
El 25 de octubre habrá elecciones en Uruguay. Se elegirán presidente, vice y cargos legislativos. La Asamblea Popular, un frente de distintas organizaciones que rompieron con el Frente Amplio (FA), presenta una alternativa de izquierda, como respuesta a la traición de Tabaré y Mujica a las principales banderas por las que el pueblo los votó hace cinco años.
Aprovechamos un acto organizado por los compañeros en Buenos Aires el viernes 19, para charlar con dos de sus dirigentes: Helios Sarthou, candidato a senador, y Rubén Rubio, candidato a diputado nacional.
Hay quiénes dicen que no llamar a votar a Mujica y el Frente Amplio es apoyar a la derecha. ¿Qué opinan?
Rubio: Es falso. Tanto Mujica como Lacalle representan el mismo modelo. Eso ha sido demostrado en el accionar de este gobierno que se mantuvo fiel a los dictados del FMI y se alió con el gobierno norteamericano como ninguno anteriormente. Mantiene tropas de ocupación en Haití y en el Congo al servicio de las Naciones Unidas y de EE.UU. Ha pagado la deuda externa por adelantado endeudándose más. Extranjerizó la tierra, privatizó las empresas públicas y ensanchó la brecha entre los pobres y los ricos.
Es un gobierno de derecha. Por lo tanto, en la próxima elección lo que está en disputa, tanto entre blancos, colorados o frenteamplistas es quién va ha administrar y ejecutar el programa de la derecha. Nuestra responsabilidad es recuperar la izquierda y por eso votar a la Asamblea Popular es votar el proyecto histórico de la izquierda, antiimperialista, anticapitalista y por el socialismo.
Sarthou: El que dice eso no tiene un conocimiento cabal de cual es la historia del FA en los cinco años de ejercicio del poder. Entonces le adjudica una condición de izquierda que no se ha dado. Prácticamente ha adoptado la ideología continuista que venían trayendo los partidos tradicionales. No hay que votar ni a unos ni a otros. Todos ellos han estado unidos en los temas fundamentales que se han tratado durante estos últimos cinco años. No ha habido dos posiciones. No se puede decir que si no se vota a uno favorezco al otro. Favorecemos la línea de un camino propio que es el que representa la Asamblea Popular e Izquierda Unida, que vamos a tratar de crecer teniendo posiciones que son las que antes sostuvo el FA, cuando fueron sus bases fundacionales.
Han respetado la Carta de Intención, han respetado todos los compromisos internacionales, todos los tratados. ¿Cómo podemos decir que votar a uno significa favorecer al otro si no favorecemos a ninguno de los dos? Pedimos que nos voten a nosotros que estamos defendiendo lo que abandonaron ellos.
¿Como surgió, qué es y cuáles son las principales propuestas de Asamblea Popular?
Rubio: La Asamblea Popular nació con compañeros que estábamos dentro del FA y otros que habían roto con él. Arrancamos como un espacio de coordinación, de organización y de resistencia a la política continuista y neoliberal del contador Astori en el gobierno del FA. A partir de allí y en la medida que la profundización del proyecto social liberal del “progresismo” se agudizaba, nos fuimos transformando ya en una herramienta política, que hace un año decidió ser, además, fuerza política electoral. Somos la única oposición real al gobierno “progresista”, la oposición de la izquierda, y por tanto somos la única propuesta electoral de la izquierda revolucionaria en el Uruguay.
¿Cuáles son los principales puntos del programa que levantan?
Rubio: Son: moratoria, auditoría y no pago de la Deuda Externa ilegítima; Reforma Agraria; nacionalización del Comercio Exterior y la Banca; creación de un sistema nacional único y estatal de salud; anulación de los fondos de previsión privados (el equivalente de lo que eran las AFJP en la Argentina); reforma educativa al servicio del pueblo, que asegure el co gobierno y la participación de todas las partes involucradas, poniendo la educación al servicio de un proyecto de liberación, no al servicio del Mercado como se propone ahora y el aumento de los salarios y jubilaciones en términos de dignidad. Eso unido a un proyecto de reforma del Estado que implica la anulación del Senado, la declaración de un régimen unicameral, la instalación de un referéndum revocatorio, y la democratización de todas las instancias de definiciones por parte del Estado. Queremos una democracia participativa que asegure la participación del pueblo.
Sarthou: La privatización de la Seguridad Social que se hizo con la Ley 6.713 tiene que ser eliminada, porque se entregaron los aportes de los trabajadores para el lucro de sociedades anónimas, lo que evidentemente viola la Constitución de la República en su artículo 67 que dice que los aportes sólo se pueden usar para Seguridad Social.
Derechos Humanos es otro tema fundamental. Tenemos un compromiso de sangre con los compañeros que cayeron. Eso aunque no estaba escrito lo teníamos todos metido en el alma. Y no es posible que habiendo llegado a un gobierno con la mayoría absoluta para anular la ley (1) no se haya anulado.
También importa la idea del referéndum revocatorio, porque es la idea de que el pueblo recupere poder para decir cuando lo traicionan con las promesas electorales. Y no como ahora, que por ejemplo en el Uruguay, hemos soportado cinco años cuando se estaban violando las promesas. Eso ya lo tienen otras constituciones.
El manejo también de las empresas públicas que se haga bajo la dirección de los usuarios y de los funcionarios. El socialismo no va ha venir como paracaídas. Si logramos una forma de socialismo, es con un aprendizaje del pueblo a dominar especialmente los medios de producción.
Al mismo tiempo no queremos más que las necesidades de vivienda, de salud, educación, queden libradas a decisiones del Parlamento. Tiene que haber la garantía de un mínimo que no se pueda abatir, y tiene que estar establecido en la Constitución.
