13 de octubre de 2008

SEGUIMOS ORGANIZANDONOS POR EL TREN PARA TODOS


Por Rodrigo Giménez

La campaña Por un Tren Para Todos está siendo sumamente exitosa en todo el país. Se han juntando cerca de 850 mil firmas, se han realizado festivales, charlas, talleres, etc. Incluso, son muchas las organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles y barriales que se han sumado. Pero este recién comienza, todavía queda mucho por delante en esta lucha por la recuperación de este servicio vital, no sólo para la economía del país sino para el bolsillo de los trabajadores. Por eso no hay que bajar los brazos, hay que seguir adelante, conformando grupos para organizar una Comisión, ideando actividades, intercambiando ideas. Además es importante seguir promoviendo la campaña en los barrios, en el lugar de trabajo, de estudio y los medios de comunicación para ello existen una serie de materiales (spot en mp3, afiches, volantes) que se pueden conseguir en el sitio http://www.trenparatodos.com.ar/ o sino pidiéndolo a algunos de los mails que figuran al final de este blog.
En Rufino tenemos que conformar de manera urgente una Comisión porque como mencionamos antes, si bien la campaña ya lleva mucho tiempo aún queda muchísimo por hacer y dar pelea. Los invitamos a sumarse a esta iniciativa si aún no lo hicieron y a seguir avanzando y organizándonos a los que acompañaron. En breve propondremos día y lugar de reunión, sujeto a discusión de los interesados.
Un abrazo y a seguir adelante.

LEY DE MOVILIDAD JUBILATORIA K: VERGÜENZA NACIONAL

Por Martín Torres
La semana que pasó, el oficialismo logró aprobar en el Congreso la Ley de Movilidad Jubilatoria. La norma contiene un enredado sistema para calcular los haberes, cuyo único sentido es seguir postergando a los jubilados. Rechazada por sectores de la CTA, la oposición parlamentaria y hasta jueces, la ley es una nueva demostración del camino elegido por el gobierno de Cristina, que se compromete a enviarle millones de pesos a los buitres internacionales, mientras que quiere conformar a los jubilados con 100 pesos, en dos cuotas. La pelea por el 82% móvil, está a la orden del día.“Es una muy buena ley, que instala la movilidad por encima de la discrecionalidad de los gobernantes”. La frase pertenece a Miguel Ángel Picheto, jefe de la bancada de senadores kirchne-ristas. Palabras similares pudieron oírse de boca de los principales dirigentes del oficialismo en el Congreso, tras la sesión del 1º en la que se aprobó la Ley. Entretanto, afuera, hubo represión a los jubilados que rechazaban la ley. Vilma Ripoll y el MST estuvimos presentes en la protesta
Movilidad de caracol
La propuesta del gobierno para “devolver” la movilidad a los jubilados consta de un sistema mixto de cálculo.Por un lado la llamada fórmula A, que se mide por la evolución de los salarios y la parte de la recaudación que se vuelca a seguridad social. Por el otro, la fórmula B que mide los ingresos de la ANSES.Esta fórmula, que en el mejor de los casos arrojará un 18% anual, siempre tomará en cuenta el índice más bajo. Por lo que, si la ANSES recauda menos, los jubilados tendrán que seguir esperando.Además, los aumentos son en dos cuotas por año y recién se empiezan a aplicar en marzo del 2009. Por último, si tenemos en cuenta que los datos los proporciona el INDEC, ya podemos imaginarnos lo que los pobres abuelos recibirán. Alrededor del 70% de los jubilados nacionales percibe haberes que orillan los 700 pesos; los pensionados, aún menos. La movilidad kirchnerista se concreta en 100 pesos por año, en dos veces y dentro de seis meses.
Tan "querida" como la 125
Tan aberrante es la propuesta que cosechó rechazos y cuestionamientos de múltiples sectores. Diputados y senadores opositores la rechazaron. También los jubilados nucleados en la CTA le dijeron no a la propuesta gubernamental. A pesar que el proyecto fue muy cuestionado, finalmente se aprobó, por no encontrar una movilización unitaria y poderosa como freno.Hay un fallo de la Corte Suprema, el conocido “Caso Badaro”, que ya obliga a garantizar el 82% móvil. Por lo que se esperan una lluvia de juicios contra esta medida, que terminarán pagándose con sus intereses utilizando la plata de trabajadores, jubilados y pensionados.Más allá de los mentirosos discursos del gobierno, que ve una economía floreciente, sin desocupados ni pobres y con precios bajos, esta ley de movilidad genera en la población el mismo rechazo que la resolución 125. Con el agravante de que esta vez se trata del sector más indefenso de la sociedad, que trabajó y aportó durante décadas al Estado.
Por el 82 por ciento móvil
Esta verdadera vergüenza nacional reafirma el rumbo que tomó el kirchnerismo. Es fundamental que todos los sectores políticos y sindicales que quieren terminar con este modelo pongan en el tope de la agenda la pelea contra esta ley. La inflación hace insostenible la vida para miles de abuelos, abandonados a su suerte por este gobierno. Hay que plantarse firme contra este intento de despojo a los jubilados actuales y a los que vendrán.Para que, como dice Serrat, “y después de darlo todo, en justa correspondencia, todo estuviese pagado y el carnet de jubilado abriese todas las puertas”...

