26 de febrero de 2010

PREGUNTAS SOBRE LA DEUDA EXTERNA

En los diálogos que surgen a partir de la campaña por el no pago, surgen distintos interrogantes. Aquí reflejamos algunas de ellas y nuestra opinión.



¿Todas las deudas hay que pagarlas?
Hay quienes consideran una obligación material y moral pagar. Pero en realidad hay deudas y deudas. Pensá lo siguiente. Si un grupo de matones armados entra en tu casa y sin darte nada a cambio te obliga a firmar una hipoteca millonaria e impagable, ¿vos reconocerías esa deuda como legítima? Seguramente no, porque es un verdadero delito. Bueno; lo mismo pasa con la deuda externa. Es totalmente ilegítima u “odiosa”, porque el grueso de ella lo originó la dictadura militar que gobernó armas en mano desde 1976 a 1983 y además ese endeudamiento no significó ningún beneficio para el pueblo.



Por otra parte, algunas deudas son abusivas en intereses o se tornan impagables por circunstancias económicas que cambian desde el momento en que se contrajeron.


En el caso de la deuda externa argentina está demostrado que es ilegítima, fraudulenta y usuraria. El fallo del juez Ballestero en la causa Olmos comprobó 477 delitos. Lo realmente ético y digno es no pagarla más. Pagar significa ayudar a mantener la corrupción institucionalizada; asumir erróneamente que los trabajadores y el pueblo estamos obligados a hacernos cargo de las estafas de las dictaduras, los grandes empresarios y los gobiernos que los defienden.


¿Las potencias pagan siempre? ¿Qué pasa si no pagamos?
Los países imperialistas y sus organismos usurarios dicen que tenemos que pagar y pagar. Sin embargo, ellos no son un ejemplo. Estados Unidos declaró dos moratorias de su deuda con Inglaterra. Alemania dejó de pagar la deuda impuesta por los vencedores de la Primera Guerra Mundial. En 1933, Inglaterra, Francia e Italia dejaron de pagarle a EE.UU. Inglaterra dejó de pagarle a Argentina deudas contraídas por el comercio durante la Segunda Guerra Mundial. La Cuba revolucionaria desconoció las deudas contraídas por el dictador Batista. Más cerca en el tiempo, en Ecuador Mahuad y Correa declararon moratorias y desconocieron parte de su deuda externa. Después del 2001, Argentina dejó de pagar por un tiempo.


Vale preguntarse qué pasa si seguimos pagando. Está a la vista: más desocupación pobreza, salarios de hambre… Por eso imponer con la lucha el no pago sería un gran triunfo.

Desde ya, consecuencias va a haber. Los buitres financieros no se van a quedar de brazos cruzados. Dicen que se van a ir capitales, pero los capitales golondrina se van cuando hay crisis o ya hicieron su ganancia. Hoy se paga religiosamente y la fuga de capitales es masiva. En cuanto a un posible embargo de bienes, ¿qué cosa importante nos van a embargar si está todo privatizado? Mucho más podríamos embargarles nosotros a ellos.

Y si bien podrían declarar un bloqueo comercial, también es cierto que Argentina es rica en alimentos y recursos naturales (que hoy nos saquean las multinacionales). Nuestro país tiene productos que necesita todo el mundo y siempre se podrá triangular la venta a través de terceros. Además, un frente de países deudores junto a Venezuela, Cuba, Ecuador y Bolivia, con el pueblo movilizado, bien puede resistir un bloqueo y comercializar los productos necesarios que cada uno posee.

En verdad, lo peor que nos puede pasar con la deuda externa es seguir pagándola.

* NO al pago de la ilegítima y fraudulenta deuda externa
* NO al pacto del gobierno y los opositores que quieren pagar la deuda a los usureros internacionales y a sus socios locales, sea con decretazos o con acuerdos parlamentarios
* SÍ a que los dineros del pueblo se destinen a obras públicas, viviendas, trabajo, educación y salud

No hay comentarios: