28 de julio de 2008

Argentinización vs. Nacionalización


Aerolíneas Argentinas quebró y en una negociación a todo vapor con el grupo Marsans y el gobierno de España, los Kirchner se aprestan, poniendo mucha plata, a tomar el control de la vaciada Aerolínea. Al mismo tiempo se ha abierto una polémica sobre la salida para la empresa, mientras que para el gobierno una variante parecida a SIDOR es impensable, para los socialistas la única salida de fondo el la reestatización de la compañía con control de trabajadores y usuarios. Tras el verso de la “Argentinización”, en realidad lo que busca es que algún capitalista amigo controle parte del paquete accionario.
Luego de su privatización en los ’90, las distintas administraciones que manejaron Aerolíneas Argentinas y Austral (Iberia, SEPI, ahora el grupo Marsans) se dedicaron a vaciar nuestra aerolínea de bandera. Lo hicieron con la complicidad de funcionarios y burócratas sindicales que se llenaron los bolsillos de plata mientras muchas rutas de cabotaje desaparecían, dejando aisladas regiones enteras y perdiendo rutas internacionales. Los trabajadores aeronáuticos veían perder sus derechos y mientras la aerolínea prestaba un servicio cada vez más deficiente, jugosos subsidios estatales favorecían este inmenso negociado.
Ahora la deuda declarada por el grupo Marsans es de 890 millones de dólares, de los cuales dicen que sólo 240 millones serían exigibles. Lo cierto es que más allá del tironeo empresario para que el gobierno les compre sus acciones a un valor alto disfrazando el real estado calamitoso de la empresa, …“Aerolíneas Argentinas pierde 30 millones de dólares por mes” .,.(La Nación, 15/7) y “El abogado español Rafael Caro Moya, querellante contra el Grupo Marsans en España por un supuesto fraude de 300 millones de euros, afirmó hoy que el gobierno argentino está en condiciones para retomar la gestión de Aerolíneas Argentinas «sin tener que abonar nada» a cambio.” (declaraciones a Radio América). La situación de Aerolíneas es gravísima y si como muestra vale un ejemplo: en plena audiencia entre el gobierno y la empresa frente al Juez Sícoli, “los funcionarios debieron hacer gestiones por teléfono celular para que pudieran despegar vuelos de aerolíneas desde Roma y Ezeiza” (Clarín, 16/7).
Las noticias de último momento señalan que el gobierno pondrá otros $ 54 millones para que Aerolíneas siga funcionando. La semana pasada había puesto $ 50 millones. Y los funcionarios aclaran que si el gobierno no pusiera esa plata la aerolínea de bandera dejaría de funcionar.“El panorama es harto complejo. En medio de la euforia por nacionalizar Aerolíneas y Austral, en el Gobierno empezaron a darse cuenta, en las últimas horas, del volcán que quedaría en estos momentos en manos del Estado. Lo resumió anoche a LA NACION un sindicalista de buena llegada al poder: «El conflicto con el campo va a quedar chico». (La Nación, 15/7)
¿Como se llegó a esta situación?
Con la total complicidad de los gobiernos de turno. Menem, De la Rua y Duhalde primero. Los Kirchner después. “En tanto el gremio de los mecánicos (APLA), que encabeza el ex funcionario Ricardo Cirielli, hizo por la tarde una presentación aparte, también ante el juzgado de Sícoli. Cirielli denunció a Marsans por «fraude» y al secretario Jaime de haber firmado el balance 2005 de Aerolíneas «después de haber impugnado los ejercicios de 2002, 2003 y 2004».“ (Clarín, 16/7)
Argentinización: un negocio para empresarios amigos
El representante del Estado en el directorio de la compañía Julio Alak aseguró en Radio 10 que «no hay voluntad de quedarse» con la empresa como ocurrió con Sidor. «La intervención es para sostener el servicio público», afirmó (Infobae, 16/7) y “El secretario de Transporte, Ricardo Jaime, descartó hoy que el Gobierno aspire a concretar una reestatización de Aerolíneas Argentinas como lo hizo el presidente venezolano Hugo Chávez con la metalúrgica Sidor.” (Clarín, 14/7)Aquí se acaban todas las mentiras de Kirchner que habla de recuperar Aerolíneas. Lo real es que tienen que acordar de emergencia con Marsans porque la empresa se viene a pique y mientras tanto siguen operando en la busqueda de un capitalista privado.“El presidente de Aeropuertos Argentina 2000… Ernesto Gutiérrez, se convirtió en el principal operador en la tarea de buscar socios argentinos para Aerolíneas Argentinas. Entonces apareció el nombre de Juan Carlos López Mena, dueño de Buquebús, un empresario con prestigio que cuenta con el respeto de sectores políticos y empresarios españoles… Díaz Ferrán y Pascual negocian con el ministro de Planificación, Julio De Vido, la venta de parte de la empresa. Y los eventuales socios argentinos negocian también en el Ministerio de Planificación, ya sea con De Vido o con Jaime. Esa cartera se ha convertido en el broker de la compraventa.” (Joaquín Morales Solá, en La Nación del 7/5)
“Mientras se multiplicaban ayer las protestas y los vuelos demorados en Aeroparque y Ezeiza, algunos funcionarios sondearon a representantes del grupo LAN como posible comprador.”(Clarín, 15/7).En realidad la tan mentada “argentinización” puede terminar como la famosa argentinización de Repsol, a través de la compra de parte de su paquete accionario por el empresario K Eskenazi, con una empresa australiana y con un turbio negocio financiero en el cual interviene el Banco de Santa Cruz del cual el empresario es dueño y el Crédit Suisse, donde la provincia tiene depositados 405 millones de dólares, tal cual lo denuncia el Río Negro on line del 29 de febrero pasado.
Hay que nacionalizar, como en SIDOR
No hay salida para el transporte aéreo argentino, ni para sus trabajadores, sin la nacionalización de Aerolíneas Argentinas y Austral. Solo siguiendo el ejemplo de Venezuela al nacionalizar SIDOR, de las nacionalizaciones en Bolivia y Ecuador, poniendola a trabajar bajo control de sus trabajadores y usuarios y sin pagar un peso a los empresarios vaciadores se podrá remontar la aerolínea de bandera.Esta nueva aerolínea estatal y eficiente deberá incorporar a todos los trabajadores despedidos por el desguace el transporte aéreos (LAPA, Dinar, Southem Winds). Rescindir el contrato de LAN, absorbiendo sus trabajadores, transformando el transporte aéreo al servicio de un modelo de país distinto, que integre las regiones distantes y preste un servicio accesible a las mayorías populares.