LA SALIDA ES SOCIALISTA


Ante un panorama de crisis aguda, cuya perspectiva es a agravarse, en todo el mundo se debate hacia dónde ir. Algunos piden terminar con el “neoliberalismo” y pasar a otro modelo, dentro de los marcos capitalistas, pero con más intervención del Estado y alguna forma de distribución de la riqueza. Desde ya, compartimos que las riquezas de los países no se deben concentrar en pocas manos y que los recursos se deben destinar a acortar la enorme brecha entre ricos y pobres. Pero la crisis es tan profunda y estructural, que sólo es posible salir de ella con una propuesta de cambio económico, político y social de fondo: el socialismo.

Las exigencias de aumentos presupuestarios y mayores impuestos al capital financiero son correctas, pero insuficientes ante el grado de miseria y de destrucción de la naturaleza. Como decía el Che en los ’60, sobre las propuestas que se hacían en los marcos del sistema, “una aspirina no puede curar el cáncer”. Hoy esa verdad se reafirma, y nos pone ante el desafío de construir un camino revolucionario para nuestro país y el mundo: una salida de socialismo con democracia, distinta a la caricatura estalinista burocrática y dictatorial.
Los países independientes: una oportunidad para avanzar
Nuestro continente, en medio de un proceso revolucionario, dio a luz países independientes del imperialismo. Venezuela, Ecuador y Bolivia se levantan -junto a Cuba- como proyectos que no siguen los dictados de EE.UU. Apoyamos a esos pueblos que buscan su propio futuro y defendemos las medidas de recuperación de recursos naturales como el petróleo o el gas; como avances que ayudan a mejorar el nivel de vida de millones.A la vez, sería un error detenerse allí. En Venezuela hay que avanzar, nacionalizando el sistema financiero. En Bolivia, atacar las empresas, tierras y bancos de la oligarquía separatista de Bolivia. En Ecuador, apoyarse en el triunfo en el referéndum para avanzar sobre los recursos. En Paraguay, iniciar un proceso constituyente y la reforma agraria. Y sobre todo, a nivel continental, impulsar un mismo plan de medidas anticapitalistas y la utilización en común del petróleo, los alimentos, el gas, los minerales y demás riquezas. Como todo proceso, o se profundiza o se corre el riesgo de retroceder. Y ante la crisis del capitalismo, no se puede vacilar: hay que profundizar un rumbo de transición hacia economías socialistas en la región.
La salida socialista, posible y necesaria
Quienes a principios de los ’90 auguraban el triunfo definitivo del capitalismo y la inviabilidad del socialismo, hoy intentan piruetas explicativas. Quienes proponemos una salida socialista estamos, en cambio, ante la oportunidad de seguir este camino. Se vuelve necesario y posible luchar por un proyecto socialista, porque de la miseria de millones sólo se puede salir terminando con la estructura económica capitalista, poniendo las empresas, tierras, recursos naturales y los sistemas bancarios, de crédito y el comercio exterior en manos del pueblo. El capitalismo está mal, pero va a pelear a muerte por seguir ejerciendo su poder. No caerá solo si no lo derrotamos, luchando sin tregua. Y para que de esta crisis no terminemos en más explotación y miseria, camino a la barbarie, es urgente impulsar y apoyar los procesos de lucha, y construir a la vez alternativas políticas amplias y unitarias, que disputen a sectores de masas y propongan una salida socialista.
Un nuevo milenio, un nuevo modelo socialista
En el siglo XX se hizo la Revolución Rusa. Luego se incorporaron distintos países como economías socialistas o en transición. El proceso de degeneración de la burocracia soviética bajo el stalinismo hizo fracasar esa experiencia. China siguió un curso similar y construyó un aparato burocrático que controla hoy la vuelta al capitalismo bajo un régimen de superexplotación. Esas malas experiencias abrieron legítimas dudas sobre qué modelo socialista seguir. Hoy, cuando se reabre el debate, hace falta proponer un camino de medidas económicas socialistas, partiendo de rechazar los regímenes políticos burocráticos. Nosotros defendemos un modelo político donde las organizaciones obreras, populares y campesinas sean las protagonistas y las que decidan, y que se jueguen a incorporar a los sectores medios que estén dispuestos a sumarse.
El modelo socialista también debe levantarse contra cualquier indicio de corrupción o enriquecimiento de funcionarios y dirigentes: debe primar el control social y de las bases para poder castigar estas acciones. También se necesita plena libertad política para organizarse y expresar libremente las opiniones, y ser parte de un proceso continental y mundial de perspectiva socialista. En síntesis, un modelo socialista que retome la esencia de los primeros años de la Revolución Rusa, donde se combinaban las medidas profundas con la organización revolucionaria de millones y la libertad para opinar y decidir. Sobre esta base, hay que incorporar las experiencias nuevas que dieron las luchas de las últimas décadas.
El MST te invita a construir un partido socialista
Para luchar por este modelo socialista es preciso construir una herramienta política, un partido socialista que -alejado del sectarismo y del reformismo- intervenga con fuerza en este proceso de luchas sociales y debates políticos. Nuestro partido, el MST, te invita construir juntos esa herramienta en nuestro país, y también a nivel internacional. A que cada uno traiga con toda libertad sus opiniones y propuestas; a que organicemos en común cada lucha y reclamo. A que levantemos con más fuerza que nunca un proyecto revolucionario y socialista, construido entre miles, peleando en cada sector sindical, barrial y estudiantil, y coordinando toda esa fuerza en una estrategia socialista y una organización política común para derrotar el poder de los capitalistas, sus partidos y políticos profesionales. Ese es el desafío al que te invitamos a sumarte.

