, y al contado, era la deuda que el país debía al organismo en sí, que era menos del 10% del total. Encima, hasta el propio Fondo se sorprendió, ya que ellos pensaban que se la pagaríamos en largas cuotas, con lo que en realidad hubiéramos podido terminar pagando unos 5.000 millones reales. Es decir que el “progresista” Néstor les regaló al contado los otros 5.000 millones.
En ese entonces lo que «ingenuamente» pretendía el gobierno era una especie de soborno o chantaje al FMI, esperando que pagándoles a ellos, éstos intercedieran en los mercados internacionales a favor de la Argentina, en el sentido de que nos abrieran sus puertas para conseguir plata fresca y mejorar la calificación del país, con lo que se atraería inversión neta.
Por supuesto, nada de esto sucedió. El FMI cobró “su platita” y le soltó la mano al país, de manera que durante todos estos años y hasta la actualidad la Argentina quedó calificada como deudora morosa, porque le debía al Club de París y a otros bonistas que no entraron en el canje, y como consecuencia no entró ni un solo peso de crédito para los sectores privados o para el Estado, y tampoco vino inversión neta de capitales. Nuestro país fue uno de los que menos inversiones recibió durante los últimos cinco años, por detrás de Brasil, Chile, Colombia y hasta el Uruguay.
No te engañes, compañera o compañero. A pesar del maquillaje del INDEK y del ocultamiento expreso del gobierno, la deuda externa ha crecido y mucho bajo el mandato de los K. Y esto a pesar del supuesto canje exitoso que realizó Néstor. Hoy es difícil de decir a cuánto asciende la misma, pero seguramente ya supera los 165.000 millones de dólares. Más de 26.500 millones corresponden a los tenedores de bonos que no aceptaron el canje (Club de París, tenedores europeos y otros), más otros 20.000 millones de los intereses generados, más 9.000 millones de ajuste automático y el resto son los vencimientos de los bonos librados por el gobierno, de los que por ejemplo Cristina tuvo que usar 2.000 millones de las reservas para cancelar la parte que vencía hace un par de meses. Una buena porción de estos bonos son ajustados por el CER (coeficiente de inflación), lo que explica por qué los buitres internacionales están tan interesados en que el INDEK dé cifras reales de la inflación. No para beneficio del pueblo o de los salario sy jubilaciones, sino para que el Estado termine pagándoles a esos buitres más por los intereses.
Mentira K 2: ¿No era que nos librábamos del Fondo?
La segunda parte del discurso de Néstor Kirchner se refería, como dijimos, a que al pagarle al Fondo Monetario nos libraríamos para siempre de él y que recuperaríamos la soberanía económica del país. A partir de ese momento ese organismo no se metería más en nuestras cuentas. Muchos le creyeron, porque eran momentos de superávit y cierta popularidad política de Kirchner.
Lo que en realidad pasó fue que la Argentina siguió pagando religiosamente las cuotas al FMI y siendo miembro de segunda. Y cuando la crisis económica mundial explotó y todos los organismos de crédito estuvieron en el aire, muy criticados y hasta con voces que se alzaban reclamando que los disolvieran, entonces Cristina salió a respaldar al Fondo y a asegurar su permanencia. Y desde hace unos meses, cuando se hace evidente que la crisis se mete con todo en nuestro país, desde el gobierno nacional empezaron a largar señales de acercamiento al FMI, con reuniones del ministro Amado Boudou y del presidente del Banco Central, Martín Redrado, con Strauss-Kahn el director gerente del Fondo.
Este acercamiento lo mantuvieron más o menos disimulado, diciendo que la Argentina no aceptaría más condiciona-mientos, que no queríamos más auditorías y otros versos por el estilo. Pero esta última semana la verdad saltó a luz con todo, y se conoció que ya está muy avanzada la entrada de lleno a la órbita del Fondo Monetario, lo que lógicamente implicará que nos volverán a supervisar la economía y a decir todo lo que debemos hacer. A cambio, supuestamente nos van a facilitar las negociaciones para que consigamos plata fresca, que como siempre será para pagarles los intereses de la deuda a todos los acreedores privados y ahora nuevamente al FMI. Un negocio redondo... ¡para los buitres!
Eso sí: el gobierno de los K insiste públicamente en que “tolerará una auditoría técnica pero no condicionamientos políticos”... ¿Qué quiere decir Cristina con esto? Veamos qué entiende el gobierno por auditoría crítica técnica: “Estas girarán en torno a la inflación, el frente fiscal, los subsidios, las estadísticas y el tipo de cambio, entre otras cuestiones” (La Nación, 3/10).
Traduciendo, el FMI quiere asegurarse que se reconozca el nivel de inflación para cobrar más intereses de los bonos ajustados por inflación, exigirá que el gobierno cuide el gasto fiscal, es decir no gastar plata en aumentos salariales o gasto público, y que aumentando el tipo de cambio le asegure a los grandes empresarios mayores ganancias mientras se planchan los sueldos a valor dólar.
Mentira K 3: ¿No era que no le pagaríamos a los que no entraron en el canje?
Luego del canje de la deuda externa realizado por Néstor Kirchner hace unos años, éste aseguró también que el acreedor que no había querido entrar en aquel canje no cobraría ni un peso... Fue otra mentira más. Desde hace tiempo, por presión del FMI y de inversores extranjeros, empezó a verse que el gobierno nacional quería arreglar también con el Club de París. Inclusive, hace unos meses, quiso pagarle al contado los 6.500 millones de dólares que se supone le debemos. Pero el Club quiere cobrar también los intereses, y como había rechazo popular al pago el gobierno tuvo que recular de su intención original.
Pero ahora la vuelta al Fondo Monetario Internacional implica entre otras «perlas» la obligación de pagarle al Club de París y van por más, porque también empiezan a exigir que les paguemos a los otros bonistas, lo que sumaría más de 16.000 millones de dólares. Para hacerlo, el gobierno no tiene otra salida que recurrir a las reservas o a préstamos del FMI. Sea como sea, nuestro país quedará muchísimo más pobre y endeudado que ahora.
En resumen, el gobierno K nos habla de que hoy existe «un nuevo FMI» buscando justificar su pleno y servil retorno a los condicionamientos de ese organismo financiero imperialista.
10 de octubre de 2009
LAS LUCHAS EN CURSO Y LA CRISIS DEL PAIS CONFIRMAN LA NECESIDAD DE OTRO PROYECTO

LAS PROPUESTAS SOCIALISTAS QUE HACEN FALTA
Todo el país pudo ver las últimas semanas la heroica lucha de los trabajadores de Kraft -Terrabusi, quienes frente a la actitud indignante de la empresa, la represión del Gobierno y la complicidad de la burocracia de la CGT, vienen dando un enorme ejemplo en defensa de sus puestos de trabajo. Aunque este conflicto es el más notorio, no es el único. En muchas provincias se suceden situaciones similares, dentro de estos, los autoconvocados de Tucumán son otro eslabón importante. De conjunto, hay decenas de conflictos obreros, populares y estudiantiles que recorren el país en busca de soluciones, y que sin duda tenemos que apoyar.
Al mismo tiempo, se hace cada vez más evidente que la crisis internacional, combinada con la crisis propia del país, viene avanzando. Y puede verse en los niveles de desocupación que crecen, en los aumentos de la pobreza y la indigencia. En la situación decadente de hospitales y escuelas, en el drama de provincias como Chaco atravesadas por la desnutrición, o en el drama de los servicios esenciales como la luz y el gas, donde las privatizadas y el gobierno lanzan un nuevo tarifazo. A esto podríamos sumarle el robo de nuestros recursos naturales y estratégicos como el petróleo y los minerales, a manos de transnacionales socias de los K. Por donde queramos mirar, hay crisis, negociados y problemas sociales que pagamos los trabajadores y sectores populares.
De ahí la importancia de luchar y apoyar a los que luchan, pero a la vez de levantar propuestas políticas que de verdad sean soluciones. Propuestas que además de ser necesarias, son las únicas posibles para enfrentar la crisis. Propuestas que necesitan también la mayor movilización para lograrlas. En primer lugar en defensa de los puestos de trabajo. Como ya lo hemos planteado e incluso presentado en el Congreso, hace falta prohibir por ley los despidos y suspensiones, para que ni una sola familia se sume a la desocupación. Junto con esto se necesita firmeza contra las empresas que no cumplan: hay que estatizarlas y ponerlas a funcionar bajo control de los trabajadores, como está demostrado que es posible hacer.
Frente al drama de los tarifazos también hace falta un cambio de fondo. Desde ya que estos días debemos movilizarnos para derrotar el nuevo intento de robo tarifario, pero no tenemos porque seguir aguantando esta situación. Proponemos que los servicios públicos como la luz, el agua y el gas, sean reestatizados y puestos a funcionar bajo el control de sus trabajadores y de los usuarios. Lo mismo debería hacerse con el servicio ferroviario, clave para millones de trabajadores y para el desarrollo del país. Recuperar el servicio ferroviario nacional, es otra medida esencial para terminar con el padecimiento de millones. Hoy el gobierno de los Kirchner gasta millones de dólares mensuales en subsidiar a las privatizadas. Cuando podríamos terminar con ese robo y poner esos recursos para un eficiente plan público de nuestros servicios esenciales.
Ante el hambre y la miseria creciente, también necesitamos cortar de raíz con el modelo actual. No hay manera de avanzar sino destinamos millones a generar un plan de obras públicas para dar trabajo, y sino aumentamos cualitati-vamente los presupuestos sociales para hacer frente a las necesidades básicas de miles de familias. ¿Es esto posible? Desde luego que sí. Si terminamos con los pagos a bonistas, fondos buitres y a organismos internacionales de crédito. En lugar de hacer como los K, que incluso están negociando un nuevo monitoreo del FMI sobre el país, lo que hace falta es terminar con la dependencia, cortar los pagos mensuales al exterior y colocar el conjunto de ese dinero al servicio de las necesidades populares.
Estas y otras medidas pueden tomarse. Pero no lo va a hacer este gobierno ni el régimen político del cual es parte y cómplice la oposición burguesa (PJ disidente - UCR - Coalición Cívica) ni la centro-izquierda. Ninguno de ellos propone medidas a favor de los que menos tienen. El gobierno porque actúa en defensa de las grandes empresas y el capital financiero. La oposición de derecha porque tiene las mismas recetas liberales que hundieron el país. Y la centroizquierda porque solo propone tibias medidas en el marco del régimen, mientras sigue votando las tramposas leyes de los K en el Congreso. El denominador común de todos, es que mantienen la continuidad de este sistema, el gobierno y los sectores de derecha abiertamente. La centroizquierda, generando la falsa ilusión de que pueden lograrse cambios sin enfrentar al sistema capitalista, algo que siempre es imposible, y más aún hoy, en el marco de la crisis global del capitalismo.
Además ninguno propone que sea el pueblo quien decida el rumbo que se debe seguir. Para estos sectores políticos o decide el ejecutivo, o se negocian leyes tras bastidores en una desprestigiada cámara de diputados. En uno u otro caso el pueblo es convidado de piedra. A diferencia de estas propuestas antidemocráticas, los socialistas creemos que el país necesita encarar una gran movilización y debate nacional sobre todos los temas. Como ya lo han hecho varios países del continente, es necesario convocar a elecciones para una Asamblea Constituyente. Donde se debata que hacer con la desocupación, el salario, los recursos naturales, las privatizadas, los medios de comunicación, la salud y educación pública y otros problemas. Ninguno de estos temas va a resolverse correctamente si lo siguen decidiendo entre cuatro paredes diputados y funcionarios. Es el pueblo, el que tiene que debatir y resolver que hacer.
Los socialistas del MST proponemos esta salida, superior y opuesta a la que propone el régimen político actual. Y en ese debate, defenderemos las medidas antes mencionadas y también otras en sentido socialista, para que el peso de la crisis recaiga sobre los monopolios y grandes empresarios, sobre el poder financiero y sobre el poder político corrupto que sostiene la decadencia actual. Logrando que estas medidas, sean un paso en la solución de los problemas sociales que sufrimos y a la vez una palanca hacia cambios de fondo y anticapitalistas. En ese camino, luchamos con el objetivo de un gobierno de los trabajadores y el pueblo, que de pasos en la construcción del socialismo. Para este propósito construimos el MST, proponemos un nuevo proyecto de izquierda, y llamamos a la más amplia unidad a todos los compañeros que estén dispuestos a luchar por esta salida.
Todo el país pudo ver las últimas semanas la heroica lucha de los trabajadores de Kraft -Terrabusi, quienes frente a la actitud indignante de la empresa, la represión del Gobierno y la complicidad de la burocracia de la CGT, vienen dando un enorme ejemplo en defensa de sus puestos de trabajo. Aunque este conflicto es el más notorio, no es el único. En muchas provincias se suceden situaciones similares, dentro de estos, los autoconvocados de Tucumán son otro eslabón importante. De conjunto, hay decenas de conflictos obreros, populares y estudiantiles que recorren el país en busca de soluciones, y que sin duda tenemos que apoyar.
Al mismo tiempo, se hace cada vez más evidente que la crisis internacional, combinada con la crisis propia del país, viene avanzando. Y puede verse en los niveles de desocupación que crecen, en los aumentos de la pobreza y la indigencia. En la situación decadente de hospitales y escuelas, en el drama de provincias como Chaco atravesadas por la desnutrición, o en el drama de los servicios esenciales como la luz y el gas, donde las privatizadas y el gobierno lanzan un nuevo tarifazo. A esto podríamos sumarle el robo de nuestros recursos naturales y estratégicos como el petróleo y los minerales, a manos de transnacionales socias de los K. Por donde queramos mirar, hay crisis, negociados y problemas sociales que pagamos los trabajadores y sectores populares.
De ahí la importancia de luchar y apoyar a los que luchan, pero a la vez de levantar propuestas políticas que de verdad sean soluciones. Propuestas que además de ser necesarias, son las únicas posibles para enfrentar la crisis. Propuestas que necesitan también la mayor movilización para lograrlas. En primer lugar en defensa de los puestos de trabajo. Como ya lo hemos planteado e incluso presentado en el Congreso, hace falta prohibir por ley los despidos y suspensiones, para que ni una sola familia se sume a la desocupación. Junto con esto se necesita firmeza contra las empresas que no cumplan: hay que estatizarlas y ponerlas a funcionar bajo control de los trabajadores, como está demostrado que es posible hacer.
Frente al drama de los tarifazos también hace falta un cambio de fondo. Desde ya que estos días debemos movilizarnos para derrotar el nuevo intento de robo tarifario, pero no tenemos porque seguir aguantando esta situación. Proponemos que los servicios públicos como la luz, el agua y el gas, sean reestatizados y puestos a funcionar bajo el control de sus trabajadores y de los usuarios. Lo mismo debería hacerse con el servicio ferroviario, clave para millones de trabajadores y para el desarrollo del país. Recuperar el servicio ferroviario nacional, es otra medida esencial para terminar con el padecimiento de millones. Hoy el gobierno de los Kirchner gasta millones de dólares mensuales en subsidiar a las privatizadas. Cuando podríamos terminar con ese robo y poner esos recursos para un eficiente plan público de nuestros servicios esenciales.
Ante el hambre y la miseria creciente, también necesitamos cortar de raíz con el modelo actual. No hay manera de avanzar sino destinamos millones a generar un plan de obras públicas para dar trabajo, y sino aumentamos cualitati-vamente los presupuestos sociales para hacer frente a las necesidades básicas de miles de familias. ¿Es esto posible? Desde luego que sí. Si terminamos con los pagos a bonistas, fondos buitres y a organismos internacionales de crédito. En lugar de hacer como los K, que incluso están negociando un nuevo monitoreo del FMI sobre el país, lo que hace falta es terminar con la dependencia, cortar los pagos mensuales al exterior y colocar el conjunto de ese dinero al servicio de las necesidades populares.