21 de julio de 2008

EL SAQUEO DEL PETROLEO


Por Grupo MORENO (Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora)


La historia de Repsol no es antigua, pero demuestra la voluntad política de España, sin yacimientos propios de hidrocarburos, de tener una petrolera propia presente en los mercados globales. Así, Repsol es el cumplimiento de ese objetivo estratégico

Con una capacidad de refino de más de 1,2 millón de barriles por día, opera 9 refinerías, 5 de ellas en España, 3 en Argentina y 1 en Perú. Además, posee participaciones en otra refinería argentina y 2 en Brasil. Comercializa sus productos petrolíferos a través de una red de más de 6.900 puntos de venta en Europa y Latinoamérica. La historia es temporalmente breve: en 1981 nació el estatal INH español, en el que se incorporan las participaciones estatales de compañías del sector (principalmente downstream). Y en 1986 fue creada Repsol, con el INH como accionista único. En 1989 se vendió en la Bolsa de Madrid el 26% del capital de Repsol, proceso de privatización que concluyó en 1997, 2 años antes de la compra de YPF. Ahora, el ministro de Planificación, Julio De Vido, explicó que Repsol YPF “está negociando con un solo grupo” argentino la venta del 25% de las acciones de YPF, pero que en el proceso no participan “ni Enarsa ni ninguna empresa estatal provincial”. De todos modos, el ministro no descartó que en el futuro, “si la empresa (Enarsa) lo decide pueda hacerlo, porque está facultada”. ¿Enarsa podría intentar comprar en Bolsa acciones de YPF? ¿Enarsa sería el reaseguro del grupo argentino que ofertará por el 25%? Las declaraciones de De Vido, durante una visita a la planta termoeléctrica General Belgrano, en la localidad bonaerense de Campana, provocaron ese interrogante. De Vido recordó que “la negociación que lleva adelante Repsol YPF está sujeta a la aprobación del Gobierno”, aunque confió en que “no va a haber ningún problema”. “La negociación la llevan adelante ellos, cuando se termine el proceso de due dilligence (evaluación minuciosa de los libros una vez cerrada la operación) veremos si estamos o no de acuerdo con el proceso, esto es lo habitual”, explicó. Esto es lógico porque el Estado tiene participación accionaria en YPF. Al ser consultado sobre el tiempo que llevaría la concreción del acuerdo, De Vido sostuvo que “hay que preguntarles a ellos (por Repsol), pero creo que en 5 semanas”. De Vido explicó esto el viernes 8 de junio, al terminar la 1ra. semana completa del mes, al que le quedan 3 semanas más. Las 2 semanas siguientes transcurren en julio, y así se llega el emblemático lunes 9, aniversario patrio de la Argentina. Voceros de Repsol YPF fueron más cautelososos y señalaron que esperan “concluir antes de fin de año” > la incorporación de un socio local, > la salida al mercado del 20% de las acciones, y > la incorporación de algunos activos latinoamericanos al capital de YPF. ¿Esto es lo que tenía en mente Antonio Brufau, ex presidente de Gas Natural, cuando en octubre de 2004 fue nombrado presidente de la compañía tras la dimisión de Alfonso Cortina? En esa futura empresa latinoamericana quedarán excluidos los activos involucrados en el GNL (Gas Natural Licuado) y los negocios de Repsol en México. El GNL permite exportar gas sin gasoductos. El gas se licúa, se carga en buques, y al llegar a destino se regresa el gas al estado gaseoso. Es un nuevo mercado que tiene a USA como el principal cliente. En el negocio de los gases licuados del petróleo, Repsol YPF es la compañía Nº3 del mundo. La administración es muy compleja en Latinoamérica. Un ejemplo: cuando ocurrió la junta de accionistas más reciente, en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid, aparecieron reclamos de resarcimientos por supuesta contaminación del Pueblo Mapuche (argentino) y el Pueblo Guaraní (boliviano), el pedido de cierre de la explotación en el Parque Nacional Yasuní, en Ecuador; y el reclamo del Pueblo Asháninka, habitantes del Distrito de Río Tambo peruano. Sin olvidar los simpatizantes de las Farc colombianas que exigían el reconocimiento de una responsabilidad en la militarización de Colombia, y los ambientalistas contra el cambio climático pero también contra los agrocombustibles. De acuerdo a Marcelo Bonelli, en el diario Clarín, quedó en pie una sola oferta para comprar el 25% de las acciones de YPF: Enrique Eskenazi, cuyo hijo mayor, Sebastián, viajó a Madrid para avanzar en las negociaciones. Jorge Brito, director de YPF por el Estado, desistió y con él su asociado en la oferta, Eduardo Eurnekian. Acerca de la cotización del negocio, YPF tiene un valor actual de entre US$ 14.000 millones (tasación de la banca Walrous) y US$ 12.000 millones. Esto hace variar el precio del 25%: no es igual afrontar obligaciones, supuestamente en 10 pagos, por US$ 3.500 millones que por US$ 2.500 millones. De acuerdo a Bonelli, se encuentran pendientes del ’regateo’ Carlos y Alejandro Bulgheroni, aunque si aparecieran en escena sería para liderar el consorcio. Sin duda tienen un mayor conocimiento específico del negocio petrolero que otros grupos económicos que simpatizan con Néstor Kirchner. En cualquier caso, el Gobierno Nacional quiere avanzar cuanto antes en la operación. Y también es el deseo de Repsol. La prensa preguntó en Madrid si esto marca el final del sueño que comenzó con el INH. La respuesta fue que no, que hay solamente una corrección geográfica del proyecto.





