
28 de julio de 2008
Argentinización vs. Nacionalización

21 de julio de 2008
EL SAQUEO DEL PETROLEO

Violencia en las escuelas: ¿Cómo abordarlas?
La mal llamada “violencia escolar” -decimos mal llamada porque de ninguna manera proviene de la escuela- le llega a las instituciones desde una sociedad diezmada, empobrecida, embrutecida, alienada. Que difícilmente puede ver salidas en un horizonte en el que no se vislumbra empleo digno, posibilidad de superación de las condiciones a las cuales estamos sometidos los alumnos, padres y docentes. Donde no se vislumbra el valor del límite, dada la desacreditación que sufrimos desde el discurso oficial, empezando por la propia presidenta Cristina Kirchner que no ha perdido oportunidad de cuestionar a los docentes.
Esta realidad nos marca la necesidad de batallar porque los hechos de violencia que se producen en cada establecimiento se transformen, de ser una cuestión aparentemente individual, en un problema institucional. Involucrando al conjunto de los docentes, sus autoridades, trabajadores del establecimiento, así como a toda la comunidad.Paralizando las actividades hasta que se discuta cómo abordarlo entre todos. Poniendo en común la problemática, sus causas y posibles alternativas. Movilizando a la comunidad para exigir a los funcionarios del distrito y a las autoridades provinciales que den respuesta a las falencias del establecimiento, a nuestro reclamo salarial y a la crítica situación social en que se encuentran nuestros alumnos y sus familias. Uniendo el reclamo al de otros establecimientos.Son los primeros pasos para empezar a abordar esta grave problemática que expresa la violencia de una sociedad partida, que seguirá en aumento si no derrotamos este modelo de exclusión vigente.
20 de julio de 2008
Diez propuestas a favor de los chacareros y trabajadores
1 - Retenciones diferenciadas: que paguen más los que más tienen
2 - Que el dinero vuelva a las provincias y no vaya para pagar la deuda
3 - Nacionalizar el comercio exterior para terminar con el negocio de las agroexportadoras
4 - Contra la concentración, comenzar un plan de reforma agraria
5 - Estatizar la producción de semillas y fertilizantes, para terminar con el negocio de las multinacionales del sector
6 - Aplicarle fuertes retenciones a la renta petrolera, minera y al sistema financiero
7 - Contra la inflación, eliminar el IVA a todos los productos de la canasta de alimentos
8 - Aumento de salarios y jubilaciones de acuerdo a la inflación real
9 - Aumento del subsidio al desocupado a 500 pesos.
10 - Basta de subsidios a las concesiona-rias del tren. Reestatizar el sistema ferroviario, para tener servicios económicos en el GBA y la reapertura de ramales en el interior para el transporte de la producción.
LOS KIRCHNER EN EL TOBOGAN

Ahora, por el salario y contra la inflación
da bronca, claro. ¿Cómo no va a dar bronca ver que los precios suben y suben, mientras los aumentos de salario ya se hicieron humo? ¿Cómo sobrevivir, si sos desocupado o desocupada, y más si tenés chicos, con un ‘plan social’ de apenas 150 ó 200 pesos al mes? ¿Cómo parar la olla si uno depende de una jubilación o una pensión tan bajas como las de hoy? ¿Cómo no tener bronca si el INDEK de los Kirchner dice que la suba de precios de junio fue del 0,6 por ciento? ¿Cómo no indignarse si el secretario de Comercio Interior, el patotero Guillermo Moreno, dice sin vergüenza por la tele que la inflación “es una sensación”?
¡Sensación, las p...! ¡Hasta un niño sabe que la carestía subió mucho más que el 0,6! La inflación es un latigazo que nos golpea cada día a nosotros, a nuestras familias, a todo el pueblo. Por eso tenemos que unir fuerzas para enfrentarla. Y para eso, en el camino de pelear por cambios más de fondo, te proponemos organizarnos juntos para luchar por tres medidas de emergencia:
1. Reclamar aumento de salarios y paritarias ya
2. Anular el IVA a los alimentos básicos
3. Control popular de precios y Ley de Abastecimiento.
Mas info: www.mst.org.ar/periodicos/as479jul17/editorial.htm
9 de julio de 2008
LIBERACION O DEPENDENCIA
España conquistó América a sangre y fuego.