(1) Se refiere a la ley que en el Uruguay consagra la impunidad de los militares genocidas de la Dictadura.
Aprovechamos un acto organizado por los compañeros en Buenos Aires el viernes 19, para charlar con dos de sus dirigentes: Helios Sarthou, candidato a senador, y Rubén Rubio, candidato a diputado nacional.
Hay quiénes dicen que no llamar a votar a Mujica y el Frente Amplio es apoyar a la derecha. ¿Qué opinan?
Rubio: Es falso. Tanto Mujica como Lacalle representan el mismo modelo. Eso ha sido demostrado en el accionar de este gobierno que se mantuvo fiel a los dictados del FMI y se alió con el gobierno norteamericano como ninguno anteriormente. Mantiene tropas de ocupación en Haití y en el Congo al servicio de las Naciones Unidas y de EE.UU. Ha pagado la deuda externa por adelantado endeudándose más. Extranjerizó la tierra, privatizó las empresas públicas y ensanchó la brecha entre los pobres y los ricos.
Es un gobierno de derecha. Por lo tanto, en la próxima elección lo que está en disputa, tanto entre blancos, colorados o frenteamplistas es quién va ha administrar y ejecutar el programa de la derecha. Nuestra responsabilidad es recuperar la izquierda y por eso votar a la Asamblea Popular es votar el proyecto histórico de la izquierda, antiimperialista, anticapitalista y por el socialismo.
Sarthou: El que dice eso no tiene un conocimiento cabal de cual es la historia del FA en los cinco años de ejercicio del poder. Entonces le adjudica una condición de izquierda que no se ha dado. Prácticamente ha adoptado la ideología continuista que venían trayendo los partidos tradicionales. No hay que votar ni a unos ni a otros. Todos ellos han estado unidos en los temas fundamentales que se han tratado durante estos últimos cinco años. No ha habido dos posiciones. No se puede decir que si no se vota a uno favorezco al otro. Favorecemos la línea de un camino propio que es el que representa la Asamblea Popular e Izquierda Unida, que vamos a tratar de crecer teniendo posiciones que son las que antes sostuvo el FA, cuando fueron sus bases fundacionales.
Han respetado la Carta de Intención, han respetado todos los compromisos internacionales, todos los tratados. ¿Cómo podemos decir que votar a uno significa favorecer al otro si no favorecemos a ninguno de los dos? Pedimos que nos voten a nosotros que estamos defendiendo lo que abandonaron ellos.
¿Como surgió, qué es y cuáles son las principales propuestas de Asamblea Popular?
Rubio: La Asamblea Popular nació con compañeros que estábamos dentro del FA y otros que habían roto con él. Arrancamos como un espacio de coordinación, de organización y de resistencia a la política continuista y neoliberal del contador Astori en el gobierno del FA. A partir de allí y en la medida que la profundización del proyecto social liberal del “progresismo” se agudizaba, nos fuimos transformando ya en una herramienta política, que hace un año decidió ser, además, fuerza política electoral. Somos la única oposición real al gobierno “progresista”, la oposición de la izquierda, y por tanto somos la única propuesta electoral de la izquierda revolucionaria en el Uruguay.
¿Cuáles son los principales puntos del programa que levantan?
Rubio: Son: moratoria, auditoría y no pago de la Deuda Externa ilegítima; Reforma Agraria; nacionalización del Comercio Exterior y la Banca; creación de un sistema nacional único y estatal de salud; anulación de los fondos de previsión privados (el equivalente de lo que eran las AFJP en la Argentina); reforma educativa al servicio del pueblo, que asegure el co gobierno y la participación de todas las partes involucradas, poniendo la educación al servicio de un proyecto de liberación, no al servicio del Mercado como se propone ahora y el aumento de los salarios y jubilaciones en términos de dignidad. Eso unido a un proyecto de reforma del Estado que implica la anulación del Senado, la declaración de un régimen unicameral, la instalación de un referéndum revocatorio, y la democratización de todas las instancias de definiciones por parte del Estado. Queremos una democracia participativa que asegure la participación del pueblo.
Sarthou: La privatización de la Seguridad Social que se hizo con la Ley 6.713 tiene que ser eliminada, porque se entregaron los aportes de los trabajadores para el lucro de sociedades anónimas, lo que evidentemente viola la Constitución de la República en su artículo 67 que dice que los aportes sólo se pueden usar para Seguridad Social.
Derechos Humanos es otro tema fundamental. Tenemos un compromiso de sangre con los compañeros que cayeron. Eso aunque no estaba escrito lo teníamos todos metido en el alma. Y no es posible que habiendo llegado a un gobierno con la mayoría absoluta para anular la ley (1) no se haya anulado.
También importa la idea del referéndum revocatorio, porque es la idea de que el pueblo recupere poder para decir cuando lo traicionan con las promesas electorales. Y no como ahora, que por ejemplo en el Uruguay, hemos soportado cinco años cuando se estaban violando las promesas. Eso ya lo tienen otras constituciones.
El manejo también de las empresas públicas que se haga bajo la dirección de los usuarios y de los funcionarios. El socialismo no va ha venir como paracaídas. Si logramos una forma de socialismo, es con un aprendizaje del pueblo a dominar especialmente los medios de producción.
Al mismo tiempo no queremos más que las necesidades de vivienda, de salud, educación, queden libradas a decisiones del Parlamento. Tiene que haber la garantía de un mínimo que no se pueda abatir, y tiene que estar establecido en la Constitución.
(1) Se refiere a la ley que en el Uruguay consagra la impunidad de los militares genocidas de la Dictadura.
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