Sergio García

12 de octubre de 2008

PROPUESTAS ANTE LA CRISIS

El capitalismo está fracasando. Y no se trata, como quieren hacernos creer los Kirchner, del fracaso del capitalismo salvaje, del neoliberalismo, ante el cual contraponen su también supuesto “modelo redistributivo. Se trata en definitiva del fracaso de todo el sistema capitalista.Hay que aplicar planes de emergencia para que la crisis la paguen los ricos y los usureros. Proponemos:

Que no se haga ningún rescate a los usureros del mundo. A los que hay que rescatar es a los millones de trabajadores y sectores medios que adquirieron sus viviendas de buena fe y que hoy las pierden porque no pueden pagarlas, mientras viven en carpas o en la calle.

Que no se pague ni un peso de la Deuda Externa al imperialismo yanqui ni europeo, ya que todo irá a parar al agujero negro de la especulación financiera. Aumentos salariales que garanticen cubrir la canasta familiar, aumentos de los presupuestos para salud y educación, eliminación del IVA de los productos alimenticios básicos, férreo control de precios y combate a la inflación.

Que sean investigados todos los bancos, fondos de inversión, fondos financieros, etc. que utilizan el dinero de la gente para la bicicleta financiera.

Que respondan con la totalidad de sus bienes para garantizar el dinero de los pequeños y medianos ahorristas.Del mismo modo, que se nacionalicen bajo el control de los trabajadores todos los Fondos de Pensión y Jubilaciones que correrán la misma suerte de desaparecer si siguen en manos de los especuladores y que ponen en riesgo la vida y el futuro de millones de trabajadores en todo el mundo.

En Latinoamérica, hay avanzar en la nacionalización de la banca y el comercio exterior de los países para mejor defenderse de los vaivenes de la especulación mundial.

Basta de subsidios a las empresas privatizadas. Apoyamos y promovemos la nacionalización de los recursos naturales como el petróleo, el gas, el agua, la siderurgia como hizo Chávez en Venezuela, como deberá avanzar Evo en Bolivia contra los fascistas proimperialistas de la Media Luna, como se puede avanzar en Ecuador en una nueva Constitución que nacionalice el petróleo. Como podemos avanzar en Argentina con la nacionalización de YPF y demás recursos nacionales hoy en manos privadas.

Avanzar con la reforma agraria en Paraguay, en Brasil, etc.Ha llegado la hora de luchar por la conformación de un bloque Latinoamericano de países independientes del imperialismo. Nos sobran los recursos, con la tecnología de Brasil, los alimentos de Argentina, el petróleo de Venezuela y Ecuador, el gas de Bolivia, los minerales de Chile y Argentina, etc.

