Más que ministerio de Medio Ambiente, los números del presupuesto 2019 demuestran que para la administración del ingeniero Miguel Lifschitz se trata de un ministerio de cuarto ambiente.
El presupuesto del área es de 289.097.000 pesos, apenas el 0,10 por ciento del total; cuando en 2018 fue de 228.946.000, que representaba el 0,11 por ciento. En 2019, entonces, a pesar de tener nominalmente algo más de sesenta millones de pesos, es menor en el porcentaje de lo previsto para el año político por excelencia.
Para “Manejo de flora, fauna y áreas naturales”, por ejemplo, habrá solamente 400 mil pesos, la mitad del año pasado. Un poco más de mil pesos por día. En una provincia que ya lleva perdido el 80 por ciento de sus bosques y montes naturales y va por más por el ilimitado avance de la agricultura intensiva y de precisión.
También bajó el presupuesto del programa “Un árbol por cada santafesino”, de 12.720.000 pesos en 2018, a 7.320.000 (0,002 por ciento del total) en 2019.
Y como signo de los tiempos, desapareció la partida “Educación ambiental” que en 2018 fue de 228.946.000 pesos, el 0,11 por ciento en aquel momento del total.
Estos números, verdadera expresión de la voluntad política del gobierno del Frente Progresista Cívico y Social explican por qué no hay nueva ley de agroquímicos y también el motivo de la contradictoria ambivalencia de sequía – inundación.
El relato del gobierno termina en estos números.

No hay comentarios:
Publicar un comentario