Estas y otras medidas pueden tomarse. Pero no lo va a hacer este gobierno ni el régimen político del cual es parte y cómplice la oposición burguesa (PJ disidente - UCR - Coalición Cívica) ni la centro-izquierda. Ninguno de ellos propone medidas a favor de los que menos tienen. El gobierno porque actúa en defensa de las grandes empresas y el capital financiero. La oposición de derecha porque tiene las mismas recetas liberales que hundieron el país. Y la centroizquierda porque solo propone tibias medidas en el marco del régimen, mientras sigue votando las tramposas leyes de los K en el Congreso. El denominador común de todos, es que mantienen la continuidad de este sistema, el gobierno y los sectores de derecha abiertamente. La centroizquierda, generando la falsa ilusión de que pueden lograrse cambios sin enfrentar al sistema capitalista, algo que siempre es imposible, y más aún hoy, en el marco de la crisis global del capitalismo.
Además ninguno propone que sea el pueblo quien decida el rumbo que se debe seguir. Para estos sectores políticos o decide el ejecutivo, o se negocian leyes tras bastidores en una desprestigiada cámara de diputados. En uno u otro caso el pueblo es convidado de piedra. A diferencia de estas propuestas antidemocráticas, los socialistas creemos que el país necesita encarar una gran movilización y debate nacional sobre todos los temas. Como ya lo han hecho varios países del continente, es necesario convocar a elecciones para una Asamblea Constituyente. Donde se debata que hacer con la desocupación, el salario, los recursos naturales, las privatizadas, los medios de comunicación, la salud y educación pública y otros problemas. Ninguno de estos temas va a resolverse correctamente si lo siguen decidiendo entre cuatro paredes diputados y funcionarios. Es el pueblo, el que tiene que debatir y resolver que hacer.
Los socialistas del MST proponemos esta salida, superior y opuesta a la que propone el régimen político actual. Y en ese debate, defenderemos las medidas antes mencionadas y también otras en sentido socialista, para que el peso de la crisis recaiga sobre los monopolios y grandes empresarios, sobre el poder financiero y sobre el poder político corrupto que sostiene la decadencia actual. Logrando que estas medidas, sean un paso en la solución de los problemas sociales que sufrimos y a la vez una palanca hacia cambios de fondo y anticapitalistas. En ese camino, luchamos con el objetivo de un gobierno de los trabajadores y el pueblo, que de pasos en la construcción del socialismo. Para este propósito construimos el MST, proponemos un nuevo proyecto de izquierda, y llamamos a la más amplia unidad a todos los compañeros que estén dispuestos a luchar por esta salida.
10,11 y 12 DE OCTUBRE EN TUCUMAN: XXIV ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES
Durante las últimas semanas, el gobierno de Cristina ha intensificado su política contra los intereses de los trabajadores y el pueblo, defendiendo los beneficios logrados por las multinacionales en el país.
Por un lado avaló la política de despidos de la multinacional Kraft Foods, que amenaza con dejar a más de 160 compañeras y compañeros en la calle, reducir un turno completo de más de 800 trabajadores, sacar la guardería que funciona en la fábrica, y otras conquistas que las compañeras y compañeros lograron con años de lucha. No sólo avaló los despidos, desoyendo el reclamo de los trabajadores, el gobierno ordenó una brutal represión.
Por otro lado, a contra mano de las promesas K, nuevamente una misión del Fondo Monetario Internacional, se prepara para “revisar y supervisar” las cuentas nacionales, es decir que lejos de liberarnos de la deuda externa como nos habían prometido, estamos nuevamente atados a los designios de los usureros internacionales.
El Encuentro debe servirnos para debatir, y proponer planes de lucha en todo el país que nos permitan enfrentar las políticas del Gobierno, logrando avanzar en la conquista de nuestros derechos y reivindicaciones.
Las mujeres en las luchas. Resistiendo, combatiendo, construyendo
En todo el país día a día, miles y miles de luchadoras enfrentamos las políticas del gobierno de Cristina Kirchner, políticas que significan mas desocupación, miseria, hambre y entrega.
Un ejemplo de dignidad, lucha y rebeldía nos brindaron las compañeras de Terrabusi-Kraft enfrentando a la multinacional, a la burocracia sindical del gremio de la Alimentación de Rodolfo Daer, y al propio gobierno Nacional y provincial que ordenaron la salvaje represión en la planta de General Pacheco.
También las trabajadoras de la Salud en Tucumán y las compañeras docentes de todo el país, que son ejemplo de lucha, compañerismo y dignidad, estarán presentes en el Encuentro, y es nuestro compromiso acompañarlas en su lucha por salarios dignos y por la transformación de la Salud y Educación Publica al servicio del pueblo y de la transformación social.
La campaña nacional contra la trata de personas y el femicidio será también una tarea a seguir desarrollando en todo el país, acompañando esta iniciativa con acciones por la implementación efectiva y universal de una verdadera Ley de Educación y Salud Sexual, por la legalización del aborto y el derecho de las mujeres a decidir sobre nuestro propio cuerpo.
Las Mujeres del MST también propondremos acciones contra el agro-negocio, por la conservación del medio ambiente, contra la minería a cielo abierto y por la defensa de los bienes comunes.
Una vez mas el Encuentro va a constituirse en un espacio de debate plural, confluencia y coordinación de las experiencias de lucha que recorren el país.
Las mujeres y la Revolución Latinoamericana
Millones de voces recorren Latinoamérica, luchando y resistiendo contra los planes imperialistas, construyendo alternativas, transformando la sociedad capitalista.
Son las mujeres de toda Latinoamérica que enfrentan el golpe militar en Honduras; las que profundizan la Revolución en Ecuador, Venezuela, Cuba y Bolivia defendiendo los procesos de expropiación de multinacionales, las nacionalizaciones de empresas y los nuevos procesos constituyentes.