NO AL PAGO DE LA DEUDA


Por Vilma Ripoll

Los funcionarios dicen que la inflación anual es del 9%. Ahora afirman que podría desacelerarse la suba de precios. Es imposible creerles. Los datos brindados por el Indec, publicita-dos por Cristina y manipulados por Moreno, son falsos. La mayoría de las mediciones extraoficiales estiman una inflación que oscila entre el 21 y el 28% anual.La realidad es muy distinta a la que pintan las autoridades. Las familias obreras y populares la sufrimos con cada ida al supermercado. La verdad esquiva las mentiras de los Kirchner y golpea con crudeza a millones de pobres y desocupados que cobran unos pocos pesos de plan social. No hay estadística trucha que pueda ocultar el mal momento que vivimos, y que va a empeorar con la crisis económica mundial.
Hay un agujero de ozono en el bolsillo de los trabajadores. A los docentes no les alcanza el sueldo, por eso luchan con decisión. A los estatales, a los municipales, a los judiciales, a los médicos y enfermeros, a los obreros, a los choferes, a los ferroviarios… a todos los que trabajamos tampoco nos alcanza.Lo que pasa es tan grave que en las fábricas, oficinas, escuelas y en todos lados crece la presión para luchar por aumento. Tan es así que el SMATA pide el 65% de incremento. Para evitar la exigencia de reapertura de paritarias, Moyano, fiel sirviente del gobierno, estuvo negociando un pago de 500 pesos por única vez a fin de año, pero parece que la gestión terminó en el frezzer.Plata para aumentos salariales hay.
El problema es que las patronales no quieren darlos y los Kirchner usan el dinero del Estado para pagarle deudas externas fraudulentas a los usureros y especuladores internacionales, para ayudar a Bush y a los Estados Unidos en su crisis financiera y para la ejecución de proyectos faraónicos, que son negociados.Los K son tan mentirosos como los gobiernos anteriores. Cuando le pagaron millones de dólares al FMI dijeron que se terminaba el problema de la deuda. Pero resulta que ahora quieren negociar con los bonistas (holdouts) 20.000 millones de dólares, en acuerdo con los bancos Barclays, Citibank y Deutsche Bank. Y al Club de París quieren girarle casi 7.000 millones de dólares, con el FMI exigiendo una negociación previa con ellos para dar el visto bueno. Esos compromisos los van a afrontar contrayendo más deuda usuraria. Se estima que para el 2009 necesitan préstamos por 2.500 millones de dólares. La deuda externa llegaría a los 200 mil millones de dólares. Como si todo esto fuera poco, el presupuesto que pretenden hacer aprobar en el Congreso destina millones de pesos para el Tren Bala.
El modelo económico kirchne-rista es un despropósito y está agotado. Es necesario aplicar un plan de emergencia, para que la crisis la paguen los ricos, las patronales y los organismos usurarios internacionales.La primera medida debe ser dejar de pagar la deuda externa. Solo con la plata que le quieren dar al Club de París se podría aumentar en 700 pesos los sueldos de los 800 mil docentes de todo el país por más de tres años. Se necesita un aumento salarial generalizado que, como mínimo, alcance para cubrir el costo de la canasta familiar que llega a los 3.600 pesos, cifra que debe ser automáticamente reajustable ante cada avance de la inflación. Las grandes ganancias de las patronales acumuladas durante años dan un amplio margen para otorgar los aumentos.
El dinero generado con el esfuerzo de los trabajadores y del pueblo debe ser destinado a aumentos salariales, de planes sociales, de jubilaciones y pensiones, a obras en salud, educación y a la satisfacción de las necesidades más urgentes. Tenemos que apoyar los reclamos docentes e impulsar una gran lucha nacional contra el pago de la deuda y por aumento salarial, como primeras medidas de un plan económico de emergencia.