Fue un genocidio que duró siglos. Pero el imperialismo español, finalmente, fue derrotado. En el territorio que hoy constituye nuestro país, las invasiones inglesas desencadenaron una crisis de la autoridad virreinal y el armamento del pueblo criollo para derrotar a los piratas. La posterior ocupación de España por los franceses reforzó las posiciones de los patriotas rioplatenses, lo que desembocó en la imposición de la Primera Junta de Gobierno, el 25 de Mayo de 1810. Mientras San Martín emprendía la liberación de Chile y Perú, el 9 de Julio de 1816 el Congreso de Tucumán declaró la independencia. Se abrió así la oportunidad de construir un país libre de la opresión imperial.Sin embargo, las clases dominantes permitieron y fomentaron que siguiéramos dominados por el imperialismo inglés primero y por el yanqui después, situación que se mantiene en la actualidad.
Un rosario de dependencia
Con el propósito de sostener el colonialismo continental, apenas camuflado por los gobiernos de turno, pretenden hacernos creer que fomentar el combate al imperialismo es parte de un “discurso del pasado” y que ese enfrentamiento “ya no existe”. No es así. A pesar de las distintas circunstancias históricas seguimos siendo víctimas de la dependencia. Hoy nos oprimen el imperialismo yanqui, potencias europeas y los socios y protegidos de ambos: los organismos económicos, políticos y militares internacionales y sus empresas de saqueo. Los efectos de la presencia imperialista no son perceptibles sólo a los ojos de “entendidos”, ni se localizan a miles de kilómetros de distancia: Argentina fue moldeada a imagen del boceto del capitalismo dependiente y lo sufrimos cotidianamente en el terreno económico y en la infraestructura del país.Unos pocos contrajeron y usufructuaron una deuda externa fraudulenta que pagamos y pagaremos todos durante años. Con cada dólar girado al exterior por los militares, Alfonsín, Menem, De la Rúa , Duhalde y los Kirchner, se esfumaron miles de puestos de trabajo, sueldos, escuelas, hospitales y caminos. En menos de diez años se acabará el petróleo, ya se importa gas y electricidad en una enorme proporción. La privatización-regalo de YPF a Repsol motivó que se llenaran de dinero a costa de no invertir en la exploración de nuevos pozos. Tampoco se invierte en la producción de energía. Esto se siente en la falta de gas para calefaccionar hogares en invierno, en la falta de electricidad para refrescarlos en verano y en la escasez y carestía de los combustibles que utilizan la industria y el transporte tanto público como privado.La red ferroviaria nacional fue desmantelada y privatizada, dejando a miles de obreros en la calle y a millones de usuarios a merced de los mezquinos intereses empresariales. Las fábricas estatales de industria pesada se liquidaron a bajo precio, con pocos empleados y manos libres para los nuevos dueños.
“Mejor que prometer es realizar”
Hubo argentinos que estuvieron de “luna de miel” con los Kirchner y creyeron en su moderada y esporádica prédica antiimpe-rialista. Hoy, aunque muchos menos, hay quienes siguen sosteniendo esa postura.Nosotros no lo vemos de esa forma. Hay numerosos ejemplos que van en sentido contrario. Los Kirchner le pagaron al Fondo, que sigue teniendo el derecho de monitorear la economía local, y proyectan pagarle al Club de París con la recaudación del superávit fiscal.Mientras las tropas de Bush asesinan al pueblo irakí, Cristina sostiene a los soldados argentinos que apoyan a las fuerzas estadounidenses en Haití, donde son parte de la represión a las revueltas populares por hambre. Volvieron los ejercicios navales conjuntos en aguas argentinas. Fue escandaloso el ataque político a Irán. El reclamo por las Islas Malvinas y por el petróleo de sus áreas marinas no existe.Más allá del constante martilleo del matrimonio sureño contra las nefastas medidas del pasado, principalmente menemistas, ellos las mantienen y profundizan. Con la garantía de continuidad a las empresas privatizadas, Néstor y Cristina otorgan subsidios millonarios y permiten ganancias siderales a cambio de pésimos servicios y tarifas caras. El colmo es el Tren Bala, un proyecto copiado de Menem del cual antes se burlaban y ahora van a llevar a cabo para enriquecer a una corrupta empresa francesa y hacer grandes negociados con un puñado de empresarios. Mientras tanto, millones de argentinos viajamos cada día como ganado y otros tantos se ven privados de viajar desde y hacia el interior o usar los trenes para el traslado barato de la producción. Hablar de independencia no significa referirse exclusivamente al imperialismo, sino también a sus socios locales, entre los que se cuenta la oligarquía terrateniente. En este sentido, fueron los Kirchner quienes fomentaron la concentración de la tierra y las ganancias en pocas manos, enriquecieron a los pooles sojeros basados en la inversión de capital financiero en perjuicio de los pequeños productores y chacareros. Muy lejos del abandono de las relaciones carnales, están arrodillando a la Argentina frente a los deseos de los intereses yanquis y las empresas extranjeras. Esto no tiene nada que ver con un gobierno popular luchando por la independencia económica, la soberanía política y la justicia social.