Somos millones las mujeres que luchamos por el Socialismo del siglo XXI, como verdadera salida a la opresión capitalista. Defender y profundizar los procesos revolucionarios que recorren América Latina es nuestro principal compromiso
• ¡Solidaridad con todas las luchas!
• Salud sexual y reproductiva. Por nuestro derecho a decidir.
Por un lado avaló la política de despidos de la multinacional Kraft Foods, que amenaza con dejar a más de 160 compañeras y compañeros en la calle, reducir un turno completo de más de 800 trabajadores, sacar la guardería que funciona en la fábrica, y otras conquistas que las compañeras y compañeros lograron con años de lucha. No sólo avaló los despidos, desoyendo el reclamo de los trabajadores, el gobierno ordenó una brutal represión.
Por otro lado, a contra mano de las promesas K, nuevamente una misión del Fondo Monetario Internacional, se prepara para “revisar y supervisar” las cuentas nacionales, es decir que lejos de liberarnos de la deuda externa como nos habían prometido, estamos nuevamente atados a los designios de los usureros internacionales.
El Encuentro debe servirnos para debatir, y proponer planes de lucha en todo el país que nos permitan enfrentar las políticas del Gobierno, logrando avanzar en la conquista de nuestros derechos y reivindicaciones.
Las mujeres en las luchas. Resistiendo, combatiendo, construyendo
En todo el país día a día, miles y miles de luchadoras enfrentamos las políticas del gobierno de Cristina Kirchner, políticas que significan mas desocupación, miseria, hambre y entrega.
Un ejemplo de dignidad, lucha y rebeldía nos brindaron las compañeras de Terrabusi-Kraft enfrentando a la multinacional, a la burocracia sindical del gremio de la Alimentación de Rodolfo Daer, y al propio gobierno Nacional y provincial que ordenaron la salvaje represión en la planta de General Pacheco.
También las trabajadoras de la Salud en Tucumán y las compañeras docentes de todo el país, que son ejemplo de lucha, compañerismo y dignidad, estarán presentes en el Encuentro, y es nuestro compromiso acompañarlas en su lucha por salarios dignos y por la transformación de la Salud y Educación Publica al servicio del pueblo y de la transformación social.
La campaña nacional contra la trata de personas y el femicidio será también una tarea a seguir desarrollando en todo el país, acompañando esta iniciativa con acciones por la implementación efectiva y universal de una verdadera Ley de Educación y Salud Sexual, por la legalización del aborto y el derecho de las mujeres a decidir sobre nuestro propio cuerpo.
Las Mujeres del MST también propondremos acciones contra el agro-negocio, por la conservación del medio ambiente, contra la minería a cielo abierto y por la defensa de los bienes comunes.
Una vez mas el Encuentro va a constituirse en un espacio de debate plural, confluencia y coordinación de las experiencias de lucha que recorren el país.
Las mujeres y la Revolución Latinoamericana
Millones de voces recorren Latinoamérica, luchando y resistiendo contra los planes imperialistas, construyendo alternativas, transformando la sociedad capitalista.
Son las mujeres de toda Latinoamérica que enfrentan el golpe militar en Honduras; las que profundizan la Revolución en Ecuador, Venezuela, Cuba y Bolivia defendiendo los procesos de expropiación de multinacionales, las nacionalizaciones de empresas y los nuevos procesos constituyentes.
Somos millones las mujeres que luchamos por el Socialismo del siglo XXI, como verdadera salida a la opresión capitalista. Defender y profundizar los procesos revolucionarios que recorren América Latina es nuestro principal compromiso
• ¡Solidaridad con todas las luchas!
• Salud sexual y reproductiva. Por nuestro derecho a decidir.
¡Anticonceptivos para no abortar, aborto legal libre y gratuito para no morir!
• ¡No a la Trata de mujeres,niños y niñas! ¡Aparición con vida ya!
• ¡Basta de complicidades del poder político, religioso, policial y judicial!
• ¡Basta de femicidios, abuso sexual y violencia doméstica! ¡Contra todo tipo de violencia hacia la mujer!
Nuevamente el Encuentro Nacional de Mujeres será un importante espacio donde confluyan todas las experiencias de luchas que se vienen desarrollando en el país, aportando al debate, la coordinación y la movilización.
Desde el MST-Nueva Izquierda defendemos el Encuentro y su pluralidad, lo consideramos una importante herramienta que nos permite avanzar en la reivindicación y conquista de nuestros derechos.
Charla-debate con Vilma Ripoll, la Dra. Estela Dicola y delegados autoconvocados
En apoyo a las luchas y por una salida a la crisis
Sociedad Francesa San Juan 751, San Miguel de Tucumán
Sábado 10 de octubre, 19 hs.
MUJERES DEL MST
• ¡No a la Trata de mujeres,niños y niñas! ¡Aparición con vida ya!
• ¡Basta de complicidades del poder político, religioso, policial y judicial!
• ¡Basta de femicidios, abuso sexual y violencia doméstica! ¡Contra todo tipo de violencia hacia la mujer!
Nuevamente el Encuentro Nacional de Mujeres será un importante espacio donde confluyan todas las experiencias de luchas que se vienen desarrollando en el país, aportando al debate, la coordinación y la movilización.
Desde el MST-Nueva Izquierda defendemos el Encuentro y su pluralidad, lo consideramos una importante herramienta que nos permite avanzar en la reivindicación y conquista de nuestros derechos.
Charla-debate con Vilma Ripoll, la Dra. Estela Dicola y delegados autoconvocados
En apoyo a las luchas y por una salida a la crisis
Sociedad Francesa San Juan 751, San Miguel de Tucumán
Sábado 10 de octubre, 19 hs.