LA CRISIS NO PARA NI CON EL RESCATE DE BUSH

Luego de idas y vueltas, finalmente los legisladores yanquis votaron el rescate por U$S 700.000 millones a los pulpos financieros. A pesar de ello y de medidas similares en Europa y Asia, las bolsas se desbarrancan o directamente ni operan. Todos coinciden en que es la crisis del siglo. Cristina sigue hablando de las bondades de “su modelo”, que según sus cálculos estaría blindado y fuera de peligro, aunque está preocupada e hizo reunir la Mesa de Seguimiento de la Crisis. Mientras tanto se desploma la bolsa de Buenos Aires y trepa el riesgo país a niveles del 2001. Es la crisis de todo el sistema capitalista mundial que vive el episodio más agudo en 80 años de su crisis crónica. ¿Cuáles son las consecuencias para los trabajadores y el pueblo de esta crisis? ¿Cuál es la salida?
La crisis del sistema financiero internacional, con epicentro en la principal economía del mundo, parece no tener fin y depara cada día nuevas sorpresas, aun para los supuestamente entendidos en el tema. Es que luego de días de debate y a pesar de haber aprobado el multimillonario rescate, las bolsas siguen en caída libre. Hubo dudas, vacilaciones, hasta suspendieron la campaña electoral en EE.UU. Claro, nadie quiere correr con los gastos de las penurias y miserias que significará para las masas estadounidenses y del resto del mundo este rescate. Nada parece poder parar la crisis, hasta un niño podría sacar esta conclusión.
La pregunta obligada entonces es ¿Por qué? ¿Por qué, si pusieron los 700.000 millones en EE.UU., si los cuatro grandes países de Europa se comprometen a poner lo que haga falta para impedir la huida de los depósitos y garantizar el 100% de las operaciones como Irlanda, la crisis no se detiene? La respuesta es que la crisis no es un problema solo financiero, sino un profundo problema económico, que hinca sus colmillos en las raíces del sistema de producción capitalista, enfermo crónicamente de su propio mal: los capitales no logran revalorizarse en la producción y la inmensa especulación financiera de las últimas décadas les explotó en las manos.
Hay muchas razones para ello. En esta nota vamos a tocar dos o tres ejemplos que nos ayuden a entender en qué nos afectará a nosotros, en nuestra vida práctica. En primer lugar, es una crisis de enorme magnitud y profundidad, que se da en el propio corazón del imperialismo, por eso la comparan con la del ´30, que tendrá graves y duraderas consecuencias para los pueblos. En segundo lugar no hay país en el mundo, y Argentina mucho menos, que se salve de la crisis. Aunque la presidenta, con la misma disociación que abordó el conflicto del campo hace unos meses, haya dicho en los EE.UU., en medio de la crisis, que la Argentina «está blindada», y que esto se debía a la aplicación por parte de Néstor y de ella, de un “modelo distinto” al del neoliberalismo.
De las fantasías de Kristina a la triste realidad
Cristina parece vivir en una burbuja y cada vez deja menos dudas de ello. Habla de un país que no existe, con producción, redistribución de la riqueza y con solidez financiera y bancaria.
Cuando la realidad muestra a la mitad de la población debajo de la línea de pobreza, con una desigualdad social que hace que la diferencia entre los que más ganan y los que menos, sea mayor aún que en la época menemista.Dice que el sistema financiero y bancario está sólido y en realidad ya se fugaron del país más de U$S 20.000 millones desde principio de año hasta hoy, cifra muy parecida a la que se fugó previo al Argentinazo, y la bolsa de Buenos Aires sigue cayendo, mientras el riesgo país trepa a más de 1.000 puntos, de nuevo como antes de diciembre de 2001.
Despotrica “para la tribuna” contra el capitalismo salvaje del neoliberalismo, pero ella y su marido son los más fieles pagadores en efectivo de la deuda fraudulenta a los mismos que critican. Por eso más allá de los discursos se está viendo cómo le paga con reservas del Central al Club de París 7.000 millones de dólares y a los bonistas yanquis los 20.000 millones que no entraron en el canje de hace 3 años.
¿Cómo nos afectará esta crisis a los argentinos?
La crisis internacional, sobre todo luego del megarescate votado por los EE.UU., tendrá durísimas consecuencias para el pueblo argentino. El gobierno lo esconde, pero lo sabe y le preocupa. Por eso Massa convocó a la mesa de seguimiento de la crisis. Impactará de muchas formas, veamos sólo algunos ejemplos de lo que está empezando a darse.
1º- Al entrar en crisis y recesión EE.UU., y probablemente Europa, disminuye la actividad de estos dos grandes colosos, pero también la de China, destinada a proveer de mercancías a estos bloques. Como consecuencia inmediata disminuye la demanda de dos elementos cruciales en la actividad económica de nuestro país: los alimentos y el petróleo. Basta decir que el precio de la soja cayó más de U$S 230 la tonelada y el del maíz otro tanto. Esto significa menores ingresos al estado en materia de retenciones. Ingresos que necesita para cumplir con los pagos de la deuda externa. Pero también tiene consecuencias directas en la industria argentina, como estamos viendo con las suspensiones en General Motors y Peugeot, que a pesar de haber vendido más de 54.000 autos en setiembre y más de 500.000 en lo que va del año, con fabulosas ganancias, para prevenirse de una disminución de las ventas recurren al viejo método de suspender trabajadores, cuando no a despedirlos.
2º- Al producirse este rescate, los yanquis y europeos intentarán trasladarnos a los países periféricos este desembolso. Por ello exigirán los pagos de los más de 14.000 millones que tendremos que pagar este año, pero también que le paguemos al Club de París y a los bonistas, que juntos superan los 27.000 millones, por más que nos hablen de quitas y acuerdos beneficiosos.
3º- La apreciación del dólar en el mundo, la devaluación del Brasil (devaluó el 25% el real) ha hecho que los industriales argentinos presionen para obtener un dólar “más competitivo” (léase más caro) y de hecho el Central ha dejado que empiece a subir el dólar. Todos sabemos que cada aumento del dólar trae aparejado más pobreza e indigencia y menor poder adquisitivo del salario.
4º- Otra medida que se aprestan a tomar (y hasta han planteado una comisión de notables economistas burgueses, especialistas en hacer que la crisis la pague siempre el pueblo) es disminuir el gasto público para asegurar el superávit exigido por el imperialismo. Esto traerá aparejado menos obras y sueldos congelados para los estatales.
5º- Para finalizar, diremos que la devaluación del peso en relación al dólar que están discutiendo redunda en mayor inflación aún de la que ya soportan los bolsillos de los hogares de trabajadores, jubilados y desocupados.Por estas y muchas razones más, decimos que al igual que los grandes centros imperialistas tienen pensado que el costo del rescate lo paguen las masas del mundo, la Argentina no es ninguna isla y ya está sufriendo estas consecuencias, muy lejos de la fantasía del blindaje de la presidenta. Y sostenemos que el “modelo K” no tiene ninguna diferencia cualitativa con el aplicado en EEUU o Europa. Todos se ajustan de maravillas al sistema capitalista, hoy en la crisis más aguda del siglo y que se prepara para hundir en la miseria a la humanidad si no le ponemos freno.