Por el camino de Cuba, Venezuela y Bolivia
Cristina no pierde oportunidad de llamar a firmar el Acuerdo del Bicentenario, lo cual seguramente va a repetir este 9 de Julio. Busca un acuerdo con los grandes empresarios para llegar al final de su mandato sosteniendo un modelo económico y político agotado. Es un callejón sin salida.Hay un camino de independencia del imperialismo y sus socios: es el que tomaron los criollos y siguió Cuba cuando se liberó de los norteamericanos y avanzó al socialismo. Es el que hoy transitan Venezuela y Bolivia, recuperando empresas y recursos energéticos empujados por las exigencias y luchas de sus pueblos. Imitarlos implica movilizarse por la aplicación de medidas que terminen con el hambre, la entrega y la miseria. No es fácil, pero con la unidad de los pueblos latinoamericanos movilizados, y con nuevos dirigentes para que gobiernen los de abajo, se puede lograr.
OPORTUNISMO CON LOS DERECHOS HUMANOS

"La Plaza es de las Madres y no de los cobardes..." dice una vieja consigna del movimiento de derechos humanos, acuñada en miles de rondas en torno a la Pirámide de Mayo y en centenares de marchas.
Escribe: Marcelo Parrilli (Presidente de CADHU)
Así, se puso siempre una valla entre los luchadores por los derechos humanos, con las madres y familiares de los desaparecidos como vanguardia, y los genocidas, los traidores de todo tipo y también los oportunistas de los derechos humanos.
Oportunistas, precisamente, hubo muchos desde 1983 en adelante. El primero de ellos fue Raúl Alfonsín. Hábilmente, este radical que nunca había hecho nada por los derechos humanos, que jamás presentó un habeas corpus por un desaparecido o un preso político, que se negó a firmar una sola solicitada pidiendo por la aparición con vida de los miles de desaparecidos y que jamás pisó la Plaza de Mayo desde el 24 de marzo de 1976 hasta que asumió la presidencia el 10 de diciembre de 1983, se “apoderó” del reclamo de justicia, de juicio y castigo a los genocidas y con ello fundamentó gran parte de su triunfo electoral de 1983.
Después, su política de derechos humanos, terminó en las nefastas leyes de punto final y obediencia debida que garantizaron durante años la impunidad a los genocidas. Menem completaría la obra con sus indultos a Videla y otros criminales de la dictadura, en 1989.
Con Néstor Kirchner primero y Cristina Fernández ahora, asistimos a un nuevo modelo de oportunismo en materia de derechos humanos que, como característica particular, va mucho más allá que el alfonsinismo.El ex presidente y la actual mandataria jamás prestaron atención alguna a los reclamos por los derechos humanos y durante la dictadura formaron parte del coro de civiles que adornó la gestión de los militares en Santa Cruz. Tampoco presentaron ningún habeas corpus ni fueron a ninguna movilización por los derechos humanos. Pero no bien llegaron al poder, se lanzaron a una desenfrenada carrera por apoderarse de las banderas históricas de esa lucha.Es que apropiarse de ellas era apoderarse de la principal bandera de lucha de las masas de las últimas décadas en nuestro país.
Los Kirchner nos hablaban de los derechos humanos del pasado y se atribuían conquistas como la anulación de las leyes de punto final y obediencia debida, que eran fruto de la lucha de miles durante años y del rol que jugó Patricia Walsh. Mientras tanto, reprimían brutalmente a los trabajadores petroleros en el norte de Santa Cruz, apaleaban y mandaban a procesar a los trabajadores del Hospital Francés, desaparecía Julio Jorge López, y Sobisch, aplicando la política nacional de los Kirchner, fusilaba a Carlos Fuentealba. Perseguían, además, a los trabajadores del casino flotante, del subte y otros luchadores.Toda esta maniobra, que puede resumirse en que el kirchnerismo utiliza la bandera de los derechos humanos como negocio político para tratar de encubrir frente a las masas la política de derecha que aplican en materia económica y social trae, a su vez, un nuevo peligro.