Violencia en las escuelas: ¿Cómo abordarlas?

Ante los crecientes casos de violencia ocurridos en distintas escuelas, lo primero que debemos señalar es que la violencia de nuestros alumnos está relacionada en forma directa con las políticas gubernamentales que no dan solución a la marginalidad. Es más, la agudizan con cada medida que toman, favoreciendo la concentración económica y manteniendo salarios de miseria, desocupación y una creciente marginalidad social.Por lo tanto, rechazamos cualquier discurso que intente responsabilizar a los docentes de las gravísimas situaciones que toman estado público y a las que estamos sometidos a diario en las escuelas.
La mal llamada “violencia escolar” -decimos mal llamada porque de ninguna manera proviene de la escuela- le llega a las instituciones desde una sociedad diezmada, empobrecida, embrutecida, alienada. Que difícilmente puede ver salidas en un horizonte en el que no se vislumbra empleo digno, posibilidad de superación de las condiciones a las cuales estamos sometidos los alumnos, padres y docentes. Donde no se vislumbra el valor del límite, dada la desacreditación que sufrimos desde el discurso oficial, empezando por la propia presidenta Cristina Kirchner que no ha perdido oportunidad de cuestionar a los docentes.
Esta realidad nos marca la necesidad de batallar porque los hechos de violencia que se producen en cada establecimiento se transformen, de ser una cuestión aparentemente individual, en un problema institucional. Involucrando al conjunto de los docentes, sus autoridades, trabajadores del establecimiento, así como a toda la comunidad.Paralizando las actividades hasta que se discuta cómo abordarlo entre todos. Poniendo en común la problemática, sus causas y posibles alternativas. Movilizando a la comunidad para exigir a los funcionarios del distrito y a las autoridades provinciales que den respuesta a las falencias del establecimiento, a nuestro reclamo salarial y a la crítica situación social en que se encuentran nuestros alumnos y sus familias. Uniendo el reclamo al de otros establecimientos.Son los primeros pasos para empezar a abordar esta grave problemática que expresa la violencia de una sociedad partida, que seguirá en aumento si no derrotamos este modelo de exclusión vigente.

20 de julio de 2008

Diez propuestas a favor de los chacareros y trabajadores

La crisis agraria, así como afecta a los pequeños y medianos productores, también la sufren miles de trabajadores del interior y poblaciones enteras que ven deteriorar su nivel de vida por el golpe que reciben las economías regionales. Y como consecuencia del modelo kirchnerista, la inflación sigue golpeando en todo el país y aumentando los niveles de pobreza. Hacen falta medidas claras para terminar con esta situación

1 - Retenciones diferenciadas: que paguen más los que más tienen
2 - Que el dinero vuelva a las provincias y no vaya para pagar la deuda
3 - Nacionalizar el comercio exterior para terminar con el negocio de las agroexportadoras
4 - Contra la concentración, comenzar un plan de reforma agraria
5 - Estatizar la producción de semillas y fertilizantes, para terminar con el negocio de las multinacionales del sector
6 - Aplicarle fuertes retenciones a la renta petrolera, minera y al sistema financiero
7 - Contra la inflación, eliminar el IVA a todos los productos de la canasta de alimentos
8 - Aumento de salarios y jubilaciones de acuerdo a la inflación real
9 - Aumento del subsidio al desocupado a 500 pesos.
10 - Basta de subsidios a las concesiona-rias del tren. Reestatizar el sistema ferroviario, para tener servicios económicos en el GBA y la reapertura de ramales en el interior para el transporte de la producción.