MUJERES DEL MST
9 de octubre de 2009
LAS LISTAS NEGRAS DEL CENTRO DE COMERCIO E INDUSTRIA DE RUFINO
Desde el Movimiento Socialista de los Trabajadores de la ciudad de Rufino, queremos manifestar nuestro más enérgico rechazo al proyecto del Centro de Comercio e Industria para crear una base de datos de trabajadores que tuvieron algún tipo de conflicto judicial con empresas y/o patrones.
Estamos absolutamente convencidos, como lo manifestaron los distintos gremios y sindicatos de nuestra ciudad, que esto constituye un avasallamiento a los derechos de los trabajadores para hacer reclamos, para hacerse oír o demostrar su disconformidad ante algún abuso patronal los cuales son moneda corriente en este sistema. Esto solo sirve para discriminar a aquellos trabajadores considerados “díscolos” simplemente porque no agachan la cabeza o dejan manosearse por quienes tienen el poder dentro de un comercio, empresa o industria.
Toda la sociedad debe hacerse eco de esto y poner nuestras fuerzas para impedir que esta vergonzosa “idea” se lleve adelante. Hacemos un llamado a los trabajadores rufinenses y a sus representantes sindicales a no bajar los brazos y desde ya nos ponemos a su entera disposición desde nuestro espacio político para lo que sea necesario.
Rufino, 8 de Octubre de 2009
Estamos absolutamente convencidos, como lo manifestaron los distintos gremios y sindicatos de nuestra ciudad, que esto constituye un avasallamiento a los derechos de los trabajadores para hacer reclamos, para hacerse oír o demostrar su disconformidad ante algún abuso patronal los cuales son moneda corriente en este sistema. Esto solo sirve para discriminar a aquellos trabajadores considerados “díscolos” simplemente porque no agachan la cabeza o dejan manosearse por quienes tienen el poder dentro de un comercio, empresa o industria.
Toda la sociedad debe hacerse eco de esto y poner nuestras fuerzas para impedir que esta vergonzosa “idea” se lleve adelante. Hacemos un llamado a los trabajadores rufinenses y a sus representantes sindicales a no bajar los brazos y desde ya nos ponemos a su entera disposición desde nuestro espacio político para lo que sea necesario.
Rufino, 8 de Octubre de 2009
8 de octubre de 2009
EL CHE, LA VIDA POR LA REVOLUCION

El 8 de Octubre de 1967, el "Che" Guevara era asesinado en La Higuera (Bolivia).Al cumplirse un nuevo aniversario, rescatamos su legado revolucionario, socialista e internacionalista.
Por Ruben Tzanoff
“Un hombre que actúa como piensa y ha sido leal a sus convicciones”
Así se definió a sí mismo en una carta escrita como despedida a sus hijos. Guevara siempre fue consecuente con sus convicciones. Se recibió de médico y dejó colgada su chapa para apoyar al pueblo guatemalteco y enfrentar al imperialismo, sumándose luego al pequeño puñado de hombres que acompañó a Fidel Castro.
De joven estudiante argentino pasó a ser guerrillero cubano. De jefe guerrillero pasó a construir la economía socialista de la isla. Desde el Ministerio de la Industria ocupó la primera línea del trabajo y, cuando llegó a la conclusión que tenía que impulsar la lucha en otro país no dudó en que rumbo iba a tomar: dejó sus cargos oficiales y se fue a Bolivia.
Un abrazo con las luchas latinoamericanas y el internacionalismo
El Che siempre mantuvo que Cuba es parte de una revolución continental. Esa revolución de la que hablaba hoy recorre Venezuela, Bolivia y otros países. Y va de la mano de la Resistencia en Honduras. La mejor forma de defender Cuba y los países que empiezan a dar pasos adelante en la independencia del imperialismo yanqui es tomar a las moviliza-ciones y la revolución latinoamericana como un fenómeno único e indivisible, más allá de sus lógicas desigualdades, de acuerdo a las realidades y las experiencias históricas de cada país.
El Che no se detuvo en las límites de nuestro continente. Sus visitas a China, la URSS, África y otros países que en ese momento no eran capitalistas, lo pintan como lo que fue, un abanderado del internacionalismo.
En 1956 dijo en una importante conferencia realizada en Argel: “No hay fronteras en esta lucha a muerte, no podemos permanecer indiferentes a lo que ocurre en cualquier parte del mundo, una victoria de cualquier país sobre el imperialismo es una victoria nuestra, así como la derrota de una nación cualquiera es una derrota para todos. El ejercicio del internacionalismo proletario no es sólo un deber de los pueblos que luchan por un futuro mejor, además es una necesidad insoslayable.”
La enfermedad llamada burocratismo
El Che peleó contra la burguesía y el imperialismo y también lo hizo contra la burocracia que se había apropiado del los países del Este europeo, ensuciando las banderas del socialismo con democracia. La URSS usaba su poder para imponer condiciones de intercambio injustas a los países socialistas más atrasados. Ante esto levantó su voz en Argel: “El desarrollo de los países que empiezan ahora el camino de la liberación debe costar a los países socialistas”, reclamando el fin de semejante situación.
La historia le dio la razón, hay que enfrentar a la burocracia. Es lo que sintieron millones de trabajadores cuando derribaron el Muro de Berlín y terminaron con las verdaderas cárceles de pueblos que edificaron los burócratas estalinistas.
