Excepto por muy escasas excepciones, cada mes se produce un conflicto por el pago salarial a los trabajadores municipales.
Sin salir de la regla, el municipio nuevamente ofreció el pago de los sueldos correspondientes en dos veces, lo cual no fue aceptado por el sindicato que votó una medida de fuerza que se iba a extender hasta el viernes pero luego se destrabó en el concejo deliberante.
Lo vergonzoso del caso es que el intendente le ofreció a los municipales no ir a la medida de fuerza y que acepten un primer pago de ¡¡¡¡1500 pesos!!!!!
Desde el SITRAM comenzó el pasado lunes una medida de fuerza que se extendió al jueves y que amenazaba con una movilización a la municipalidad el viernes 22 por la mañana.
¿Qué sucedió en el medio? En la sesión ordinaria del jueves 21, los concejales aprobaron por mayoría que el municipio utilice fondos de otra cuenta (a esta altura ya ni importa cual, porque es cosa de casi todos los meses) para que pueda pagar los sueldos. El único voto negativo fue el de la concejal del Frente Progresista Mariana Menghini, en disidencia con sus compañeros de bloque (Solimano y Teixidó) que apoyaron la idea de usar esos fondos al igual que Enzo Viassolo (PJ)
La edil sostuvo que no se podía seguir con esta práctica todos los meses, con fondos que nunca se devuelven y que no permiten utilizarlos para el fin que corresponde.
Una vez más, desde el concejo le aflojaron la soga al cuello al intendente Dehesa. Sin embargo, el cuello de embudo es cada vez más angosto y en tres meses se viene el pago de aguinaldos, por lo cual el horizonte de conflicto se hace cada vez más claro.
La municipalidad se ha convertido en esta administración en una mera "paga sueldos" tapando ese agujero y destapando todos los demás (obras y servicios públicos, compra y reparación de maquinarias, viviendas, etc. etc.) Por lo cual a los reclamos de todos los meses de los municipales se suma la bronca de miles de vecinos que pagan sus impuestos y no lo ven reflejado nunca en sus barrios.
Por eso opinamos que no se puede seguir pagando los salarios a costa de las necesidades del resto de la población. Pero tampoco se pueden pagar sueldos a cuentagotas o con retraso.
Algunos sectores alientan la reducción del número de empleados (cabe señalar gran parte de ellos totalmente precarizados) como solución al problema financiero de la municipalidad.
Nosotros pensamos que no se puede dejar a una sola familia en la calle y que el real problema radica en una falta de política recaudatoria seria y ofensiva hacia los grandes deudores ya que hoy hay millones de pesos en la calle que no son de los jubilados o los asalariados precisamente.
Pero no se ha demostrado voluntad política para ello en estos años y muchos menos creemos que ocurra ahora que este gobierno entra en la recta final (en bajada) para cumplir su período en diciembre del año próximo pero que ya agotó su ciclo prematuramente.
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