LOS KIRCHNER EN EL TOBOGAN


El martes el matrimonio presidencial perdió en la calle, con una multitudinaria Marcha Federal. Y el miércoles la paliza se ratificó en el Senado, en una sesión de crisis, claramente condicionada por la movilización. Knock out para la 125! “La página se dio vuelta”… pero no por la decisión de aquél discurso bravucón de Cristina. Fue el corolario de más de 4 meses de lucha en las rutas de miles de chacareros autoconvocados y de millones de trabajadores, sectores medios, comerciantes y pobladores de los pueblos y provincias del interior. Y la síntesis que juntó esa energía con la bronca de trabajadores y sectores medios y populares de las ciudades contra la inflación y el autoritarismo. La gran mayoría de la población le ha dado la espalda al gobierno y su modelo y reclama un cambio de fondo.


Ni la chequera ni la extorsión alcanzaron. Pero tampoco la tremenda apelación a la defensa de la estabilidad del gobierno que hicieron con cara de pánico y moral derrumbada, varios de los senadores obsecuentes al kirchnerismo. Era un secreto a voces que la super-mayoría automática con la que asumió Cristina hace poco más de seis meses ya no existía. Pero no pocos creían que se iba a repetir lo que había sucedido en Diputados y el proyecto de los K. saldría airoso. Que el gobierno se llevaría un premio consuelo para atenuar la tremenda licuación de poder sufrida en estos meses de rebelión agraria y bronca popular. ¿Qué fue lo que determinó que un proyecto del oficialismo fuera rechazado en la institución más arcaica y aristocrática del viejo régimen?


Caminando por la cornisa


El fin de semana negro (para el gobierno) del 14 al 16 de junio creó las condiciones para esta derrota. Los millones movilizados en las rutas y pueblos y los cacerolazos, primero en repudio a la represión y luego a la convocatoria a Plaza de Mayo en manos del provocador D’Elía, habían golpeado muy duro al gobierno y lo habían dejado al borde de la crisis terminal. El propio Kirchner lo admitió, por supuesto, recurriendo al mentiroso argumento del golpe. Pero la realidad no era de golpe sino que tenía olor a 2001, porque se había producido un gran vacío político en las esferas del poder. Los temores a un nuevo argentinazo, hicieron sonar los teléfonos en una apurada reunión de minigabinete con el matrimonio K. El 16/6 el acto convocado se caía, no venían los barones del conurbano, ni siquiera las huestes del incondicional Moyano! El espanto a una caída de Cristina, unieron en un solo grito a todos los sectores políticos y económicos del establish-men que presionaron al gobierno para que de una señal distinta. Allí improvisaron el envío del proyecto al Congreso. Pero apenas pudo tomar un poco de aire, volvieron los problemas. Por más que presionaron con carpas y patotas, por más que decoraron la 125 con formato de proyecto de ley y por más que se insistió en la tesis del golpe y en la campaña de demonización de los chacareros, el gobierno no logró dejar de caminar por la cornisa.


La Marcha Federal fue decisiva


Sin lugar a dudas la masiva Marcha Federal, terminó de ejercer una presión decisiva sobre un PJ fracturado y un gobierno debilitado. Que obligó a reacomodarse a senadores propios y ajenos y al mismo Cobos que debió desempatar. Detrás de la multitudinaria marcha estaban 4 meses de lucha y la mirada vigilante de millones en las provincias y pueblos.“El ámbito de decisión política está en las calles”, dice el analista Rosendo Fraga de Nueva Mayoría. Y prosigue: “La crisis 2001-2002, con los cacerolazos y los cortes, estableció esta regla no escrita, que no cambia desde entonces y que se ve ratificada con la crisis de 2008. Si el campo se hubiera movilizado para el debate del proyecto de retenciones en Diputados, es posible que el resultado hubiese sido adverso al oficialismo. Advirtiéndolo, el miércoles 9 de julio convocó a una movilización antes de la votación en el Senado. El efecto fue inmediato: varios senadores se definieron a favor del campo, cuya posición pasó a tener mayoría en la Cámara Alta, planteando incluso la posibilidad de un empate que de un rol decisivo al Vicepresidente Cobos, enfrentado con el oficialismo.”


La Marcha Federal finalmente convocó para el martes 16/7 y logró reunir cerca de 300.000 personas. Sobre el cierre de esta edición se confirmaba la derrota del gobierno en el Senado. Un Cobos nervioso, tal vez pensando en el síndrome del Chacho Alvarez y tomando nota de la gigantesca movilización popular, se definió contra los K. ¡Qué crisis!Y a la luz de ese resultado, una primera conclusión se impone: para ganar sólo hay que confiar en la movilización, como nos mostraron los chacareros autoconvocados y como veníamos planteando desde el MST, cuando insistíamos en la necesidad de movilizar nacionalmente el día en que se trató en Diputados. Sin embargo, las cosas no salieron como esperaban. A pesar que oficialistas y opositores llamaron fervorosamente a la paz social… de los que estaban luchando por supuesto. A pesar que las entidades llamaron a desmovilizar, a dejar las rutas e incluso luego a desarmar la carpa en el Congreso que tanto apoyo popular había concitado. A pesar que todos llamaron a “confiar en el Congreso”, la cosa se les complicó. El proyecto, retocado y disfrazado, ganó por muy poco en Diputados y aumentó la bronca de los sectores en lucha de la población que tomaron nota que los reclamos estaban lejos de satisfacerse. Haberle dejado la cancha libre a la presión del gobierno el día de la votación en Diputados, le había permitido esa victoria muy pírrica. Y la bronca volvió con más fuerza, los tractores se movieron, las rutas empezaron a poblarse de gente y centenares de intendentes y productores de los pueblos viajaron a Buenos Aires a presionar. Desde abajo se impuso la Marcha Federal y el gobierno fue derrotado.