Es que los Kirchner utilizan los derechos humanos como una suerte de escudo legitimador para imponer toda su política aun cuando la misma sea resistida por enormes sectores de la población, como ocurre con las retenciones a los pequeños productores agrarios. Y como tratan de imponer su política de saqueo hacia los más débiles con autoritarismo, patotas, amenazas y corrupción, esto genera un repudio popular todavía mayor.Y el peligro es, precisamente, que el repudio hacia el kirchnerismo se extienda también hacia la heroica lucha que durante décadas llevaron adelante miles de luchadores. En concreto, que el repudio hacia el gobierno se convierta en repudio hacia la legítima causa de los derechos humanos y hacia organismos como Madres, Abuelas y otros. Debemos tener en cuenta además que, aprovechando esta brecha que le abre el gobierno, la derecha encuentra campo propicio para tratar de desacreditar a las organizaciones de derechos humanos y su lucha de conjunto.
Por todo eso, más allá de la lamentable cooptación de las conducciones de algunos de esos organismos por el gobierno, y más allá de lo penoso que resulta ver a Hebe de Bonafini pidiendo cárcel y persecución para los chacareros, debemos tener en claro que esos organismos y esa lucha le pertenecen al pueblo argentino y fundamentalmente a los miles que, en muchos casos dando su vida, enfrentaron a la dictadura.Y precisamente por esto debemos movilizarnos y denunciar esta nueva maniobra del kirchnerismo. Debemos hacerlo en defensa de los derechos humanos, de las organizaciones populares de derechos humanos que levantaron esas banderas y de la lucha de miles durante largos y durísimos años por lograr el juicio y castigo a los genocidas.
LOS KIRCHNER APOYAN A LA OLIGARQUIA ...
A las cerealeras, aceiteras y grandes exportadores como Cargill o Deheza también las subsidia, y a la vez permite que las grandes exportadoras actúen bajo el régimen de declaración jurada por ventas a futuro. Así, los grandes venderán anticipadamente una producción que les compran a los pequeños productores. A éstos las grandes exportadoras le cobraron las retenciones actuales -más del 40%-, pero ellos le pagan al gobierno menos del 25%, que eran las retenciones en el momento de cerrar el negocio anticipado que hicieron. Ese curro, que liquida a los pequeños y favorece a los grandes, se hace con el aval del gobierno nacional y con leyes específicas que el dueño de Aceitera Deheza y a la vez senador kirchenrista, Urquía, presenta en el Parlamento. A esa y otras exportadoras también les acaba de perdonar 130 millones por deudas que tenían con el Estado. También es responsable del alza de precios. A un productor tambero le pagan 0.80 pesos por litro de leche, pero el precio final es de 3 pesos. ¿Por qué? Por los grandes formadores de precios -las empresas productoras y los supermercadistas- que en concordancia con el gobierno deciden el precio final.
Para redondear una política global de ayuda a los grandes, no podemos olvidar dos cosas. Primero, que las retenciones son un impuesto a la producción. Por lo tanto sus amigos de las empresas comercia-lizadoras de alimentos, los oligopolios exportadores, las productoras de fertilizantes y los intermediarios, no lo pagan. Y en segundo lugar, que el gobierno no aplica retenciones ni impuestos al sistema financiero. Y es precisamente de allí donde sale el dinero y los fondos de inversión de los grandes pools, que además están exentos del impuesto a la ganancia. Es decir, un círculo perfecto de medidas kirchneristas que favorecen e impulsan la concentración en el campo. No podemos dejar de mencionar que, en medio del conflicto, el gobierno propuso crear una supuesta Junta Nacional de Granos… pero privatizada y en manos de las exportadoras. Ni tampoco que, ahora en el Congreso, pretende que los reintegros a pequeños productores también dependan de esas grandes empresas. Todo un símbolo del rumbo oficial...
La síntesis y el resultado del modelo agropecuario kirchnerista son los siguientes: mayor concentración, desaparición o crisis de pequeños productores y un país que insólitamente aumenta su producción de alimentos junto con los niveles de pobreza e indigencia.Este modelo se aplica en el mismo sentido en la industria. Además de su sociedad con Paolo Rocca y Techint, el gobierno subsidia a las empresas concesionarias que destruyen nuestros trenes. No les cobra retenciones al negocio de la minería, y acaba de extenderle a las transnacionales del petróleo 35 años sus concesiones en el país.Mientras tanto, negocia desde la CGT de Moyano junto a los industriales que no haya aumentos salariales y mantiene a los desocupados con planes sociales de apenas 150 pesos. Y en esencia, el sistema fiscal del kirchnerismo es altamente regresivo. Si hablamos del IVA, representa el 47% del total de ingresos impositivos. Es el impuesto más regresivo al pueblo trabajador y a los sectores humildes del país.Cuando nos referimos al gobierno, hablamos del que aplica este modelo, y no otro supuestamente “antioligárquico”, que solo existe para los debates de TV.