19 de abril de 2010

NO A LA DESMALVINIZACION: FUERA INGLESES DE MALVINAS

Espantada por la guerra contra los socios ingleses y yanquis, la gran patronal argentina y sus partidos, el PJ y la UCR, se alinearon rápidamente con la política de la Iglesia, que envió al Papa para realizar actos masivos aquí por la paz en los días previos a la rendición. Con esto la Iglesia le daba la cobertura que necesitaban los jefes militares para rendirse. El PC apoyó esta política “pacifista”. Y muy equivocados, los compañeros del PO llamaron a ir a la movilización del Papa “para cambiarle el contenido” (sic).


Terminada la guerra y caída la Junta, con un régimen militar que agonizaba, la Multiparti-daria se convirtió en un sostén del gobierno militar de Bignone para permitirles a los milicos una salida lo más ordenada posible, respetando sus plazos en vez de llamar a su derrocamiento inmediato.
Los gobiernos sucesivos de la UCR y el PJ siguieron esta tarea que dura hasta el presente. Alfonsín campeón de la “paz” durante la guerra, estando ya en el gobierno dijo que ésta era “un carro atmosférico”, Menem con sus “relaciones carnales” termino con la llamada política de seducción mandándole ositos a los kelpers mientras entregaba nuestras empresas nacionales al imperialismo.

También un sector del progresismo, confundido por el odio justo a los milicos asesinos, terminó adoptando una posición pacifista y de última derrotista y funcional al imperialismo, que subestimó por completo la enorme movilización antiimperialista generada por la guerra y de la cual había que ser obligadamente parte activa.

Los K hablan de soberanía mientras entregan nuestro petróleo
Quizás el rol más siniestro de la desmalvinización lo han cumplido los Kirchner. Hijos del proceso político abierto tras el Argentinazo del 2001, no podían sino reclamar la soberanía argentina y criticar a sus predecesores, para luego entregarle al Barclays, banco inglés dueño de la petrolera Desire Petroleum que perfora en busca de petróleo en Malvinas, nada menos que el manejo del canje de los bonos de la deuda externa argentina. O ahora, cuando esa empresa se retira porque no encontró petróleo barato de extraer, apoyan una inversión de 140 millones de dólares en busca de petróleo en la zona a un consorcio integrado por YPF, Petrobrás y PAE, empresa que es propiedad de los pulpos Bridas y British Petroleum.

La más amplia unidad para pelear por nuestra soberanía
De 1965 data la resolución de la ONU que ante el reclamo de nuestro país obliga a Inglaterra a discutir la soberanía de Malvinas con la Argentina. Lejos de avanzar en este terreno, el país retrocede cada día más. En el 2009 Inglaterra aprobó la Constitución para las islas, que refuerza la autonomía de sus habitantes y reafirma su derecho a la autodeterminación. En ese mismo año la Unión Europea reconoce como territorio propio a las Malvinas y ahora está la reciente exploración petrolera.

Pero esta avanzada imperialista se puede parar recurriendo a la movilización nacional e internacional. En el mundo hay un odio creciente a las intervenciones imperialistas y si un país se moviliza contra ella despierta una ola inmediata de simpatía y apoyo. Por eso es más importante que nunca la unidad contra el imperialismo. Movilizaciones como la reciente acción contra el pago de la deuda externa deben marcar un norte para pelear por la soberanía en Malvinas.
Recientemente Pino Solanas propuso -mediante un proyecto de ley- sanciones a las empresas que “actúen al mismo tiempo en territorio continental argentino y en Malvinas”.
Junto a apoyar los reclamos de los ex combatientes, es necesario impulsar todas las acciones que vayan contra el imperialismo y generar una amplia y unitaria movilización para imponerlas.
Este es, al cumplirse 200 años de la Independencia, el mejor homenaje a quienes dieron su vida por la causa de Malvinas y por una Argentina independiente de los imperios de turno.

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