Una negra perspectiva para el matrimonio K


Sin lugar a dudas, en estos momentos de profunda crisis, los K. y sus amigos estarán pensando cómo seguir. Tres espadas de Damocles tiemblan sobre sus cabezas.En primer lugar cómo seguir ahora enfrentando la situación agraria, luego de este cachetazo a la soberbia y a la concentración económica. Esta derrota categórica para los pooles y los pulpos agroexpor-tadores. Y que fortalece a los chacareros para pelear por un cambio de modelo donde paguen los que más tienen.

En segundo lugar cómo reposicio-narse luego de la derrota, con un PJ quebrado, un Frente para la Victoria que tiene como exponentes residuales a los D’Elía y Depetri y una Concertación Plural que se ha evaporado y encima con Cobos en la vereda de enfrente. Con exponentes de la vieja política como Duhalde que recoge heridos para su Movimiento Productivo. Y con una CGT dividida, que baila al ritmo de la debacle del kirchnerismo. Ya ni piensan en el pacto del Bicentenario. Y el paquete de relanzamiento que viene anunciando Alberto Fernández, con retoques jubilatorios, aumento del mínimo no imponible y un plan de “seguridad alimentaria”, se ha quedado sin escenario de presentación.

En tercer lugar, porque la inflación, la necesidad de reabrir paritarias y aumentar salarios, jubilaciones, planes y presupuestos sociales, la crisis de combustibles y energía, la bancarrota de Aerolíneas, preanuncian un escenario de conflictos sociales y nuevas crisis políticas.

En definitiva, cómo logra evitar que se siga profundizando su debacle y divorcio con los trabajadores, sectores medios y populares. Con una imagen positiva que apenas ronda el 15 al 17% y una negativa que ha trepado al 75%, números récord e inéditos que muestran que la mayoría del pueblo reclama cambiar y busca un nuevo rumbo político para el país.Seguramente los chacareros y pueblos que tanto pelearon, no deben dar por terminada la batalla. Aún malherido, desde el gobierno puede intentarse una nueva maniobra para tratar de revivir un proyecto que murió en las calles. Los trabajadores por el salario y la reapertura de paritarias, los desocupados y sectores populares por los planes sociales, están en mejores condiciones para intensificar los reclamos.Junto con estas peleas inmediatas, hay que encarar las respuestas al debate nacional que se abrió en el país acerca de la necesidad de un nuevo modelo y una nueva alternativa política para lograrlo, debates que el fracaso del kirchnerismo ha colocado a la orden del día.

Ahora, por el salario y contra la inflación

No hace falta ninguna encuesta para saber que para la inmensa mayoría de los habitantes de este país la inflación es un problema central. No hay un solo día en que dejemos de padecerla, de pensar qué malabarismo hacer cuando vamos al supermercado, cómo pagar las cuentas o el alquiler, cómo llegar a fin de mes.
da bronca, claro. ¿Cómo no va a dar bronca ver que los precios suben y suben, mientras los aumentos de salario ya se hicieron humo? ¿Cómo sobrevivir, si sos desocupado o desocupada, y más si tenés chicos, con un ‘plan social’ de apenas 150 ó 200 pesos al mes? ¿Cómo parar la olla si uno depende de una jubilación o una pensión tan bajas como las de hoy? ¿Cómo no tener bronca si el INDEK de los Kirchner dice que la suba de precios de junio fue del 0,6 por ciento? ¿Cómo no indignarse si el secretario de Comercio Interior, el patotero Guillermo Moreno, dice sin vergüenza por la tele que la inflación “es una sensación”?
¡Sensación, las p...! ¡Hasta un niño sabe que la carestía subió mucho más que el 0,6! La inflación es un latigazo que nos golpea cada día a nosotros, a nuestras familias, a todo el pueblo. Por eso tenemos que unir fuerzas para enfrentarla. Y para eso, en el camino de pelear por cambios más de fondo, te proponemos organizarnos juntos para luchar por tres medidas de emergencia:

1. Reclamar aumento de salarios y paritarias ya

2. Anular el IVA a los alimentos básicos

3. Control popular de precios y Ley de Abastecimiento.

Mas info: www.mst.org.ar/periodicos/as479jul17/editorial.htm

9 de julio de 2008

LIBERACION O DEPENDENCIA

En 1816 se proclamó nuestra independencia en el Congreso de Tucumán. Años de luchas y revolución de los patriotas lograron quebrar los eslabones que nos encadenaban al imperio español. Pasaron 192 años y ya no son los reyes de España quienes nos dominan, sino el imperialismo yanqui y sus socios. Es su odiada presencia económica, política y militar la que causa estragos en los pueblos. A pesar del paso del tiempo, de los cambios de gobierno y las transformaciones en todos los ámbitos, sigue planteada la misma tarea que tuvieron ante sí los libertadores del 1800: lograr la independencia. El odio generalizado a Bush y a EE.UU. y las movilizaciones mundiales en su contra demuestran que es una tarea viable. En América Latina fue Cuba la que marcó el rumbo. Hoy son Venezuela y Bolivia los países que dan pasos al frente. En Argentina, ¿se puede avanzar a la liberación con los Kirchner? Aquí, nuestras propuestas para lograr la segunda y definitiva independencia nacional y continental del coloniaje yanqui.