Lamentablemente, la falta de una dirección revolucionaria y socialista reconocida a nivel mundial impidió que esos países avanzaran hacia el socialismo con democracia, cuestión que el imperialismo aprovechó para avanzar parcialmente y montar su falsa propaganda sobre la muerte del socialismo.
La burocracia es una lacra que contamina los procesos de lucha antes, durante y después de la revolución. Así lo sufre el pueblo venezolano que la enfrenta a brazo partido en defensa de la revolución boliva-riana. Así lo vive el pueblo cubano, entre la pobreza y el debate que impone el gobierno poniendo al capitalismo Chino como un modelo a seguir por Cuba.
Bancarrota capitalista
La actual crisis capitalista, económica, política y social, sepultó varias mentiras: «con la globalización vamos a estar mejor», «la solución es un nuevo órden mundial» o «hace falta un capitalismo humanizado». Por el contrario, miseria, hambre, desocupación, explotación, opresión, liquidación de la naturaleza y guerras de invasion imperialista, demuestran que mientras dure el capitalismo como sistema mundial imperante, para los trabajadores y los pueblos solo se puede esperar más penurias.
La salida es el socialismo. Un socialismo sin patrones ni burócratas, con plenas libertades democráticas para debatir y decidir sobre los destinos de los trabajadores y los pueblos en todo el mundo. Lo sucedido en las décadas anteriores es un poderoso alerta para enfrentar a los burócratas sin cuartel y en todos los terrenos.
“Revolución socialista o caricatura de revolución”
El título resume la salida que veía el Che y que nosotros levantamos más que nunca, abrazamos la salida que veía el Che: “En las actuales condiciones históricas de América Latina, la burguesía nacional no puede encabezar la lucha antifeudal ni antiimperialista. La experiencia demuestra que en nuestras naciones esa clase, aún cuando sus intereses son contradictorios con los del imperialismo yanqui, ha sido incapaz de enfrentarse a éste, paralizada por el miedo a la revolución social y asustada por el clamor de las masas explotadas”
Presente posible, no utopía
Millones de trabajadores y de jóvenes en todo el mundo reivindican al Che. Lo hacen con orgullo luciendo su imagen. Resulta emocionante ver su cara estampada en la remera de muchos de los manifestantes que recorren las calles de Tegucigalpa enfrentando el golpe.
También hay quienes utilizan su imagen para presentarlo como un soñador, o un utópico, el de los sueños socialistas irrealizables.
O los que lo recuerdan, pero sólo como un camuflaje de izquierda de sus políticas claudicantes hacia el gobierno, el régimen y el sistema capitalista. Tal es el caso del Partido Comunista, Patria Libre y las variantes de centroizquierda.
Nosotros, aunque no compartimos la metodología del foquismo, recordamos al Che como un verdadero Héroe de la Revolución Permanente, como un mensaje real y permanente de que la Revolución Latinoamericana es posible. La vida política del Che consolidó otras enseñanzas revolucionarias, como las de Trotky, que mantienen toda su vigencia:
• El único camino de la revolución pasa por la lucha de clases, de la burguesía contra los trabajadores y el pueblo, lo que lleva inevitablemente a enfrenta-mientos violentos contra los explotadores, los que quieren mantener sus privilegios y sus fuerzas represivas.
• La revolución no puede tomar otro programa que no sea el de la clase obrera, incorporando reivindicaciones de los campesinos, el pueblo pobre y los sectores oprimidos y marginados de la sociedad, para hacer una alianza de acero contra los explotadores y el imperialismo.
• La revolución no se puede limitar a los marcos de un país. El Che había expresado claramente cual era la mejor forma de defender a Cuba y sus conquistas «Hacer uno, dos, tres Vietnam» Si la revolución no se profundiza en el terreno internacional, se estanca y retrocede.
Con estas convicciones es que con el MST-Nueva Izquierda apoyamos las luchas de los trabajadores y los jóvenes de Argentina y de todo el mundo y, en el camino de una salida de fondo, vamos dando pasos en el reagrupamiento de los revolucionarios a nivel mundial, junto a los compañeros de Marea Socialista en Venezuela, el PSOL en Brasil, el NPA en Francia y otras organizaciones hermanas en varios países.
“Un hombre que actúa como piensa y ha sido leal a sus convicciones”
Así se definió a sí mismo en una carta escrita como despedida a sus hijos. Guevara siempre fue consecuente con sus convicciones. Se recibió de médico y dejó colgada su chapa para apoyar al pueblo guatemalteco y enfrentar al imperialismo, sumándose luego al pequeño puñado de hombres que acompañó a Fidel Castro.
De joven estudiante argentino pasó a ser guerrillero cubano. De jefe guerrillero pasó a construir la economía socialista de la isla. Desde el Ministerio de la Industria ocupó la primera línea del trabajo y, cuando llegó a la conclusión que tenía que impulsar la lucha en otro país no dudó en que rumbo iba a tomar: dejó sus cargos oficiales y se fue a Bolivia.
Un abrazo con las luchas latinoamericanas y el internacionalismo
El Che siempre mantuvo que Cuba es parte de una revolución continental. Esa revolución de la que hablaba hoy recorre Venezuela, Bolivia y otros países. Y va de la mano de la Resistencia en Honduras. La mejor forma de defender Cuba y los países que empiezan a dar pasos adelante en la independencia del imperialismo yanqui es tomar a las moviliza-ciones y la revolución latinoamericana como un fenómeno único e indivisible, más allá de sus lógicas desigualdades, de acuerdo a las realidades y las experiencias históricas de cada país.
