La democracia a la que aspiramos es mucho más profunda que votar una vez cada cuatro años y mientras tanto observar cómo se incumple todo lo prometido. El modelo de democracia delegativa fracasó hace mucho.
Para dejar de delegar y empezar a participar de las decisiones, proponemos:
- Mecanismos de control social sobre las instituciones, a través de la elección y revocabilidad de jueces, políticos y comisarios.
- Consultas populares sobre las grandes decisiones, políticas y económicas, que nos afecten a todos y todas.
- Obligación de publicar la agenda diaria los funcionarios, informando integrantes, temas abordados en las reuniones y documentos discutidos.
- Transparencia y libre acceso a través de internet, a la información de contrataciones y ejecuciones de los presupuestos de cada área del gobierno.
- Político que roba va preso y responde con sus bienes.
- Mecanismo virtual para que los trabajadores estatales puedan denunciar anónimamente las irregularidades que presencian a diario, sin temor a ser despedidos.
- Convocar a una convención constituyente con temario abierto, libre y soberana, donde reordenemos el país privilegiando los intereses de las mayorías.
- Democratización de los sindicatos. Basta de sindicalistas ricos. Dos mandatos y a trabajar.
- Participación social en la planificación y decisión de la orientación económica y productiva de la Argentina.




No hay comentarios:
Publicar un comentario