España conquistó América a sangre y fuego.
Fue un genocidio que duró siglos. Pero el imperialismo español, finalmente, fue derrotado. En el territorio que hoy constituye nuestro país, las invasiones inglesas desencadenaron una crisis de la autoridad virreinal y el armamento del pueblo criollo para derrotar a los piratas. La posterior ocupación de España por los franceses reforzó las posiciones de los patriotas rioplatenses, lo que desembocó en la imposición de la Primera Junta de Gobierno, el 25 de Mayo de 1810. Mientras San Martín emprendía la liberación de Chile y Perú, el 9 de Julio de 1816 el Congreso de Tucumán declaró la independencia. Se abrió así la oportunidad de construir un país libre de la opresión imperial.Sin embargo, las clases dominantes permitieron y fomentaron que siguiéramos dominados por el imperialismo inglés primero y por el yanqui después, situación que se mantiene en la actualidad.

Un rosario de dependencia
Con el propósito de sostener el colonialismo continental, apenas camuflado por los gobiernos de turno, pretenden hacernos creer que fomentar el combate al imperialismo es parte de un “discurso del pasado” y que ese enfrentamiento “ya no existe”. No es así. A pesar de las distintas circunstancias históricas seguimos siendo víctimas de la dependencia. Hoy nos oprimen el imperialismo yanqui, potencias europeas y los socios y protegidos de ambos: los organismos económicos, políticos y militares internacionales y sus empresas de saqueo. Los efectos de la presencia imperialista no son perceptibles sólo a los ojos de “entendidos”, ni se localizan a miles de kilómetros de distancia: Argentina fue moldeada a imagen del boceto del capitalismo dependiente y lo sufrimos cotidianamente en el terreno económico y en la infraestructura del país.Unos pocos contrajeron y usufructuaron una deuda externa fraudulenta que pagamos y pagaremos todos durante años. Con cada dólar girado al exterior por los militares, Alfonsín, Menem, De la Rúa , Duhalde y los Kirchner, se esfumaron miles de puestos de trabajo, sueldos, escuelas, hospitales y caminos. En menos de diez años se acabará el petróleo, ya se importa gas y electricidad en una enorme proporción. La privatización-regalo de YPF a Repsol motivó que se llenaran de dinero a costa de no invertir en la exploración de nuevos pozos. Tampoco se invierte en la producción de energía. Esto se siente en la falta de gas para calefaccionar hogares en invierno, en la falta de electricidad para refrescarlos en verano y en la escasez y carestía de los combustibles que utilizan la industria y el transporte tanto público como privado.La red ferroviaria nacional fue desmantelada y privatizada, dejando a miles de obreros en la calle y a millones de usuarios a merced de los mezquinos intereses empresariales. Las fábricas estatales de industria pesada se liquidaron a bajo precio, con pocos empleados y manos libres para los nuevos dueños.

“Mejor que prometer es realizar”
Hubo argentinos que estuvieron de “luna de miel” con los Kirchner y creyeron en su moderada y esporádica prédica antiimpe-rialista. Hoy, aunque muchos menos, hay quienes siguen sosteniendo esa postura.Nosotros no lo vemos de esa forma. Hay numerosos ejemplos que van en sentido contrario. Los Kirchner le pagaron al Fondo, que sigue teniendo el derecho de monitorear la economía local, y proyectan pagarle al Club de París con la recaudación del superávit fiscal.Mientras las tropas de Bush asesinan al pueblo irakí, Cristina sostiene a los soldados argentinos que apoyan a las fuerzas estadounidenses en Haití, donde son parte de la represión a las revueltas populares por hambre. Volvieron los ejercicios navales conjuntos en aguas argentinas. Fue escandaloso el ataque político a Irán. El reclamo por las Islas Malvinas y por el petróleo de sus áreas marinas no existe.Más allá del constante martilleo del matrimonio sureño contra las nefastas medidas del pasado, principalmente menemistas, ellos las mantienen y profundizan. Con la garantía de continuidad a las empresas privatizadas, Néstor y Cristina otorgan subsidios millonarios y permiten ganancias siderales a cambio de pésimos servicios y tarifas caras. El colmo es el Tren Bala, un proyecto copiado de Menem del cual antes se burlaban y ahora van a llevar a cabo para enriquecer a una corrupta empresa francesa y hacer grandes negociados con un puñado de empresarios. Mientras tanto, millones de argentinos viajamos cada día como ganado y otros tantos se ven privados de viajar desde y hacia el interior o usar los trenes para el traslado barato de la producción. Hablar de independencia no significa referirse exclusivamente al imperialismo, sino también a sus socios locales, entre los que se cuenta la oligarquía terrateniente. En este sentido, fueron los Kirchner quienes fomentaron la concentración de la tierra y las ganancias en pocas manos, enriquecieron a los pooles sojeros basados en la inversión de capital financiero en perjuicio de los pequeños productores y chacareros. Muy lejos del abandono de las relaciones carnales, están arrodillando a la Argentina frente a los deseos de los intereses yanquis y las empresas extranjeras. Esto no tiene nada que ver con un gobierno popular luchando por la independencia económica, la soberanía política y la justicia social.