7 de octubre de 2008

EL PROBLEMA ES EL CAPITALISMO

Los propagandistas del capitalismo venían afirmando que la economía mundial crecía en forma vigorosa y que se avecinaban tiempos de bonanza. Ya en ese entonces la economía globalizada mostraba alarmantes signos a los que no se les prestaba atención: bajaba la tasa de ganancia de las empresas, que tuvieron que migrar de los países imperialistas a otros donde pudieran pagar sueldos miserables como China, el sudeste asiático y últimamente India. Esta migración produjo efectos indeseados: desocupación industrial en EE.UU. y Europa y cambio en la relación entre pobres y ricos en el propio EE.UU. (parecido a la famosa “redistribución de la riqueza de Cristina en nuestro país). Al caer la ganancia industrial, los capitales migraron hacia las finanzas y la especulación aumentó exponencialmente, llegando a multiplicarse por 10 en menos de 10 años, sin que se modificara sustancialmente el capital productivo (salvo el crecimiento demográfico habitual). Todas estas condiciones abonaron una especulación creciente que distorsiona totalmente las relaciones de mercado. Baste como ejemplo mencionar lo sucedido con el precio de los alimentos : en los últimos años el precio del maíz, la soja, el algodón, el trigo y la carne han sufrido aumentos que varían del 120 al 600%, cuando el consumo mundial de los mismos no se incrementó más que un 34%. Aún con mejores y más modernas condiciones de producción, la diferencia entre este 34% de aumento en la demanda y el 600% de aumento en los precios es fundamentalmente una maniobra especulativa. Otro tanto podríamos decir del petróleo, gas, electricidad y otros productos. Fue la base de lo que sucedió con el mercado inmobiliario.Desde hace dos años aproximadamente ya no pudieron esconder ni resolver estas contradicciones y la economía empezó a dar señales de alarma extrema en su sector más endeble: la especulación financiera.
De la economía a las finanzas y de ellas a la economía
Por múltiples razones la economía productiva baja su tasa de ganancia y el dinero se vuelca a la especulación. El sector financiero-especulativo ha adquirido tal dimensión que su crisis deviene en repercusiones más o menos directas sobre la economía real. Por ejemplo, sólo Lehman tiene 25 mil empleados que ven peligrar su fuente de trabajo, todo el sector financiero es nada menos que el 5% de los empleos de Nueva York (pero representan el 25% de la masa salarial, unos U$S 60 mil millones anuales), es decir que es un sector de altos ingresos, se calcula que por cada puesto de trabajo en las finanzas hay otros tres puestos más (servicios, niñeras, etc.). Y como la crisis se globaliza rápidamente mientras en EE.UU. en un día se perdieron 5 mil puestos de trabajo, en Londres fueron 20 mil. La cosa no termina ahí, si se derrumban los papeles del sector inmobiliario, los que tienen que pagar sus cuentas tendrán que salir a vender otros activos de otros sectores no inmobiliarios. Si lo hacen en forma más o menos masiva, el precio de estos activos caerá bruscamente y las repercusiones se extenderán a otros sectores que sufrirán también la desocupación y la baja salarial, podríamos seguir así la rueda y demostrar cómo podrían verse afectados los trabajadores y el pueblo norteamericano en primera instancia y posteriormente el del resto del mundo.
Bush: de liberal a estatista
Hay voceros a sueldo de la burguesía que dicen no entender por qué el ultraliberal Bush sale a garantizar la solvencia de las prestadoras y, prácticamente, a estatizar AIG. Ninguna sorpresa, a lo largo de su historia el capitalismo siempre ha usado mecanismos equivalentes para salvar a las grandes empresas. Esto es lo que hacen los gobiernos cuando pagan sobreprecios y compran desde computadoras (caso IBM en Argentina) hasta caminos o diques. Así sostienen la tasa de ganancia de las empresas a un nivel superior al que se obtiene en el mercado, haciéndolo con la plata de la población. Parte de la estafa se concreta cuando privatizan las empresas públicas, construidas, instaladas y mantenidas con el dinero de la gente (como YPF) que luego es entregada a precio vil para que la exploten los capitalistas, que a su vez pagan la compra con el propio dinero de los usuarios (gas, luz, obras sanitarias). O directamente los estados subsidian a las grandes empresas cuando éstas no ganan lo que pretenden (como los subsidios a los trenes). Es lo mismo que pretende hacer Cristina con Aerolíneas Argentinas que la explotaron, vaciaron y fundieron los privados de Marsans y ahora somos todos los que tendremos que pagar más de 800 millones de dólares para comprar…lo que era nuestro. Esta estafa, habitual en países dependientes como el nuestro, no lo es en el “primer mundo” donde temen la reacción de sus propios pueblos. Que hayan tenido que recurrir a ella da idea de la tremenda magnitud de la crisis. Lo que acaba de hacer Bush significa un salto cualitativo: usar cientos de miles de millones de dólares del pueblo norteamericano para salvar a empresas privadas que durante años dieron enormes ganancias. Por eso insistimos, independientemente de la receta que apliquen para resolver el derrumbe, la crisis excede al sector financiero, lo que está en crisis aguda es la economía capitalista, que con su objetivo de ganancia sin límites genera contradicciones, miserias y especulación recurrente. Esta crisis puede ser o no tan profunda como la del 30, pero lo cierto es que lo que está derrumbándose es el propio capitalismo imperialista. Pero esto no debe hacernos pensar que se va a hundir sólo. El imperialismo intentará hacer que la crisis la paguen los pueblos, el norteamericano ahora, mañana el europeo y el del resto del mundo, a través de impuestos, pérdidas de trabajo y exigiendo cada vez más pagos de las deudas externas. Los anuncios de pago de Cristina son un claro ejemplo de esto.