El Che no se detuvo en las límites de nuestro continente. Sus visitas a China, la URSS, África y otros países que en ese momento no eran capitalistas, lo pintan como lo que fue, un abanderado del internacionalismo.
En 1956 dijo en una importante conferencia realizada en Argel: “No hay fronteras en esta lucha a muerte, no podemos permanecer indiferentes a lo que ocurre en cualquier parte del mundo, una victoria de cualquier país sobre el imperialismo es una victoria nuestra, así como la derrota de una nación cualquiera es una derrota para todos. El ejercicio del internacionalismo proletario no es sólo un deber de los pueblos que luchan por un futuro mejor, además es una necesidad insoslayable.”
La enfermedad llamada burocratismo
El Che peleó contra la burguesía y el imperialismo y también lo hizo contra la burocracia que se había apropiado del los países del Este europeo, ensuciando las banderas del socialismo con democracia. La URSS usaba su poder para imponer condiciones de intercambio injustas a los países socialistas más atrasados. Ante esto levantó su voz en Argel: “El desarrollo de los países que empiezan ahora el camino de la liberación debe costar a los países socialistas”, reclamando el fin de semejante situación.
La historia le dio la razón, hay que enfrentar a la burocracia. Es lo que sintieron millones de trabajadores cuando derribaron el Muro de Berlín y terminaron con las verdaderas cárceles de pueblos que edificaron los burócratas estalinistas.
Lamentablemente, la falta de una dirección revolucionaria y socialista reconocida a nivel mundial impidió que esos países avanzaran hacia el socialismo con democracia, cuestión que el imperialismo aprovechó para avanzar parcialmente y montar su falsa propaganda sobre la muerte del socialismo.
La burocracia es una lacra que contamina los procesos de lucha antes, durante y después de la revolución. Así lo sufre el pueblo venezolano que la enfrenta a brazo partido en defensa de la revolución boliva-riana. Así lo vive el pueblo cubano, entre la pobreza y el debate que impone el gobierno poniendo al capitalismo Chino como un modelo a seguir por Cuba.
Bancarrota capitalista
La actual crisis capitalista, económica, política y social, sepultó varias mentiras: «con la globalización vamos a estar mejor», «la solución es un nuevo órden mundial» o «hace falta un capitalismo humanizado». Por el contrario, miseria, hambre, desocupación, explotación, opresión, liquidación de la naturaleza y guerras de invasion imperialista, demuestran que mientras dure el capitalismo como sistema mundial imperante, para los trabajadores y los pueblos solo se puede esperar más penurias.
La salida es el socialismo. Un socialismo sin patrones ni burócratas, con plenas libertades democráticas para debatir y decidir sobre los destinos de los trabajadores y los pueblos en todo el mundo. Lo sucedido en las décadas anteriores es un poderoso alerta para enfrentar a los burócratas sin cuartel y en todos los terrenos.
“Revolución socialista o caricatura de revolución”
El título resume la salida que veía el Che y que nosotros levantamos más que nunca, abrazamos la salida que veía el Che: “En las actuales condiciones históricas de América Latina, la burguesía nacional no puede encabezar la lucha antifeudal ni antiimperialista. La experiencia demuestra que en nuestras naciones esa clase, aún cuando sus intereses son contradictorios con los del imperialismo yanqui, ha sido incapaz de enfrentarse a éste, paralizada por el miedo a la revolución social y asustada por el clamor de las masas explotadas”
Presente posible, no utopía
Millones de trabajadores y de jóvenes en todo el mundo reivindican al Che. Lo hacen con orgullo luciendo su imagen. Resulta emocionante ver su cara estampada en la remera de muchos de los manifestantes que recorren las calles de Tegucigalpa enfrentando el golpe.
También hay quienes utilizan su imagen para presentarlo como un soñador, o un utópico, el de los sueños socialistas irrealizables.
O los que lo recuerdan, pero sólo como un camuflaje de izquierda de sus políticas claudicantes hacia el gobierno, el régimen y el sistema capitalista. Tal es el caso del Partido Comunista, Patria Libre y las variantes de centroizquierda.
Nosotros, aunque no compartimos la metodología del foquismo, recordamos al Che como un verdadero Héroe de la Revolución Permanente, como un mensaje real y permanente de que la Revolución Latinoamericana es posible. La vida política del Che consolidó otras enseñanzas revolucionarias, como las de Trotky, que mantienen toda su vigencia:
• El único camino de la revolución pasa por la lucha de clases, de la burguesía contra los trabajadores y el pueblo, lo que lleva inevitablemente a enfrenta-mientos violentos contra los explotadores, los que quieren mantener sus privilegios y sus fuerzas represivas.
• La revolución no puede tomar otro programa que no sea el de la clase obrera, incorporando reivindicaciones de los campesinos, el pueblo pobre y los sectores oprimidos y marginados de la sociedad, para hacer una alianza de acero contra los explotadores y el imperialismo.
• La revolución no se puede limitar a los marcos de un país. El Che había expresado claramente cual era la mejor forma de defender a Cuba y sus conquistas «Hacer uno, dos, tres Vietnam» Si la revolución no se profundiza en el terreno internacional, se estanca y retrocede.
Con estas convicciones es que con el MST-Nueva Izquierda apoyamos las luchas de los trabajadores y los jóvenes de Argentina y de todo el mundo y, en el camino de una salida de fondo, vamos dando pasos en el reagrupamiento de los revolucionarios a nivel mundial, junto a los compañeros de Marea Socialista en Venezuela, el PSOL en Brasil, el NPA en Francia y otras organizaciones hermanas en varios países.
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