Por el camino de Cuba, Venezuela y Bolivia
Cristina no pierde oportunidad de llamar a firmar el Acuerdo del Bicentenario, lo cual seguramente va a repetir este 9 de Julio. Busca un acuerdo con los grandes empresarios para llegar al final de su mandato sosteniendo un modelo económico y político agotado. Es un callejón sin salida.Hay un camino de independencia del imperialismo y sus socios: es el que tomaron los criollos y siguió Cuba cuando se liberó de los norteamericanos y avanzó al socialismo. Es el que hoy transitan Venezuela y Bolivia, recuperando empresas y recursos energéticos empujados por las exigencias y luchas de sus pueblos. Imitarlos implica movilizarse por la aplicación de medidas que terminen con el hambre, la entrega y la miseria. No es fácil, pero con la unidad de los pueblos latinoamericanos movilizados, y con nuevos dirigentes para que gobiernen los de abajo, se puede lograr.

OPORTUNISMO CON LOS DERECHOS HUMANOS



"La Plaza es de las Madres y no de los cobardes..." dice una vieja consigna del movimiento de derechos humanos, acuñada en miles de rondas en torno a la Pirámide de Mayo y en centenares de marchas.


Escribe: Marcelo Parrilli (Presidente de CADHU)


Así, se puso siempre una valla entre los luchadores por los derechos humanos, con las madres y familiares de los desaparecidos como vanguardia, y los genocidas, los traidores de todo tipo y también los oportunistas de los derechos humanos.


Oportunistas, precisamente, hubo muchos desde 1983 en adelante. El primero de ellos fue Raúl Alfonsín. Hábilmente, este radical que nunca había hecho nada por los derechos humanos, que jamás presentó un habeas corpus por un desaparecido o un preso político, que se negó a firmar una sola solicitada pidiendo por la aparición con vida de los miles de desaparecidos y que jamás pisó la Plaza de Mayo desde el 24 de marzo de 1976 hasta que asumió la presidencia el 10 de diciembre de 1983, se “apoderó” del reclamo de justicia, de juicio y castigo a los genocidas y con ello fundamentó gran parte de su triunfo electoral de 1983.


Después, su política de derechos humanos, terminó en las nefastas leyes de punto final y obediencia debida que garantizaron durante años la impunidad a los genocidas. Menem completaría la obra con sus indultos a Videla y otros criminales de la dictadura, en 1989.


Con Néstor Kirchner primero y Cristina Fernández ahora, asistimos a un nuevo modelo de oportunismo en materia de derechos humanos que, como característica particular, va mucho más allá que el alfonsinismo.El ex presidente y la actual mandataria jamás prestaron atención alguna a los reclamos por los derechos humanos y durante la dictadura formaron parte del coro de civiles que adornó la gestión de los militares en Santa Cruz. Tampoco presentaron ningún habeas corpus ni fueron a ninguna movilización por los derechos humanos. Pero no bien llegaron al poder, se lanzaron a una desenfrenada carrera por apoderarse de las banderas históricas de esa lucha.Es que apropiarse de ellas era apoderarse de la principal bandera de lucha de las masas de las últimas décadas en nuestro país.


Los Kirchner nos hablaban de los derechos humanos del pasado y se atribuían conquistas como la anulación de las leyes de punto final y obediencia debida, que eran fruto de la lucha de miles durante años y del rol que jugó Patricia Walsh. Mientras tanto, reprimían brutalmente a los trabajadores petroleros en el norte de Santa Cruz, apaleaban y mandaban a procesar a los trabajadores del Hospital Francés, desaparecía Julio Jorge López, y Sobisch, aplicando la política nacional de los Kirchner, fusilaba a Carlos Fuentealba. Perseguían, además, a los trabajadores del casino flotante, del subte y otros luchadores.Toda esta maniobra, que puede resumirse en que el kirchnerismo utiliza la bandera de los derechos humanos como negocio político para tratar de encubrir frente a las masas la política de derecha que aplican en materia económica y social trae, a su vez, un nuevo peligro.


Es que los Kirchner utilizan los derechos humanos como una suerte de escudo legitimador para imponer toda su política aun cuando la misma sea resistida por enormes sectores de la población, como ocurre con las retenciones a los pequeños productores agrarios. Y como tratan de imponer su política de saqueo hacia los más débiles con autoritarismo, patotas, amenazas y corrupción, esto genera un repudio popular todavía mayor.Y el peligro es, precisamente, que el repudio hacia el kirchnerismo se extienda también hacia la heroica lucha que durante décadas llevaron adelante miles de luchadores. En concreto, que el repudio hacia el gobierno se convierta en repudio hacia la legítima causa de los derechos humanos y hacia organismos como Madres, Abuelas y otros. Debemos tener en cuenta además que, aprovechando esta brecha que le abre el gobierno, la derecha encuentra campo propicio para tratar de desacreditar a las organizaciones de derechos humanos y su lucha de conjunto.