SIN SOCIALISMO NO HAY SOLUCION


Por Sergio Garcia (MST)

La crisis económica mundial reabrió debates profundos sobre la situación del capitalismo imperialista, sobre el peso real de EE.UU. y otras potencias, y sobre el futuro: ¿Hay solución dentro de los marcos del capitalismo? ¿Cuáles son los caminos alternativos?La caída del campo socialista fue utilizada por el imperialismo para lanzar el “nuevo orden mundial” y controlar el mundo política, militar y económicamente. Casi 20 años después, la realidad dejó esa pretensión bastante lejos. EE.UU. es el más importante poder imperialista, pero su debilidad es notoria. El mundo post stalinista se transformó en un torrente de luchas que el imperialismo no pudo controlar, pese a intentarlo y a los avances logrados en el este europeo y en China. Quiso mostrar su fortaleza en Irak, lo mismo luego del atentado a las Torres Gemelas y, aún con victorias coyunturales, quedó atrapado en Medio Oriente, debilitado al máximo en Sudamérica y sufriendo el repudio mundial. EEUU va a seguir actuando para defender su ubicación, pero lo va a hacer con enormes problemas, por su debilidad para controlar un mundo que avanza en la instauración de poderes regionales.
Las potencias y China
Crecieron otros países imperialistas y nuevas economías, como China y Rusia. Inglaterra, Alemania y Francia, organizados en la Unión Europea, juegan un papel imperialista, pero de menor magnitud que EE.UU. Tuvieron la iniciativa de lanzar el Euro, pero su integridad económica y política sufre crisis y cuestionamientos en medio de luchas en defensa de las conquistas sociales que vienen de la posguerra. El imperialismo europeo todavía está lejos de suplantar el rol de EE.UU. y al dólar en el mundo. No es casual que el G7 haya salido en apoyo al plan de salvataje de EE.UU., necesitan un sistema financiero que no se descalabre y eso es imposible de lograr sin los yanquis. China tiene un fuerte crecimiento económico y gana espacio en el mercado mundial. Algunos economistas auguran que desplazará a los yanquis y que no será víctima de la actual crisis mundial. Vemos lejos tanto una como otra posibilidad. China es ya una potencia y EE.UU. tiene cada vez mas inconvenientes para controlar el mundo, pero no podemos obviar que dirige la mayoría del comercio mundial, que este se hace a través del dólar, que el inglés es el idioma mundial para los negocios y que el poder militar central aún nace en Washington. Además, EE.UU. es el principal comprador de productos chinos. Si entra en recesión y baja sus niveles de compra, eso afectará directamente a China. Y en última instancia, el ascenso chino tiene de fondo una dictadura que impuso niveles de explotación brutales y la apertura al capital extranjero. El futuro de China también se juega, en un cambio de relaciones de fuerza a su interior, a través de luchas sociales que se están gestando.
¿Crisis del liberalismo de mercado o del capitalismo en su conjunto?
Tras el lunes negro, los medios internacionales hicieron correr la idea del fracaso del “fanatismo liberal de mercado”, intentando implantar la idea que corrigiendo el “fanatismo” el capitalismo puede avanzar y la humanidad encontrar un período de bienestar. Hay un debate incluso al interior de la izquierda mundial sobre la situación del capitalismo. Algunos ven la globalización como una nueva fase de desarrollo. La crisis actual muestra el fracaso y el rol regresivo del capitalismo, como su secuela de desigualdad social, pobreza, indigencia y la degradación de la naturaleza. Hay avances tecnológicos, científicos y de otras ramas, pero no eliminan lo esencial: ¿Cómo está la humanidad hoy? ¿Cuál es el estado del mundo, de sus climas, regiones y fuerzas naturales? ¿Quiénes disfrutan los grandiosos avances científicos y tecnológicos? La ONU dice que hay más de 1500 millones de personas que viven en la miseria, casi la mitad de la población mundial (2800 millones) vive con menos de 2 dólares por día y en los países emergentes (China, India, Brasil), más de 700 mil están bajo los umbrales de pobreza. El agua es negada a más de 120 millones en los países pobres. La desnutrición alcanza a 160 millones de niños. Los desastres naturales, provocados por la voracidad imperialista alcanzan niveles dramáticos de calentamiento global, huracanes, deshielos, sequías e inundaciones. Este es el capitalismo actual y su dinámica es peor. No es el aspecto “fanático del liberalismo de mercado”, sino las consecuencias de la estructura global del capitalismo decadente, que vive en crisis, y se la hace pagar a la humanidad, poniendo en riesgo nada menos que la raza humana y la vida.
Las medidas transicionales y la necesidad del socialismo
Ante el fracaso del capitalismo es posible y necesario avanzar hacia una salida socialista. Para ese objetivo, no hay medidas tibias. Se necesitan medidas transicionales, que vayan cortando el poder del capital financiero y de las transnacionales, poniendo las riquezas y centros de producción en manos de los trabajadores y sus organizaciones. Apoyados en la movilización revolucionaria de nuestros pueblos se puede avanzar, en algunos casos más rápido que en otros. La clave es definir políticamente que sí se quiere avanzar y hacia dónde se quiere ir, nuestra respuesta sigue siendo: hacia un modelo socialista que cambie de raíz los problemas de la humanidad. El capitalismo esta mal, pero no caerá por si mismo. Más que nunca, hace falta construir alternativas políticas que luchen con todas sus fuerzas por otra salida.

