7 de julio de 2012

A CONTRAMANO DEL 9 DE JULIO


“…declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando séptimo, sus sucesores y metrópoli, y toda otra dominación extranjera.”, dice la Declaración de la Independencia, firmada el 9 de julio de 1916 en el Congreso de las Provincias Unidas, realizado en Tucumán. Es de esperar que haya numerosos actos oficiales (y opositores) donde se haga mención a estas palabras o a la independencia como hecho trascendental de nuestra historia nacional. Hasta puede que existan eventos artísticos o culturales masivos, festivales, etc. Pero siempre en esa clave: recordando algo importante que pasó hace mucho y hay que celebrar. Lo cierto es que la realidad del país no da muchos motivos para festejos. En realidad habrá una gran dosis de cinismo por parte del gobierno nacional, las gobernaciones y la jefatura de gobierno cuando cada uno monte el circo y se lance a hablar de aquellos días.

Basta con repasar las últimas decisiones gubernamentales para comprobar que ni por asomo hay correspondencia con aquel documento. La defensa de cientos de emprendimientos de minería a cielo abierto, apaleando a los pobladores que defienden su tierra y su vida no parece compatible con la decisión de librarse del saqueo de la corona. Y esa defensa se reafirmó en reuniones con los capos de Barrick Gold y otras megamineras hace algunos días. La entrega del yacimiento de Vaca Muerta a la Exxon Mobil tiene que agregarse a la lista, que es mucho más larga y dañina para el país. Por eso tampoco sorprende que Abal Medina (padre) sea asesor de Slim, el multimillonario mejicano que se quedó con un 8% de las acciones de Eskenazi en YPF.
Pero tal vez sea el acuerdo con China una muestra más acabada del modelo que se aplica en el país. Cristina celebró y publicitó la visita del Primer Ministro Wen Jiabao como una confirmación de que el rechazo de ‘toda dominación extranjera’ no está en los planes del kirchnerismo. Pero terminó firmando un acuerdo que profundiza la penetración china en el país, por el cual vamos a comprar 11.500 millones de dólares en vías, locomotoras y coches ferroviarios. Maquinaria y materiales que podrían hacerse perfectamente en el país. El objetivo será tener el FF.CC. Belgrano Cargas bien equipado para llevarse toda la materia prima del país a bajo precio. Saqueo del país y destrucción de la industria nacional. Dos pájaros de un tiro.
Si las cosas relatadas anteriormente no alcanzaran para comprobar nuestras hipótesis, podemos tomar la política internacional del gobierno. El fracaso de la política hacia Inglaterra por el tema Malvinas ya es imposible de tapar. Salvo por la propuesta de sacar aviones desde Buenos Aires a las islas, no es posible encontrar innovaciones entre los planteos diplomáticos anteriores y los de CFK. La infantil insistencia en dialogar con los piratas imperialistas, ha sido respondida por el invasor con la convocatoria a un plebiscito entre los isleños, que dará un resultado similar al que tendría uno realizado por Israel a los colonos que despojaron a los palestinos. La participación en el G-20 buscando acuerdos con las potencias que ajustan y hambrean al mundo puede complementarse perfectamente con la ‘suspensión’ de Paraguay en el Mercosur, sin aplicarle sanciones comerciales. En todos lados declaraciones vacías, montones de frases floreadas, pero ningún cambio de lo establecido.
La Revolución de Mayo de 1810 fue el hecho que permitió efectivamente nuestra independencia de España. El estudio de ese proceso muestra que la inteligencia de los patriotas de aquel entonces fue aprovechar la crisis de la Metrópolis para desarrollar la lucha emancipadora hasta las últimas consecuencias. Hoy las potencias capitalistas tienen una crisis descomunal, que se expande desde los centros del poder hacia el resto del planeta. Los pueblos de los países centrales están de pie, resistiendo a los planes que pretenden descargar la crisis sobre sus hombros. Las condiciones para encarar el proceso de una Segunda y definitiva Independencia son inmejorables. Sin embargo, nuestro gobierno tiene la orientación opuesta: viaja por el mundo buscando ponerse de acuerdo con el imperio y avanza en medidas de ajuste para pagar la deuda y defender las ganancias de las grandes empresas. Mariano Moreno diría “Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila.”. Lejos, muy lejos de los discursos oficiales (y opositores). Todos ellos, cada vez más a contramano del 9 de Julio.

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