Por todo eso, más allá de la lamentable cooptación de las conducciones de algunos de esos organismos por el gobierno, y más allá de lo penoso que resulta ver a Hebe de Bonafini pidiendo cárcel y persecución para los chacareros, debemos tener en claro que esos organismos y esa lucha le pertenecen al pueblo argentino y fundamentalmente a los miles que, en muchos casos dando su vida, enfrentaron a la dictadura.Y precisamente por esto debemos movilizarnos y denunciar esta nueva maniobra del kirchnerismo. Debemos hacerlo en defensa de los derechos humanos, de las organizaciones populares de derechos humanos que levantaron esas banderas y de la lucha de miles durante largos y durísimos años por lograr el juicio y castigo a los genocidas.



LOS KIRCHNER APOYAN A LA OLIGARQUIA ...

Cristina Kirchner, y todos los funcionarios de su gobierno, desde un inicio han lanzado una de sus principales frases y a la vez mentira: “Estamos atacando a la oligarquía”.La realidad es precisamente la contraria. Desde el 2003, bajo el gobierno de Kirchner, en el campo se profundizó la concentración en pocas manos, y en todos los rubros, alentada desde el poder.Para dar algunos datos, en el 2007 Kirchner subsidió con 1.500 millones de pesos al campo. Lo que no dice, es que esa plata se distribuyó solo entre las diez empresas más grandes, y a los miles de pequeños productores no les llegó nada.Las consecuencias son claras: en el rubro lechero, subsidió a Sancor y a La Serenísima, que se quedaron con el 70% de la producción nacional y quebraron 4.000 pequeños tambos.En el sector exportador de carne permitió la extranjerización de las grandes empresas (Swift, Paty, Cepa), a quienes además no les cobra impuestos a la exportación. A ellos los exime, mientras a todos nosotros nos cobra el IVA en el precio final de los alimentos.

A las cerealeras, aceiteras y grandes exportadores como Cargill o Deheza también las subsidia, y a la vez permite que las grandes exportadoras actúen bajo el régimen de declaración jurada por ventas a futuro. Así, los grandes venderán anticipadamente una producción que les compran a los pequeños productores. A éstos las grandes exportadoras le cobraron las retenciones actuales -más del 40%-, pero ellos le pagan al gobierno menos del 25%, que eran las retenciones en el momento de cerrar el negocio anticipado que hicieron. Ese curro, que liquida a los pequeños y favorece a los grandes, se hace con el aval del gobierno nacional y con leyes específicas que el dueño de Aceitera Deheza y a la vez senador kirchenrista, Urquía, presenta en el Parlamento. A esa y otras exportadoras también les acaba de perdonar 130 millones por deudas que tenían con el Estado. También es responsable del alza de precios. A un productor tambero le pagan 0.80 pesos por litro de leche, pero el precio final es de 3 pesos. ¿Por qué? Por los grandes formadores de precios -las empresas productoras y los supermercadistas- que en concordancia con el gobierno deciden el precio final.

Para redondear una política global de ayuda a los grandes, no podemos olvidar dos cosas. Primero, que las retenciones son un impuesto a la producción. Por lo tanto sus amigos de las empresas comercia-lizadoras de alimentos, los oligopolios exportadores, las productoras de fertilizantes y los intermediarios, no lo pagan. Y en segundo lugar, que el gobierno no aplica retenciones ni impuestos al sistema financiero. Y es precisamente de allí donde sale el dinero y los fondos de inversión de los grandes pools, que además están exentos del impuesto a la ganancia. Es decir, un círculo perfecto de medidas kirchneristas que favorecen e impulsan la concentración en el campo. No podemos dejar de mencionar que, en medio del conflicto, el gobierno propuso crear una supuesta Junta Nacional de Granos… pero privatizada y en manos de las exportadoras. Ni tampoco que, ahora en el Congreso, pretende que los reintegros a pequeños productores también dependan de esas grandes empresas. Todo un símbolo del rumbo oficial...

La síntesis y el resultado del modelo agropecuario kirchnerista son los siguientes: mayor concentración, desaparición o crisis de pequeños productores y un país que insólitamente aumenta su producción de alimentos junto con los niveles de pobreza e indigencia.Este modelo se aplica en el mismo sentido en la industria. Además de su sociedad con Paolo Rocca y Techint, el gobierno subsidia a las empresas concesionarias que destruyen nuestros trenes. No les cobra retenciones al negocio de la minería, y acaba de extenderle a las transnacionales del petróleo 35 años sus concesiones en el país.Mientras tanto, negocia desde la CGT de Moyano junto a los industriales que no haya aumentos salariales y mantiene a los desocupados con planes sociales de apenas 150 pesos. Y en esencia, el sistema fiscal del kirchnerismo es altamente regresivo. Si hablamos del IVA, representa el 47% del total de ingresos impositivos. Es el impuesto más regresivo al pueblo trabajador y a los sectores humildes del país.Cuando nos referimos al gobierno, hablamos del que aplica este modelo, y no otro supuestamente “antioligárquico”, que solo existe para los debates de TV.