DIME QUIEN TE FINANCIA Y TE DIRE COMO VAS A GOBERNAR


Por Movimiento Socialista de los Trabajadores

Los fondos que ha recibido la presidenta Cristina Kirchner para llevar adelante su última campaña presidencial parecen tener un origen tan turbio como las aguas del Riachuelo. Es que no sólo existen sospechas por la valija que le incautaron a Antonini Wilson. Plata proveniente del narcotráfico, de empresas privatizadas que se benefician por la entrega de subsidios y dinero proveniente de grandes empresarios que se beneficiaron por la política agropecuaria de los K, como el “Rey de la soja” Grobocopatel, forman el grueso del dinero que Cristina usó en la campaña para llegar a la presidencia.

Cada día se demuestra que la corrupción es un mal estructural de los regímenes institucionales capitalistas.Además, cabe aclarar que la directora de Poder Ciudadano, Laura Alonso, dijo que mientras que el kirchnerismo reconoció gastos por $17 millones, la cifra asciende a alrededor de $80 millones. La falta de transparencia tiene una oscura explicación. La existencia de droguerías quebradas o insolventes que pertenecían a uno de los tres jóvenes empresarios asesinados en General Rodríguez, y a otro que se suicidó poco después y cuyas muertes fueron relacionadas con carteles de narcotraficantes mexicanos y con el comercio de medicamentos adulterados, salpica al gobierno. Es que estas empresas que intermediaban entre los laboratorios farmacéuticos y las farmacias aportaron nada menos que el 34% de los fondos de la campaña presidencial de Cristina Kirchner. Según el diario LA NACION “Seacamp SA, la droguería de Sebastián Forza, uno de los empresarios asesinados, aportó $200.000 a la campaña pese a que libraba cheques sin fondos y era investigada por presunto robo y adulteración de documentos.» Sin embargo, Forza dijo que, a pesar de que su droguería figuraba como aportante, no había realizado tal contribución económica y que le habían pedido que facilitara la empresa como pantalla para disfrazar el origen del dinero. A cambio de ese favor, desde el Gobierno le habrían prometido pagarle una deuda millonaria que el Hospital Francés, intervenido durante la gestión de Néstor Kirchner, mantenía con su droguería. Hay quienes suponen que los $200.000 que figuran como aportados por Seacamp provendrían de alguna obra social vinculada con los sindicatos, pese a que las obras sociales tienen prohibido efectuar ese tipo de aportes. Otras dos droguerías que también contribuyeron económicamente a la campaña de Cristina Kirchner mostraban altos niveles de insolvencia financiera: Unifarma, de Ariel Villán, el empresario que se suicidó poco después de hallarse los cuerpos de Forza y los otros dos empresarios, y San Javier. ¿Otras droguerías sin fondos aportando a la campaña? Evidentemente servían como pantalla para blanquear más dinero sucio.
Es sabido que quien aporta estas sumas en una campaña electoral no lo hace en forma desinteresada. Los favores se cobran y caro. Si los fondos que recibió Cristina tienen una procedencia tan poco transparente, ya nos podremos imaginar qué modelo de país podemos llegar a tener, cuando lleguen los reclamos de quienes “aportaron”.Para acabar con este tipo de manejos, es necesario hacer una profunda reforma política. Lo primero es prohibir las “donaciones” de empresas privadas e impedir que se realicen en “negro”, o que se gasten los fondos estatales en propaganda electoral camuflados en avisos de gestión. Los aportes los tiene que otorgar el estado y en forma equitativa, al igual que los espacios en los medios masivos de comunicación. Otra medida debe ser el control del manejo de los fondos por una comisión integrada por representantes de todos los partidos. Hay que terminar con las declaraciones patrimoniales truchas, como la de Cristinia, que se declara monotributista. Hay que determinar en forma fehaciente los bienes y el dinero con que cuenta cada funcionario al iniciar su gestión y corroborar con cuánto la termina, para castigarlo y recuperar lo robado si no se condice con sus ingresos.
Si aún así hay “curros”, se debe poder revocar el mandado de los funcionarios involucrados. Una verdadera reforma política, exigida desde el Argentinazo del 2001, sólo podrá imponerse con la movilización.